Como el poder se ha encaramado sobre el pueblo. 20241205 Devta Singh
En la antigüedad el más fuerte mandaba. El débil se dejaba hacer por el que tenía la fuerza.
A medida que los pueblos crecieron se organizaron, y por una cuestión práctica crearon estructuras sociales que nos ayudaban a vivir sin matarnos, salvo en las guerras.
La organización de la sociedad, y de la justicia fue creciendo a medida que las agrupaciones de personas eran mayores.
En distintos momentos de la historia surgió el estado, como aglutinador de voluntades y mecanismo de equilibrio para evitar que luchas intestinas por el poder, desangraran las poblaciones.
En la época Feudal, los señores imponían por la fuerza el pago de tributos y la participación en trabajo y en las guerras a sus siervos.
Con el nacimiento de las ciudades estado, el sistema feudal devino en uno más extendido y de nuevo se crearon instituciones que servían como contrapoder. Como los gremios, y las distintas castas como los clérigos, los soldados, los nobles, los agricultores, los escribanos, y finalmente la nobleza y la corte real, con el rey a la cabeza. Actuaban defendiendo sus distintos intereses de todo tipo, religiosos, políticos, comerciales, militares.
Con el tiempo, las distintas familias comerciantes e influyentes, empezaron a crear acuerdos de colaboración con la corona, que fueron el surgimiento de las cortes o los parlamentos.
El día había sido un día raro y bonito. El trabajo se aceleró al poder arrancar el desbrozador. Aunque fue media hora o poco más rindió mucho, pude recortar la mayoría de la vegetación, que como una empalizada ocultaba el paso a la casa. Lo primero fue simple, luego seguí despejando y aunque algunas veces se atrancaba la cuchilla giratoria, bastaba sacarla del enredo y acelerar el motor. Un motor chino vendido por alemanes en España.
Siguió el día moviendo cosas como mangueras y estanterías. Luego un par de recados, más copias de llaves y comprar conectores para las mangueras.
Más tarde llegó Alex, de viaje largo. Un reencuentro. Llegar a casa y compartir con tus amigos es un gran regalo.
Siempre que viene alguien de fuera, algo se altera agradablemente en el corazón. Todavía no sabíamos que las fotos que le saqué en la puerta de casa serían las últimas. Seguimos paseando de regreso. Después de ver de nuevo y con otros ojos, la casa donde había perpetrado la limpieza despiadada de la empalizada vegetal.
La vida se ve de otra forma cuando das por supuesta que la energía, se mantendrá ahí. Cenó Alex la ensalada y unos bocados que se había preparado.
Charlamos amigablemente y se despidió, pues tenía que partir temprano a la mañana siguiente. Mi dulce esposa se había ido un poco antes a la cama, y ahí estaba yo, como un niño grande sin querer irme a dormir.
Pronto empezó a llover. Lo supe bien, ya que había abierto las ventanas para facilitar la ventilación cruzada de la casa. Llovió, suavemente a mis oídos, pero se notaba que estaba cayendo agua, un buen chaparrón veraniego, ¡Que suerte! pensé.
Cuando nos vinimos a vivir aquí, a este pueblo, con diferencia lo peor fue siempre la conexión inalámbrica con la vida. Cada bit recibido, guardado, cada video visto, estaba ahí.
El chaparrón arreció con el viento y pronto empezó a llover mucho, el sonido de la lluvia fue creciendo y por un instante la idea de que el gato estaba fuera era más fuerte. Pronto el gato pasó al olvido.
Escribí algunos mensajes y llamé a mi madre. Estar con Alex, compartir con él y con mi esposa la casa me daba alegría.
El viento tomó más protagonismo, mientras yo deslizaba mensajes e intentaba descargar las fotos de mi teléfono móvil al ordenador. Empezaron las dificultades, apenas pasajeras, hablando con mi madres, se entrecortaba, no era urgente, pero conseguí compartir algunos minutos. Se alegró de que quisiera llamarla. Siempre me siento muy agradecido por ella. La conversación se interrumpió, con una gran estruendo. ¡Eso si que era un trueno! Pensé que los antiguos se habrían asustado.
La luz se fue. Estuvo unos segundos sin luz. Me levanté y fui al cuadro eléctrico el diferencial general había saltado. Ese rayo no lo vi porque había luz en el salón y tenía una pantalla en frente. A veces me pregunto si todavía estaría disponible toda la información, que atesoraba en mi computadora.
El rayo debió caer muy cerca, quizá en la propia antena del pueblo. La luz se fue inmediatamente.
Yo me he desarrollado en una familia tranquila y maravillosa, en mi infancia compartí habitación con mi hermano Carlos al que le llevaba dos años.
Aunque siempre me produjo perplejidad que siendo yo mayor su cumpleaños llegase antes, cuestión de calendario.
Carlos ha sido siempre y sigue siéndolo un gran amigo, un gran investigador y un atesorador de conocimientos.
Cuando no había Wikipedia ni Internet Movie Data Base, cuando hablábamos de una película que alguien nos mencionaba, el citaba sin rubor, el director, los actores protagonistas y a menudo, nos desmenuzaba la trama.
Siempre fue un ratón de biblioteca, solo que su biblioteca es el mundo entero.
A los 4 años, imagino que de la mano de los libros de Richard Scarry unos libros de dibujos de animales para niños, empezó a dibujar, y no ha dejado de entrenar y practicar.
Carlos, además de tener un comportamiento excelente, en casa y en la calle, en el colegio. Ha desarrollado, de la mano del arte que ha adquirido, a través de su observación y práctica continua, una facilidad para retratar y abstraer personas y situaciones, y hace bocetos, retratos y «fotos» de situaciones, personas, paisajes, o cualquier otra cuestión por abstracta que sea.
Ha estudiado Bellas Artes y ha conquistado muchos espacios en muchos corazones y cuenta con el apoyo y la admiración de casi todas las personas que le conocen.
Además de ser un ancla en la familia, y permitir que los conflictos o los ruidos se mitiguen y se disipen.
Ahora a sus 5X años está llegando a una edad, de esas a las que nosotros no nos imáginábamos llegar, y poder manifestarse de una forma serena e imparable a ritmo de lápiz, pilot, y pincel con acuarela.
En casa siempre ha habido obras de arte por todas partes, y lo mejor de vivir en una galería abierta, cuestión que se debe mayormente a mi madre y su gran capacidad para explotar y disfrutar del talento de sus hijos, y el suyo propio, que en cierta medida dejó de lado para nutrir a la familia.
Carlos tiene el ambiente ideal para poder crear, compartir, regalar, e investigar.
Todos hemos pasado etapas más fáciles y otras más difíciles.
Yo quiero desde aquí agradecer a Carlos la infancia que tuvimos y compartimos en gran medida, y que haya sido tan generoso para mantener nuestra relación tan especial, que siempre he disfrutado.
Existe un tipo de armonía que no podemos ignorar. Esa armonía es la armonía básica del universo. El universo se compone de muchas cosas, pero todas tienen un principio único y hay que respetar el flujo de ese principio. Todos nosotros somos seres creados, pero también somos seres creadores. Para crear, tenemos que tener claridad, porque nosotros no creamos con las manos, creemos que creamos con las manos, porque nuestras manos entrenadas, van haciendo lo que quiere hacer el espíritu, manifestándose a través de la mente. Con las cosas menos tangibles, como producir cambios en nuestra vida, cosas que no son solo de hacer con las manos, funciona de la misma forma. Nuestro espíritu busca algo, nuestra mente se enfoca en eso, nosotros creemos que es nuestra mente, la que crea todas las cosas pero no, es el espíritu.
Hoy he leído un artículo muy prolijo en detalles, sobre como los datos de geolocalización de tu teléfono, se están filtrando, por los millones de aplicaciones que hay en el mercado y que alguna de ellas está seguramente instalada en tu terminal, cosas tan simples como ver la meteorología de los próximos días, o las aplicaciones de citas, o cualquier otra cosa que pueda contener anuncios.
Recordé algunas referencias de Podcasts sobre NOSTR, una red descentralizada, que podría sustituir el paradigma de las aplicaciones propietarias con redes propietarias como facebook, instagram o twitter, por poner un ejemplo.
Tal como vemos que el gobierno establece indultos y amnistías a la carta, creando de hecho una desigualdad entre los ciudadanos que están en la política y los que no. Y después de ver como se ventilan asuntos como el 11M liquidando las pruebas 24h después del asunto. O como el gobierno se empeño en ofrecernos un descanso en casa de varios meses, y luego se volvió a ofrecer un tratamiento voluntario experimental para retocarnos el ADN.
Creo que todos somos conscientes del poder que tiene la comunicación y la privacidad.
Y una de las formas de ganarla es saliendo de las aplicaciones propietarias. Porque todo lo que sucede en facebook, es propiedad de facebook, que amablemente cede sus servidores, y la electricidad que los hacen funcionar, GRATIS para que tu les entregues tus datos, y tu vida, en suma.
Nostr Es un protocolo de comunicación de mensajería descentralizado. Para los más técnicos, el código está aquí: https://github.com/nostr-protocol/nostr A través de este protocolo ha surgido una red descentralizada. No hay un sólo servidor, hay muchos.
La idea es que es una red social libre del cliente que uses, tu creas un identificador, para el que no necesitas un email, solo un nombre, y se genera una clave, en mi caso he dejado la que me dieron una especie de hash será aleatorio, espero.
Y con esos datos me meto en la APP que elegí Amethyst, sólo porque está en iOS y en Android, así que puedo verlo desde cualquier dispositivo.
Nuestro mundo está colapsando, porque hemos dejado que la definición de la realidad se haga vidriosa, translúcida, dejando de ser eficaz para establecer certezas y comenzando a movernos en terrenos pantanosos.
Al principio, esto empieza con cosas inocuas, como el lenguaje seductivo, en el que según el abuelo de un amigo, las mujeres cuando dicen Si es No, cuando dicen No es tal vez… y Cuando dicen Tal vez es nunca. Esto que no deja de ser una anécdota que cada uno vive e interpreta en su vida ajustándola a su realidad, cuando excede el ámbito personal o anecdótico se convierte en el principio del fin.
Nuestro sistema nervioso no percibe la realidad, la interpreta, de hecho, se la inventa a partir de datos que le llegan desde el sistema sensorial, acumulando tanto sensaciones orgánicas como percepciones de cada uno de los ámbitos en los que percibe cosas que toma como realidades, tales como la temperatura, la luz, el nivel de glucosa en sangre, o el nivel de CO2 que tomamos como complemento o contrario al estado de nuestra oxigenación.
