La segunda vez que subo a Peña Cebollera y curiosamente de forma improvisada, como la anterior. Hace casi cuatro años subí por primera vez a esta interesante cumbre. La idea era subir a Cebollera Nueva para ver algunas posiciones militares de la Guerra Civil española, pero una vez arriba el buen ánimo me llevó a recorrer toda la cuerda para terminar viendo todas estas cumbres salpicadas de puestos militares de la Guerra. Esta vez decidí subir desde la chorrera de Los Litueros, que al fin y al cabo era mi primer objetivo.
Han cerrado el acceso por la antigua carretera a la Chorrera de Los Litueros, así que toca dejar el coche en el pueblo de Somosierra y bajar andando. Como es temprano la sombra domina esta hermosa cascada, pero aprovecho para tirar unas fotillos a la flora de lugar.
Piornos.Cambroños y Gamones.Cambroños.Cambroños.Gamones y la Chorrera de los Litueros.
Es en este momento que viendo el colorido de estas laderas de Somosierra decido subir a Peña Cebollera para volver otra vez más tarde a la Chorrera. Lo primero es atravesar el arroyo de la Peña del Chorro que poco más abajo pasa a llamarse Duratón.
Cambroños y chopos junto al arroyo de la Peña del Chorro.Tomamos la pista que sube serpenteando por la ladera.Vista de la subida del Puerto de Somosierra, al fondo comienzan los Montes Carpetanos.Cambroños y más cambroños, al fondo ya se vislumbra el pinar.Cambroños.
A medida que gano altura la vista del los cambroños es más espectacular, el olor es dulce, pero las moscas y mosquitos no hacen fácil la subida.
Cambroños.Vista del puerto de Somosierra.Llegamos al pinar, pero los cambroños no desaparecen.Vista de la meseta castellano leonesa.Es la hora de caminar por el pinar.A medida que subimos por el pinar los pinos van desapareciendo y vuelven a dominar los cambroños.Hemos superado el pinar y los cambroños van dando paso a los piornos.Peñas del Reajo del oso, ya queda menos para nuestro objetivo.Seguimos por la pista que serpentea en el piornal.Piornos y más piornos.Al fondo Peñas del Reajo del Oso y la meseta castellano leonesa.Piornos.Ya queda poco para llegar a la cumbrePiornosVista al oeste de los Montes Carpetanos.Cumbre de Peña Cebollera con su placa dedicada a los agentes forestales.Vista del Macizo del Lobo desde Peña Cebollera.A la derecha la provincia de Guadalajara, a la izquierda la provincia de Segovia.
Peña Cebollera, Cebollera Vieja o pico de las Tres Provincias es una montaña situada en el extremo de los cordales principal y occidental de la sierra de Ayllón, en el Sistema Central de la península ibérica. Con una altitud de 2128 m sobre el nivel del mar, se trata del punto de confluencia de los límites de las provincias española de Madrid, Guadalajara y Segovia, señalizado este hecho con un monolito en la cima. Se alza sobre el puerto de Somosierra, paso clave en las comunicaciones del centro de España, y la localidad del mismo nombre, punto de acceso más inmediato para los excursionistas que realizan la ascensión.
Consta de un pico principal y de sus consecuentes subsidiarios, entre los que destacan la peña de los Abantos (2124 m s. n. m.) y el cerro del Recuenco (2084 m s. n. m.). El cordal en que se encuentra se denomina sierra Cebollera, extendiéndose desde este pico hacia el sur hasta la Cebollera Nueva (1834 m s. n. m.) por el Cerro del Recuenco (2083 m s. n. m.), la Cabeza del Tempraniego (2069 m s. n. m.), el Cuchar Quemado (2045 m s. n. m.) y el alto de la Fuente de Cabezuelas (1885 m s. n. m.).
En su cara este y como resultado de la acumulación de nieve durante la Edad de Hielo, favorecida por los vientos predominantes, alberga los restos de dos aparatos glaciares: el de la Garganta, con orientación NE y una fuerte pendiente, y el del Recuenco, que forma una hoya de relieve más suave al SE de la cumbre.
En sus estribaciones nacen los ríos Jarama, al sur, y Duratón, al oeste. Robles, encinas y pinos, en especial grandes repoblaciones de pino silvestre, se encuentran en la zonas más bajas de sus faldas además de encontrarse, excepcionalmente, en la falda sur del cordal, Jarama abajo, el hayedo de Montejo y, en la falda oeste, el abedular de Somosierra.
Peña Cebollera.
Volveremos por el mismo camino que subimos para seguir haciendo algunas fotos más de piornos y cambroños.
Piornal.Piornal.Piornal.Piornal, al fondo los Montes Carpetanos y la meseta castellano leonesa.Piornal.
Una vez pasado el pinar volvemos a ver los cambroños en el camino de vuelta.
Cambroños.Cambroños.
Cambroños y el puerto de Somosierra.Cambroños.Cambroños.Cambroños.
Por fin volvemos a la Chorrera de Los Litueros, esta vez con buena luz para otras pocas fotos más.
Chorrera de Los Litueros.Chorrera de Los Litueros.Chorrera de Los Litueros.Chorrera de Los Litueros.Chorrera de Los Litueros.
En esta ocasión realizaremos una ruta invernal desde el abedular situado en la vertiente norte del puerto de Canencia hasta el Marraz (Pico Perdiguera), en pleno corazón de la sierra de La Morcuera.
Primero atravesaremos el abedular remontando el arroyo del Sestil del Maíllo. Después pasaremos junto a la Chorrera de Mojonavalle, que en esta ocasión nos la encontramos totalmente helada. Rodearemos el prado Toril para buscar la pista que lleva hasta los Marraces. Desde aquí seguiremos por el cortafuegos que alberga la valla que separa los términos de Rascafría y Miraflores del término de Canencia, pasando junto al cerro de La Genciana y el Cancho del Águila. Desde aquí un leve trecho hasta llegar al Marraz (Pico Perdiguera), situado ya entre los términos de Bustarviejo y Miraflores.
