El Género Romance (Segunda Parte)

 

El Género Romance 2° Parte

 

Hasta el momento hemos visto el romance como una narración de drama, aventura, de personajes extraordinarios y con la presencia de lo fantástico. Bajo esta concepción tenemos el romance de caballería de la edad media, los romances de Shakespeare con sus tramas y melodramas muchas veces abiertos, de encuentros, reencuentros y con alguna presencia de los extraordinario, y finalmente los romances planetarios y los romances ruritanos, los dos últimos con héroes cuales caballeros de la edad media que luchan en tierras y lugares desconocidos por el honor, lo correcto y salvar de vez en cuando a la chica de los malos estereotipados hasta el exceso. Son todas obras donde el realismo es dejado de lado por las tramas complicadas y enrevesadas, el barroquismo en los detalles, y sin dar lugar a lo simple y lineal.

 

En esta segunda parte veremos al género romance en el aspecto por lo que se le conoce más en la actualidad, que es lo romántico, y que trata sobre personas que se enamoran. Si bien el amor romántico es una forma de amor, hay que dejar fuera de este género otros tipos de relaciones donde este sentimiento este presente, casos como el afecto y los vínculos entre personas que están relacionadas entre sí por sangre, matrimonio o adopción (amor por la familia); el afecto y los vínculos entre personas que simplemente disfrutan de la compañía de los demás (relaciones de amistad), el afecto y los vínculos entre las personas y sus amigos animales, domésticos o no; o cuando existen relaciones platónicas donde las personas aman una idea compartida, una fe o la creencia en una divinidad.

 

Los temas del amor romántico tratan de la atracción física entre personas, ya sea mutua o unilateral, de citas entre parejas (se asume que ambas son solteras), de cuando las relaciones fallan, de ex amantes y ex cónyuges, de adulterios y de infidelidad, de amores prohibidos (parejas separadas por presiones familiares o sociales, castas o razas, edad, orígenes diferentes, incluso casos de incesto o si somos más especulativos de relaciones entre especies alienígenas, con criaturas fantásticas o del genero del terror y lo paranormal). Entran en estas historias el coqueteo y el cortejo, las citas, incluidas las ciegas, las citas cautivas o las de los programas de citas en tv o en internet; las relaciones matrimoniales, historias de bodas y compromisos, forzadas o no; los intereses amorosos de alguien por otro, de cuando la pareja pasa a convertirse en amantes; de los vaivenes del azar que afectan en la relación; de encuentros y desencuentros; de secuestros para forzar una relación, de confesiones no dichas o de declaraciones expresadas en los momentos menos oportunos; de actos para demostrar el amor, de cambiar al otro, de la promiscuidad de uno o ambos, de la alergia al amor. Hablan del galán, poeta, pintor o músico por el que todas pelean; de chicas que se enamoran de chicos malos para redimirlos, de que la niña de al lado ya no es un patito feo, de la solterona en la familia o el mudo/rarito al que todos evitan; de quien es el juguete o el pagafantas para el otro; de la pareja que sufre de amnesia; de la pareja que se ama pero viven como gatos y perros; los que se disfrazan para ocultar como son en realidad a otra persona; los temas de la chica bella empatada con la bestia (chico feo o monstruoso, literal o no). Hay relatos de descubrir que lo ama cuando ya no está y se ha ido; relaciones basadas en una apuesta, los triángulos al estilo de Archie, Betty y Verónica, la pareja dispareja, de confusiones con la propia sexualidad o la de otro, de estar juntos pero no tanto, del gusto por los fetiches, el sadomasoquismo o la dominación y servidumbre; aquellas con la maldición de Cartwright, donde los amantes tienden a morir una vez que se involucran con la persona maldecida; la pareja casta, virgen o célibe; de la chica celosa y pegajosa, del chico baboso o del celoso; de las chicas despistadas, de las peleas de gallos (dos chicos luchan por una chica). Algunas tocan el cambio de fe por amor; de enemigos que también son amantes, de romances mortales cuando la relación se convierte en una escena de crimen o del romance en diciembre (ancianos enamorados), las declaraciones de amor a poco de morir, la historia de Mujer Bonita (rico y prostituta) o de ricos con una persona de la servidumbre, el chofer, el guardaespaldas o el pobre. Exploran el efecto Florence Nightingale (relación entre un personal del equipo de salud y un paciente), la amistad en el set (entre actores mientras trabajan juntos en una producción); de los amigos con derechos (sexo sin romance) al solo amigos (cero sexo, solo amistad genuina); relatos del personaje que busca conseguir múltiples amantes (creando harenes) o tratando de escapar de ellos; otras hablan del corazón roto de quien perdió su amor; de los novios de secundaria que se conocen de toda la vida, o relatos de cómo papá conoció a mamá; el conociendo a los suegros, donde los opuestos se atraen o de la operación celos para probar o para conquistar a la pareja; aparece el hilo rojo del destino (personajes que están unidos por el destino), durmiendo con el jefe; romance entre estudiantes y profesores; jugando a ser casamenteros; enamorado sin saberlo o el tener un amor no correspondido, son todos algunos de los ejemplos de estas historias.

 

El Romantisismo

 

El romanticismo fue un movimiento que inició a mitad del siglo XVIII (a la par de la revolución industrial y en contra del realismo, la Ilustración y lo clásico), se dispersó y cultivó por toda Europa hasta mediados del siglo XIX y su importancia viene en una renovación estética y artística que aún continúa ejerciendo su influencia hasta la actualidad. Como forma literaria y escénica toca temas preindustriales, lo bucólico, el regreso a la naturaleza, volver a los mitos y leyendas medievales quitando relevancia a los mitos y la historia grecolatina. Es de alguna forma una primera contracultura rompiendo las recetas clásicas, mezclando la prosa y la poesía, mezclando géneros como tragedias y comedias, no pretende ser educativa y sino recreativa; fue, de alguna forma, la primera vanguardia al promover el arte por el arte mismo fuera de los gustos burgueses del momento. Se reivindican los nacionalismos, lo regional, el pasado local, la patria chica y sus antes despreciados idiomas, dialectos y tradiciones populares, el folklore local, las leyendas regionales y los cuentos tradicionales como fuente de identidad, inspiración y enseñanza.

 

Entre los aspectos que caracterizan al movimiento tenemos: la pasión como eje del pensamiento y de la acción; al ser humano y sus emociones, exaltación de los sufrimientos y las alegrías, el ambiente refleja los estados de ánimos, un orientalismo en el arte para justificar que los desnudos y expresiones sexuales distintas del matrimonio son solo propios de culturas ajenas, no de la conservadora y victoriana sociedad burguesa europea del siglo XIX; el movimiento promueve la libertad como valor máximo dentro de la ética; se exalta lo frío, lo medieval, el uso de drogas recreativas como el láudano y el opio; los versos rompen la métrica y la rima; aparecen y se popularizan los dramas románticos, las historias en tierras extrañas, principalmente orientales, aparecen la novela histórica, la novela gótica, la novela de terror, la novela de costumbres, las historias de detectives, así como los relatos de leyendas, las baladas y el artículo de opinión satírico. 

 

Es el inicio del movimiento gótico donde se promueve una estética por lo lúgubre, la noche, los cementerios, los castillos en ruinas, la violencia, los temas tabú, sobre todo en el teatro, como para: legitimar el tiranicidio, justificar el suicidio, usar los ambientes marginales en las historias, los fantasmas, los demonios, las criaturas sobrenaturales como los duendes o las hadas, los milagros, la imaginación y la fantasía predominan sobre la razón. El héroe romántico es un rebelde que prefiere la libertad y lo natural frente a las normas y la sociedad. Se ponen de moda los arquetipos del antihéroe, de rebeldes, de libertinos, bandoleros, piratas o héroes abatidos por el destino como son Prometeo o don Juan.

 

Cada región particular tuvo su propio desarrollo; en Alemania se busca renovar la religión protestante volviendo a la religiosidad individual e íntima frente a los aspectos más formalistas y teológicos del culto católico; destacan filósofos como Hegel y su idealismo; dramaturgos como Friedrich Schiller y sus obras de héroes locales, los hermanos Grimm y sus recopilaciones de cuentos tradicionales, Hoffmann y sus relatos fantásticos, Johann Wolfgang von Goethe y su Fausto, entran aquí también las obras finales musicales de Beethoven. En Francia destacan autores como Jean-Jacques Rousseau quien de la ilustración dará paso al prerromanticismo francés, le siguen autores celebres como Alexandre Dumas y Alexandre Dumas hijo, George Sand, Víctor Hugo, y es el resurgimiento de literaturas en lenguas no oficiales como la provenzal al sur del país.

 

El romanticismo inglés busca una nueva sensibilidad melancólica en su lírica, entre sus representantes podemos citar a: William Blake, Jane Austen (prerromántica y dentro del movimiento de la novela sentimental y de costumbres), Oscar Wilde, Lewis Carroll, John William Polidori, Bram Stoker, Lord Byron, Mary Shelley, Charles Dickens, Matthew Lewis, las hermanas Brönte, Robert Louis Stevenson, Walter Scott. Destacan las novelas góticas, las de costumbres, las históricas y las sociales, modelos todos que se adaptaron a una forma estadounidense propia en autores como Edgar Allan Poe, Emily Dickinson, Washington Irving, Herman Melville, etc.

 

La lírica romántica polaca está rigurosamente unida a los afanes de idea de restauración nacional tras la repartición del país en el siglo XIX entre Rusia, Austria y Alemania. En tierras escandinavas se revivieron los temas de las sagas vikingas, mientras que en España la dominación francesa, las pérdidas de los virreinatos en América y los periodos absolutistas que siguieron en ese periodo exploró en los poetas exilados un movimiento lirico en favor de las formas románticas donde se tocaban la nostalgia y el deseo de regresar a la madre patria. Italia por el contrario buscaba unificarse como nación y las obras hablan de esa unidad nacional; similar caso de los autores en países hispanoamericanos que buscaban crear una identidad nacional propia tras la independencia de España.

 

La Novela Romántica

 

La novela romántica, también conocida como novela rosa, es un género literario que se volvió popular a principios del siglo XX suprimiendo a finales de ese siglo todos los demás significados de Romance. Si bien las sub-tramas románticas han existido en la ficción desde la antigüedad, lo romántico como punto focal y fuerza impulsora no se había explorado en profundidad hasta los últimos siglos. Las novelas románticas como industria comenzaron en los años 30 del siglo XX y mostraban historias de parejas y todas con un final de felices para siempre; encontrando a un público hambriento de estas novelas, y que no implicaba leer sobre sexo propiamente.