Nuestra mente percibe a través del sistema del oído profundo, el caracol la posición de nuestra cabeza, y a través del sistema kinestésico la posición del cuerpo (si las extremidades y articulaciones y dedos están estirados o flexionados y cuanto, así como sobre el giro del propio cuerpo sobre sí mismo).
Todo eso nos permite crear un modelo de la realidad y contra ese modelo, o sobre ese modelo actuamos.
A veces el modelo nos falla, y acabamos dejando caer algo al suelo porque pensamos que estaba sobre la mesa.
O percibimos que estamos solos fregando platos y alguien se acerca sin que lo escuchemos y nos da un susto, un sobresalto.
A nivel orgánico sucede lo mismo, tu nivel de glucosa, o tu nivel de intoxicación, el estado de tus intestinos o el nivel de la vejiga son estímulos tan potentes como para levantarte y llevarte al baño a desaguar.
Esto le pasa incluso a las máquinas, a mi coche, seguramente por un contacto no deseado de un cable con la masa, percibe que la temperatura del motor es elevada, o que no tiene combustible, pero cuando pasa un tiempo, lee un valor real y sale del todo o del nada, y muestra un valor razonable en la aguja del indicador correspondiente. Pero no es que la temperatura o el nivel de combustible hayan cambiado bruscamente, es la percepción, a través del sensor que llega no no llega correctamente la señal.
El problema comienza, cuando comenzamos a tomar como reales las cosas que no son fijas o que no dependen de magnitudes físicas, sino que pueden ser generadas.
De ahí la grandeza de la literatura, o del cine, que pueden crear realidades en nosotros, incluso la música. Las emociones lo llamamos, lo que nos mueve o conmueve, y esto se usar ubicuamente en la publicidad y la venta.
Nuestra sociedad, dormida en la ilusión y perdida en sus valores, necesita salir de su estado vegetativo, casi comatoso al que los parásitos de la política nos han llevado.
Hemos de generar una visión de nosotros mismos, para poder asumir como misión los cambios que necesitamos para mejorar, para poder avanzar de nuevo, para recuperar la vitalidad perdida.
Una sociedad, y más en un territorio tan complejo como el nuestro, tan diverso, requiere de una visión completa, de los problemas que tiene, de los recursos que posee y de las dinámicas que se mueven en ella.
No podemos dar una sola solución a todos los problemas, pero si que podemos adquirir una metodología que nos permita comprender los problemas trocearlos (sin perder de vista su interrelación) y abordarlos con métodos empíricos, eficaces primero y eficientes en segundo lugar.
Lo primero que tenemos que hacer es identificar los grandes problemas que tenemos, y estos suceden en distintos ámbitos que se superponen como dimensiones solapadas.
1 El ámbito cultural y social. 2 El ámbito energético y geoestratégico. 3 El uso de los recursos naturales como el agua, la relación con ríos y costas, y nuestra visión de los problemas por «catástrofes naturales». 4 El ámbito industrial. 5 El ámbito agrícola. 6 La conservación de la naturaleza. 7 El desarrollo de infraestructuras y la gestión del medio. 8 El desarrollo económico. 9 El bienestar social. 10 El ámbito legal y de la justicia. 11 El desarrollo político.
Yo propongo la agenda 11, con 11 puntos sobre los que investigar, estudiar, establecer y actuar en nuestra realidad, a todos los niveles. A partir de ahí ramificar y proceder en cada sector, sin perder de vista que están inevitablemente imbricados con otros.
A muerte de Carlos IV, el estado se quedó sin cabeza, y la nación sin rey. Las guerras carlistas trajeron, un cambio de linaje real, llegaron los Bordones, que sustituyeron a los Austrias, y con ello un nuevo desenfoque sacudió nuestro amado país.
Cada vez que hay un cambio en el poder las ratas que medran en su sombra se mueven, en cada paso van colocando a sus crías y a sus comadres en los puestos desde los que parasitan el sistema, y lo usan también como plataforma para las corrupciones y corruptelas que lo van debilitando, por ineficiencias y limitaciones organizativas derivadas de las presupuestarias.
Al ver la historia con perspectiva uno ve, con claridad que es la visión del que está en el poder, la que le imprime la fuerza de avance, estancamiento o retroceso al país y a la nación en su conjunto.
Porque al ser el estado un corsé vertebrador, al mismo tiempo es limitante, y eso mismo consume energías de la propia nación ralentizando su crecimiento y exprimiendo su vida, expulsando a los mejores.
Ahora estamos en un momento similar. Los gobernantes ya no piensan en la nación, ni en su bienestar, se van de vacaciones al país enemigo natural (por pura geografía) y ponen sus huevos en el sistema inyectándolo de rémoras y problemas que brotarán a lo largo del tiempo.
Hay una expresión que dice así «pegarse un tiro en el pie». La aclaramos, para los que no saben que los antiguos tenían que caminar para ir a todas partes y según como llevases el rifle, pistola o escopeta, podías correr el riesgo de pegarte un tiro en el pie, con lo cual te ibas a dificultar mucho la vida (mucho).
Obviamente Occidente, pero más Europa, y más aún España se está pegando un tiro en un pie, pero no contentos con eso, nos estamos vaciando el cargador entero, por si queda algo de pie, pues para asegurarnos.
Hace tiempo que la política y los medios de comunicación y la opinión pública (por ese orden) perdieron el juicio, el clásico sentido común, que ya no lo es, para nada.
Escuchando el vozarrón de Josele Sánchez en Ivoox, desde LA RESISTENCIA, llego al artículo, excelso de Magdalena del Amo en El Confidencial, titulado:
Demasiadas señales anuncian el fin del sistema actual y de la era humana. Hay que elegir si estar dentro o fuera.
Hacía tiempo que no leía una compilación tan prolija y bien escrita de todos los delicados cuidados que nos regalan nuestros presuntos cuidadores. Un texto profundo y fresco, lúcido, y claramente sembrado de verdad y de esperanza, de desesperación y de búsqueda, de calma y espera, todo un resumen del tiempo atroz y hermoso que vivimos. Todos los partos son dolorosos, se dice uno a si mismo, sin tener claro todos los días si estamos en la parte que nace o en la que muere. Pero, si, con decisión, caramba! Estamos naciendo a pesar del mundo!
No nos pararán, y confirma mi creencia profunda de que tenemos el poder, porque nos combaten, nos temen, nos quieren liquidar porque somos libres.
Vivamos, pues y amplifiquemos nuestros sentimientos. Pues el mundo nos trajo para esto.
No soy tan estoico como Josele, pero coincido con él en algunas referencias necesarias, como Ramón Freire Mi chileno favorito, después de mi generalito Siri Mukta Singh, ah, cuanto te echo de menos…
Todo en la vida necesita de una estructura, todo en la vida forma parte de una estructura, todo en la vida acaba sirviendo como estructura.
Estructura es algo que crea forma, da soporte y establece un flujo general, de uso, de energía, de posibilidades.
Los átomos se configuran en estructuras que les dan sus propiedades físicas y químicas, eléctricas, reactivas.
Las galaxias, hacia dentro y hacia fuera son estructuras que crean más estrellas y que «mueven» el universo, expandiéndolo y contrayéndolo, haciéndolo girar, conectándolo.
Nosotros como seres humanos que ahora somos, tenemos una estructura con la que nos reconocemos fácilmente, somos humanoides, solemos tener 2 piernas, 2 brazos, 1 cabeza con 2 ojos, 2 orejas, 1 boca, un sistema nervioso distribuido entre cabeza y tronco y corazón, y huesos, músculos, y tendones que nos permiten mover nuestra estructura.
Pero nuestra estructura también está a niveles más sutiles.
Tenemos nuestros órganos internos, nuestro metabolismo. Pero tenemos también nuestras rutinas, necesidades, emociones que nos permiten vincularnos, protegernos, sobrevivir.
Sin embargo entregamos casi todo esto al azar o a la educación que nos dan otros (bien sean nuestros padres o cuidadores, nuestros maestros o profesores, o nuestros colegas, o ahora incluso a algoritmos que nos alimentan con información, videos, etc.)
Nuestra estructura es la base de nuestra capacidad. Se ve en los lugares donde la estructura (al nivel que sea) ha sufrido mucho, y se ha degradado.
Si nos atrevemos a mirar nuestra estructura, veremos las carencias y las excelencias de ella, seguro que nuestra estructura tiene cosas que son importantes en ella y nos da unas capacidades, y tiene carencia de otras, lo que nos impide disfrutar o tener disponibles esas capacidades.
Sin embargo, pese a ser algo básico y esencial, no todo el mundo es consciente de su estructura, ni de su exceso ni de su defecto.
Y es lo que más nos marca en la vida.
Imaginemos un suceso en la calle, una riña, una pelea, alguien que tiene un exabrupto o un problema, lo vamos a ver totalmente diferente dependiendo de que nuestra estructura nos haya condicionado de una forma u otra.
Este cuento de origen sufí, lo aprendí de la mano del maestro GuruDev Singh en mis inicios en el mundo del Kundalini Yoga, allá por los primeros años noventa.
Es un cuento lleno de metáforas y lleno de moralejas, y se suele contar los jueves, el día del guru, el jueves (Jueves recibe su nombre de Júpiter). Y se suele contar, compartiendo lo que se tiene, dátiles, unos frutos secos.
Muskil Gusha es uno de los 99 nombres de Dios en la tradición Sufi. (Ni que decir que yo no soy sufí ni un experto en esta tradición cultural). Todo lo que relato sale de la memoria que dejó aquella experiencia que ahora comparto.
Una parte importante de lo que viví y trato de compartir, es que es un cuento contado por todos, por los asistentes, de forma que se convierte en un acto coral y compartido, haciendo de la experiencia, tanto para el que cuenta como para el que escucha, maravillosa, compartida. Y de forma inevitable cada uno de los que cuenta, cuenta lo que recuerda, y a veces lo decora o lo narra de forma ligeramente diferente, lo que hace que cada vez que se cuenta el cuento de Muskil Gusha sea diferente y genuinamente interesante.
Por último, pero quizá lo más importante es que Muskil Gusha es aquel que resuelve todos los problemas y todas las dificultades.
Este cuento se lo dedico a copito de nieve, ahora que está en plena ventisca.
El cuento de Muskil Gusha.
Este es el cuento de Muskil Gusha, aquel que resuelve todas las dificultades.
Había una vez un leñador, y su hija, que ya había crecido y era una niña hermosa y convirtiéndose día a día en una mujer joven.