Dejamos el coche en el aparcamiento del abedular.Remontamos el arroyo del Sestil del Maíllo.El arroyo del Sestil está bastante helado.Más hielos en el arroyo del Sestil del Maíllo.Caminamos por el abedular.Arroyo del Sestil del Maillo.Más hielos.Arroyo del Sestil del Maíllo.Sestil del Maíllo.Sestil del Maíllo.Sestil del Maíllo.Más hielos.Llegamos a la Chorrera de Mojonavalle, mucha gente en el mirador de la Chorrera.Chorrera de Mojonavalle desde su margen izquierda.Vista del margen derecho de la Chorrera de Mojonavalle.Llegamos al camino que hay en la parte alta de la Chorrera de Mojonavalle.Carámbanos de hielo en las piedras.Decidimos no coger el camino para seguir remontando el arroyo del Sestil del Maíllo.Arroyo del Sestil del Maíllo, bastante helado.Seguimos por el arroyo.Arroyo del Sestil del Maíllo.Arroyo del Sestil del Maillo. Ya casi no se ven abedules, todo son pinos.Pinos y enebros rastreros dominan el paisaje.Dentro del pinar.Seguimos junto al arroyo del Sestil del Maillo.Volvemos a encontrar la pista forestal y dejamos el arroyo, camino del Prado Toril.Prado Toril.Prado Toril.Prado Toril.Dejamos atrás Prado Toril para buscar los Marraces por la pista en el pinar.Llegando a los Marraces el pinar parece haber sufrido algún incendio.Vista hacía atrás hacia el valle del Lozoya, en primer término los altos del Hontanar, al fondo los montes Carpetanos.Llegamos a los Marraces, subiremos por el cortafuegos.Vista de Cuerda Larga desde los Marraces.Vista de Cuerda Larga, debe hacer frío y esas nubes no me gustan ni un pelo. Acelero el paso hacia el Marraz.Dejamos debajo el collado del Hontanar.La vista de Cuerda Larga es espectacular, no puedo dejar de mirar hacia occidente.Cuerda Larga a la izquierda, a la derecha las hermanas de Peñalara.El Marraz o Pico Perdiguera.Antes de volver, una ultima mirada a La Najarra y el resto de Cuerda Larga.
La Sierra de la Morcuera es una alineación montañosa perteneciente a la vertiente sur de la sierra de Guadarrama, en la cordillera del sistema Central, España.
Está situada en la zona noroeste de la Comunidad de Madrid, tiene una longitud de unos 58 km y una orientación suroeste-noreste. En esta sierra podemos encontrar varios apéndices montañosos, que para algunos autores son cuatro.
Los propios altos de La Morcuera como alineación principal, con el Marraz (Pico Perdiguera 1862 m) o el cerro de la Genciana.
Los Altos del Hontanar con el Espartal (1723 m) o Peñas Viborizas (1788 m), separado de los Altos de la Morcuera por el Collado del Hontanar.
El puerto de Canencia da continuidad a esta sierra hacia el este, hacia el Macizo del Mondalindo con la Cabeza del Cervunal (1833 m) o Peña Negra (1832 m).
El collado del Medio Celemín, que separa este ultimo macizo de la Sierra de La Cabrera con el Cancho Gordo (1564 m) y El Pico de la Miel (1392 m).
En su extremo occidental tenemos el Puerto de La Morcuera, que se une a la Sierra de Cuerda Larga en el pico La Najarra (2108 m s. n. m.), otro cordal montañoso de la Sierra de Guadarrama. En el extremo oriental está la sierra de la Cabrera. La sierra de la Morcuera, junto a Cuerda Larga, constituyen el límite sur del Valle del Lozoya, ya que ambas alineaciones montañosas tienen una orientación muy similar.
En sus laderas abundan los bosques de pino silvestre y roble, aunque también es relativamente fácil encontrar pinos laricios y rodenos, encinas, abedules, tejos, fresnos, arces, acebos etc. Los matorrales más abundantes son piornos, jaras, brezos y tomillos.
En la sierra de la Morcuera hay dos puertos de montaña cuyas carreteras parten desde el sur en Miraflores, que comunican el Valle del Lozoya con la zona central de la Comunidad de Madrid. El más occidental de ellos es el puerto de la Morcuera (1796 m s. n. m.) que lleva a Rascafría y el más oriental es el puerto de Canencia (1524 m s. n. m.), que lleva al pueblo del mismo nombre.
En la vertiente sur de esta sierra están los municipios de Miraflores de la Sierra. Bustarviejo, Valdemanco y La Cabrera en la cara norte se encuentran Rascafría, Canencia, Garganta de los Montes y Lozoyuela.
Después de ver los hayedos de Montejo (Madrid) y Tejera Negra (Guadalajara) era obligada una visita otoñal al hayedo de La Pedrosa en Segovia. Una sencilla pero preciosa ruta desde el puerto de la Quesera que separa las provincias de Segovia y Guadalajara, primero bajando por el arroyo del Avellano y después subiendo por el Río Riaza. Es en el otoño cuando follaje de las hayas se desprende de su verde intenso y se convierte en un manto policromático donde destacan tonos amarillos, naranjas y ocres. El espectáculo otoñal está garantizado también con abundantes musgos, preciosos líquenes y vistosas setas. No obstante cualquier época del año es buena, la primavera y el verano nos ofrecen un verdor de lo más alegre. El invierno con niebla o con nievenos deleita con una visión mágica del más típico cuento de hadas. Incluso tiene un puente de troncos perfectamente habilitado para salvar el cauce del río Riaza.
El hayedo de la Pedrosa o de Riofrío de Riaza es un espacio natural protegido situado en el municipio español de Riofrío de Riaza del que recibe su nombre, al sureste de la provincia de Segovia. Está situado en la vertiente norte del macizo de Ayllón, a una altitud de 1430 metros, con una extensión de 87,175 hectáreas.
Es uno de los bosques de hayas más meridionales de Europa y el más meridional de la Comunidad Autónoma de Castilla León, donde también se pueden encontrar otros árboles como serbales, robles, acebos, abedules y tejos.
Junto a otros dos hayedos, el de Tejera Negra en la provincia de Guadalajara y el de Montejo en la Comunidad de Madrid, el hayedo de La Pedrosa forma parte del ejemplo de vergel húmedo y boscoso que fue el sistema Central en otras épocas.
La PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa Pedrosa
Muchas de las ramas de estos árboles arrancan desde el mismo suelo, lo que se explica porque, durante años, los árboles fueron talados para alimentar de materia prima a una fábrica de sillas de haya que, hasta mediados del siglo XX, existió en el municipio de Riofrío de Riaza, brotando de aquellos tocones las ramas que hoy se ven.
Tras el abandono de la explotación forestal debido al éxodo rural, el hayedo comenzó a regenerarse lentamente. En 1991, por sus características únicas como el hayedo más meridional de Castilla y León, fue declarado espacio natural protegido por el gobierno regional.
La PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa Pedrosa
En el hayedo de Riofrío, entre helechos, musgos y líquenes, brotan las aguas del río Riaza, que tras recorrer aproximadamente 100 km desemboca en el río Duero, en la localidad de Roa de Duero (provincia de Burgos).
El hayedo de Riofrío crece en las laderas de umbría con un mayor grado de humedad de la sierra. Este reducto goza de un clima mediterráneo oceánico, con precipitaciones bien repartidas a lo largo del año, si bien se observa una leve sequía estival propia del interior de la península ibérica. Las temperaturas medias en el hayedo son bajas, con nevadas regulares de noviembre a mayo.
La PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa PedrosaLa Pedrosa
Viborera en el alto de Valgallego, entre La Cabrera y Torrelaguna (Madrid).