 

La novela romántica nace con el romanticismo literario que se dio en Europa y América entre los siglos XVIII y XIX, a menudo se cree que una historia que incluye una historia de amor ya es una novela romántica, pero para entrar en este género debe cumplir con algunas pautas, la primera es que la trama principal se centra en las personas que se enamoran y que luchan por hacer que la relación funcione, la segunda condición es que debe tener un final satisfactorio y optimista, los enamorados son recompensados con el amor incondicional.

 

Como mucha de la ficción especulativa, en estas obras se permite múltiples variantes o estilos, pueden ser ambientadas en cualquier lugar (en el mundo primario o cualquier secundario, incluso en mundos extraterrestres) y época (pasada, presente o futura); la sensualidad puede ir desde lo más casto hasta lo literalmente pornográfico, en base a estas combinaciones se pueden dar diferentes subgéneros en esta literatura. Según su extensión tenemos los romances breves o en formato de novelas de bolsillo, con tapa blanda y no mayores de 250 páginas que se venden en quioscos de periódicos; los romances extensos suelen ser en torno a 350-400 páginas y tener tapas duras (pero pueden incluir algunas ediciones populares tapas blandas) y que se venden en librerías.

 

Según el periodo histórico podemos hablar de romántica contemporánea y romántica histórica; si aparecen elementos no realistas podemos hablar de romances paranormales o de romances fantásticos (estos incluyen también los romances en ambientes de ciencia ficción), según la edad y tipos de relaciones entre los personajes se puede hablar de romance adolescente, romance queer (LGBT+), el Chick Lit (literatura para chicas modernas que lo quieren todo), el romance para joven adulto, etc.; según como se combina con otros géneros tenemos: comedia romántica, romance y suspenso, romance oscuro (con temas de control, dominación, sumisión, etc.), romance erótico, etc.

 

El origen de la novela rosa como género literario se encuentra en narraciones de la época clásica (Grecia y Roma) que siguen un esquema parecido a las novelas actuales: encuentro de una pareja de jóvenes (enamoramiento, fuga, boda), separación (en un viaje arriesgado, por naufragios o secuestro de piratas), el reencuentro de los enamorados (que han sido fieles a pesar de las dificultades) y final feliz. Ejemplo es la novela pastoril Dafnis y Cloe, de Longo del siglo IV de nuestra era.

 

Pero no será hasta el siglo XVIII que estos dramas de enamorados reaparecerán con fuerza en historias de jóvenes doncellas, bellas y virtuosas, que consigue reformar al héroe libertino y casarse con él, ascendiendo así en la escala social, y que serán la base para las heroínas de Jane Austen o de las hermanas Brontë que narran con algo de humor, tragedia o suspenso los problemas de mujeres que deben conquistar a sus maridos de clase social más alta para no terminar pobres y solteronas. Aparte las novelas góticas del siglo XIX exploraran el sexo un poco más descriptivo, exaltando además las emociones y debilidades humanas.

 

No es hasta el siglo XX que la novela rosa toma su forma definitiva, en el mundo español y el hispanoamericano reina como autora absoluta Corín Tellado (1927-2009) con más de cinco mil títulos en novelas de bolsillo que se vendían semanalmente en quiscos de periódicos de España y países iberoamericanos, siendo considerada un fenómeno sociocultural, y que a diferencia de sus contrapartes anglosajonas no exploró temas históricos sino problemas contemporáneos, desde la chica pobre traicionada por el novio rico y el drama de la madre soltera que reconstruye su vida.

 

En el mundo anglosajón predominaron en sus inicios los romances históricos, ambientados inicialmente en la regencia inglesa y el periodo victoriano; luego vendrían las novelas más contemporáneas. Para fines del siglo XX la mayoría de las novelas románticas publicadas en el mercado de lengua castellana ya eran obras traducidas del inglés. Si bien en el mundo hispano estas obras reportan menos del 10% de los lectores, en el mundo anglosajón la cifra varía según fuentes entre 25% al 50%, siendo un mercado muy importante en las ventas de las editoriales locales llegando a publicarse en EEUU, Gran Bretaña, Australia y Canadá cerca de mil títulos al año con tiradas totales de casi cuarenta millones de ejemplares.

 

Se indica que si bien la crítica literaria no reconoce al género como algo serio y describe a las obras como de mala calidad, muchas de ellas llenas de sexo innecesario para la trama, pero eso no amilana al público objetivo (mujeres entre quince y cincuenta y cinco años, y con algunas que pueden consumir hasta una novela semanal) ya que simplemente cumplen con el único propósito de disfrutar de un escapismo simple y también un poco obsceno. Al ser uno de los géneros con más demanda la oferta de estas obras no se limita a librerías, sino también se encuentra en supermercados, quioscos, estaciones de trenes, buses y aeropuertos. La alta demanda se ha visto reflejada en que hay más autoras y en mayores exigencias de las lectoras por historias más consistentes, bien documentadas y coherentes a la época y valores de que trate la trama, con diálogos ágiles, personajes creíbles e historias inéditas, lo que ha dado lugar a muchos colores y sabores en estas novelas.

 

Romance Histórico

 

La novela rosa histórica abarca todos los tiempos y lugares, desde la prehistoria hasta la Segunda Guerra Mundial, pero algunos escenarios son muy recurrentes como la Edad Media (con invasiones vikingas y luchas entre sajones y normandos), la Regencia británica o Época victoriana (Inglaterra y Escocia de los siglos XVIII y XIX), la conquista del Oeste o la guerra civil estadounidense, pero también existen otros escenarios exóticos en cualquier continente, siempre con protagonistas occidentales. En la mayoría de los casos la protagonista es una mujer fuerte (siempre son mujeres fuertes) que se opone a su destino de ser obligada a casarse, a dejar sus deseos personales por la familia, que tiene domar al rudo, libertino o distante marido con la que la han emparejado, es en la mayoría la niña que no sigue las normas sociales de la época que le ha tocado vivir y que está dispuesta a cambiarlas.

 

Romance Contemporaneo

 

La novela rosa contemporánea es otro subgénero que se centra en las relaciones amorosas que ocurren en la época actual. Estas historias suelen estar ambientadas en ciudades y pueblos modernos y pueden incluir temas como: las citas en línea, aplicaciones de citas, redes sociales, y otros aspectos de la cultura y la tecnología contemporánea. Los protagonistas suelen ser personas jóvenes hasta la mediana edad que están buscando el amor y la felicidad en un mundo moderno y a menudo caótico. Los personajes pueden ser de diversas profesiones; y algunas historias incluyen algo de misterio o suspenso. Sus temas incluyen también las familias fusionadas, los problemas de maternidad, lo interracial y lo intergeneracional, el buscar nuevas oportunidades cuando se han cerrado otros espacios y el iniciar nuevas vidas lejos de los eventos pasados, que pueden incluir divorcios, viudez, separaciones, violencia doméstica, etc.

 

Romance Juvenil

 

La literatura romántica juvenil es un subgénero literario escrito para adolescentes donde la intimidad rara vez superaba los besos y los abrazos. Inicialmente a mitad del siglo XX tenemos a una protagonista adolescente blanca y de clase media que vive en pueblos pequeños y suburbios, son historias centradas en la familia y la vida doméstica, con roles de género convencionales y donde se presumía que las niñas crecerían para convertirse en esposas y madres, se les advertía a las chicas de los chicos malos, las malas juntas, la educación primero y eso de llegar virgen al matrimonio, aparte los chicos esperan lealtad y fidelidad de las chicas, y a cambio las recompensan con su aprecio y protección.

 

A final del siglo XX las historias se vuelven más realistas; crece el formato de bolsillo, las protagonistas eran chicas adolescentes que aprendían a equilibrar las exigencias de la escuela, la familia, las amistades y los novios. Suele haber una mayor variedad de etnias y modos de vida de las protagonistas, empieza a importar la forma del cuerpo y el peso; se sugiere la sensualidad más allá de los besos; se exploran los problemas adolescentes y sus peligros, las competencias de chicas por los chicos, las amistadas sin sexo, se discuten los estereotipos de los roles sexuales de los adultos, hay madres solteras, se exploran las aspiraciones profesionales de las chicas fuera del ámbito de ama de casa tras la secundaria. El presente siglo se ha movido también a lo fantástico, al romance paranormal y el romance distópico, así como al romance evangélico que pretende rescatar los valores cristianos en la juventud.

 

Romance Evangélico

 

Un romance evangélico, también conocido como noviazgo cristiano, es una relación de pareja centrada en Dios como pilar fundamental, que se basa en principios como la oración conjunta, el respeto mutuo y la búsqueda de la voluntad divina para el matrimonio. A diferencia de los conceptos de romance modernos, se enfoca más en el amor como un acto de sacrificio y entrega, aquí se busca el bienestar del otro por encima de los propios intereses, se prioriza el respeto mutuo y la comunicación abierta, tiene como objetivo último el matrimonio, aunque se reconoce que no todas las relaciones llegan a buen término y algunas deben terminar por razones de incompatibilidad de valores.

 

El romance amish es otra de las variaciones dentro de la ficción romántica cristiana. Los protagonistas son personajes amish, (hay que aclarar que lejos muchas veces de las costumbres amish reales); son novelas con tramas limpias (sin sexo) que se centran en el amor, la fe y un estilo de vida sencillo. Las historias a menudo exploran el amor, perdón y nuevos comienzos. Se les conoce también como «bonnet rippers» (desgarra cofias) como una parodia del término «bodice ripper» (desgarrador de corpiños) que se usaba para las novelas románticas eróticas clásicas, y su público objetivo son principalmente lectoras cristianas evangélicas.

 

Comedia Romántica (Rom-Com)

 

La comedia romántica, también conocida como «rom-com», es un género en el que el desarrollo de un romance conduce a situaciones cómicas. Las historias suelen iniciar con un personaje abandonado, divorciado o viudo y donde sus amigos y familiares lo instan a encontrar a alguien, entrando así varias citas a ciegas. En otras se trata de relaciones entre parejas disparejas, esto es diferencias sociales, raciales, económicas, de tradiciones familiares o de ocupaciones distintas, incluso diferencias mentales y de caracteres como el de una chica loca unida a un chico juicioso por ejemplo.