El leñador vivía con su hija en el bosque, y vivían de lo que daba el trabajo que hacía el leñador, cortando leña y vendiéndola en el bosque.
La hija vivía feliz, con su padre y en el bosque, pero desde hacía un tiempo sentía que necesitaba algo más. Y un día le comentó a su padre:
-Padre, me gustaría que nuestra vida tuviera más cosas, poder comprar algún libro para aprender cosas y poder tener más contacto con las personas de la ciudad, nuestro mundo se me está quedando un poco pequeño.
A lo que el padre asintió con pesar, mientras pensaba como podría trabajar más para poder pagar las mejoras en la vida, para satisfacer a su hija. Era verdad que ella era una buena hija y una buena persona, y no pedía nada raro, sólo que el leñador no podía proveer más para esa vida mejorada…
-Bueno hija, vamos a ver que puedo hacer, me voy al bosque a hacer leña con lo que me has dicho en mente, y a ver que solución encuentro para satisfacer tu necesidad de mejora en la vida.
-Gracias padre, te quiero!
El leñador le dió un abrazo a su hija, y se marchó a trabajar, con su hacha, una sierra y varios sacos para traer y preparar la leña que iba a generar.
Fue un día duro, y estuvo trabajando mucho, tenía los sacos llenos de leña, y decidió darse un respiro, y se sentó en el suelo, al pie de un árbol muy grande. Mientras descansaba le daba vueltas en su mente a lo que le había pedido su hija. Y en realidad se sentía atribulado, no veía una solución fácil. Y con el cansancio que llevaba, se durmió rápidamente.
Y en su descanso, soñó.
Había una luz que se abría paso en el tronco sobre el que estaba apoyado, y por él, como mágicamente, descendió un ser luminoso, que podría ser un duende o un mago, pues no parecía pisar, sino descender por el aire. Cuando llegó al suelo, le habló al leñador, que en su sueño observaba a ese ser maravillado.
-Hola Leñador: Soy Muskil Gusha, aquel que resuelve todos los problemas.
Esta es la historia de una parte de mi vida, la cuento sucintamente para enfocarme en el personaje de este capítulo: Pangat.
Pangat, ahora El señor Pangat, Nació en Francia en verano del 2011 en el valle señorial del Loira, entre Chateaus y mansiones, y algún castillo defensivo. Nada más defensivo que el propio Loira, a su paso por Blois. Nació en Fondjouan una finca en el diminuto pero insigne Mur-de-Sologne, una zona antigua de pantanos, desecados en su mayoría, pero que configura una región con mucha agua superficial y bosques de hayas.
En Fondjouan una camada de gatitos apareció a la vez que un festival de kundalini yoga, y Pangat -Ahora el señor Pangat- era uno de ellos.
Por los distintos avatares del destino, yo como encargado de mantenimiento del festival fui notificado, y al final acabé con una de las criaturas. Un gatito muy mono, fuerte, y tranquilo al que tuvimos que dar biberón.
Pangat es un término que hace referencia a sentarse y comer juntos, es un acto básico de la civilización, que compartimos casi todos los humanos, y muchos gatos. Así que ese fue el nombre que le cayó: Pangat. Sentarse y comer juntos.
El gato creció entre el festival, y el viaje de regreso, y nuestras largas estancias veraniegas en Akhara. Pero como un buen gato ciudadano moderno, no le tenía miedo al coche, y frecuentemente íbamos y veníamos desde Guadalajara a la finca Akhara, y regresábamos con él.
Al verano siguiente (ya en 2012), el año del fin del mundo -que tampoco llegó a tiempo, hay cosas que empiezan a ser preocupantes-. Pangat ya era un gato macho en su pleno derecho, pero teníamos un plan y lamentablemente le interrumpimos su plan de desarrollo. Como una tía decía de su perro, era Mc balls, y luego ya no, era Mc no balls.
Kali Yuga me decían los que me enseñaron el yoga y la filosofía yóguica que conozco. Un tiempo en el que la destrucción prevalece y se desmontan las estructuras que antaño fueron gloriosas y prósperamente operativas.
También me decían que los ciclos siempre van dentro de otros ciclos y así sucesivamente de una forma casi fractal, de forma que nuestra pequeña desgracia también alumbra una pequeña era de oro, Sat Yuga.
Esa combinación lodosa y casi entrelazada de eras de gloria y de destrucción son las que están guiando el devenir del mundo decadente, que ha de desaparecer, para dar paso a un mundo más consciente, profundo y armonioso en la Era de Acuario.
Solo hay un inconveniente, de los 486.000 años que me decían de la era de Kali Yuga y los 10.000 de la Era Dorada, se confrontan a los 60, 80, 100 años que suele vivir un humano. Así que al igual que una bacteria prospera en un trozo de ladrillo rojo enterrado en una franja de infiltración, alimentada por el filtro del desagüe de una casa, de una forma tan poco poética, podemos pasear nuestro éxito, dentro de un contexto del caos de la caída de todo.
Este texto surge de algunos fragmentos de una carta que le escribo a mi madre. A tenor de las cosas que me están pasando en la vida y los proyectos que tengo. Y como el flujo de la vida nos va entrenando, confirmando, enseñando o señalando el camino.
Dicen los científicos que estudian el universo, que estaban super deprimidos cuando se dieron cuenta (según sus cálculos, -que cambiarán dentro de unos años con cualquier descubrimiento nuevo-) de que el universo se encamina a una expansión infinita y un enfriamiento progresivo a inevitable.
Dicen que el universo tuvo un Big Bang, y lejos de acercarse a un Big Crunch que pudiera volver a contraerse y colapsarse y quien sabe volver a explotar y expandirse de nuevo, es una simplificación monstruosa, pero ese es el resumen. En lugar de ello, se dieron cuenta de que el universo (según sus cálculos) iba a seguir expandiéndose infinitamente, por lo que la energía se iba a ir haciendo menos densa, y se iba a enfriar, hasta el punto de llegar a un universo frío. Tan frío que al no haber suficiente contraste entre lugares más calientes y otros más fríos, no podría haber vida de ningún tipo, ni de estrellas ni de nada.
Y yo me partía de risa al ver que su reacción a sus cálculos, era como la reacción de un hijo de una amiga. Cuando tenía unos 6 años, estaba desayunando, y cuando se acabó el bowl de lo que estaba tomando, al darse cuenta de que se acabó y vio el fondo del bol vacío, se puso a llorar. Le estaba gustando lo que tomaba y se acabó.
La termodinámica describe que hace falta una diferencia de energía, para poder realizar un trabajo, y por lo tanto, cambiar las cosas, es decir, la vida, el crecimiento, el desarrollo, los procesos estelares, se detendrán cuando el universo se enfríe en su expansión tanto como para no poder sostener el trabajo útil.
Mientras tanto llegue eso, que seguramente no pase, yo soy más de la creencia de un universo que se expande y contrae como un latido repetidamente si no perpetuamente, experimentándose una y otra vez de diferentes maneras.
Pues bien, yo creo que esa capacidad de la vida de tomar energía. Que es lo que llamamos vida, lo que es tomar un recurso y moverlo para ponerlo en otra parte y aprovecharlo para hacer otras cosas. Y creo precisamente que tengo esa parte de mi o de mi vida hipertrofiada, y me fijo mucho en las posibilidades y recursos que me llaman la atención, y gracias a eso puedo hacer muchas cosas.
Sobretodo porque he dejado de pelearme conmigo mismo, de ser un obstáculo de mi propio trabajo y desarrollo.
El problema de la humanidad es el ego. El ego siempre ha sido contenido por la realidad, por el grupo y por la cultura, aunque haya choques de culturas, que no dejan de ser más que choques de conjuntos de egos.
En estos tiempos modernos, todo se ha monetarizado, es decir que todo lo que tiene valor se ha transformado en dinero.
El dinero, por la propia avaricia de los egos que lo gestionan, ha generado monstruos como el interés compuesto y ya más modernamente el mercado de futuros. Lo que significa que el dinero se multiplica y genera deuda, sin crear valor.
Es decir la especulación sobre el precio de las cosas (mucho más allá que la realidad de su valor). Nos están proponiendo seguir con este modelo y renovarlo, pero en realidad, lo que están haciendo es depredar todos nuestros recursos y quedárselos para luego alquilárnoslos, como el agua o el clima.
Humanos! despertad!, el valor está en tu vida, en tu capacidad de acción, en la pureza de tu alma. No importa lo que hayas hecho antes, lo importante es tu relación con tu alma. Si eres capaz de restaurar tu relación con tu alma, entonces podrás volver a ser tu, y no el que ellos quieren que seas: un consumidor.
Es verdad que estamos en el barro, es verdad que hay muchos frentes abiertos, es una batalla larga y ya estamos cansados, pero… Para un instante! y observa lo magnífico que es el infinito en ti, y observa como tu eres eso! Tu eres el infinito manifestándose a través de tu conciencia.
Aunque el Ego sea infinito en exigencia, no tiene todas las respuestas ni puede tener el control, y se pierde cuando las cosas fluyen. Aunque tu alma sea sutil, es realmente infinita y es capaz de generar las situaciones que necesitas para llevarte a tener una vida plena, conectada, profunda y llena de satisfacción.
Volviendo ahora sobre los problemas del mundo, y el dinero.
¿A quien crees que sirve toda la cosa del dinero y del precio? (Que no del valor). Al ego.
¿Porqué el mundo está en los problemas en los que está? Por el ego, y por las reacciones emocionales superficiales propiciadas por la búsqueda compulsiva de la seguridad.
Todo es un problema de ego.
Nadie puede decirnos (aunque muchos te lo dirán), qué es lo que tu alma ha venido a hacer, y por dónde es más adecuado tirar y moverse en cada una de las decisiones de tu vida. Pero puedes usar una brújula o un indicador muy preciso, y más aún si lo entrenas.
Me pregunta José Catalán Deus, si no me preocupó meterme en una secta, cuando entre en Kundalini Yoga, y te diré que no, que todo me parecía coherente y que no había comportamientos raros, y que si en una secta es fácil de entrar y difícil de salir, lo que cuesta en Kundalini Yoga es que la gente se quede, porque requiere compromiso y esfuerzo.
