“Expropiar nuestra historia al poder. Arrancarle lo que le gustaría guardar bajo silencio y alimentarnos con ello. Hacerla existir, no seguir desarraigados, no seguir viniendo de ninguna parte. Saber que otros estaban ahí antes de nosotrxs. Saber aprender de ello, aprovechar reflexiones, experiencias, autocríticas, escisiones… Esto es también una tarea de un movimiento revolucionario que se enfrenta al poder que quisiera vernos aisladxs sin pasado (o entonces abatidos por la historias de los vencidos).”
El sábado 27 de mayo nos tomamos la plaza nuevamente, la tomamos con la convicción de que la memoria no es palabra muerta, por el contrario, es la práctica de poner en movimiento recuerdos cargados de historia y compromiso. Hace 8 años que el compañero Mauricio nos dejó en una explosiva madrugada de mayo, hoy evocamos la consecuencia de vida del Punky Mauri para volver a encarnarla en nosotrxs, en ustedes, en nuestras determinaciones. Seguir leyendo


Comunicamos:
Los símbolos del poder, los espacios de los gobernantes están protegidos por las fuerzas de seguridad. Se trata de transmitir una imagen de seguridad, de control y de la imposibilidad de cuestionarlos. No menos de 13.000 fuerzas policiales estarán controlando la ciudad en las próximas semanas. Pero control muchas veces no tienen mucho que ver con imágenes o símbolos, sino con asegurar ciertos procesos y ciertas funciones. Así mismo en la mayoría de los casos no son los grandes espacios representativos ni las personas en frente de las cámaras o en las mentes, sino aquellas personas que hacen su trabajo en el trasfondo y que funcionan. Son aquellas líneas, los caminos, los rieles, las ondas, los servidores que hacen que todo funcione, que hacen que la miseria social, la opresión diaria siga funcionando a nivel micro y a nivel macro – y que no pare nunca. Estos espacios, donde se encuentran aquellas funciones tan importantes para asegurar el funcionamiento de la máquina, se encuentran en todos lados y es imposible vigilarlos todos. Son cables que tienen sus interfaces, son puntos nodales cuya función recién se percibe cuando ya no funcionan. Son conexiones y redes que siempre tienen que existir para que no haya fallos, no haya espacios no-controlados. Y en muchos casos no es nada complicado sabotear su función. Por ejemplo en la antena en la estación de trenes Kellinghisenstrae en Hamburgo, que desconocidos le prendieron fuego el 12 de junio de 2017. Como se podía leer en una nota de la radio estatal NDR (que parece haber sido borrada luego en el marco de un embargo mediático antes del G20), se tuvo que sacar la antena de la corriente y con ella de la red. En si solo un sabotaje de una pequeña parte de infraestructura de la normalidad, pero como idea de una red indefensible, una práctica revolucionaria realizable y repetible infinitamente, con pocos o con muchas personas, independiente de que sea en un estado de excepción o en la triste rutina cotidiana.
Esta actividad se enmarca dentro de la convocatoria internacional «Junio, mes por la tierra y contra el capital». La jornada de este domingo 18, consiste especificamente en una serie de foros, talleres y conversatorios, que hablen de resistencias, conocimientos y practicas alternativas o antagonicas al orden capitalista. Algunos talleres seran sobre huertas organicas, salud y medicina alternativas, como tambien de alimentación saludable. Ademas tendremos musica en vivo, intercambio de semillas y proyecciones.
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