 

En los últimos años se ha hecho un esfuerzo concertado para presentar la historia de una manera más realista o ciertamente menos ligera y esponjosa, pero también se suele agregar un humor más picante, hay personajes estereotipados y ocasionalmente con algunos elementos de auto desprecio personal; pero en la mayoría de ellas sigue habiendo un gran grado de conclusión predecible entendida por el público.

 

Como toda historia se requiere un conflicto, y aquí se basan en la búsqueda del amor y en los obstáculos que se interponen en su búsqueda, incluyen situaciones como las citas forzadas, los encuentros inesperados, el ser polos opuestos, la existencia de una mentira o a las diferentes expectativas y malentendidos entre ellos, lo que provoca la separación de uno o ambos furiosos; el clímax es entender que son el uno para el otro, lo que termina con la reconciliación y normalmente la boda final.

 

El cine está lleno de estas comedias entre ellas podemos citar: «Cómo casarse con un millonario» (1953) tres chicas planean casarse con millonarios, pero los planes se complican cuando se enamoran de tres pobretones. «Los caballeros las prefieren rubias» (1953) historia similar al anterior, aquí a dos chicas que van a Francia en busca de un marido rico. «Sabrina» (1954) dos hermanos de fortuna se disputan a la hija del chofer de la casa. «Desayuno en Tiffany» (1958) una joven llega a New York buscando un marido rico pero su vecino, un escritor novel mantenido por una mujer rica, se vuelve un problema para sus planes. En «Arthur» (1981) un borracho millonario debe casarse con una rica heredera para mantener su fortuna, el problema es que se ha enamorado de una camarera sin dinero; «Cuando Harry conoció a Sally» (1989) una mujer y el novio de su mejor amiga deben viajar juntos en carro, es una relación de encuentros al azar que durara por doce años y plantea si un hombre y una mujer pueden ser solo amigos. «Mujer bonita» (Pretty Woman) (1990) tenemos a otro millonario que inicia una relación con una fulana; «El padre de la novia» (1991) un hombre maduro no acaba de aceptar que su hija se vaya a casar y el novio de la chica se vuelve su peor enemigo, sumado también el disparatado coste de la boda (adaptación del clásico de 1950 de igual nombre y hubo otro remake en 2022). «La boda de mi mejor amigo» (1997) una chica invitada a la boda de su exnovio intenta impedir el matrimonio para recobrar a su viejo amor; «Mejor… imposible» (1997) un escritor maduro y obsesivo-compulsivo de novelas rosas se enamora de una camarera. «Tienes un e-mail» (1998) dos personas que se conocen solo en línea discuten sus problemas personales sin saber que son rivales de negocios en el mundo real. «Un lugar llamado Notting Hill» (1999) el dueño de una pequeña librería vera su simple vida trastornada al iniciar una relación sentimental con la actriz más famosa del momento. «La familia de mi novia» (2000) el chico acompaña a su novia para conocer a sus padres en la recepción de la boda de una hermana, el problema es conseguir la aprobación de su suegro muy exigente y protector con su hija. «La organizadora de bodas» (2001) una organizadora de eventos se enamora del novio al que ella le organiza la boda. «Mi gran boda griega» (2002) una mujer de ascendencia griega que se enamora de un profesor estadounidense protestante y ambos tienen que luchar por vencer las diferencias culturales y los valores familiares. «Sueño de amor» (Maid in Manhattan) (2002) una mucama y madre soltera de un hotel de lujo se involucra con un candidato al Senado por el Estado de Nueva York. «40 días y 40 noches» (2002) tras dejarlo su última novia un chico apuesta con sus amigos en hacer una cuarentena sin sexo, el problema es que en esos días conoce a la chica perfecta y no puede acostarse con ella sin romper votos y perder la apuesta. «Cómo perder a un hombre en 10 días» (2003) una periodista quiere que la tomen en serio en la revista femenina donde trabaja y decide probar todas las técnicas de sus amigas para quitarse a un novio, pero el candidato para el experimento también ha hecho otra apuesta con unos amigos, enamorar a la chica en cuestión. «Recién casados» (2003) una pareja de recién casados se va a Europa a pasar su luna de miel, la familia de la chica, el exnovio de ella y desavenencias personales convertirán el viaje en una pesadilla. «Una suegra de cuidado» (Monster-in-Law) (2005) la chica encuentra al chico de su vida, pero su futura suegra, una famosa presentadora de TV recién despedida, no está dispuesta a perder a su hijo cirujano por una chica latina que vive de cuidar perros. «Conquistando a mi suegro» (2005) el chico va a conocer a sus futuros suegros pero su novia de color no le ha dicho a sus padres que él es un chico blanco. «El día de la boda» (The Wedding Date) (2005) invitada a la boda de su hermana con su exnovio, la mujer contrata a un acompañante para que finja ser su novio en la boda. «Licencia para casarse» (2007) ellos están a punto de casarse pero hasta que no aprueben el curso del sacerdote de la familia de ella no podrán hacerlo y apenas tienen tres semanas para lograrlo. «Ligeramente embarazada» (2007) una ambiciosa periodista y un chico inmaduro tras una aventura de una noche descubren que ella está embarazada y a pesar de sus grandes diferencias, deciden intentar formar una familia. «Locura de amor» (2008) una corredora de bolsa traicionada por su novio y un chico fiestero terminan borrachos y casados en Las Vegas, el problema es el tique ganador de dos millones de una máquina de la fortuna que los obliga a permanecer casados si quieren conservar el dinero. «Quiero robarme a la novia/La boda de mi novia» (Made of Honour) (2008) él entiende lo vacía que es su vida sin su mejor amiga, quiere proponerle matrimonio pero descubre que ella ya está comprometida. «Olvidando a Sarah Marshall» (2008) la novia de un compositor de la música rompe con él de repente, devastado el hombre decide irse de vacaciones a Hawái para intentar rehacer su vida pero en la isla están ella y su nuevo novio. «27 bodas» (2008) una mujer que siempre es dama de honor debe organizar la boda de su hermana con el hombre que ama. «La propuesta» (2009) una jefa mandona fuerza a su joven asistente a que se case con ella para poder mantener su visado de EEUU y no ser deportada a Canadá. «Guerra de novias» (2009) dos mejores amigas descubren que sus bodas se realizarán el mismo día en el mismo hotel. «Año bisiesto» (2010) cansada de que su novio no se decida la chica decide viajar a Irlanda en el día bisiesto para proponerle matrimonio a su novio, como lo permite la tradición irlandesa, pero el conductor que la lleva por los caminos de Irlanda le hará replantearse sus metas. «La Venganza de las Damas de Honor» (2010) dos amigas descubren su mejor amiga ha perdido su novio por una caza fortunas y ellas se embarcan en la misión de acabar con la boda para que su amiga recupere a su novio. «Damas de honor» (2011) en uno de sus peores momentos la mujer recibe la invitación de su mejor amiga para ser una de sus damas de honor, pero la otra dama de honor es rica y triunfadora, lo que provoca una lucha por ver quién de las dos es la mejor ayudando con la boda. «La gran boda» (The Big Wedding) (2013) un matrimonio divorciado debe fingir estar felizmente casados, ya que su hijo adoptado está a punto de casarse y el chico ha invitado a la boda a su muy religiosa madre biológica colombiana. «Mike y Dave buscan novias» (2016) dos hermanos que para calmar a su familia deben encontrar parejas decentes para así poder asistir a la boda de su hermana en Hawái. «Crazy Rich Asians» (2018) la chica acompaña al novio a la boda del mejor amigo de él en Singapur, ahí descubre que su novio es millonario, todas las chicas lo persiguen y su familia, en especial la madre, no la aprueban. «La madre de la novia» (2024) la chica regresa a casa tras un año en Londres y sorprende a su madre con la noticia de que se casará dentro de un mes, el problema es que el futuro marido es el hijo del hombre que le rompió el corazón años antes a la madre.

 

Chick lit (literatura para chicas)

 

El chick lit es un género de novela rosa donde la narrativa está centrada en una heroína femenina joven en entornos urbanos y enfatiza la experiencia femenina contemporánea abordando temas como el amor, las relaciones, la carrera profesional y su búsqueda de identidad. En el argot angloamericano «chick» equivale a chica y «lit» hace referencia a literatura. Este subgénero es una forma de post-feminismo, o de la segunda ola del feminismo, que pretende mostrar la extensa gama de experiencias que atraviesa la mujer actual, incluyendo el amor, el noviazgo y los problemas de género, y se caracteriza por una narrativa ligera, humorística y fácil de leer.

 

Han surgido algunas variaciones de este subgénero dentro de la novela rosa dirigidos a otro tipo de audiencias, como son: Chica-Lit (enfocado a mujeres latinas de clase media, radicadas en los Estados Unidos), Matrona-Lit (escritos específicamente para las mujeres maduras) y Teen-Lit (dirigidos a las adolescentes en donde se abordan temas actuales dentro del ambiente estudiantil y juvenil). Entre sus ejemplos más conocidos (muchos llevados al cine y la TV) son: El diario de Bridget Jones de Helen Fielding, Loca por las compras de Sophie Kinsella, El diablo viste de Prada de Lauren Weisberger, Sexo en Nueva York de Candace Bushnell, El diario de una niñera (The Nanny Diaries) de Emma McLaughlin y Nicola Kraus, y en la versión adolescente tenemos la serie de libros de El Diario de La Princesa de Meggin Patricia Cabot; entre referentes en España están las novelas Cómo ser mujer y no morir en el intento y Cómo ser infeliz y disfrutarlo ambas de Carmen Rico-Godoy y llevadas al cine bajo la dirección de Ana Belén.

 

Romance Distópico

 

El romance distópico es un género literario que combina elementos románticos dentro de la novela distópica. Está ambientada en sociedades opresivas y futuristas, a menudo controladas por gobiernos totalitarios, corporaciones o tecnologías avanzadas, con énfasis a la conformidad, la supresión de los derechos individuales, la falta de libertad de expresión y el pensamiento único. En este tipo de historias, el amor a menudo se convierte en un acto de rebeldía y una fuente de esperanza en un mundo de desesperanza, control social y deshumanización. Los protagonistas se ven obligados a luchar por su relación mientras intentan sobrevivir en un sistema que restringe sus libertades. «Divergente» de Verónica Roth y «Juegos del Hambre» de Suzanne Collins son buenos ejemplos de este subgénero.