En aquella época España estaba brotada de sectas, y mi hermano Carlos y yo veíamos con interés los carteles de NUEVA ACRÓPOLIS con una águila dorada con las alas desplegadas, con interés, pero nunca llegamos a meternos, y si que estuvimos leyendo el libro de Ronald Hubbard Dianética, y empezamos el de Tus Zonas Erróneas, como sabes Dianética fue la base de la Iglesia de la Cienciología, pero tampoco llegamos a meternos, quizá como habíamos sido falleros, estábamos vacunados, o simplemente nos interesaba el conocimiento y la lectura nos tenía absortos. Era la época en la que leíamos 1984 de Orwell tan de moda ahora o Mundo Feliz de Aldous Huxley, y también Sidhartha de Rudolf Hess. Leíamos Asimov y otras cosas más ligeras incluso combinándolas con cosas como Dianética.
Yo creo que la lectura y el hecho de tener una familia que tenía mundo encima, y que era unipolar, si no que había muchos elementos culturales en ella nos permitía tener una visión diferente y no quedarnos iluminados y cegados por el primer foco que percibíamos en nuestra vida. Mi madre era de Guatemala, se había criado viajando entre Guatemala USA y Europa, estudió bellas artes en Tampa, Florida, y trabajó en el Consulado de Guatemala en Barcelona. Mi padre había estudiado física y matemáticas, y en aquella época era un preparador para exámenes de matemáticas y física, que enseñaba en una academia en Barcelona, mientras alternaba con su afición como futbolista amateur en el Sabadell.
En el fondo, yo creo que cuando uno está listo para las sectas, aparecen y te pescan, pero quizá nunca estuvimos listos. Hablo siempre en plural, porque recuerdo que yo y mi hermano carlos que nos llevábamos dos años, y aunque yo soy el mayor el era el intelectual y más leído, compartíamos lecturas y experiencias.
Rusia y Ucrania pondrán lo que tengan que poner para conseguir sus objetivos.
Los de Ucrania ya están diciendo lo que necesitan y es imposible obtenerlo.
Los rusos, que tienen más gente, ponen para la picadora de carne también lo que haga falta.
El final ya lo sabemos, Ucrania ni Rusia vencerán, si se prolonga, Europa perderá más recursos, si no se prolonga Ucrania perderá menos gente.
Después de la guerra, la reconstrucción de Ucrania que será un gran festín se lo llevarán los americanos, aquí solo hay unos perdedores, el pueblo de ambos países y el pueblo de europa.
Los líderes de todas partes han orquestado esto y se repartirán los beneficios. Como siempre.
Saldrán millonarios de la reconstrucción, pero sobretodo engordarán los que ya lo son.
Los de un lado son millonarios y los del otro oligarcas, pero funcionan igual, y sus hijos igualmente no van a la guerra.
Al fin y al cabo es todo una tomadura de pelo, salvo para los Ucranianos que son los que pagan la factura con su país y sus vidas, y los europeos que pagan con su economía y sus armas (que no cobrarán), y los americanos que si cobrarán las armas y la reconstrucción.
El Jarrón Chino o la bota de vino. 20230214 – Devta Singh
Somos seres infinitos que nos dotamos de un cuerpo físico, de una mente, emociones, y en parte todo ese envoltorio se rellena de cosas que hemos preparado anteriormente (karmas y samskaras), así como de aprendizajes previos que ya están codificados en nuestro cuerpo sutil.
El resto del relleno, de las programaciones y de los obstáculos y potencialidades los adquirimos en la vida, comenzando por el embarazo, el parto, la crianza, la niñez, la adolescencia, juventud, etc.
Nunca dejamos de interactuar, hasta el final, aunque a veces estemos más activos o menos activos.
La cuestión es que a veces en nuestra vida nos damos cuenta de que lo que traemos cobra tanta vida o tanta importancia o peso en nuestra personalidad que acabamos siendo un jarrón chino, los demás nos miran y valoran «por lo que somos» y no por lo hacemos o lo que hay dentro de nosotros. Esta valoración necesariamente es subjetiva, pero cuando se trata de uno mismo, uno puede ver esa diferencia, sin embargo desde fuera, los demás solo atienden a una persona agradable, o positiva o que nos aporta algo, pero no podemos saber si esa es su forma o es su comportamiento.
El otro extremo sería el de una bota de vino, (que puede transportar agua también), que no es valorada por su forma, si no por su contenido.
Devta Singh 20230206 ——- La clave está en las preguntas.
Cuando nos centramos en las respuestas, no hay preguntas.
La vida es un misterio, y hemos de vivirla, pues ya estamos aquí, no podemos no vivirla, podemos terminarla, pero ese es otro tema.
Estamos aquí para hacernos preguntas y darnos nuestras respuestas. Es en ese proceso de escucha de interrogación, de investigación y de respuesta, que podemos obtener una respuesta útil y verdadera para nosotros.
Las respuestas son como vendas, como tiritas o como ataduras, pueden darte un remedio para algo que tienes, o si son una respuesta que no surge de nosotros, es como un trapo, puede que nos venga bien o puede que nos proteja o puede que no. O peor, puede ser una atadura.
Cuando tienes una solución, la aplicas, y mientras la aplicas no hay más preguntas, no hay más soluciones.
Muchas respuestas que nos dan, no son la respuesta adecuada para nosotros, quizá simplemente es una respuesta genérica, pero no es la nuestra.
Tus respuestas equivocadas o no, surgirán de tu proceso, pero serán tuyas, serán adecuadas para ti y para tu estado evolutivo. En el punto determinado de tu proceso has de encontrar tus propias respuestas, que surgirán como no de tus preguntas.
El mundo actual hiper estimulante, hiperactivo, lo que nos da son respuestas, miles, millones de respuestas, pero no nos da la oportunidad de hacernos las preguntas. Y si quieres profundizar, y hacerte preguntas, nos la da hechas. Nos da las preguntas y nos guía hacia las respuestas.
Esta es la peor forma de maestro que se puede ser, un maestro que guía hacia las preguntas que se sabe y para las que tiene sus respuestas.
Reconozcámoslo, somos animales de costumbres y nos gustan las cosas establecidas, no nos gusta la duda, buscamos soluciones y las aplicamos.
En el mundo actual, -que me resisto a llamarlo moderno, porque no es más que un sistema feudal re decorado-, las soluciones vienen de arriba, de afuera.
Acabo de ver otra vez Excalibur, la gran película de John Boorman de 1981, que sigue totalmente vigente y que explica donde estamos.
Excalibur es parte del Dragón. Es el símbolo de lo más profundo y de lo más trascendente, que ha de regir en el mundo, a través del Rey. El Rey simboliza al humano más elevado, y la espada del Rey simboliza que el Rey es uno con la tierra y con el mundo, no hay conflictos. El Rey mismo dicta la ley y la cumple.
El conflicto llega así: El Rey sin espada, la tierra sin Rey. Si el Rey está sin espada (desconectado), la tierra no tiene Rey (no hay armonía).
Que alegoría tan fantástica, sobre la importancia de ser uno mismo y de gobernar en uno mismo, desde nuestra parte más elevada.
Si nosotros somos nosotros, nosotros podremos gobernarnos y regir en nuestro mundo. Si no somos nosotros, si permitimos que nuestro no-ser nos gobierne, no podremos ser felices ni reinar en nuestro mundo, en nosotros mismos.
A menudo, cada vez más, me encuentro con personas que son juquetes rotos.
Probablemente todos lo somos a los ojos de alguien que vio algo mucho mayor y mejor en nosotros. Pero que ahora solo ve, alguien cedido, abandonado. O perdido alrededor de si mismo, o buscando una idea absurda.
¿Cuál es la diferencia entre una persona y un juguete roto? ¿Cual es la diferencia entre una persona y un zombie?
La noción de realidad, y la percepción de la posibilidad. Esas dos cosas tan dolorosas a veces marcan del todo la diferencia entre ser una persona y convertirse en un juguete roto.
Aquel que vive atrapado en su círculo conocido, no por más o menos doloroso, si no por no verlo, no ser capaz de ver su atrapamiento.
Y no estoy hablando de viajar o de ir lejos, estoy hablando de atreverse a hacer otras cosas. Cosas que estén fuera de la zona de confort.
Reconozco que usamos a menudo con ligereza el término «la zona de confort», cuando la vida, para muchas personas, en muchos momentos es doliente, difícil y centímetro a centímetro han de arrastrarse para llegar. No me refiero a un confort maravilloso e ideal como en Sisí Emperatriz, con todo lo que sufrió la pobre vivió en jaulas de oro, cómodas.
Tuve la suerte de tener un Padre, una Madre y tengo la suerte de tener un Maestro.
He tenido Maestros que me han regalado su sabiduría, a veces duramente, otras veces gratis, pero siempre ayudándome a crecer.
Algunos he tenido que convencerlos, o cambiar mi vida para poder organizar la mía a su alrededor o en su cercanía.
Tengo la suerte muy privilegiada de haber conocido ese mundo y a esas personas. Este mundo está desapareciendo, los Maestros y los Padres ya no se ven igual, ahora son colegas, o personas que nos enseñan, pero no tienen (no se la damos) la misma autoridad, ni la misma posición, ni seriedad de antes.
Las personas de ahora no conocen el esfuerzo y el sacrificio que requería tener un Maestro como los de antes. Creen que todo está en Youtube.
Tu piensa que Jesús, antes de ser el Cristo, viajó a pie o en barco de vela, -no se que era más peligroso y costoso entonces-, para conocer a sus Maestros en Oriente, y volvió con toda esa experiencia para entregarla a Occidente.
Da igual quien pienses que eres, en algún momento de la vida necesitarás un Maestro, y a veces en más de un momento de tu vida.
Hoy es un gran día para dejar atrás la piel que te ha atrapado tanto tiempo, para poder crecer y liberarte de cosas que te habían marcado.
Te has tomado tu tiempo y ha hecho su efecto.
Mariposa Monarca, saliendo de su crisálida, lista para abrir las alas y emprender una nueva vida.
Poco a poco has ido procesando cosas para cambiar, cosas que no quieres en tu vida, y hasta ahora has visto a través de un velo cosas que querías, pero que resultaban inalcanzables.
Por fin se ha dado la liberación, no hace falta dedicar más tiempo a lamentar, o a resentir. Es tiempo de florecer.
Primero preparar la savia, luego ir generando los lugares en ti, donde brotar. Cuando llegue el momento, pero sin descuidar el tiempo, brotar.
Y en su momento, tras concentrar la energía y los recursos hacer que florezcan esos brotes, unos serán de hojas, otros serán de flores, que darán frutos.
Pero estos brotes no serán surgidos de la necesidad, ni tampoco de la emoción externa, ni de huir hacia adelante. Estos brotes, corazón, serán puros, nativamente tuyos, no fabricados como otros que has tenido.