Dos años más tarde, en Junio de 2020 y aprovechando las primeras salidas tras el confinamiento por la pandemia del Covid, en otro paseo con mi gran amigo Paco (q.e.p.d.), volví a poder contemplar este curioso fenómeno en Guadalix de la Sierra, junto al embalse de Pedrezuela. En este caso se trataba de un Gordolobo fasciado o crestado.
Gordolobo fasciado junto al embalse de Pedrezuela, Guadalix de la Sierra (Madrid).
Como rezan los dichos populares, no hay dos sin tres. Y este año 2024, a la vuelta de uno de los paseos taller organizado por la Asociación VALOJA a finales del mes de Abril, mi amigo Benjamín (el Ilustre de Robledillo) y yo vimos unas cuantas viboreras crestadas en el arcén de la carretera, por lo que evidentemente paramos a sacar unas fotos.
Viborera fasciada en Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara).
Desde ese día de finales de Abril de 2024 hasta estos primeros días de Junio he podido ver unas cuantas más de ellas que a continuación podéis ver en estas fotos.
Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara)
Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara)
Valdepeñas de la Sierra(Guadalajara).Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara)Venturada (Madrid)Guadalix de la Sierra (Madrid).La Cabrera (Madrid).La Cabrera (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Cabanillas de la Sierra (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Torrelaguna (Madrid).Valdemanco (Madrid).Valdemanco (Madrid).Valdemanco (Madrid).Valdemanco (Madrid).Valdemanco (Madrid).
En algunas y raras ocasiones, y esta primavera parece haber sido una de ellas por sus abundantes lluvias, las viboreras presentan una extraña «malformación» debida a algún tipo de infección ocasionado por alguna bacteria, virus, parásito u otros motivos. Este fenómeno recibe el nombre de crestación o fasciación (fascinación para algunos autores) y es conocido popularmente como escoba de bruja. Para ilustrar este curioso y extraño fenómeno estas fotografías tomadas entre finales de Abril y primeros de Junio de este año en distintos pueblos del noreste la Comunidad de Madrid y este de Guadalajara. Se puede apreciar como el tallo de la viborera, que normalmente es fino y alargado, aquí es anormalmente ancho, como si se hubieran soldado varios tallos formando una faja, de ahí la concentración de flores que se puede apreciar en su parte superior.
Otra de las numerosas especies de flores que crecen en La Cabrera es el lirio español, iris xiphium. Una flor de bonitos colores y dulce olor. Es fácil encontrarla en las zonas húmedas de la dehesa de Roblellano, en los claros del robledal o la fresneda.
Iris xiphiumIris xiphiumIris xiphiumIris xiphiumIris xiphium en la dehesa de Roblellano
El lirio español (Iris xiphium) es una especie de la familia de las iridáceas. Se trata de una planta perenne, bulbosa con hojas y tallos de color gris verde. Las hojas están presentadas durante la floración. Son largas y estrechas, de hasta 114 cm por 20 mm, involutas, algo plateadas en el haz y estriadas en el envés. Las flores son grandes y tripartitas y de un color azul violeta claro con una banda amarilla, compuesta de pelos cortos y finos, en la «lengua». El tallo largo está envuelto por hojas, pudiendo nacer otra flor de la parte trasera de las más altas.
Iris xiphium
Se distribuye por el Mediterráneo occidental europeo y especialmente en península ibérica. Su hábitat son los sitios húmedos, bosques abiertos, zonas de matorrales y tomillares sobre suelos arenosos básicos.
Iris xiphiumIris xiphium, dehesa de Roblellano, Al fondo el Cancho GordoIris xiphiumIris xiphiumIris xiphium
Iris xiphium, fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum.
Iris: nombre genérico llamado así por Iris la diosa griega del arco iris. El Iris significa arco iris en griego y en Europa designada como Flor de Lys, ha sido emblema de ciertas familias de la nobleza como símbolo de sabiduría y valor,
Xiphium: es un epíteto latíno que significa «como Gladiolus«
Iris xiphiumIris xiphium
Además de su nombre científico (Iris xiphium), tiene un gran número de nombres populares en castellano, como por ejemplo: baya, boca de sierpe, espadaña olorosa, espadaña portuguesa, lirio, lirio azul, lirio azul de mayo, lirio bulboso, lirio bulboso de flor azul, lirio cuerno de Lisboa, lirio de campo, lirio de dos colores, lirio de la sierra, lirio de primavera, lirio de Valladolid, lirio espadañal, lirio español, lirio fino, lirio humilde pajizo, lirio ilírico, lirio inglés, lirios, lirio silvestre , lirio xifio, reyllabuey. También se denominaIris de Holanda, aludiendo a la gran cantidad de flores de esta especie que vienen de Holanda para su comercio como flores frescas.
El Lirio es una de las plantas bulbosas con más significados en la mitología. Tanto que todas las civilizaciones antiguas han tenido al Lirio en la consideración de una de las plantas «sagradas».
Desde la Grecia antigua (en la que eran gotas de leche caídas del cielo mientras la diosa Hera, esposa de Zeus, amamantaba a su hijo) al Imperio Romano (para quienes acompañaban a Iris, la diosa del arco iris, a transportar las almas de las mujeres al mundo subterráneo) pasando por Mesopotamia (para quienes era la flor sagrada) o la cultura judía (que eligieron estas flores para decorar el templo del Rey Salomón). En la antigüedad, se tallaban flores de lirio en las tumbas judías. En la religión cristiana, el lirio es un símbolo de pureza, emblema de la Virgen María. La Biblia lo asocia con Eva, pero también con el pueblo de Israel. Todos han tenido un espacio para ensalzar el Lirio como una flor diferente. Para los Aztecas el lirio representaba la fertilidad, inspirándose seguramente de la especie de lirio propia de México, la Sprekelia formosissima.
El lirio o flor de lis es el emblema de la realeza francesa desde que, en el siglo XII el rey Luis VII, fascinado por esta flor exótica, decidió utilizarla como símbolo real en su escudo, blasones y sellos. Nacía así «la fleur de lis» (flor de lis), cuyo significado en francés es flor de lirio y que ha pasado a formar parte de la heráldica europea. La “fleur de lys” es también un símbolo presente en el escudo y resto de símbolos del Imperio Germánico.
El lirio hizo también de musa o flor favorita de muchos pintores, como por ejemplo Van Gogh. El cuadro Lirios es una obra maestra del reconocido pintor postimpresionista Vincent Van Gogh, utilizando su característico estilo vibrante y expresivo.
La paleta de colores utilizada por Van Gogh en Lirios es intensa y llena de contrastes, con pinceladas gruesas y enérgicas que crean una sensación de movimiento y vida en la composición. Los lirios parecen saltar de la tela con su belleza natural y su energía.
La obra Lirios es un ejemplo perfecto del talento y la genialidad de Van Gogh, quien logra capturar la esencia y la belleza de la naturaleza a través de su visión única y su profunda sensibilidad artística.