 

Romance Fantástico

 

El romance fantástico es un subgénero de la literatura romántica que combina historias de amor con elementos de fantasía y ciencia ficción. Cuando incluye vampiros, hombres lobo, fantasmas, brujas y otras criaturas sobrenaturales se le suele llamar romance paranormal. El enfoque principal se centra en el romance de un humano (normalmente una chica) y una criatura no humana o un ser con poderes sobrenaturales (vampiro, hombre lobo, ángel o demonio), existiendo versiones para jóvenes, ejemplos la serie «Crepúsculo» de Stephenie Meyer y «Diarios de Vampiros» de L.J. Smith), o más para adultos como los libros de «Los misterios de los vampiros sureños» de Charlaine Harris y que inspiraron la serie televisiva de True Blood.

 

El romance fantástico, también es conocido como romantasy mezcla una trama de fantasía con una historia de amor intensa y central, aquí lo romántico es el motor principal del conflicto y la evolución de los personajes, si no hay relación romántica no hay historia; a diferencia de una fantasía con una subtrama romántica, caso de la relación de Aragorn y Arwen en el Señor de los Anillos que si se elimina la relación romántica ello no afecta la historia.

 

En el romantasy importan la transformación de los personajes, afectando su crecimiento personal y la forma en que se relacionan con el mundo. La historia se desarrolla en un mundo de fantasía con elementos como magia, criaturas míticas, o reinos imaginarios. Aunque las novelas de romance fantástico suelen terminar con un final feliz, este no es un requisito indispensable. Otros ejemplos de estas obras tenemos la serie de libros de «Cazadores de Sombras» de Cassandra Clare o la saga «Los habitantes del Aire» de Holly Black.

 

Dramas románticos

 

Los dramas románticos suelen girar en torno a un obstáculo que impide un amor profundo y verdadero entre dos personas, y el final de un drama romántico normalmente no indica si se producirá una unión romántica definitiva entre los dos personajes principales (No hay que confundir con un teatro propio del romanticismo inspirado en los romances shakesperianos donde se mesclaba la comedia, el drama, ambientes deprimentes y lúgubres, personajes misteriosos e intrigas truculentas).

 

Ejemplos en el cine y la literatura de dramas románticos se incluyen a: «Orgullo y prejuicio» (1813) de Jane Austen, donde la chica debe lograr enamorar a arrogante señor Darcy si espera asegurar su seguridad económica y ayudar a su familia; «Casablanca» (1942) era la ciudad marroquí donde iban los fugitivos del nazismo, ahí llega una mujer y su marido buscando la ayuda de un examante de ella; «Historia de Amor» (Love story) (1970) aquí dos jóvenes de clases sociales diferentes inician una relación sentimental y luchan contra la oposición de sus familias, «Reto al destino» (An Officer and a Gentleman) (1982) un joven se une a la Escuela Naval para convertirse en piloto, ahí debe lidiar con las exigencias de su sargento, los problemas de su mejor amigo y el enamorarse de una empleada de una fábrica de cartones. «Cinema Paradiso» (1988) al saber la muerte del proyeccionista de edad avanzada que trabajaba en el cine, único entretenimiento de su ciudad natal, un director de cine regresa a su pueblo y eso lo devuelve a su infancia y al recuerdo de su primer amor. «Como agua para chocolate» (1989) de la escritora mexicana Laura Esquivel, narra la vida de una chica, la menor de las hermanas, que debe quedarse a cuidar a su madre según la tradición familiar en perjuicio de su amor; «Los puentes de Madison» (1995) tenemos a una ama de casa vive un intenso romance de cuatro días con un fotógrafo del National Geographic mientras su familia está fuera. «Memorias de una geisha» (1997) es una novela de Arthur Golden, que la cuenta la historia de una geisha que trabajaba en Kioto antes de la Segunda Guerra Mundial. En «Brokeback Mountain» (2005) dos vaqueros se conocen mientras esperan ser contratados y son enviados a cuidar ovejas a la montaña Brokeback, lugar donde ambos inician una relación íntima. «Llámame por tu nombre» (2007), novela de André Aciman, en una familia italiana llega un nuevo un pasante del padre y el chico de la familia se enamora del recién llegado e iniciando una relación donde descubren su sexualidad. «Yo antes de ti» (2012) de la escritora británica Jojo Moyes narra de una chica inestable y creativa que debe cuidar y acompañar a un joven y rico banquero que se quedó paralítico tras un accidente. «La forma del agua» (2017) es una película de fantasía romántica donde una joven limpiadora muda que trabaja en un laboratorio gubernamental de alta seguridad se enamora de una criatura humanoide-anfibia capturada.

 

Thriller romántico

 

Un thriller romántico es una narrativa que combina elementos de los géneros romántico y de suspenso. Su objetivo es entretener al público provocando inquietud a través de momentos de suspenso, junto con una mayor sensación de ansiedad y miedo. Si bien el suspenso suele trascender su propio género y fusionarse con otros como la comedia, el melodrama, los musicales y la aventura, suele armonizar mejor con géneros como el crimen, el terror, la ciencia ficción y el romance.

 

Los primeros cruces de ambos géneros fueron los dramas de espías (en las guerras mundiales y la guerra fría), normalmente el protagonista (hombre) se involucra con una mujer desconocida que lo enreda en un drama donde los cadáveres aparecen a cada paso, mientras él intenta protegerla, conseguir algún objeto o escapar de quienes la persiguen. La trama principal en estas historias suele estar centrada en una investigación que muestra a los personajes desenvolviéndose tanto juntos como por separado, habitualmente pertenecen a diferentes clases sociales, lo que impide el romance, pero a medida que se desarrolla la aventura su relación avanza hasta superar la desconfianza mutua.

 

Ejemplo de esta situación o similares tenemos en las películas de: «Los treinta y nueve escalones» (1935) una agente británica es asesinada mientras busca descubrir a unos traidores y su compañero es el primer sospechoso, quien tendrá que demostrar su inocencia. «El halcón maltés» (1941), un cínico detective privado es contratado por una misteriosa mujer y se ve envuelto en la azarosa búsqueda de una valiosa estatuilla negra. «Atrapa a un ladrón» (1952) novela de David Dodge, llevada al cine en 1955, tenemos a un ladrón de guante blanco retirado que debe salvar su reputación atrapando a un impostor que estafa a turistas adinerados, entre ellos, una viuda rica en petróleo y su hija. «Vértigo» (1958), un ex detective de la policía que padece de vértigo es contratado un viejo amigo del colegio para que vigile a su esposa. «Charada» (1963) una joven mujer investiga la muerte de su marido, acompañada por un hombre del cual no confía. «La semilla de tamarindo» (1974) una viuda que trabaja para el Ministerio del Interior británico se enamora de un coronel soviético ruso durante unas vacaciones en el Caribe, su relación se complica por la Guerra Fría, lo que lleva a ambos gobiernos a sospechar de la verdadera naturaleza de su romance. «Los ojos de Laura Mars» (1978) una fotógrafa de moda estadounidense comienza a tener premoniciones de asesinatos y los recrea en su propio trabajo, un detective de la policía trata de desentrañar la verdad, hasta que ella prevé su propia muerte. «Durmiendo con el enemigo» (1991) una esposa maltratada finge su muerte para escapar de un marido violento. «El guardaespaldas» (1992) un ex agente del Servicio Secreto de Estados Unidos convertido en guardaespaldas es contratado para proteger a una famosa actriz y cantante de un acosador desconocido. «Amor a quemarropa» (1993) un tipo solitario se enamora de una prostituta, los enamorados deciden huir, matan al proxeneta y se llevan un maletín lleno de cocaína, el robo desencadena una violenta persecución por parte de la mafia y la policía. «El apartamento» (1996) un hombre a punto de casarse que se obsesiona con encontrar a una antigua amante que vio brevemente en un café. «Infiel» (2002) una ama de casa suburbana aburrida se involucra en una intensa aventura con un joven coleccionista de libros, la relación de los amantes se complica cuando se descubre su infidelidad, lo que lleva a una serie de eventos trágicos y revelaciones impactantes. «Sr. y Sra. Smith» (2005) dos asesinos a sueldo que están casados y sin saberlo ambos la profesión de otro, se les contrata para que maten a su pareja. «El Turista» (2010) un turista estadounidense en Italia conoce una enigmática mujer, lo que comienza como un romance se convierte en una trama de intriga y peligro, ya que ella lo usa para despistar a la policía y a la mafia que buscan a su amante, un famoso ladrón internacional.

 

Romance Oscuro

 

El romance oscuro o romanticismo negro es un subgénero literario y pictórico, surgido dentro del romanticismo en el siglo XIX a partir del trascendentalismo (que fue un movimiento filosófico y literario estadounidense del siglo XIX que enfatizaba la espiritualidad individual, la bondad innata del ser humano y la importancia de la naturaleza). El romance oscuro original manifiesta una posición menos optimista que acerca de la condición humana, la naturaleza y la divinidad. Los autores más representativos dentro de esta corriente eran: Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne, Herman Melville, Emily Dickinson y los poetas italianos Giacomo Leopardi y Ugo Foscolo.

 

Como subgénero moderno dentro de la ficción romántica se caracteriza por explorar relaciones en contextos sombríos y peligrosos, con temas como la moralidad ambigua, la obsesión, el control y la venganza; abordando los aspectos más oscuros y complejos de las relaciones humanas, y a menudo involucrando personajes con pasados traumáticos o moralidad dudosa. Se diferencia del romanticismo oscuro del siglo XIX porque se centra más en el romance contemporáneo y explícito, mientras que el romanticismo oscuro clásico se enfoca en lo macabro, el terror y la decadencia moral como temas centrales.

 

Entre las características del romance oscuro se pueden señalar la presencia de temas complejos y tabúes; habla del acoso, el secuestro o la violencia, y a menudo incluye advertencias de contenido explícito. Sus protagonistas suelen tener pasados oscuros, traumas o ser moralmente grises. Las tramas giran en torno a relaciones intensas y a menudo tóxicas, marcadas por la posesividad, la obsesión o el control, los entornos peligrosos o ilícitos, como el crimen organizado; incluye escenas sexualmente explícitas y un alto contenido emocional donde la intensidad del peligro se combina con la atracción romántica. Son obras impregnadas muchas veces de un toque gótico, de misterio, fantasía y lo sobrenatural.