Brotes de creatividad, de amor, de sensibilidad dotada de la estructura para mantenerse y manifestarse sin dolor y sin resentimiento.
La sanación de la relación entre la memoria y las emociones, es también otro de los saltos que te espera. Memoria de dolor no significa vida de dolor, solo significa crecimiento, comprensión y paso adelante, al siguiente nivel, al nivel operativo, en lugar del lugar resentido.
La memoria es un regalo, no es un pozo de dolor, está ahí para atestiguar de dónde vienes, pero no para lastrarte.
Está para acompañar a otros que han sufrido de una forma similar.
El cambio de Era ha hecho que las instituciones y comportamientos movidos por el miedo y el control se estén derrumbando por un lado y exacerbando por el otro.
El mundo está dividiéndose como nunca, y somos testigos de esta brecha. Aunque amamos a todos los corazones, no podemos alinearnos con todos, y alinearnos supone dejar fuera a muchos de ellos, o más bien a nosotros mismos.
No me gusta la polaridad, pero no puedo transigir con cosas injustas, inmorales, ilegales, y simplemente delictivas y atroces.
Pero muchos de mis congéneres han decidido apoyar por ignorancia o a conciencia el otro lado, en el que yo no estoy. (Ni creo que sean tantos, ni que estén tan dormidos, pero son muy discretos, más que yo.)
Estoy empezando a ver como mueren muchas personas por las consecuencias de algo que debía ser inocuo o simplemente protector.
Y estoy viendo como todo eso se va justificando de naturalidad con una extraña alegría fría.
Yo no quiero estar dividido, por eso he preferido mantener mis ideas y salvaguardar mis relaciones, no necesito más tensión, nadie la necesita ni desea.
La única forma que se me ocurre de escapar a esta polaridad monstruosa que tenemos delante es ignorarla, ir hacia adentro y elevarnos hacia nuestro infinito más allá. Pero eso no quita que sigamos necesitando tener que atender a nuestra presencia en el mundo.
¿Quiénes somos si no somos parte del problema?¿Y como hemos llegado hasta aquí? 20221116 Devta Singh
¿Quiénes somos si no somos parte del problema? ¿Y como hemos llegado hasta aquí?
Nuestro Ego, detrás de todos los problemas que sufrimos en el mundo.
Como es afuera es adentro, como es arriba es abajo.
Megalomanía, Mesianismo, Chauvinismo, Nacionalismo y Progreso, estaban reñidos. El progreso vino de la razón, del uso de la razón y de lo razonable para moldear nuestra actitud ante la vida, y poder progresar, avanzar y mejorar. Todo eso se lo debemos a los antiguos, sumerios, asirios, babilonios, egipcios, griegos y romanos.
Nuestra conexión con la realidad está basada en la precisión de nuestro lenguaje. Y en la honestidad de nuestra comunicación. Pero eso, que nos parece tan claro y que es tan cacareado, ha dejado de ser cierto.
Todo empezó hace mucho tiempo, cuando la vida era dura(Nota 1) , pero las personas que la vivían, decidieron que era una buena idea suavizar el lenguaje con el que se describía la vida. Ahí empezó el progresismo. Sin ánimo de ser exhaustivo ni de tener precisión histórica. El momento en el que se comenzó a trabajar con el lenguaje, para cambiar la descripción de la realidad, ahí se comenzó a crear un mundo imaginario, donde la crudeza de la vida perdía su aspereza, al desconectarse de su descripción.
No nos engañemos, esto lleva existiendo toda la vida, pero en las últimas 5 décadas ha ido en aumento. Y es parte de un proyecto de largo recorrido, del cual como es lógico, nosotros participamos parcialmente, y digo parcialmente, porque nuestras vidas suceden en menos tiempo, que la duración total del proyecto. Y esta también es una de las causas por las que ha venido triunfando. (No hay perspectiva intergeneracional)
Cuando a una vaca, la llamamos «rumiante astado (cornudo) que pasta y da leche», estamos describiéndola (aunque podemos confundirla con una cabra). Cuando usamos metáforas poéticas para referirnos a ella, puede valer como licencia artística. Pero cuando confundimos el poema con la realidad, perdimos la posibilidad de interactuar con la realidad.
Esto ha venido aplicándose en forma tal que ha permitido desnaturalizar todas las luchas legítimas, para convertirlas en tragedias cómicas. Cómicas, si no fuera, porque han imbuido la mente de muchas personas.(Nota 2)
Llegaste a mi vida por sorpresa, muy joven, casi adolescente, acompañada por tu protector de piel canela, un amigo de los de antes, de los que se mantienen. Hacíais una pareja rara, llamativa, pero compensada, bien llevada, estable.
Desde que nos conocimos nos reconocimos y estuvimos participando en mil y una sesiones de sanación y cursos, que os dieron más herramientas para salir adelante.
El señor Daner siguió su propio desarrollo, pero se mantuvo ahí, hasta ahora. Tu también y vino el resultado.
Ahora eres una madre joven que busca el equilibrio en su vida, entre sus aspiraciones de mujer joven, los deseos de una niña, que no tuvo buena infancia, para dársela a su retoño. Las oscilaciones de una madre, que quiere hacer tribu y no puede, porque las limitaciones económicas, no permiten crear todo lo que se desea. Y también una joven profesional, que lucha por obtener el tiempo, para hacer su trabajo, para poder desarrollar su carrera y obtener un reconocimiento.
Debes comprender que todo esto está regado con el cansancio de la crianza, los sin sabores de la vida, y la dificultad impuesta por el cruel reloj del tiempo que te quita tiempo con cada cosa.
Además está trufado de las burbujas emocionales, que un cuerpo de mujer joven experimenta emocionalmente, (11 puntos lunares con sus correspondientes humores y emociones, cada ciclo lunar). Y eso está influyendo en tu montaña rusa de subidas y bajones, a los que reaccionas a veces con rigidez, otras con desesperación y las menos con aceptación.
Tienes que ver que esa coctelera, que no se detiene, está en marcha en ti, y no va a parar, porque la vida es así. Pero tu puedes aprender a jugar con ella. Sin pretender ser tan metódica ni tan precisa como te gustaría. Puedes, desde la amabilidad y la comprensión, que sólo te da el verte desde fuera, hacer una vida, que vaya con la marea, y que puedas ajustar tus movimientos para maximizar la energía que te dan esos ciclos, los que sean.
Vas a seguir teniendo subidas y bajadas, eso va a llevarte, (algunos días arrastrarte) por tus ciclos lunares, pero su puedes observarlos, aprender de ellos, y consumar un control blando, pero mucho más efectivo y menos frustrante y doloroso, que la azarosa montaña rusa que tienes.
Pero la actitud más eficaz, acaba siendo la de la abuela, que ya ha vivido todo, que no se toma los azares de la vida como cambios de vida o muerte, y que no es la niña que sufre desconsolada cuando no sucede lo que desea o espera. La abuela mira con compasión a las dos y también a su criatura, y con la sabiduría del tiempo pasado, actúa, suave y tranquila, firme, y desde la sabiduría, sin titubeos, y sin rigideces, porque ya ha aprendido a fluir con la vida, con su vida, con sus ciclos y con su tiempo.
Si pudieras traer esa sabiduría que tu ves en otras personas a ti, llamar a la Copito de Nieve, con nieve ya en su cabellera. Podrías verte de una forma, mucho más amable y tranquila.
Ahora, potrilla salvaje, tienes que domar tu mente, y tu carácter.
Te dejo una frase que hace unos años me impacto mucho, del Dalai Lama:
Ante la pregunta: ¿de dónde saca su gran serenidad?
Responde: <Colaboro incondicionalmente con lo inevitable.>
Espero que tengas un gran día y que comprendas que te amamos, como eres, y eso no deja que sigamos deseando que seas feliz y poco a poco vayas encontrando tu lugar en ti. Lejos de tus aspiraciones, lejos de tus expectativas, también lejos de tus recuerdos dolorosos -que debes aprender a soltar-, lejos de la rabia que te generan. Lejos en definitiva de todo lo que no es real. Y te permitas acercarte a tu gran corazón, a tu creatividad, a tu capacidad para generar armonía y belleza.
Tu eres un gran alma, en una vida inicialmente torturada por las circunstancias, pero esa experiencia no fue contra ti, fue tu punto de partida, tu dato de calibración para tener claro que hacer y que no.
Como todas las grandes almas, has de mirar grande, pensar grande, y grande, incluye al tiempo. Pensar y sentir a largo plazo, no perderte en la menudencia y desesperación del minuto sufrido. No perder de vista lo que estás construyendo, ahora a ti misma, luego tu vida, y más tarde tu legado.
Y comprender que como con el agua en el cristal parabrisas, no siempre se ve claro, pero si tienes tu objetivo trazado, cuando vuelva a pasar el limpiaparabrisas, volverás a tener otra percepción de por dónde vas.
Yo mismo, no tengo siempre claro todo, para nada, muchas veces he de parar y re calibrarme. Me pongo a hacer una lista de tareas y me desbordo con soluciones creativas, a la primera cosa que se me pasa por delante.
No, la vida es algo a largo plazo, el trabajo es mantenerse en el curso -o rumbo-, no dejarse llevar por la marea, ni por las olas ni por el viento. Cuando tienes que ceñir, y parece que vas contra el viento, es más importante que nunca mantener el rumbo de ceñida y no dejar que el viento te aleje de tu trayectoria.
El trabajo a corto plazo es mantenerse, seguir, seguir nadando. A medio plazo proveer sustento para que puedas seguir nadando. Al largo plazo mantener el rumbo y llegar al destino. Y cuando no se puede navegar, o bien un ancla o un fondeo bien fuerte para evitar que te lleve el barco a las rocas, o izar el tormentín, sujetar bien la caña e ir pasando ola por ola, pero no hay tormenta que dure para siempre, salvo la escogida.
Mi querida Copito de Nieve, usa tu inteligencia para tallar el carácter y personalidad que ya no nos dejas tallar a los demás, incluso a los que te queremos.
Si has elegido el camino de la soledad, tendrás un desarrollo más largo, más lento, y será mucho más personal, sólo depende de ti.
Cuando uno busca los atajos, suele perder tiempo, los atajos son para cuando conoces perfectamente el bosque, pero no son recomendables en medio de la niebla.
Solo quiero que sepas que estoy aquí, pienso ser tu faro para cuando se vaya la niebla, y como la torre de hércules, mi fuego arderá para que puedas verlo aún en la oscura noche.
Copito de Nieve, nunca estás sola, y nunca has estado desamparada, tira ya esa ropa vieja que adoras.