Siguiendo con la flora de la sierra de La Cabrera, hoy nos centramos en otra de las numerosas plantas que salen por esta zona y que destaca por sus flores, se trata de la Tolpis Barbata, también conocida como «Ojos de Cristo».
Tolpis Barbata.Tolpis Barbata, se aprecia el suelo arenoso.Tolpis Barbata con una Colias Eurytheme.Tolpis Barbata.Tolpis Barbata.
Tolpis es un género de la familia de las asteráceas, tribu de las Cichorieae, o sea solo con lígulas. Se distribuye fundamentalmente por el Mediterráneo. Como todas las Compositeae, las flores se agrupan en un capítulo rodeado por un involucro de brácteas. La diferencia con otros géneros relacionados estriba en los frutos y las brácteas: tiene dos tipos de frutos y las brácteas son numerosas y estrechas.
Tolpis Barbata junto a dedaleras y cantuesos.
La especie más conocida y espectacular es Tolpis Barbata, de color amarillo pálido con lígulas centrales de color púrpura o marrón, a veces llamada el ojo de Cristo.
Tolpis Barbata junto a dedaleras.
Tolpis barbata es una especie de la familia de las Asteráceas, tribu de las Cichorieae, o sea solo con lígulas.
Se trata de una planta anual, de tamaño muy variable (6-90 cm), vellosa, erecta, con tallo simple o ramificado, en este caso el tallo central se ve rebasado por las ramas laterales. Hojas generalmente basales, lineares-lanceoladas, de márgenes enteros hasta dentados o profundamente divididos, que se hacen más pequeñas cuanto más arriba están. Flores en grupos. Cabezuelas de 1-1,5 cm de ancho, solitarias o en grupos en pedúnculos dilatados. Capítulos amarillos con un centro púrpura rojizo oscuro. Todos los flósculos son lígulas. Involucro de 6-15 mm de alto, con brácteas delgadas, las externas curvadas hacia fuera y las internas rectas. Solo se forman lígulas, amarillas (secas verdes), las internas pardas frecuentemente. Los frutos externos (aquenios) con una corona de pelos cortos (vilano), los internos con pelos cortos y más largos. Florece en primavera.
Se distribuye por toda el área del Mediterráneo, excepto Italia, Sicilia, Cerdeña y Serbia. Introducido en América del Norte, América del Sur y Australasia.
Topis barbata suele encontrarse en garrigas, terrenos pobres, secos o arenosos. La garriga designa formaciones mediterráneas con una cubierta importante de matorrales como jaras y retamas, más o menos difícil de penetrar, y caracterizados por la presencia de arbustos de escasa altura como el enebro, así como plantas adaptadas a la sequía como tomillos y cantuesos. Esta formación es el resultado de la degradación o regresión de formaciones más complejas como el chaparral o los bosques de Quercus, debido a la actividad del hombre durante miles de años: ganado, (vacas, cabras y ovejas, por ejemplo), acción antrópica directa y el fuego, actuando desde hace miles de años por la ocupación humana y el uso del medio natural en un entorno frágil a consecuencia de largas sequías estivales, la violencia de las precipitaciones de la estación fría y las acusadas pendientes de las cadenas montañosas, como es el caso de la Sierra de La Cabrera.
Tolpis barbata fue descrita primero por Carlos Linneo como Crepis barbata en Species Plantarum, vol. 2, p. 805 en 1753 y reclasificado por Joseph Gaertner en el género Tolpis y publicado en De Fructibus et Seminibus Plantarum en 1791.
Popularmente y dependiendo del lugar, se la conoce también como chicoria andaluza, chicoria loca, chicoria mayor, chicoria menor, chopos, ojos de Cristo, tayos, tolpis, toquilla.
Casi todo el mundo que pasa por la carretera de Burgos desde Madrid se acostumbra a los abruptos perfiles graníticos de la Sierra de La Cabrera, este perfil sur es el más conocido, una montaña isla donde destacan de izquierda a derecha: el Cancho Gordo (cumbre más alta), el Cancho de la Bola (Santuario de buitres leonados) y el Pico de la Miel (la cumbre más emblemática de esta sierra).
Cara sur de la Sierra de La Cabrera.Cara norte de La Sierra de La Cabrera desde el Collado del medio Celemín.
Pero hoy vamos a recorrer su lado Norte, su ladera más desconocida ya en el término de Lozoyuela, El Espaldar. La ladera norte de la Sierra de La Cabrera presenta una menor inclinación que la ladera sur, por esto y debido a su orientación, esta zona es mucho más húmeda y la flora es bastante diferente. Además cuenta con un pinar de reforestación salpicado de innumerables arroyos que forman un interesante bosque, sobre todo para los recolectores de setas.
Pista forestal de El EspaldarArroyos de El EspaldarArroyos de El EspaldarArroyos de El EspaldarVistas del término municipal de Lozoyuela con la Sierra de Guadarrama al fondoArroyos de El EspaldarPinar de El EspaldarPinar de El Espaldar con una encina repleta de bellotas en primer términoPista forestal de El EspaldarPista forestal de El EspaldarArroyos de El Espaldar
La masa arbórea está fundamentalmente compuesta de pinos de reforestación, como pino rodeno, pino laricio y pino albar, pero también es fácil encontrar robles, encinas, enebros, incluso algún acebo. Los arroyos presentan en sus riberas bastantes brezos y las rocas a la sombra del bosque suelen estar cubiertas por un espeso manto de musgo.
Enebro rastreroAceboMusgoUn curioso ejemplar de Pino RodenoBellotas de encinaBrezoPino Laricio y Pino Albar
Desde el lateral de la A-1 en la parte norte del Pico de la miel, sale una pista forestal que recorre toda esta parte de la Sierra hasta el Collado del Medio Celemín, enlazando con la Cañada Real Segoviana. Casi todo el recorrido discurre entre el pinar y en otoño es habitual encontrarse con recolectores de setas, sobre todo del apreciado «níscalo» (lactarius deliciosus).
Brezos junto al arroyo
Lactarius deliciosus
El mízcalo, níscalo, robellón de nombre científico Lactarius deliciosus, es un hongo basidiomiceto comestible, de la familia Russulaceae. Es muy común en toda la península ibérica, crece en pinares y bosques mixtos. Su seta o cuerpo fructífero aflora en otoño, y es muy apreciada en gastronomía. El basónimo de esta especie es Agaricus deliciosus. El epíteto específico, deliciosus, significa «delicioso».
