El mejor regalo que podríamos pedir a los ‘Reyes Magos’, sería conservar la ilusión de cuando éramos pequeños. Esos nervios por acostarse temprano, engullendo la cena rápidamente. Esa incertidumbre, de no saber a la hora en la que se pasarán por nuestra casa para dejarnos algunos regalos. Esa zozobra, de si les gustarían los tres vasos de leche, con los tres trozos de roscón. ¿Y si sería suficiente bebida, los tres baldes de agua para los tres camellos?. ¡Pobres míos! ¡Qué sed y cansancio tendrían que tener!… teniendo que venir caminando desde tan lejos, y cargados con regalos para todos los niños buenos del mundo.
¡Bendita inocencia!
¡Madre, de la felicidad e ilusión!
Entre vuelta y vuelta en la cama, acudían al pensamiento, todas estas preguntas… y alguna que otra más:
¿Y si no consigo dormirme… y no me traen nada?
¿Pero qué puedo hacer, si no tengo sueño? ¿Me pongo a ‘contar ovejitas’? (Si es que viendo la ‘cabalgata’, con sus tambores resonando alegre, y estruendosamente… lo que tengo, son unas ganas inmensas de cantar y bailar). ¿Así, quién es el guapo que se relaja, y se queda dormido?
Pero… y si no consigo dormirme, los ‘Reyes Magos’ sabrán que aquí hay un niño despierto; y seguirán su camino, sin pararse.
Entre pensamiento y pensamiento… escudriñando y analizando cualquier minúsculo ruidito (que en algún otro momento, habría pasado inadvertido), uno se iba quedando dormido. Internamente, se sabía que a lo largo de la noche, vencido por el cansancio… el sueño, en algún momento aparecería. ¡Y qué casualidad!. Como por ‘arte de magia’, en ese preciso instante… sería cuando sus Magestades, ‘Los Reyes Magos de Oriente’… decidirían, visitar el hogar.
A la mañana siguiente, al despertar… una emoción indescriptible se apoderaba de todo tu ser. ¡Sentías latir el corazón, a todo gas! ¡Se te saltaban las lágrimas! ¡Se ha producido la magia!!! <<¡Hemos sido buenos, porque nos han dejado regalos a todos!>> (más o menos cantidad, de mayor o menor valor monetario… lo impresionante y realmente importante, es que habían estado. Se habían acordado de traer un presente, a todos y cada uno de los miembros de la familia, así como a los amigos).
<< ¡Han venido, han venido … han venido los Reyes! >>
¡Se han tomado todas las ofrendas! … y les han gustado, porque se lo han terminado todo. ¡Qué alegría!!!
Maravillosos recuerdos…
¡Qué todo niño debería tener!
y …
¡Qué le acompañarán toda su vida!
¡Conservar el ‘alma de niño’, significa no envejecer!




¡Qué siempre podamos disfrutar… de mantener el ‘alma de niño’!
Un ‘mágico abrazo’ 🫂 🎁 a mis lectores… para continuar siendo niños.
















































