 

Ejemplos de las obras clásicas tenemos a «La caída de la casa Usher» (1839) de Edgar Allan Poe; donde un hombre visita a un amigo enfermo en su tétrica mansión y conoce a la hermana de este. «La letra escarlata» (1850) de Nathaniel Hawthorne, ambientada en la puritana Nueva Inglaterra de principios del siglo XVII donde una mujer es acusada de adulterio por concebir una hija con un hombre con quien no está casada. «Moby Dick» (1851) de Herman Melville, un joven marinero entra a trabajar en al barco ballenero Pequod, pronto se verá atrapado junto con sus compañeros de camarotes en la obsesión del capitán por una ballena blanca que le arrancó una pierna, (dentro de la obra hay referencias a relaciones entre los marineros); «Cumbres borrascosas» (1847) de Emily Brontë narra la historia de dos almas gemelas separadas por ser de diferentes clases sociales y las relaciones de odio que surgen por ello. «Rebeca» (1938) de Daphne du Maurier cuenta sobre una joven que se casa impulsivamente con un viudo rico pero la presencia de la difunta, venerada por el personal de la casa, afecta la seguridad mental de la protagonista.

 

Todos clásicos que sentaron las bases del romance oscuro moderno, que ha evolucionado para incluir elementos como la tensión psicológica, las relaciones peligrosas e incluso componentes paranormales como en «Entrevista con el vampiro» (1976) de la serie de Crónicas Vampíricas de Anne Rice, donde un vampiro relata a un periodista su conversión por otro vampiro y su viaje se explora el dolor, la culpa y el conflicto interno de ser un ser sediento de sangre. «Flores en el ático» (1979) primera de una saga de novelas de V. C. Andrews que nos introduce en la infancia, la juventud y adultez de cuatro hermanos que son aislados del mundo en un ático. Actualmente se pueden citar: la serie de libros «Devil’s Night» (2015 a la actualidad) de Penelope Douglas que exploran temas de venganza y pasiones oscuras entre personajes con pasados atormentados; la saga de libros de «Twisted» (Retorcido) (2021 a 2022) de Ana Huang sigue las historias de amor de cuatro amigas que cumplen veinte años y sus parejas con pasados traumáticos, la saga de libros de «Haunting Adeline» (2023) de H.D. Carlton donde se exploran las relaciones toxicas y la serie «Una corte de rosas y espinas» (2015 a 2021) de Sarah J. Maas que mezcla fantasía y romance al tratar una chica de sobrevivir en una peligrosa corte de hadas.

 

Romance Pulp

 

El romance pulp se refiere a las historias románticas que aparecieron en las revistas pulp (libros de pulpa barata y de bolsillo que son propias de finales del siglo XIX a mediados del siglo XX), ellas tenían portadas vibrantes y costos asequibles, que las hizo accesible a una amplia audiencia. Eran obras cortas y de tiradas semanales, dirigidas a un público adulto, en su mayoría historias audaces caracterizadas por tramas emocionantes, apasionadas y a menudo melodramáticas que incluían temas de aventura, romance y drama, con finales triunfantes y emociones intensas. En el mundo hispanohablante equivalen a las novelas cortas vendidas en quiscos de periódicos con salidas semanales, donde destacaban entre todas los escritos de Corin Tellado.

 

Bromance

 

El término bromance (acrónimo de las palabras «brother», hermano varón en inglés, y «romance») y se usa para referirse a un vínculo afectivo intenso y emocional, no sexual, entre dos (y a veces más) varones y mayor que la amistad tradicional. Si bien la amistad masculina íntima existe desde siglos antes y era común a inicios del siglo XIX, a mitad del siglo XX esta amistad cercana se volvió un tabú al ser vinculada con la homosexualidad. Al inicio de la década de los noventa que este vocablo aparece para referirse a los chicos que competían con patinetas y que pasaban mucho tiempo juntos, pero no fue hasta inicio del siglo que el termino se vuelve prominente en la industria cinematográfica.

 

Las características del bromance van más allá de una amistad, implica compartir problemas personales o secretos que un hombre no compartiría con otros hombres o mujeres. Este sentimiento de confianza mutua permite expresar más abiertamente emociones y demostraciones físicas de afecto tales como abrazos, sin ser estas consideradas como vinculadas a un fin sexual. También ayuda con la salud mental, reducción de ansiedad, depresión, enfermedades del corazón y un mejoramiento de la memoria y la concentración. Se vincula a los cambios demográficos modernos, en la actualidad muchos varones (y mujeres) permanecen solteros mucho más tiempo, pasando de una media cercana a inicio de la veintena a mitad del siglo pasado a casi los treinta en la actualidad. Igualmente la homosexualidad (en la cultura occidental) ya no es vista como una enfermedad, lo que ha permitido el surgimiento de estas relaciones de amistad, sin que ello implique ser un gay de armario.

 

En la televisión se han dado varios ejemplos: James T. Kirk y Spock, juntos con el doctor Leonard McCoy de la saga Star Trek son un buen ejemplo de estas relaciones. Otro ejemplo es en la serie de televisión Friends la relación que mantienen Chandler Bing y Joey Tribbiani, a quien en ocasiones también se le une Ross Geller. La relación entre el Gregory House y James Wilson en el drama médico Dr. House; la relación entre Sherlock Holmes y el Dr. John Watson de la serie inglesa de 2010 sobre el detective creado por Arthur Conan a fines del siglo XIX, el demonio Crowley y al ángel Aziraphale del libro (y serie de TV) Buenos presagios de Terry Pratchett y Neil Gaiman; más lejos en la TV tenemos a la relación de amistad entre Pedro y Pablo de los Picapiedra; y en la literatura podemos citar la amistad entre Huck Finn y Tom Sawyer de las obras de Mark Twain.

 

En el cine desde inicios de siglo XXI ha creado numerosas comedias entre las que se pueden citar: «Hey, ¿dónde está mi auto?» (2000) donde dos drogos se despiertan después de una noche de fiesta salvaje para descubrir que su Renault 5 ha desaparecido y su aventura para encontrar el automóvil. En «Virgen a los 40» (2005) el protagonizada es un empleado de una tienda de electrónica cuarentón que aún no ha tenido relaciones sexuales, sus compañeros de trabajo deciden ayudarlo a perder la virginidad con una serie de citas desastrosas. «Los rompebodas» (2005) dos amigos que se infiltran en bodas utilizando identidades falsas para disfrutar de los festejos y conocer mujeres, hasta que ambos se enamoran de dos hermanas. Superbad (2007) a pocos días de graduarse de la escuela secundaria dos chicos quieren celebrar y perder la virginidad, pero su plan resulta más complicado de lo esperado. «Pineapple Express» (2008) dos fumadores de hierba y su camello deben huir y esconderse después de presenciar un asesinato cometido por un narcotraficante. Hermanastros (2008) dos parásitos cuarentones ven sus vidas alteradas cuando sus padres se casan y juntos buscan la manera de romper las relación de sus padres. «Mal ejemplo» (Role Models) (2008) dos vendedores en problemas legales deben hacer trabajos comunitarios con jóvenes y tienen que ayudar a un adolescente asocial y a un niño muy maleducado. La trilogía de películas «Qué paso ayer» (The Hangover) (2009/2011/2013) donde un trio de amigos deben descubrir que paso la noche anterior al celebrar distintas despedidas de soltero y no encontrar al novio o al amigo perdido tras la resaca de esas juergas. «Te quiero, tío» (Love You, Man) (2009) una pareja de novios decide por fin dar el paso al matrimonio, ella tiene infinidad de amigas para ser madrinas, él no tiene un solo amigo hombre para ser su padrino, así que debe encontrar uno pronto y rápido. «Las novias de mis amigos» (2014) tres amigos se reúnen tras el divorcio de uno de ellos, para ayudar a su compañero a superar su pena los otros dos deciden vivir plenamente la soltería, pero es cuando estos conocen a las chicas de sus sueños. «Alquiler de padrinos» (The Wedding Ringer) (2015) un abogado con dificultades para relacionarse va a casarse por fin con la chica de sus sueños pero no tiene ningún amigo verdadero para ser su padrino, su solución usar un servicio privado de alquiler de padrinos.

 

Novela Erótica

 

La literatura erótica o novela erótica es un género literario en el cual los textos se relacionan, directa o indirectamente, con el erotismo y el sexo; se la vincula con la literatura pornográfica, y propiamente la línea que las separa es en muchos casos muy, pero muy difusa. Normalmente se llama erotismo a la sugerencia del acto sexual y es pornografía aquellas con escenas explícitas, pero también muchas novelas rosas incluyen ambos tipos de narraciones y apenas se separan de la pornografía propiamente por la existencia de historias en las obras aparte de la simple descripción del acto sexual.

 

Se suele denotar o englobar a muchas obras propiamente pornográficas con el acrónimo PWP «Porn Without Plot» (porno sin trama o historia), pero el acrónimo también hace referencia a la versión contraria «Porn with Plot» (porno con trama) y otras veces a «Person With Person» (persona con persona) para indicar solo la relación sexual entre dos sin importar el género. En la mayoría de los casos estas son obras cortas, normalmente escritas por fanáticos y entran en los géneros: las Slash Fic y sus equivalente japonés Doujinshi, lemon y yaoi (en su contexto original), y muy particularmente suelen tener predilección por este tipo de historias las hechas por los fandom furry (fanático de los personajes animales antropomórficos que van desde historias y cómics independientes hasta franquicias populares, como Kung Fu Panda, El Rey León, Looney Tunes, Pokémon, Las Tortugas Ninja y Zootopia entre otras obras populares)

 

En la antigüedad la literatura erótica se limitaba a manuales del sexo, su función se limitaba a describir posiciones y a cómo mejorar la relación de la pareja, casos emblemáticos de esta literatura incluyen al «Ars Amatoria» de Ovidio en el siglo I a.C., «Kama Sutra» de Vatsyayana del siglo III de nuestra era en India, el «Libro de buen amor» de Mester de Clerecía del siglo XIV en España, «El jardín perfumado» una obra árabe del siglo XVI, el «Ananga ranga» de Kalyana Malla en la India mogol del siglo XVI y «La escuela de Venus» de un autor anónimo del siglo XVII.