Su pie es ahuecado y corto, más o menos cilíndrico o estrechado un poco en la base. De estructura granulosa: macizo de muy joven, después tiene zonas huecas sin dejar de ser resistente. Es del color del sombrero pero más pálido, con algunos hoyitos superficiales de color más intenso. Suele tener parásitos y entonces se hace frágil. El sombrero suele oscilar entre los 4 y 16 cm de diámetro y su color anaranjado se ve modificado por círculos concéntricos de tonos rojizos y pálidos. En su juventud el sombrero se encuentra enrollado por sus bordes y conforme envejece se aplana para evolucionar a forma embudada. Las láminas de la cara interna son del mismo color, apretadas, finas y decurrentes. Su carne es densa y compacta, con olor suave y dulzón, el sabor en crudo es algo amargoso al final. Al corte desprende un látex de color naranja. Se oxida rápidamente, adquiriendo un color verdoso cardenillo cuando envejece o al pasar algunas horas de su recolección. Uno de sus colorantes se elimina por el riñón después de haberla comido; por ello la orina se torna de un color que puede asustar al que no sabe la causa.
NíscalosNíscalosNíscalosNíscalos
También se dan otros tipos de setas como los «parasoles» (macrolepiota procera), amanitas muscarias, rússulas, mycenas y otras muchas variedades más.
ParasolParasolAmanita MuscariaAmanita MuscariaRussulaRussulaPedo de loboLactarius Helvus?Sparassis crispa, conocida como seta coliflor, clavaria rizada o barba de cabraHygrophoropsis aurantiaca?Stropharia aeruginosaLepista NudaMycenaMycenasMycenasFomitopsis pinícola o yesquero de pinoMycenasMycenasMycenas
Hoy proponemos un sencillo paseo para alcanzar la cima del Cerro de San Pedro. La ruta comienza en el alto del Mojón, se trata de zona muy concurrida por ciclistas que suben el alto situado entre Guadalix de la Sierra y Colmenar Viejo. Justo en este humilde puerto encontramos un pequeño parking donde podemos dejar el coche, a nuestra derecha según venimos desde Colmenar Viejo, en el Kilómetro 7,400 de la N-625, junto a una derruida casa de los antiguos peones camineros.
Casa en ruinas de los antiguos peones camineros.
Desde esta casa según miramos a la montaña cogemos el sendero que trepa ladera arriba paralelo a una pared de piedra hasta la cima. No abandonamos el sendero en ningún momento, venciendo el desnivel de esta montaña hasta toparnos con la torre de piedras que corona la cumbre. Aunque la subida no es demasiado dura si que tiene una relativa exigencia, debemos superar cerca de cuatrocientos metros de desnivel. La cuesta no es constante, alterna pendientes con alguna pradera plana que nos dará un pequeño respiro rompiendo la continuidad de esta corta ascensión.
Unas vacas tomando el sol camino del Cerro de San Pedro.Vacas tomando el sol en la ladera noroeste del Cerro de San Pedro.
A mitad de camino nos encontramos con un primer escalón en la subida, se trata del Cerro de la Prestancia, desde donde ya podemos disfrutar un adelanto de las vistas que nos ofrece esta montaña. Resulta fácil encontrarse con ganado vacuno por el camino, por lo que es recomendable no salirse del sendero y no molestar a los animales.
Vista de la dehesa de Navalvillar, a la izquierda quedaría el pueblo de Colmenar Viejo, a la derecha el embalse de Santillana,Un torito en el Cerro de La Prestancia, al fondo La Najarra.Ganadería colmenareña en el Cerro de la Prestancia.Cerro de La Prestancia, primer escalón hacia el Cerro de San Pedro.
Durante el inicio del recorrido se podrán divisar grandes extensiones de pastos en los que se cobija ganado, especialmente vacuno, y donde todavía se pueden ver muretes de piedra característicos de la Sierra de Guadarrama que separan las diferentes fincas, un Madrid rural a sus puertas, ya que este magnífico paraíso se encuentra a escasos cincuenta km del centro de la capital. En sus inmediaciones todo es naturaleza: el embalse de Pedrezuela, la dehesa de Navalvillar, el embalse de Santillana y toda la ladera Sur de la Sierra de Guadarrama son algunos ejemplos.
Respecto a la geología de esta montaña el material más predominante es el gneis, el camino que lleva a la cumbre esta salpicado de bloques de este tipo de roca acompañados de diferentes ejemplares de enebro, en este paisaje la vegetación es escasa, dado que al tratarse de una elevación aislada y quedar muy expuesta, el viento, la insolación y el frío evitan una gran proliferación de la flora. En verano e invierno esta montaña se torna de un color amarillento característico que la hace brillar de una manera especial dentro del contorno.
Formaciones de gneis en el Cerro de San Pedro.Formaciones de gneis en el Cerro de San Pedro.Vista de La Pedriza, en primer término el Cerro de la Prestancia.Vista del embalse de Santillana y La Pedriza.Vista de la línea del AVE, al fondo La Najarra.
La ascensión hasta la cumbre puede durar 45 minutos o una hora aproximadamente, dependiendo de las paradas que realicemos para disfrutar del paisaje. La cima invita a tomar un tente en pie desde donde pasar un rato agradable deleitando la vista de tanta grandiosidad. El premio de llegar a la cima será una de las mejores panorámicas parte de la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama. Por un lado podemos ver formaciones montañosas como La Pedriza, Sierra de Cuerda Larga, Sierra de La Morcuera y la Sierra de La Cabrera. Por otro las poblaciones de Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra, Navalafuente, Valdemanco etc. Y también los embalses de Santillana y Pedrezuela.
Además, el vértice geodésico se encuentra coronando una torre muy característica y peculiar, que en cierta forma recuerda a las Atalayas de origen árabe del cercano Hoyo de Manzanares (La Torrecilla) y Torrelodones. Construcciones de origen medieval cuya misión era la vigilancia de posibles incursiones cristianas por el alto del León. Al igual que esta construcción, dichas Atalayas, además de la torre circular, presentan un añadido rectangular de forma muy similar, que si bien no está documentado, podría poner en contacto visual estas Atalayas con las Atalayas de la cuenca del Jarama que vigilaban el paso entre las mesetas por el puerto de Somosierra.
También se puede firmar en un curioso libro de registro depositado para tal fin en una caja metálica en la parte oeste de la cima. Y como en otras cumbres cercanas, contemplar un pequeño Belén o nacimiento más típico de las montañas del norte del país.
Cima del Cerro de San Pedro. A la izquierda la Sierra de La Cabrera.Cima del Cerro de San Pedro, a la izquierda Colmenar Viejo.Cima del Cerro de San Pedro.Vista de La Sierra de La Morcuera, a la izquierda La Najarra, Miraflores en el centro y detrás La sierra de La Morcuera.Vista de La Sierra de La Cabrera.Vista de Soto del Real, La Pedriza y Cuerda Larga detrás.Vista de la vertiente sur de la Sierra de Guadarrama, de izquierda a derecha embalse de Santillana, La Pedriza, Cuerda Larga y la línea del AVE.