Abrete a ver lo que eres y tus posibilidades, deja ya las limitaciones.
Un gran abrazo de un amigo y admirador que estará ahí en las noches oscuras.
Nuestra realidad está empezando a moverse, y hay cambios, se huele en el ambiente, es como cuando tienes el agua al fuego, y está apunto de hervir, y la apagas, entonces empieza a liberarse más vapor (visiblemente).
Cada vez más personas con eventos sanitarios, cada vez más amigos con cosas mentales, o con problemas de todo tipo.
Es el momento de estar atentos y centrados, de ser disciplinados, de mantenernos en nuestra práctica, de ser más profundamente nosotros, y darle menos importancia a los ruidos.
Una vida sin ruidos es un regalo, ser y estar. Estar en uno, ser uno mismo, cada vez menos flecos sueltos y sin dejar cosas pendientes. Tener todo listo para dejar la casa en cualquier momento. ¿Quien sabe cuando nos llamarán para ir a otras cosas?
Si hacemos los deberes y tenemos esas cuestiones resueltas, podremos disfrutar de todo. Que pena que nos cueste tanto comprender lo valioso de nuestros instantes que malgastamos alegremente.
Este texto es para una alumna que me pregunta por herramientas de crecimiento. Quizá te sirva a ti de inspiración o guía. Kundalini Yoga es mi mundo y es lo que conozco, por lo tanto mi respuesta a ella que ya está en este camino, se centra en Kundalini Yoga, no creo que sea la única técnica ni la mejor. Simplemente busca y encontrarás.
Querida alma: Reconozco tu proceso de crecimiento, y reconozco la urgencia de desarrollarlo y completarlo. Los tiempos actuales están haciendo que muchas vidas despierten a la realidad de su alma, y busque maximizar esa experiencia a través de un intenso desarrollo espiritual.
Esto va a ser una realidad cada vez mayor, el mundo nos empuja a crecer, a descubrir qué y quienes somos, y poco a poco nos lleva a descubrir que somos luz y amor infinitos y deseamos manifestarlo en nuestras vidas. Muchas veces como contraposición de las circunstancias que vemos, a veces para poder dar luz a los que amamos, otras veces para poder ser un mejor ejemplo para nuestros hijos o seres dependientes, y a veces para poder escapar de las circunstancias que nos rodean.
Tu crecimiento depende de tu actitud, de tus ideas y de tus acciones.
Quiero decirte que efectivamente tu eres luz y amor infinitos, y que puedes comenzar a manifestarlos y a vivir tu experiencia vital desde ahí. Todo eso es un proceso que llevará cambios drásticos y que cambiará tu vida. Por eso ha de ser un proceso paulatino. Adquirir conciencia es un proceso, no es algo instantáneo, aunque a veces venga de la mano de momentos de iluminación, hay muchos nubarrones o cambios de humor en nosotros que nos limitan.
Desarrollar tu parte infinita te llevará un tiempo y es un camino que nunca acaba, llegarás en pocos meses o años a ser muchísimo más consciente de ti , de tu entorno, de tus relaciones, etc.
Estamos en una situación que sólo los antiguos pudieron describir: Kali Yuga. Cuando empecé a conocer el mundo del yoga, una de las cosas que más llamaban mi atención, era que se dijera con tanta «alegría», que estábamos en Kali Yuga, el fin del ciclo, y el fin del mundo en definitiva.
Los yoguis describieron las cuatro edades del mundo: Sat Yuga, Duappar Yuga, Tretta Yuga y Kali Yuga, que corresponden a la edad de Oro, Plata, Bronce y Hierro. Nota:(No hablan de las edades que tienen el mismo nombre definidas por los historiadores y arqueólogos.)
La transformación de las eras, a la izquierda Kali Yuga, a la derecha la edad dorada. Simplificado también a través de las edades del hombre.
En el origen, el ser humano, la naturaleza y lo divino están unidos, luego se van separando pero manteniendo cierta armonía, más tarde esa separación es bien patente pero todo tiene su relación y ciclo, y finalmente en Kali Yuga, la desunión es total, y es cuando se producen los mayores desastres en todo sentido del término. Desastres ecológicos, pero como la desunión también es interna en la humanidad, hay guerras, explotación, violencia.
Paradójicamente en el mundo del yoga se busca la paz y la auto realización, la fusión con lo divino, por ello se ha estudiado tanto el mundo y sus fases, que son repetitivas, y a su vez suceden de forma anidada, es decir que hay grandes ciclos sucediendo que albergan dentro otros ciclos más cortos y rápidos.
Mi tiempo de vida me ha permitido observar muchos detalles aparentemente insignificantes o casuales, que nos han ido llevando hacia donde estamos ahora.
Todos esos detalles observados en distintos campos y al final puestos juntos, te permiten comprender el calibre de la preparación de la degradación que vivimos. Eso me lleva a pensar que realmente todo está planificado.
Por fortuna los planes suelen pasar por alto una cuestión, la excepción individual.
Los individuos suelen ser dispares y obstinados, y no es fácil llevar a todos por la misma senda, podrás llevar a casi todos, pero siempre habrá unos que por unos motivos o por otros se desmarquen y no sigan las indicaciones. Afortunadamente.
No quiero hacer un repaso exhaustivo, por todas las cosas que nos han estado hostigando desde el silencio, pero básicamente son las siguientes:
Alteración del medio ambiente. Alteración de la comida. Contaminación del agua. Alteración del clima. Uso masivo de electromagnetismo. Establecimiento de valores «fungibles». Creación de un marco político y económico propenso al control centralizado, paradójicamente usando la globalización, y ahora descubierto como globalismo. Establecimiento de una cultura sustitutiva a la cultura tradicional y local, en todo el planeta. Establecimiento de una dependencia económica, cultural y política de entidades ajenas. Disociación de la familia. Disociación de los individuos. Creación de Enfermedades. Planificación global de pandemias y tratamientos asociados. Desconexión del hombre con la naturaleza.
Este es un comentario que me brotó al ver un video que en un grupo compartió Jesús Hernández
Gracias Jesús por compartir ese video tan bonito e interesante.
Todo lo que se ve son puentes, huertos, jardines, cultivos, ciudades, miradores, ascensores, carreteras, túneles, y todo eso es producto de do cosas: visión y trabajo en equipo.
Me da la impresión de que en Occidente nos hemos perdido tanto, particularmente en España, que ya no tenemos (hace tiempo) una visión común, ni por su puesto remamos todos en la misma dirección, algunos ni tienen remo siquiera.
La humanidad es una fuerza espiritual manifestándose en la tierra a través de millones de seres, que deben coordinarse para hacer cosas. Hemos venido a hacer cosas, a ser felices, a vivir bien, con comodidad, pero no puedes tener cosas, si no las haces y las mantienes.
Lo primero que debemos recuperar es la visión, de que somos y quienes somos, de qué hemos venido a hacer, y cual debe y puede ser nuestra relación con los otros compañeros de viaje, y dejarnos de rollos y ponernos a hacer.
No hace falta coincidir en todo con alguien para poder trabjar enquipo, pero tampoco podemos ceder en lo que es muy importante para nosotros.
Hemos descuidado el jardín y se ha llenado de malas hierbas y pinchos. Que tienen derecho a ser y existir, pero no en nuestro jardín.
Una de las cosas que primero aprendí al adquirir una finca, es que somos responsables de ella, de ese espacio y de esos seres que hay ahí, árboles, piedras, plantas, animales.
Pero esa responsabilidad conlleva la libertad de decidir como ordenarlo, que hacer ahí, que poner y que quitar.
El hombre no se da cuenta de la grandeza de la naturaleza, y tampoco se da cuenta del impacto que tiene. Pero la neturaleza sin hombre no es una opción, porque estamos aquí.
Ya estamos aquí, y hasta que dejems de respirar, hemos de actuar, y para eso necesitamos una visión, una comprensión profunda y ancha, generosa, con la naturaleza, con nuestros congéneres y vecinos, con nosotros mismos.
La humanidad viene de milenios de guerras y batallas, que siguen ahora, en distintas formas.
Este reseteo que viene, y este pequeño colapso que vamos a tener simplemente por la conbinación de una economía falsa y vacía, y desconectada de la realidad, con un colapso cultural y social proviniente de un tratamiento que está empezando a dar sus frutos: el exceso de mortalidad.
Todo eso, nos va a llevar a un punto, en el que podremos replantear nuestra relación con la naturaleza en distintos niveles, y prepararnos para hacer mucho más consciente nuestra presencia aquí.
Creo que estamos ante las puertas de un gran despertar para todos, y creo que podemos crear un mundo mejor.
Todo debe empezar en dejarnos de tonterías, y de mirarnos el ombligo y comenzar a ver, lo que somos, lo que hay y lo que se puede hacer.
Os deseo un gran despertar en vuestras vidas, espero que seamos capaces de administrar bien nuestro entorno, al cual afectamos si hacemos o si no hacemos, y que podamos construir el paraíso en el que podemos vivir todos juntos, y ser felices.
Siempre habrá idiotas diciendo o hablando otras cosas, pero nuestra misión es la nuestra, y lo haremos.
20220901 Devta Singh Efectivamente todo llega y todo se va y sólo queda el comentarista hasta que el calor lo tumba o la bufanda no le es suficiente. 80, 90 veranos no son tantos, pero a todos nos llega, ¿cual será mi número se pregunta más de uno?
En cualquier caso en esa serpiente interminable que llamamos tiempo y que devora todo, todo cabe y de ella todo sale y lo vuelve a tragar, sin sorpresas, hasta lo más extraño y raro sucede para ella y se lo lleva.
Debe ser algo como saborear el bocado y volver a pasarlo por delante. Del paladar.
Si, cosas que se mueven ingentemente y hasta presurosas para volver a perderse en armarios y estanterías por lustros o milenios, haciendo las delicias de saqueadores, de náufragos y de arqueólogos futuribles si llegan. Y por que no algo de zumo de dinosaurio o humus para las enredaderas que se acabarán comiendo nuestros edificios.
15 pisos, el orgullo de la playa, quitándole el sol a la misma, que cracks, somos la comprobación de que no hay pensamiento ni critica ni gusto.
El otro día escuché a un hombre lúcido, comentando que el necesita leer en un sitio bonito, para que cuando levante la mirada, lo que vea le inspire. Creo que nos perdimos casi todos ahí. Uff.
Recibir amigos nuevos en tu casa hecha a medias, con tus montones de trastos y libros y ofrecerles una bebida mientras huelen tu hogar, percibiendo los olores que tu ya no hueles, porque son en parte tuyos, son tan del lugar que no son novedad.