 

Los primeros escritos de literatura erótica como tal se remontan a la Antigua Grecia, en el 400 a.C. Aristófanes escribió la obra de teatro «Lisístrata», de alrededor del año 300 a.C. datan los obscenos poemas satíricos de Sótades que llegaron a acarrearle tiempo en prisión; entre los romanos destacan «El Satiricón» de Petronio del siglo I, y «El asno de oro» de Apuleyo del siglo II, y en Grecia a mediados del siglo II Luciano escribe «Los diálogos de las cortesanas» donde se usa por primera vez el termino de lesbianismo para referirse a la homosexualidad femenina.

 

La Edad Media estuvo marcada por una iglesia que suprimió toda la literatura para adultos, tampoco es que hubiera mucho tiempo para escribir sobre esos temas ante las guerras y pestes constantes; sobreviven de ese periodo solo las historias del amor cortes entre caballeros y damas pero sin nada de sexo; caso celebres como el Tristán e Isolda, Lancelot y Griselda, Abelardo y Eloisa, o Robin y Marian. En el Renacimiento nuevos aires permitieron obras como el «Decamerón» de Boccaccio o los «Cuentos de Canterbury» de Geoffrey Chaucer; relatos de temas diversos entre los cuales se colaban algunos cuentos picantes. Se suman a esta forma de agrupación de relatos «Las mil y una noche», una recopilación anónima de leyendas persas, indias y árabes del siglo XIII que llegaron en el Renacimiento a Europa y que ampliaron sus relatos conforme se hacían nuevas impresiones y ampliaciones propias en occidente.

 

Desde el renacimiento y en los primeros siglos de la modernidad aparecen varias obras con erotismo encartado en distintas regiones de Europa, la mayoría en forma de secretos de alcoba dentro de las cortes europeas o de costumbres sexuales de algunas regiones, que hablan de seducción, las miserias del matrimonio; se puede nombrar en este grupo la célebre obra española de «La Celestina» de Fernando de Rojas; las obras burlescas del médico francés Rabelais de «Gargantua» y «Pantagruel», el amor prohibido de un hombre de avanzada edad por una joven doncella en «Sonetos por Helena» de Pierre de Ronsard o el «Heptameron» de Margarita de Navarra donde los relatos tocan temas del amor, la lujuria y la infidelidad.

 

Para el siglo XVII comenzaron a circular numerosos ejemplos de literatura erótica y pornográfica, eran impresos principalmente en Ámsterdam y pasados de contrabando a los demás países europeos. Se exaltan las historias de Don Juan, personaje masculino seductor para quien ninguna dama es suficiente; se empiezan a explorar temas del incesto, el sadomasoquismo, la promiscuidad, el lesbianismo y homosexualidad, esta última como una crítica al rey ingles Carlos II y sus numerosos amantes masculinos.

 

En el siglo XVIII la ilustración francesa y hasta la Revolución Francesa sus libres pensadores empezaron a explotar la pornografía como medio de crítica y sátira social, y como un material subversivo dirigido contra la Iglesia, las actitudes generales de represión sexual. Se usó como propaganda política, ahí María Antonieta era mostrada en orgías, actividades lésbicas y se dudaba de la paternidad de sus hijos al plantear insuficiencia sexual de Luis XVI. Ello implicó también que muchas clases altas se preocupasen justificadamente, era un periodo en que las clases inferiores, las mujeres, esclavos y analfabetos eran vistos como vulnerables y fáciles de corromper. Obras destacadas de este periodo fueron los relatos de «Fanny Hill» (1748) del inglés John Cleland, «Amistades peligrosas» (1782) de Pierre Choderlos, «Los 120 días de Sodoma» (1785) y «Justine» (1791) del Marques de Sade, donde muchas de estas obras estuvieron prohibidas hasta más mitad del siglo XX en decenas de países.

 

En el siglo XIX el Romanticismo que idealiza el dolor, el sufrimiento y el amor pasional abre una nueva corriente con fronteras entre lo permisible y lo prohibido, pero sin llegar a la obscenidad de épocas anteriores. «Cumbres Borrascosas» (1847) de Emily Brontë, «Jane Eyre» (1847) de Charlotte Brontë o «Anna Karenina» (1878) de León Tolstói se volverán obras clásicas del período y que darán paso a lo que se conocerá como novela rosa. Se sumaran luego «La venus de las pieles» (1870) de Leopold von Sacher-Masoch y a inicios del siglo XX obras como: «Las once mil vergas» (1907) de Guillaume Apollinaire; «El amante de Lady Chatterley» (1928) del escritor británico David Herbert Lawrence quien describe las relaciones sexuales de manera explícita, «Historia del O» (1928) de Georges Bataille «Trópico de Cáncer» (1934) del norteamericano Henry Miller, llegando a la «Lolita» (1951) de Vladimir Nabokov, «Tieta de Agreste» (1977) del brasileño Jorge Amado, «Las edades de Lulú» (1989) de la española Almudena Grandes y «Cincuenta sombras de Grey» (2011) de la autora británica E. L. James; ya se han roto todos los posibles tabúes relativos al sexo, como la prostitución infantil, la homosexualidad, el incesto, la violación o las orgías.

 

Hentai

 

Hentai es un término japonés traduce «un punto de vista raro» y es un término genérico para todo lo pervertido, no necesariamente el sexo, pudiendo abarcar otros temas que involucran lo extraño, las transformaciones, mutaciones y metamorfosis. En occidente la palabra se usa para señalar anime, manga, videojuegos y otros medios japoneses de contenido sexual explícito; cuando la palabra más específica para estas obras en Japón es Ecchi (palabra japonesa para denotar la letra H «hache» y que es la primera letra de Hentai); y este último término en occidente se usa para obras más suaves, dejando el Hentai para las más fuertes y censurables. Una traducción más occidental de Hentai suele ser «pervertido» o «anomalía», sobre todo cuando se trata de conductas sexuales lejos de la norma, como serían por ejemplo el satirismo en los varones o la ninfomanía en las mujeres, los fetiches, las parafilias, el sadomasoquismo, relaciones de sumisión y dominación, la sodomía, la homosexualidad, y las diferencias de edad donde viejos pervertidos contrataban a jóvenes mujeres o muchachos para satisfacer sus deseos. Se aclara que la palabra Hentai se usa actualmente como un término principalmente heterosexual, ya que las palabras que indican homosexualidad o donde se encuentran menores involucrados entraron en Japón como palabras extranjeras y reciben nombre específicos, ya sea: yaoi, yuri, lolicon o shotacon; y en Japón propiamente la palabra Hentai muchas veces tiene una connotación negativa y es usada para denotar oficios vinculados a la pornografía o a personas con parafilias.

 

Los historiadores señalan que el manga erótico en Japón se remonta al período Edo (siglos XVII a mediados del XIX) con ilustraciones de historias y poemas picantes; un arte que fue suprimido durante la Restauración Meiji de fines del siglo XIX, y fue una prohibición que se mantuvo hasta fines del siglo XX, en particular donde se prohibía cualquier tipo de imagen demasiado gráfica de los genitales, (que eran borrados, difuminados o cubiertos con marcador negro), pero pese a la prohibición el arte revivió en la década del setenta del siglo XX, se popularizo en los ochenta y noventa exportándose a otros países en Norteamérica y Europa (aquí sin la censura propia del país de origen), y principalmente por el desarrollo del internet, ya a inicios del siglo XXI la palabra Hentai era una de las cincuenta más buscadas en línea. La censura no solo fue dentro de Japón, los países occidentales también tenían sus propia leyes, principalmente se prohíben los actos sexuales entre y con menores de edad, incluso en forma dibujada, un tema que si bien esta censurado en el propio Japón, este sólo afecta al acto físico en sí mismo y no a las imágenes o literatura asociada, dada la libertad de libre pensamiento que se respeta en gran medida. Aparte el hentai no sólo se clasifica por sus escenas eróticas, también se distingue por los géneros de la trama, siendo los más populares los de ciencia ficción, la fantasía, el romance, los históricos con acontecimientos místicos y a la lucha entre el bien y el mal.

 

El uso de tentáculos y demonios para escapar de la censura para de dibujar genitales o parejas en actos sexuales se convirtió en una de las formas más reconocidas del mundo, pese a que la censura japonesa es muy estricta en cuanto a los dibujos sobre actividad sexual entre humanos y animales. Entre las variantes extremas del hentai heterosexual tenemos el futanari (Hermafroditismo) donde se incluyen personajes intersexuales con estructura corporal femenina, pero con características sexuales masculinas, que suelen tener relaciones sexuales con mujeres, y ocasionalmente con hombres, ya que este género está dirigido principalmente a un público masculino. Los ero-guro se enfocan en la manifestación de formas extremas de violencia, escenas de violación, golpizas, necrofilia, descripción del suicidio, amputación de miembros, asfixia, canibalismo, rituales de asesinatos, inmovilizaciones del cuerpo, tortura y otras variantes sobre la muerte violenta de la víctima. En bakunyū importan las mujeres con senos grandes; el shibari es un estilo japonés de bondage (ataduras); en el bukkake una serie de varones se turnan para eyacular sobre una persona ya sea varón o mujer, el omorashi se relacionada con la incontinencia urinaria; el mazacon explora el complejo de Edipo o las relaciones incestuosas entre hermano-hermana y el netorare toca historias de infidelidad, entre otras muchas variantes.

 

Romance Queer (LGBTQ+)

 

El romance queer se refiere a historias de amor protagonizadas por personajes LGBTQ+ que exploran relaciones románticas entre personas del mismo sexo (gay y lésbicas) pero también situaciones bisexuales, transexuales, géneros fluidos y de otras identidades de género y orientaciones sexuales indefinidas, ofreciendo narrativas que van desde la tragedia (en sus primeras versiones) hasta la alegría y el amor donde se celebran la construcción de la felicidad en medio de la adversidad (las más actuales). En la actualidad se indica que es uno de los subgéneros del romance que más crecimiento ha tenido, desde los noventa del siglo pasado, y en la actualidad se han multiplicado por tres sus tiradas y grupos de lectoras.

 

Los temas comunes en las novelas de romance gay se abordan tanto la aceptación personal y social, la exploración de la identidad, el descubrimiento del amor y la superación de prejuicios, el contraste entre la vida en un entorno urbano y uno rural, la vinculación entre el amor, la amistad y el destino. La pareja a menudo aborda traumas, dificultades y reconciliación. Novelas que exploran cómo el destino o el azar influyen en la vida de los personajes y su relación, a menudo con un trasfondo trágico o épico; el como la relación entre los dos protagonistas se desarrolla a partir de una amistad, hasta la exploración de los sentimientos mutuos. Muchas entrelazan la ciencia ficción para explorar temas de identidad y romance en futuros distópicos o alternativos, o en épocas pasadas explorando las complejas dinámicas de poder y amor en esos contextos históricos.