Aunque no he conseguido ninguna documentación al respecto, una simple observación visual de la torre en la cima del Cerro de San Pedro, permite distinguir restos de argamasa entre las piedras que forman los cimientos de la torre y su añadido rectangular. Una pequeña solera permite imaginar, que bien pudo ser un puesto militar califal en la época medieval, cuando esta zona formaba parte de la Marca Media. Ya que estratégicamente es el único punto que une visualmente las cuencas del Jarama al Este y la cuenca del Manzanares al Oeste, el único punto visual que pone en contacto los pasos de la sierra de Guadarrama, los puertos de Somosierra y El León.
Torre situada en la cumbre del Cerro de San Pedro y anexo a la torre.Detalle de suelo y cimientos de la torre y anexo rectangular.Detalles de la argamasa existente entre las piedras de los cimientos de la torre.
Descripción.
Alguien dijo una vez; «Todos posamos su mirada sobre sus laderas peladas, sobre su cumbre y espolones rocosos, sobre su triangular arquitectura“. Y es cierto, su aspecto apenas varía la mires desde donde la mires.
Vista del Cerro de San Pedro nevado, desde la Atalaya de Venturada.Vista de una atardecer en el Cerro de San Pedro desde la Atalaya de Venturada.
El Cerro de San Pedro está en la vida de todas las personas que cada de semana se desplazan desde Madrid a disfrutar de la montaña Guadarrama. Nadie puede dejar de posar su mirada sobre sus laderas peladas, su cumbre y sus espolones rocosos. Es imposible dejar de admirar esta montaña, de modesta altitud y perfil simétrico, casi desde cualquier sitio desde donde se la mire. La Cabrera, La Pedriza, Cuerda Larga, Guadalix, Venturada, Torrelaguna, da igual, el Cerro de San Pedro seguirá vigilando nuestra actividad desde su privilegiado lugar.
Vista del Cerro de San Pedro semicubierto de niebla desde la ladera sur del Cancho Gordo de La Cabrera.Vista del Cerro de San Pedro desde el Cancho Gordo de La Cabrera.Vista del Cerro de San Pedro desde la dehesa de Roblellano de La Cabrera.
Esta montaña se ve casi desde cualquier sitio, se encuentra sola y aislada frente a la cara sur de la sierra de Guadarrama, es un referente y punto de todas las miradas desde los pueblos de los alrededores.
Vista del Cerro de San Pedro y el embalse de Soto desde el mirador de las Buitreras.Vista del Cerro de San Pedro desde Guadalix de la Sierra.Vista del Cerro de San Pedro desde Venturada.
El cerro de San Pedro es un pico de la sierra de Guadarrama, perteneciente al sistema Central de la península ibérica. Está situado en el centro de la Comunidad de Madrid, en España. El pico, de una altitud de 1425 metros, es uno de los montes isla de la vertiente sur guadarrameña, expresión que alude a aquellas formaciones montañosas que se ubican aisladas con respecto a la alineación principal.
Este pico es conocido por sus notables vistas, dado que está aislado en una zona relativamente llana si se compara con las grandes elevaciones de la sierra de Guadarrama situadas más al Norte. Desde lo alto se puede observar, hacia el norte y oeste de la sierra de Guadarrama, dentro de ella de la Cuerda Larga o la sierra de la Morcuera, atravesada por el puerto del mismo nombre. Aunque también puede disfrutarse de la presierra de Guadarrama madrileña, hacia el sur con el skyline de la capital española, Madrid.
Vista del Cerro de San Pedro desde la Atalaya de Arrebatacapas de Torrelaguna.
La situación de este cerro es bastante singular, tal y como lo narró Casiano del Prado, un pionero de la geología madrileña:
«Al suroeste de las masas que acabo de describir se halla la del cerro de San Pedro, que es de gneis, situado entre Guadalix, Pedrezuela y Colmenar Viejo; y es notable, no ya por su altura, que es sólo de unos 750 metros sobre Madrid, sino por su aislamiento casi completo y por el pico que presenta su perfil por cualquier lado que se le mire». (Descripción física y geológica de la provincia de Madrid, 1864).
Dehesa de Navalvillar.
En el suroeste, en el término municipal de Colmenar Viejo se encuentra la dehesa de Navalvillar, espacio protegido por el propio ayuntamiento, cuyos suelos tienen por origen la erosión del gneis del cerro y le confieren una gran riqueza de pasto comparada con los suelos de origen granítico.
La dehesa de Navalvillar es un espacio natural situado en el municipio de Colmenar Viejo, en la falda suroeste del Cerro de San Pedro . Existen referencias a ella desde el siglo XI, donde se menciona que el Rey Alfonso X «El Sabio» cazaba el oso en su parajes. Desde hace algunos siglos perdió su masa forestal por la venta de la madera para el pago de las deudas municipales. Debido a su situación en las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, protegida por el noreste por el Cerro de San Pedro. ha sido lugar de asentamientos desde la antigüedad, entre los restos encontrados se encuentran gran cantidad de viviendas visigodas de los siglos VI y VII que perduraron hasta después de la toma de la península por los árabes del siglo VIII y también encontramos antiguas minas de metales.
Vista del Cerro de San Pedro desde la dehesa de Navalvillar. En medio el arroyo de Tejada.Vista del Cerro de San Pedro desde la dehesa de Navalvillar, en medio el arroyo de Tejada.
En época moderna ha sido usada para más de doscientos rodajes cinematográficos, donde destacan «Espartaco» y «El Cid». Además se realizan prácticas de tiro militar, almacén de material municipal y lugar de ocio.
El hecho de haber sido una posesión municipal desde, al menos, el siglo XVI, y probablemente desde el XV, le ha permitido conservar los restos arqueológicos de una forma que no ha sido posible en otras zonas del municipio más alteradas por la actividad humana. Por su gran valor ecológico el Ayuntamiento de Colmenar Viejo dispone un plan de conservación desde 1996.
La fauna que se avista en la dehesa es muy delicada é importante. Entre toda la belleza natural que se puede encontrar, los animales que dan grande importancia a este lugar son los siguientes: El zorro rojo, el corzo, la águila imperial ibérica, la águila real, búho real, el buitre negro, gran variedades de garzas, milanos negros y reales, el buitre leonado y la cigüeña blanca. (Aunque muy difícil de observar, también está presente la cigüeña negra).
En cuanto a la flora, fresno, encina, quejigo, alcornoque, arces y gran variedad de flores.
Nos encontramos con una montaña de formas suaves y laderas tapizadas por los robles, muchas veces pasa desapercibida y no constituye un objetivo montañero de primer nivel, aunque es visible para todos los que se adentran al valle de Lozoya por su lado oriental. Su cima es un destacado mirador que se alza a mitad de camino entre Canencia y Lozoya del Valle, desde el que se contemplan espectaculares vistas del curso alto y medio del Lozoya con todos los montes carpetanos desde Peñalara hasta Somosierra, el valle de Canencia, sierra de La Morcuera y la sierra de la Cuerda Larga detrás de esta última.