Estamos al borde del tiempo, en la creación misma de los acontecimientos, sacándonos el selfi en la pura proa del Titanic, sin ser capaces de otear el horizonte que todavía no existe.
Caminamos raudos hacia nuestro Iceberg y nos espera embelesado, atusándose las aristas para estar presto, es una ocasión que no se repetirá, hundir al insumergible.
Cuantos veranos más? Cuantas bufandas perdidas? No sabemos cuando llegará, solo sabemos que la serpiente seguirá comiendo inexorablemente.
Y mientras, los infantes científicos elucubrando sobre las edades del universo, como si fueran las de Lulú. La materia Oscura, los espacios siderales que acabarán destruyendo la urdimbre del universo por su propia expansión. Como el agujero entre nudos de la hamaca que acaba tragándote y a los árboles en los que se colgó.
Respirando, seguimos, oxigenando nos decimos, envejeciendo un sorbo más, un poco más cerca del último verano.
La grandeza de los poetas es que no necesitan justificar nada, todo está ahí, dicho y escrito, leido e ignorado, y vuelve la bufanda, con más capas de ropa, por si lo de Ukrania no funciona.
¿Cuantos inviernos? me preguntaría yo si fuera europeo. Ahí vamos a ver las bufandas sobrar, quien sabe, lo veremos al tiempo. Dentro de la boca inmensa de esa serpiente que no respeta ni la expansión infinita del universo.
Todos los Veranos y Todos los Inviernos y lo demás.
Ya no era yo, solo pude estar.txt 20220830 Devta Singh
Mi vida había ido desapareciendo para convertirse en masas de pixeles a veces móviles, a veces inmóviles. Algo de audio acompañaba al movimiento pero era el crujir de mis redes neuronales claudicando y cayendo pesadamente como árboles secos y muertos en el bosque.
Quizá habían muerto años atrás, pero era la tormenta de hoy la que les daba el empujón que acababa de quebrar su precario equilibrio.
Pronto un bosque frondoso se convirtió en un amasijo de ramas secas caídas y en un obstáculo para transitarlo en cualquier dirección.
La vitalidad se fue apagando y la agilidad y presteza de esa mente desapareció como lo hace la luna llena por muy poderosa que sea, tras una potente nube oportunamente colocada en el cielo.
Una retahíla de frases hechas, de consejos genéricos y un sin número de recuerdos perdidos, huérfanos de momento y de protagonista, nadaban en la charca. ni las ranas se atrevían a croar.
Era una catarata de ramas y piedras levantadas por los tocones hundidos que saltaban catapultándose en muchas direcciones. No iba a quedar mucho reconocible de ese jardín.
Cuando la última linea de ramas dejó de gemir, quebrarse y bramar en el cielo, se hizo un silencio, muy especial, un silencio completo, no era impostado, no era preparatorio, ni tampoco era un lamento, era un silencio completo, profundo, hondo y negro.
En ese silencio se hundió lo que quedaba de mi. Y me dormí.
Todo es cosa de burbujas, esferas, dependiendo de en cuál pones el foco. Aquellos que leyeron a Castaneda conocen lo que es el punto de encaje. Era algo así como un centro energético que marcaba dónde estaba tu conciencia, y moviendo el punto de encaje, movías tu conciencia a otro estado, otras posibilidades, otro lugar.
De la misma forma yo lo describo como las esferas superpuestas. De repente de ves atrapado en una energía, en una conversación, en una reacción emocional y resulta que te cuesta librarte de eso, estás atrapado en esa esfera. Hasta que pasa algo, o alguien te dice algo que te saca de ese estado. A veces estás ahí unos segundos, unas horas o unos días (o vidas).
Algunos llaman a algunos de esos estados depresión, obsesión, estado exaltado, conciencia alterada, enamoramiento, o de cualquier otra manera rimbombante. Sin embargo son estancias en las que está tu energía, tu conciencia. Y de alguna manera, vivir es la habilidad para moverte entre ellas, para cambiar de esfera.
La voluntad, sin enfoque no sirve de nada, sólo para volverse rígido y obsesivo, y el enfoque sin voluntad, se pierde en un cambio continuo de foco.
Somos pilotos de pruebas que venimos a experimentar la emoción de un vehículo nuevo. ¡Y vaya si la experimentamos, sobretodo la emoción!
¿Que es la emoción? ¿Porque esos perfectos y etéreos seres espirituales, a los que adoramos y vemos como vaporosos y de fácil existencia, buscan encarnar y tener su propia experiencia?
Te voy a contar lo que yo se y me han contado, puede que no sea así, pero quizá te ayude a comprender la intensidad que vivimos aquí.
En el universo muchas cosas son automáticas, son naturales, para hacer que las cosas funcionen. Hay muchos seres, que sirven, simplemente porque es lo que les toca, no pueden elegir, lo hacen y punto.
Dentro del universo en varios lugares (uno de ellos es este planeta) se ha experimentado algo que se llama el libre albedrío, vamos la libertad de toda la vida. Pero la libertad de elección y acción, va vinculada con la responsabilidad y por lo tanto con las consecuencias de tu elección. Para eso hay un mecanismo llamado karma, que se encarga de que recibas las consecuencias de tus acciones.
El famoso X15 primer avión cohete que rompió los límites de la velocidad y la altura, acabó mal, pero duró unos cuantos vuelos, tripulado por 12 pilotos en total. Uno de los vuelos que acabó en un accidente, y el piloto Michael Adams, perdió la vida. El X15 consiguió batir los records de velocidad (Match 6.7) y Altura 31.000 m.Read more ›
Sobre lo individual, lo colectivo, y la conciencia.txt 20220823 Devta Singh
Con alegría vemos como los humanos están haciendo intentos, en eso que llaman hacer equipo, aunar esfuerzos y unir las fuerzas, tener objetivos comunes.
El paso de la conciencia individual a la conciencia grupal es mucho más importante de lo que parece, porque es el que luego permite acceder a la conciencia universal.
En el Universo hay galaxias enteras moviéndose, transformándose y actuando como un solo ser, a pesar de estar compuestos por miríadas de seres provenientes de millones de estrellas con sus respectivos planetas.
La afirmación de sentir la fuerza, no es vana, proviene de la capacidad de sentirla, y de la oportunidad para colaborar con ella.
Ustedes todavía están en un estadio evolutivo muy primitivo y no pueden entender muchas de las cosas, que implican la renuncia personal para actuar en grupo. Pero la fuerza surge de la unión, del trabajo desinteresado, y de la continuidad en el esfuerzo, del prolongar en el tiempo ese pensamiento de colaborar.
Para poder llegar a ello, han de reducir su esfera de acción personal, para poder entregar mucha más de su energía y mente al desarrollo de lo grupal.
El sexo es una puerta a un caudal de energía infinita y de experiencias dentro de ti mismo, y capaz de abrir o ser la forma de compartir esa experiencia con el otro.
Nuestra capacidad de experimentar el éxtasis y la elevación de espíritu es enorme, igual que nuestra capacidad para mantener oculto el espíritu e inundarlo en dolor sufrimiento y desesperanza.
La energía sexual presente en todo ser vivo que se reproduzca de forma sexual, (porque es una imposición biológica). Es una gran oportunidad para florecer y transitar, el gris espacio que deja el mundo, en la sórdida presentación que nos hace del sexo.
El mundo moderno nos habla a través del porno, y de lo obvio, de lo evidente, pero ignora lo trascendente, incluso lo inmanente, que es la esencia de lo que nos ocupa.
Por necesidades del guión, el arte ha servido para transmitir el sexo como un momento, la elección del momento es lo que ha dependido en cada etapa artística, en cada estilo, o en cada cultura.
En el templo Tántrico de Khajuraho las escenas se concentran en el placer sexual, a menudo a través del coito en innumerables posturas, a veces combinaciones de miembros de unos y otros encadenados, en conjuntos de personas disfrutando del sexo.
Imagen de una fachada del templo tántrico de Khajurajo
En la modernidad, el cine, lo simplificó a reducir una escena de sexo y amor a 2 minutos, 5 a lo sumo en la mayoría de películas, apenas 30 segundos. La cinta es cara, y solo tienes 2 horas para contar toda la historia, a menudo todo un libro o una trilogía, así que no se le puede dar más a ese momento sagrado y mágico.
En la vida, vamos creciendo y van apareciendo capacidades que nos permiten tener distintas interacciones.
Observar el contexto en el que es posible cada una de estas interacciones, es importante para que sean eficaces y apropiadas.
Os pongo un ejemplo: El sexo entre dos personas que se aman es sano y deseable, pero entre un padre y una hija es incesto, no es deseable. O la crítica de un profesor a un alumno que desea mejorar, es útil, y puede ser clarificadora, pero a un vecino le va a generar un problema.
Por eso darse cuenta del contexto en el que suceden las cosas es importante para poder actuar adecuadamente, y no mear fuera del tiesto en ninguna situación. Tengo amigos que no paran de hablar, y te cuentan todo, lo que sea, saturan, cansan, pero no pueden parar, son así, y los acepto. Otros no dicen nada, no cuentan casi nada, y hay que entrarles con sacacorchos para que digan algo. Tengo amigos que dicen lo que no deben donde no deben y a quien no deben. Y tengo otros que no hablan ni expresan nada. Todos esos amigos están dentro de mi, la cuestión es cual se manifiesta en cada momento. Si cuando alguien te pregunta algo importante y la única respuesta es el silencio, no es una situación productiva. Si cuando alguien necesita sentirse acompañado, y tus comentarios rompen esa sensación, o lo sacan de su centro, peor.
Todo es una cuestión de contexto, el contexto es el que da valor y dimensión a las cosas. La bengala más luminosa no brilla de día, no se puede comparar con la luz del sol. Pero de noche es cegadora e ilumina cientos de metros.
Una de las relaciones más importantes que una persona puede tener es la de ser un Maestro o la de tener un Maestro.
Maestro es una palabra que hay que escribir con mayúsculas porque lo requiere.
¿Que es un Maestro? Es la persona que te toma a su cargo para cincelarte, pulirte y hacer que brilles, sacando la luz de todo tu potencial. Es una relación «antigua», no cabe en el pensamiento moderno igualitario horizontal. Un maestro no es más que tu, pero debe tener mejor visión y perspectiva sobre lo que tu eres. Y sobretodo ha de ser incansable en su tarea de pulirte.
Cualquier persona que haya educado o enseñado a alguien comprende que es una tarea que no acaba nunca, aunque hay que decir ya está en algún momento.
