El fracaso no va a ser, para los que todavía sientan mariposas en su vientre. Hasta provocarle malestares estomacales.
Ni para el que se esfuerza físicamente hasta el máximo.
Las náuseas son perfectas cuando explota de vida.
Hay que lograr liberar y dejarlos hacer lo que saben hacer mejor, de eso ya no caben dudas.
Hay que dejarlos descansar, se lo merecen.
24 horas, un día entero.
Quien cuenta las horas?
El fracaso puede llegar a tu mente, pero que bueno que nunca va a llegar a tu corazón ni a tu alma.
En Uruguay se instalaron los mosquitos. Nos pica algo. Y va a ser nuestra propia piel.
Y la verdad hay muchos temas más importantes, de los que preocuparse, que no fracasen
Desde cataratas que desaparecen en su propio caudal
Corrupción
Desigualdad social
Pérdida de la inocencia
Y dejar que continúen, sería un fracaso.
Pero siempre sabiendo que hay una próxima oportunidad, que nos espera a la vuelta de la esquina,
en el que los ideales, puedan llegar a sentirse más reales.
Dejáme que te sorprenda. En Uruguay, el clima es perfecto para vivir un Mundial.
Que sea completamente Celeste. Y que mejor que esperar en Fortaleza.
Que no existan fracasos para nadie, durante los próximos meses.
Y no entra, no ganarse el cinco de oro, eso no es un fracaso.