Debido a su posición estratégica dentro del valle, en su cumbre han prosperado diferentes tipo de instalaciones a lo largo del último siglo; Una caseta de vigilancia de incendios situada al Este de la cumbre, una estación meteorológica acompañada con las inevitables antenas de telefonía y también incontables restos de construcciones pertenecientes a la guerra civil española (1936-1939). Todo este cordal fue ocupado por las tropas del bando republicano al comienzo de la contienda, justo enfrente de las posiciones nacionales situadas en la zona de los montes carpetanos de Lozoya y Pinilla del Valle. Es decir, también fue un importante punto estratégico del frente en la sierra de Guadarrama.
Por si fuera poco este papel de mirador privilegiado, el camino que lleva hasta su cumbre recorre parajes con enormes atractivos, como la Mata de los Ladrones, uno de los robledales mejor conservados de toda la Sierra del Guadarrama y que tendrá en estas semanas otoñales que se avecinan el mejor momento del año. A pesar de su belleza, La Cachiporrilla recibe tan escasas visitas a lo largo del año que podrían contarse con los dedos de una mano. Frase textual que me comentó el vigilante forestal nativo de Canencia con quien pude mantener una agradable conversación durante un buen rato.
Esta cumbre se alza al noroeste de Canencia y al sur este de Lozoya, y constituye el último eslabón de un cordal secundario llamado Altos del Hontanar, que se desprende hacia el norte desde la Sierra de la Morcuera, prolongación a su vez, del cordal formado por la sierra de Cuerda Larga.
Esta posición geográfica con su humilde altitud de 1.620 metros, es lo que ha hecho de La Cachiporrilla una cima ignorada. Aunque lejos de ser un inconveniente, el aislamiento que le otorga su soledad es un atractivo primordial para quienes buscan en esos paseos, un íntimo contacto con la naturaleza y con la esencia del Guadarrama, que aquí aun se conserva sin alterar.
Vacas en la dehesa.Vacas en la dehesa.Vacas en la dehesa.
Aunque la ruta más habitual parte del mismo pueblo de Canencia, nosotros subiremos iniciando la ruta desde Cabeza del Rojo, una planicie situada a la derecha junto a la carretera que lleva al puerto de Canencia y Miraflores, unos metros más arriba del embalse de Canencia, dónde se puede dejar el coche. Haremos la travesía de los llamados Prados de la Dehesa ascendiendo por una cómoda pista que discurre paralela al arroyo de la Tejera y que atraviesa una dehesa de robles donde suele haber ganado suelto. La vertiente sur de La Cachiporrilla ocupa todo el tiempo el horizonte cuando miramos al Noroeste.
Prados de la dehesa, al fondo la Mata de los Ladrones a la derecha y la Cachiporrilla a la izquierda.Vista de Canencia desde los prados de la dehesa.Prados de la dehesa con la Cachiporrilla al fondo.Prados de la dehesa.Prados de la dehesa.Abrevadero de la dehesa.Pista que atraviesa el robledal de la dehesa.Ganado suelto por la dehesa.
Algo más arriba, la pista se ciñe en una cerrada curva a la izquierda que da acceso a varios prados. Aquí se localiza la Fuente de los Veneros. Varios zig zags superan un fuerte desnivel hasta una zona donde la pista se hace horizontal. Ya nos encontramos a una altura de 1.500 metros, penetrando la pista en la parte más cerrada del robledal.
Fuente de los Veneros.Fuente de los Veneros.Llegando al cordal de los Altos del Hontanar se despeja el robledal por un rato.En los claros del robledal, ya en la cuerda de los Altos del Hontanar, al fondo la sierra de la Morcuera.Vista de los Altos del Hontanar mas occidentales, al fondo y de izquierda a derecha, Peñalara y las cimas mas altas de la Sierra de Cuerda Larga.
En un punto la pista se bifurca. Los pequeños postes siguen hacia el portachuelo de Canencia, también llamado collado de las Fuentes, es el paso que lleva a Alameda, Pinilla y Lozoya del Valle. Nosotros continuamos hacia la derecha por la pista que tras una corta subida, vuelve a ser horizontal, para cruzar toda la ladera de la sierra, rumbo noreste.
Restos de construcciones pertenecientes a las tropas republicanas de la guerra civil. Restos de construcciones pertenecientes a las tropas republicanas de la guerra civil.Restos de construcciones pertenecientes a las tropas republicanas de la guerra civil.Vista del valle de Lozoya, de izquierda a derecha, Rascafría, Oteruelo, Alameda y Pinilla del Valle.Vista de Pinilla del Valle y de su embalse.Vista del embalse de PinillaRestos de construcciones pertenecientes al bando republicano de la guerra civil, al fondo la sierra de La Morcuera y detras la sierra de Cuerda Larga.
Seguimos rumbo noreste por la pista que nos lleva al puesto de vigilancia forestal. En esta zona, que es la ladera sur de la Cachiporrilla, volvemos a entrar en el robledal, donde las margaritas adornan los bordes del camino.
Margaritas.Margaritas.La pista sigue hasta el puesto de vigilancia forestal por medio del robledal.Vista del valle de Canencia desde el robledal de la Cachiporrilla.Margaritas.
Siempre por mitad de la mata de robles se llega al breve collado que separa la cima de la antecima de nuestra montaña. A la derecha, la segunda, donde se alza la caseta de vigilancia de incendios. Unos metros más hacia el suroeste, se llega al punto principal, erizado de antenas. A sus pies, todo el Lozoya con el cercano embalse de Pinilla, justo bajo la montaña, y el macizo del Peñalara, en lo más alto de este valle que se extiende hacia el oeste.
Puesto de vigilancia forestal.Vista al este desde el puesto de vigilancia forestal, en medio el curso medio del valle del Lozoya, donde se aprecia en embalse del Río Sequillo.Restos de construcciones pertenecientes al bando republicano de la guerra civil, enfrente los mosntes carpetanos de Lozoya y Pinilla del Valle.Vista al oeste desde el puesto de vigilancia forestal, a la derecha y sobre el robledal las antenas de la cima de la Cachiporrilla. Al fondo la sierra de la Morcuera y detrás la sierra de Cuerda Larga.Puesto de Vigilancia forestal.
Dejamos atrás el puesto de vigilancia forestal para girar al oeste buscando nuestra cima y objetivo final, La Cachiporrilla, donde las vistas al valle del Lozoya son espectaculares. Con más puestos de las posiciones republicanas repartidos por todo este cordal.