 

En el caso de las historias lésbicas los temas tratados recuerdan mucho a los romances griegos clásicos, siendo sus temas las separaciones por traslado o mudanza, el cautiverio, el aislamiento, la huida, la búsqueda y la persecución los más relevantes; la progresión del romance en ciernes siempre se ve comprometido por algún obstáculo al amor, o la amenaza de separación ya sea por las barreras de edad, clase social o grupo étnico, y la preocupación de los amantes (y lectoras) sobre si se logrará la anhelada unión.

 

Ficción Slash

 

Dentro de este género anterior tenemos que el romance gay se llamaba originalmente romance M/M (que significa hombre con hombre y no era para el mercado masivo) y estas obras se centraban en las relaciones románticas o sexuales entre personajes ficticios del mismo sexo. El género se llamaba también como slash m/m y forma parte importante de la ficción slash o slashfic (slash traduce literalmente barra diagonal «/») cuando los autores eran anónimos. Cuando se trataba de romance lésbico se solía usar el término romance W/W pero también se usan las formas: slash f/f, femslash, o femmeslash para diferenciarlas del homosexual entre hombres. Hoy cuando la propia barra diagonal «/» se coloca entre los nombres de los personajes, ha llegado a significar una etiqueta abreviada para una relación romántica, independientemente de si la pareja es heterosexual u homosexual, romántica o erótica.

 

El origen de la ficción slash (gay) apunta a finales de la década de 1960 a obras de fanáticos dentro del fandom de Star Trek comenzando con historias de relaciones entre «Kirk/Spock» y distribuidas de forma privada entre amigos, distintas a la forma Kirk y Spoc (Kirk & Spoc) que eran historias entre de dos amigos (y que hoy podríamos describir como un bromance). En los setenta los fanáticos crearon otras parejas, caso de los detectives Starsky/Hutch, o más contemporáneas como la combinación Merlín/Arthur de la serie inglesa de Merlín de 2008 a 2012. Si bien estas historias iniciales fuera del canon de las series fueron rechazadas por la mayoría, la tolerancia y aceptación posterior de la homosexualidad en las décadas finales del siglo XX y la creciente frustración con la representación de las relaciones homosexuales en los medios de comunicación tradicionales alimentaron un creciente deseo en los autores de explorar estos temas en sus propios términos, utilizando personajes mediáticos establecidos en otras series de televisión, películas y libros con raíces de ciencia ficción o acción y aventuras, creando escritos que rayan fuera de lo que permitían libertades y lo ilegal dadas las leyes de obscenidad de la época. El crecimiento del internet permitió que estos autores anónimos crearan obras fuera de las fanzine (publicación artesanal, independiente y de corta tirada, creada y distribuida por aficionados a un tema específico o por quienes desean compartir sus propias creaciones. El término es una contracción de las palabras en inglés «fan» (aficionado) y «magazine» (revista), lo que refleja su naturaleza de publicación no profesional hecha por y para fans) de reducida y privada distribución, elevando la distribución de manera mundial.

 

El slash fiction ha recibido más atención académica que otros géneros dentro de los fan fiction. Estudios a principios de la década de 1990 abordaron el slash fiction desde una perspectiva etnográfica y describieron la ficción slash como importante para la comunidad LGBTQ+ y para la formación de identidades queer en una sociedad en la que la heterosexualidad es la norma y la homosexualidad está altamente estigmatizada, siendo estas obras a veces el único espacio donde los miembros de la comunidad LGBTQ+ podían expresarse y poder permanecer anónimos; y como en muchas obras románticas el grupo de lectores predominante suelen ser mujeres (muchas no heterosexuales), lo cual ha traído también críticas dentro de los movimientos feministas.

 

Las reclamaciones de derechos de autores, como el caso de la autora J. K. Rowling ante obras no canónicas como de Harry/Draco han existido desde los orígenes del género, si bien en algunos casos otras han sido más bien toleradas, como con Angel/Spike de la serie Buffy la Cazavampiros, pero la relación entre Willow y Tara de la misma serie muchas veces no cuenta como slash por ser canónica de la misma. Otro caso es en Supernatural con el Wincest (usando el apellido de los personajes (Winchester) y el hecho de que son hermanos (incesto)).

 

El femslash no suele ser tan frecuente y por la simple razón de que no hay series con personajes femeninos fuertes en los medios, excepciones quizás en la relación de Xena y Gabrielle, o en Willow y Tara donde sus femslash que se centran en llenar los vacíos en la historia de la relación conocida. También hay que señalar que existen historias slash con personas reales, un ejemplo es la falsa relación gay entre Harry Styles y Louis Tomlinson de la banda juvenil One Direction, pareja que fue conocida como «Larry Stylinson» por quienes escribían sobre esta ficción.

 

En el Chanslash entran aquellas obras de la ficción slash donde los personajes son menores de edad, en Japón se le conoce como shotacon cuando se muestran chicos preadolescentes en un contexto romántico o pornográfico y que tienen en las obras Lolicon su versión con las niñas violadas y cuyo nombre que alude al «complejo de Lolita». El prefijo «chan» probablemente proviene del sufijo japonés usado como término cariñoso para niños o mujeres; es una variante que genera molestia en muchos por entrar en la órbita de la pedofilia y no solo en el uso de personajes con derechos protegidos, lo cual puede llevar a posibles ramificaciones legales y la preocupación de que se afecte negativamente la popularidad del personaje oficial, por estas razones el shotacon se suele publicar en dōjinshi (autopublicaciones de aficionados, como un manga, novela o revista, y a menudo se basa en obras existentes, funcionando de manera similar a un fanficcin o fanzine.) y en revistas ML (amor entre hombres).

 

Yaoi (Boy Love – BL)

 

A diferencia de occidente en Japón existen múltiples términos para describir la ficción romántica homosexual; la más conocida es el yaoi, un acrónimo que se refiere a las primeras obras de los setenta que estaban centradas en el sexo gay excluyendo la trama y el desarrollo de los personajes; desde los noventa se le denomina como Boys’ Love (amor entre chicos en inglés) o BL, y es el usado en gran parte del Asia oriental; en todos los casos se trata de historias de gays escritas por mujeres para mujeres.

 

Yaoi o Boys’ Love (amor entre chicos) es un subgénero dentro del romance queer y abarca una amplia gama de medios, incluidos manga, anime, CD de drama, novelas, videojuegos, series de televisión y películas. Se le identifica como una de las formas del shoujo (lecturas para chicas, que si bien toca lo romántico admite temas dentro de la fantasía, la ciencia ficción, el drama y los deportes) y el josei (género de manga y anime dirigido principalmente a mujeres adultas, enfocado en temáticas realistas y maduras como las relaciones laborales, sexuales y los dilemas cotidianos); ambos se diferencian del shōnen, que se refiere al manga y anime dirigido a un público masculino joven y el seinen dirigidos principalmente a un público masculino adulto que presentan tramas más orientadas a la acción y aventura.

 

Las historias yaoi se centran en relaciones sexuales entre chicos, uno de ellos el seme (quien tiene el papel o rol activo y es el más adulto) y la otra persona es el uke (quien es el pasivo y más joven en el cuento); y aunque desde sus orígenes en los setenta del siglo pasado ha evolucionado drásticamente en cuanto a estilo y contenido aún se mantienen los estereotipos según los roles asignados, los clichés y la falta de realismo con respecto a la cultura gay real; y donde hay una prevalencia de la fantasía de violación como tema común, aunque modernamente también se abordan temas como la homofobia, la identidad gay, el transexualismo y los roles sociales femeninos en los hombres.

 

Aunque Yaoi es la palabra usada en occidente para todas las obras sobre relaciones homosexuales entre hombres que vienen desde Japón y regiones vecinas, allá este término se usa principalmente para las obras que rayan en la pornografía y sin historia en ellas. Existen ahí también muchas otras variaciones para referirse al tema y que son indistintas unas de otras, pese a que los expertos locales las reconocen como diferentes. Entre ellas tenemos desde los setenta Shōnenai para referirse en occidente al amor romántico entre chicos, dejando al yaoi a las obras más censurables, pero en Japón yaoi hace referencia a temas como la efebofilia o pederastia. El Bishōnen, que traduce «chicos hermosos» hace referencia a personajes masculinos andróginos o afeminados. Otra palabra antes de los setenta era Tanbi (estética) era usada para identificar a los autores gay y su literatura. Bara (rosa) también conocido como ML (en inglés: Men’s Love) es un género centrado en el sexo gay pero hecho principalmente por hombres homosexuales para un público masculino gay en específico; se diferencia las formas anteriores en tener hombres con cuerpos más musculosos, velludos, maduros y en la mayoría de los casos historias BDSM; Oyaji (que significa padre o tío) involucra relaciones sexuales incestuosas donde el padre o el tío son de mediana edad o son ancianos. Otro término usado es lemon (Limón en inglés) que se usa para referirse a los fanfic (obras de fanáticos) y su nombre deriva de la serie de anime Hentai Cream Lemon (Crema de limón pervertida), término que suele usarse con mayor frecuencia más como advertencia para referirse a la posible reacción negativa del lector ante escenas del texto (a menudo sexuales) que algunos podrían encontrar ofensivas o angustiantes, y que incluyen incesto, BDSM, violación, embarazo masculino (mpreg), intercambio de género y tortura. Si la fanfiction no es tan «acida» se le suele llamar «lime» (lima), eso de acuerdo a que hubo en algún momento toda una escala de cítricos, «orange» (naranja) sería la menos acida y «grapefruit» (toronja o pomelo) la más acida y amarga de todas. En Danmei (adicto a la belleza) tenemos la versión china del Boys’ Love; surgió vía internet a finales de la década de 1990 como ficción web, creadas por mujeres y para un público femenino y muchas obras y sus adaptaciones han alcanzado una gran popularidad y éxito económico en China y en todo el mundo, pero su estatus legal sigue siendo precario en China debido a las políticas de censura del gobierno.