Restos de construcciones pertenecientes al bando republicano de la guerra civil. Al fondo a la izquierda el puerto de Navafría, a la derecha Los Reajos de Lozoya, estos lugares fueron ocupados por las tropas del bando franquista.Restos de construcciones pertenecientes al bando republicano de la guerra civil. Al fondo y de izquierda a derecha, El Nevero, puerto de Navafría y Los Reajos de Lozoya. Vista al noreste desde La Cachiporrilla, medio tapados por la lluvia el Chaparral y el Alto de La Cruz, al fondo los montes carpetanos con Los Reajos a la izquierda.Vista de Lozoya del Valle desde la Cachiporrilla, Al fondo y de izquierda a derecha El Nevero, Puerto de Navafría y los Reajos de Lozoya.Cima de la Cachiporrilla.Robledal de la Cachiporrilla.Vista al Este desde el robledal de la Cachiporrilla.Vista de Canencia desde la Cachiporrilla, al fondo el Mondalindo y Peña Negra.Vista al oeste desde el Robledal de La Cachiporrilla.
Hoy proponemos una ruta desde el Puerto de La Puebla a La Tornera, recorriendo todo el cordal que los separa, paseando por sus cumbres con unas vistas espectaculares del valle de La Puebla y de las sierras de Guadarrama y el Ayllón.
El Pico de la Tornera (1865 m) es la cumbre más alta del Circo de La Puebla, alineación montañosa perteneciente a la Sierra del Rincón. Este circo montañoso que rodea Puebla de la Sierra tiene forma de herradura y se abre en su parte Sur en la zona donde el arroyo de la Puebla busca llevar sus aguas al Lozoya en el embalse del Atazar.
La Tornera está ubicada en la parte oriental del Circo, en un cordal del que también forman parte sus vecinas la Cresta de los Cellos y el Pico Centenera. A este cordal, que se alza sobre Puebla de la Sierra, se le llamaba antaño Sierra de la Mujer Muerta, ya que su silueta recuerda, con un poco de imaginación, al de una dama yacente. El Porrejón (1823 metros) sería los pies de la difunta, Peña Centenera (1809 metros) la cabeza, y La Tornera (1865 metros) el pecho. De hecho, a Puebla de la Sierra se la conocía también, por extensión, como “Puebla de la Mujer Muerta“, hasta que en la década de los años 40 del pasado siglo, los vecinos le cambiaron el nombre por el actual.
Partimos del puerto de la Puebla para ascender inmediatamente al Cerro Montejo, donde se encuentra un puesto de vigilancia forestal. Desde este punto seguiremos ascendiendo por el cordal en dirección noreste hacia el Cortadero, fácilmente distinguible por sus cortantes aristas rocosas y desde donde tendremos las primeras vistas espectaculares de esta comarca de la Sierra del Rincón.
Cerro Montejo.Puerto de La Puebla desde el Cerro Montejo. Al fondo y a la izquierda Peña La Cabra.Vista al Norte, a la izquierda La Cebollera (Pico de las tres provincias), A la derecha Macizo del LoboVista al norte desde El Cortadero.Vista al Este desde El Cortadero, a la derecha El Porrejón.Vista al Sur desde El Cortadero. Al fondo Peña La Cabra.
Dejamos atrás el Cortadero con sus espectaculares aristas rocosas para tomar camino hacia el Este. hacia El Porrejón, una cima señalada con un mojón y que se encuentra en la zona norte de este Circo montañoso.
Las aristas rocosas del Cortadero hacen honor a su nombre.Inmensos pinares cubren las laderas de esta sierra. A la iquierda Peña La Cabra, a la derecha El Cortadero.El PorrejónPunto geodésico de la cima del Porrejón, al fondo la sierra de Guadalajara destacando El Ocejón.Vista al suroeste, a la Izquierda Peña La Cabra, a la derecha el Cortadero. Al fondo el Valle del Lozoya y la sierra de Guadarrama.El Porrejón (1.823 metros).
Dejamos atrás el Porrejón bajando por el mismo cordal en dirección sureste en dirección a la Peña Hierro (1.743 metros), bordearemos esta pequeña cima para seguir nuestro camino descendente hacia el Collado de las Palomas (1.647 metros). En este tramo descendente de la Peña Hierro atravesamos varías cresterías rocosas de gran atractivo visual.
Ladera Sur del Porrejón.Crestas rocosas entre el Porrejón y Peña Hierro.Crestas rocosas entre el Porrejón y Peña Hierro.Crestas rocosas entre el Porrejón y Peña Hierro.Crestas rocosas en Peña Hierro.Vista de Peña La Cabra desde Peña Hierro.Cresterías rocosas en Peña Hierro.Vista al Este desde la ladera De Peña Hierro, abajo la Cañada Real del Collado de las Palomas, a la derecha Pinhierro, la Loma de la Peña y Cabeza del Viejo, al fondo El Ocejón. Todo ello en Guadalajara.Puestos de cazadores en el Collados de Las Palomas.Serbales de los Cazadores en el Collado de las Palomas.Vista al Oeste desde Cabeza del Estillo del Collado de las Palomas, con el Porrejón al fondo a la derecha.
Dejamos atrás el Collado de las Palomas para buscar la siguiente cima Pinhierro (1.695 metros). Sin dejar nunca el cordal de esta sierra giramos hacia el Sur cuando pasamos esta cima de Pinhierro que también bordeamos por su lado Oeste. Ya en dirección Sur buscamos visualmente la siguiente cima, el Chimorro (1.702 metros). Estas dos cimas quedan separadas por el Collado Llano que atravesaremos con facilidad.
Vista al Oeste desde Pinhierro, al fondo el Porrejón.Vista al Este desde el Collado Llano, al fondo la sierra de Guadalajara donde sobresale el Pico Ocejón.Vista al Oeste desde Collado Llano, al fondo a la derecha el Porrejón, a la izquierda el Cerro Portezuela, en medio queda el Puerto de la Puebla.
Dejamos atrás el Chimorro bordeándolo por el Este y al fin aparece nuestro destino al Sur, La Tornera, que con sus 1.865 metros constituye la cima más alta de este espectacular valle. La subida a La Tornera la realizamos dando un pequeño rodeo pasando por su lado oriental para atacar la cumbre por el Sur.
Vista al Sur desde la ladera oriental del Chimorro, al fondo La Tornera.Vista al Norte desde el Chimorro, a la izquierda el Porrejón, en el centro Pinhierro y al fondo Las cebolleras y el macizo del Lobo.Crestas rocosas.Ladera Norte de La Tornera.Ladera oriental de La Tornera.Cresterías rocosas.Ladera Este de La Tornera.Quién dijo que el camino era fácil?. Ladera Este de la Tornera, entre brezos y rocas sueltas.Vista al Norte desde la ladera oriental de La Tornera.Cima de La Tornera.Vista de todo el cordal recorrido con el fondo de la Sierra de Guadarrama (Montes Carpetanos) que se une en Somosierra con la Sierra del Ayllón (Cebolleras y Macizo del Lobo).En agradecimiento a Benjamín y su hijo. No se puede encontrar mejores compañeros de excursión.Vista al Norte desde la cima de La tornera.Vista al Este desde La Tornera, al fondo destaca el Ocejón (2.049 metros)