 

Yuri

 

Yuri se refiere a un género mediático japonés sobre romance sáfico y sexualidad lésbica, también se conoce como Girls’ Love (amor entre chicas en inglés), o GL. Las obras de Yuri se centran tradicionalmente en sentimientos románticos, sexuales, o ambos, se retratan a protagonistas femeninas, a menudo chicas de acción en relaciones lésbicas duraderas, sin tratar específicamente sobre estas relaciones. En occidente se usa el término shoujo-ai para referirse a obras románticas (aunque en Japón el término suele referirse a la pedofilia centrada en chicas) y yuri a las obras con mayor contenido sexual. Otros términos usados en Japón para estas obras y relaciones son: Bian (abreviatura de lesbiana), Onna x Onna (mujer y mujer) o Onna-doushi (mujeres juntas) todas obras de mujeres para mujeres lesbianas.

 

El yuri es un género que se distingue por sus numerosos clichés, estereotipos y tramas o interacciones específicas, suele ser una representación idealizada y poco realista de las relaciones lésbicas, y como la mayoría de los romances no representa a las personas, la cultura, la comunidad, ni las experiencias lésbicas reales. Entre sus variantes se incluyen: Shoujo yuri, muy hiperfemenina y con cierto grado de transgresión de género o travestismo, donde destaca la figura de la bifauxnen, una mujer en un rol tradicionalmente masculino, con historias de solidaridad femenina y transgresiones de género, con demostraciones físicas de afecto que rara vez van más allá de abrazos y besos. El Josei yuri dirigido a mujeres lesbianas adultas, menos estereotipado y más realista. El Seinen yuri, dirigido a hombres y donde se suele enfatizar la dulzura, la feminidad, la inocencia, la pureza de la mujer en general, son historias de chicas lindas haciendo cosas lindas y a veces no tan lindas. Si se dirige a los chicos como lectores se llama shōnen yuri y satisface el fetiche de que es excitante ver chicas haciéndolo con chicas.

 

Regla 34

 

En el internet hay una primera regla que es prácticamente universalmente aceptada, se encuentra tan bien fundamentada y documentada con pruebas irrefutables que incluso quienes tienen un conocimiento muy básico de internet la conocen, aunque desconozcan su nombre. Cuando nació la plataforma los creadores originales de Internet tenían objetivos grandiosos de investigación e intercambio de datos; pero la gente común lo usa para algo más, el acceso a la pornografía. Ahora bien, no es que todos en línea busquen pornografía; es solo que es muy, muy fácil acceder a ella en línea incluso sin buscarla, si suprimes en una búsqueda de imágenes los filtros de, bueno… prácticamente cualquier cosa, y a veces, incluso con los filtros activados es muy probable que los resultados incluyan algo inapropiado.

 

La regla en cuestión se conoce como Regla 34, la cual reza: «Si existe (algo en la red), existe pornografía sobre ello. Sin excepciones». A esta regla se le suman las dos siguientes, la Regla 35 que señala: «Si no existe pornografía sobre ello, se creará» y la Regla 36 que termina con: «Si lo has pensado, entonces hay alguien por ahí con un fetiche por ello». A ello se le suma también la Regla 63 que expresa una norma no oficial que establece que para cada personaje ficticio existe una versión del genero contrario de ese personaje, y que se aplica comúnmente en la cultura de fans para crear versiones con cambio de género de personajes existentes en obras de fanart, fan fiction y cosplay.

 

Podemos establecer entonces que la regla 34 señala que si el público común conoce sobre algún personaje de literatura, cine, juegos o TV, tal como los Picapiedras, Harry Potter, Batman y Robin, Link de Zelda o el Pato Donald, vas a encontrar en la internet pornografía con estos personajes. Originalmente la Regla 34 se limitaba a dibujos y pinturas, pero hoy se ha vuelto aún más prolífico gracias a programas de arte/3D y más actualmente con generadores de imágenes con Inteligencia Artificial (IA). Aunque los autores de estas caricaturas se enorgullecen de sus creaciones (en forma anónima claro) el aspecto legal y las demandas por autoría o por uso no autorizado de una imagen varía de país en país, con resultados diversos y las muchas veces inútiles. Ahora si te lanzas a la búsqueda para demostrar que esta regla es falsa, entonces dile adiós a tu infancia.

 

Si bien esta regla es moderna y a la aparición del internet lo cierto que estas obras son mucho más antiguas; en el siglo pasado existían publicaciones conocidas como «Biblias de Tijuana», aunque también tenían otros nombres y editoriales, y eran cómics pornográficos producidos en los Estados Unidos desde los años 1920 hasta comienzos de los 1960, mismos fueron muy populares durante la Gran Depresión; en ellos se hacían parodias obscenas de tiras cómicas populares de los periódicos de la época como Popeye en marino o Dick Tracy, o se burlaban en caricaturas de personajes de película, de actores y actrices populares, o de deportistas famosos de la época, resaltando los chistes verdes de esos famosos que habían estado en circulación por décadas.

 

Omegaverso

 

El omegaverso es un subgénero de ficción que presenta un mundo alternativo con una jerarquía social y biológica basada no en parejas de hombre y mujer, sino en que dentro de estas definiciones de la biología existen tres subdivisiones internas y una estructura similar a los escalones dentro de una manada de lobos. En principio se clasifican como Alfas, Betas y Omegas. Si nos centramos sólo en el género masculino donde ocurren la mayoría de estas historias, podemos decir que estos tres grupos son respectivamente los dominantes, los neutrales y los sumisos; o dicho de otra forma; los alfas son básicamente machos en el papel de activos, los betas son versátiles y los omegas son exclusivamente pasivos.

 

Si solo fuera una cuestión de posición social y preferencia en la posición sexual no sería problema, el rollo es que los hombres omega de este universo pueden salir preñados a través de un útero conectado al recto y en la mayoría de las historias sus dramas son iguales a los típicos de una mujer en problemas por el patriarcado machista; situaciones como ser preñados a la fuerza, o las de escapar del violento alfa para proteger a la cría y vivir como si se tratara de una madre soltera, soportar el desamor del alfa, su violencia y similares. En algunas versiones los machos betas activados por las feromonas de los alfas pueden convertirse en omegas con las correspondientes consecuencia de bajar en el grado. Las mujeres en este universo son físicamente mujeres, salvo las alfas que en algunas historias tienen además genitales masculinos y se comportan como si de hombres se trataran, pudiendo ellas preñar a mujeres betas (y las omegas que no se diferencian en nada de las betas salvo por ser mujeres más sumisas y en papeles tradicionales femeninos como el atender el hogar y cuidar a la familia) y también a los machos omegas por supuesto si se da el caso. En ocasiones a los betas que son excluidos del grupo social (ya sea por convertirse en un futuro alfa y rival para el actual, o ser afectado por las feromonas del alfa y empezar a convertirse en omega), pueden dar origen a otros géneros intermedios como lo son los «gammas», los «deltas» y otras letras del alfabeto griego.

 

El origen de estas historias se remontan a fines de los sesenta, y al sistema de emparejamiento de los vulcanos de la serie Star Trek, cuyos varones sufren un periodo de celo llamado «periodo de Amok» en el que cada siete años debían aparearse o morir, periodo para el cual la sociedad vulcana había creado rituales a fin de que no entrar en situaciones emocionales problemáticas en una sociedad que es supresora de ellas. Fueron estas ideas las que luego se extendieron en el fandom y pasaron a otros universos, como en la obra de ciencia ficción de «La mano izquierda de la oscuridad» (1969) de Ursula K. Le Guin que describe una sociedad hermafroditas y ciclos de apareamiento llamado kemmer donde los habitantes giran a machos o hembras al azar. Más de este siglo el fandom de la serie «Supernatural» dio la forma moderna a este género por el 2010 al aparecer las primeras historias de hombre lobos preñados por lobos alfas, y a partir de ahí la cosa simplemente exploto, muy apoyadas por la órbita progresista actual que postula que los géneros no responden a la biología sino a un estado mental y que el transexualismo es algo tan simple como cambiar de camisa cada mañana. Este género posteriormente se expandió en popularidad a otros fandoms entre ellos Sherlock, X-Men, Hannibal, Teen Wolf, Glee, Doctor Who, y a películas y series de Marvel y Starwars.

 

Si bien los orígenes se remontan a la ciencia ficción y a géneros dentro de razas extraterrestres, pronto se pasó a la fantasía y a la presencia de criaturas sobrenaturales como hombres lobo u otros cambia formas. Iniciaron con historias de hombres lobo omegas que son violados por el resto de la manada y que eso activaba algunos poderes sobrenaturales como el leer mentes (importante para ver quién miente) hasta finalmente llegar a la posibilidad de ser embarazados (combinándose con el género de hombre preñados que también venia de la ciencia ficción, un ejemplo clásico es la película Junior de 1994 con Arnold Schwarzenegger, Danny DeVito y Emma Thompson). Se abordan en estas obras temáticas complejas como el romance, la discriminación, la lucha social, el thriller y la formación de familias. Muchas historias inician con el periodo de celo de los omegas, un olor que enloquece a los alfas y el uso de drogas e inhibidores en esta etapa es importante para esconder a muchos omegas disfrazados de betas; y es importante en muchas tramas la mordida del alfa marcando como propiedad personal al omega sometido. Las mujeres en estos universos literalmente desaparecen (para ese papel está el sufrido y atormentado omega), aparecen como mucho como asistentes de limpieza, enfermeras o abuelas, papeles tan sin protagonismo que ni siquiera en muchas obras se las menciona. Si alguna mujer aparece como protagonista ocupa el papel de la bruja (literalmente hablando) que quiere conseguir al alfa como esposo, ya sea por su fortuna, robar o usar su poder, o simplemente por el hecho de que ella es la mujer y el omega es una cosa rara que debe ser eliminada de la existencia (literalmente otra vez), haciendo de una u otra forma el drama de sufrimiento del omega el hilo conductor de esta obras.

 

El omegaverse se ha vuelto extremadamente popular y controversial, algunos lo ven como algo repugnante y enfermizo, afirmando que reafirma los valores patriarcales y la cultura de la violación, otros ven el peligro al promover una cultura transgénero peligrosa para la salud mental de los adolescentes y con daños severos sobre su biología a futuro (como someterse a la castración en su paso a otro sexo). Otros lo aprecian por su deconstrucción de cuerpos y los roles de género permitiendo la exploración de temas de poder, deseo, placer, intimidad, romance, control y consentimiento en una variedad de formas y expresando trabajos oscuros sobre el control de los sentimientos de humillación y soledad que caracterizan estas obras.