Tu maestro se preocupa a través de la compasión que tiene por ti, y del amor que hay en su corazón, de que recibas las correcciones, los consejos y las directrices suficientes y necesarias para poder cambiar adecuadamente. Para ser mejor y para brillar.
Nos convertimos en los adelantados amorosos recalcitrantes.
Todos habíamos sido preparados para comprender la evolución, para verla como algo natural, y como algo positivo. Pero no estaban preparados para ver la involución y no poder evitarla. Algunos lo llamaron evolución sobrevenida por los hechos consumados, pero a mi me gustaría llamarlo evolución manifiesta por involución del resto.
No está claro todavía cual fue la causa de la infección y las enfermedades, todavía hay relatos interminables, estudios sesudos y tomos y lomos de documentación archivista, más que hemeroteca, la hyperoteca. Pero daba igual, porque no se ponían de acuerdo, eran sólo teorías.
Pero yo si que conozco la causa: el miedo, y luego la incapacidad para aceptar que nos la habían colado.
El caso es que los adelantados no eramos para nada adelantados, más bien los atrasados de la sociedad, los lentos, los menos modernos o recalcitrantes, en muchos casos los “border line” de Dios sabe que patologías, y de repente en la palestra!
Era como si los repetidores de repente tuvieran que hacerse cargo del curso por incapacidad o incomparecencia y a veces por desaparición de los profesores, los psicólogos, los enfermeros y a veces hasta del personal auxiliar.
De repente un mundo luminoso y tranquilo, quizá algo cetrino y regular, se convirtió en un campo minado, en una cárcel para unos, en una parodia para otros, y en una ruina para la mayoría.
Las redes que desarrollaron los recalcitrantes
Aún habiendo pasado e primer embate no estaban claras las causas y se adivinaban para algunos los problemas del tratamiento, pero para el resto no eran más que concomitancias de circunstancias climatológicas, de contaminación, de estrés, y de sobre esfuerzos deportivos.
Cuando vives la vida condicionado por cosas que pasan, o lo que te dicen algunas personas (o todas), vives como un animal.
A ver, centremos la cosa que os veo bravos. No se trata de ignorar el entorno, de lo que hablo es de ser asustadizo o temer lo que pueda pasar cuando llegue alguien o sen entere otra persona.
Tu debes hacer tu vida, conforme a tu plan, para desarrollar lo que tu has decidido, si tus planes cambian continuamente por lo que pasa a tu alrededor, o no estás en el sitio adecuado, o no te afirmas lo suficiente (desarrollar más la asertividad) o simplemente tu plan no te vale para el entorno y el lugar donde estás.
Debe haber una continuidad en tu ser. Esto no está reñido con el cambio de planes por circunstancias importantes, pero si en la visión grande, no hay una continuidad, tienes un problema.
Quizá tienes demasiadas tareas a las que aferrarte. Quizá no eres capaz de mantener el rumbo, o quizá simpleente sea demasiado para ti.
No se trata solo de quien mucho abarca poco aprieta, si no también de quien abarca demasiado no llega a nada, ni apretar ni nada.
Si estás en ese punto, necesitas planificar y trabajar con tus recursos mejor, para poder realizar tu vida con éxito, y sobre todo con satisfacción, que es lo contrario de la frustración.
Asi que hay varias cosas en la que puedes apoyarte para diagnosticar tu estado.
Si tienes un plan que no avanza.
Si tienes demasiadas tareas, o demasiadas interrupciones en las mismas.
Si cambias continuamente de tarea, o las interrupciones te hacen cambiar de tarea.
Si estás frustrado o si no obsientes satisfacción de lo que haces.
Si tu tiempo no cunde.
Es muy posible que tengas un programa mental de auto sabotaje, o simplemente no sepas decir que no, y que no sepas gestionar tu tiempo. Necesitas resetear tu mente, y cambiar tu forma de funcionamiento. Simplifica tus objetivos para hacerlos más simples y alcanzables.
Espero que te ayude porque a mi me pasa, pero oye de todo se sale, el verano mortal se acabará algún día, y hay mucho trabajo pendiente para llegar a la satisfacción.
La transcripción la dejo con las marcas de tiempo por si quieres ver un momento concreto. Es la transcripción de Youtube, Traducida por Google Translator.
Mi muro está roto, empezó todo por una simple grieta.
Vine a este simulador que llaman vida. Me equiparon con un acumulador de experiencias e ideas, una especie de filtro que llaman memoria. Un procesador de datos que llaman mente, y una unidad de reacción emocional, vinculada a un cuerpo biológico. Lo llaman nacer, y aparecí aquí tras un largo embarazo de mi madre humana.
La vida discurrió como está previsto inicialmente, y pronto crecí y maduré como para poder hacerme una idea de lo que es este entorno, lo llaman mundo.
Las primeras veces que comprendí lo que ahora llamamos muro de personalidad u horizonte de sucesos (no el relativista, si no el psicológico), fue cuando Hoyos, un tipo de mi clase, le dijo a la profesora, que no se creía que multiplicar fuera más rápido que sumar, y la Señorita Maria Dolores lo humilló en público, haciendo una demostración poniéndolo a sumar algo así como 13 veces 13 o 17 veces 17 o algo de ese estilo, quizá sería algo más simple, mientras ella acortaba multiplicándolo.
Hoyos tenía algo especial, el se atrevía a ir en contra de la opinión de la profesora e incluso, como descubrí más tarde, de la masa. Un día llegó a decir que Nueva York, probablemente no existía, porque eso podían ser sólo fotos pero no necesariamente un sitio como tal, una ciudad, imaginada, como en el cine.
Ese tema me caló hondo porque nunca había tenido yo un pensamiento tan independiente y contrario a la corriente como lo tenía él. Me pareció inconcebible, y muy interesante que alguien pudiera pensar así.
Buenos días, he venido a verle. Soy un Ser Espiritual, he experimentado encarnaciones y apariciones en muchos planos, en muchos niveles de densidad y he visitado por temporadas o por instantes muchos destinos.
Eres un Ser Espiritual y he venido a explicártelo.
Estoy aquí ahora para contar cual es mi esencia y explicarles a ustedes cual es su origen, su lugar y posición y su camino. Pretendo hacerlo de una forma simple y llana y no pretendo crear ninguna animadversión ni tampoco busco polémica. No deseo seguidores ni busco crear un linaje o una escuela de ningún tipo.
Mi aspiración legítima, dado que va con el momento que estoy viviendo es simplemente despertar a mi realidad y despertar a mis compañeros de viaje (ustedes) que han venido a disfrutar las mismas atracciones y se las están perdiendo.
Sólo quiero compartir mi humilde visión y que comprendan lo importante que es eso que hay dentro de ustedes, y lo grandes que son. Cuando comprendan su naturaleza, sólo tendrán que aceptarla y todo cambiará, y tendrá otro sentido y otra perspectiva aparecerá en sus mentes.
La naturaleza del cambio que estamos experimentando es diferente al de otros cambios anteriores.
Aunque en el desarrollo industrial y en la era moderna, siempre se ha entregado al hombre un montón de luquetes y entretenimientos, ahora eso llega a su fin, y lo que están tratando de hacer es arrancarle el espíritu.
Hay un cambio de magnitud en lo que se pretende. Una cosa es despistar al espíritu, y otra eliminarlo.
Y lo más interesante de esta sempiterna batalla final, (todas lo parecen -esta es la última-), es que precisamente se desea que sea la última batalla convencional.
El ser humano como criatura creada, aparece en la creación por virtud de una madre, que hace el papel de creadora del cuerpo, y con un alma que hace de vínculo con la esencia infinita que nos late dentro.
Pues bien, lo que se busca ahora es aislar al ser humano de si mismo, de su propio núcleo.
Madeja de lana es una expresión que muchos ya no conocerán. Antes, las personas tejían, sobretodo las mujeres, era un buen pasatiempo y sobretodo muy práctico en el hogar.
La madeja de lana era esa bola de hilo de lana que se iba desliando a medida que el trabajo del tejido bordado u otro estilo se iba haciendo.
Desmadejarse tiene el sentido de deshacerse, desmontarse, perder la unidad o la utilidad, o al menos así es como yo lo utilizo.
Estamos en tiempos de volver a tejerse, de re-acomodar, de zurcir y reparar aquellas partes de nosotros que ya no funcionan o se han roto. Es interesante ver como a los 52, casi 53 años, uno tiene la sensación de urgencia que no habría supuesto tener, una urgencia por sanar, por cambiar cosas, por repararse, por mejorar la vida, pero no en lo fino, también en parte profunda y estructural.
Dejamos que nuestra vida se vuelva automática, tomamos las grandes decisiones pero a menudo abandonamos las pequeñas, las dejamos a la inercia, a las circunstancias, a lo posible, a lo necesario, y de repente nos vemos con una hechura que no nos va, con una tira horizontal preciosa en un jersey que no nos cabe, tejido por nosotros mismos, y tenemos que desmadejarlo, deshacerlo, eliminar parte de lo hecho, para poder volver a encararlo.
Cada situación tiene un problema, ese problema es solo un asunto polarizador. Esa polarización hace que la realidad se convierta en una cuesta abajo que lleva hacia una sola faceta, un sólo problema, que hay que resolver. En la modernidad, por la falta de urgencia real, esa polarización, ese asunto nuclear, la mayoría de casos no es algo importante, lo es en el contexto sociocultural.
De esa manera nuestras sociedades acomodadas, con las conquistas sociales conseguidas, se han dormido y han caído en la hipnosis de los distintos flautistas de hamelin, de galapagar o de otros lugares, el siguiente viene de Galicia.
La cosa es que mientras los niños, o los ratones siguen la música del flautista de turno y están en la hipnosis, hay cosas que siguen pasando. La realidad es muy terca y se acaba imponiendo, por mucho que los magos del lenguaje y de la imagen la disfracen.
No son necesidades reales las que se atienden cuando estás bajo esas hipnosis, dentro de la polarización que te han dado. La realidad es muy terca y está ahí fuera. Todo esto que estamos pasando no va de economía, ni de recursos, ni de opciones políticas, va de control de las personas, y llevamos dos años y medio de entrenamiento muy exitoso.
El flujo del agua cuando se corta no siempre se reestablece. Los cardiólogos saben que cuando el corazón se para no siempre se vuelve a poner en marcha. Lo mismo sucede con la conciencia o incluso con la vida, eso lo saben los anestesistas.
Hay algo en el flujo mismo que se llama inercia. Ya que vamos así, sigamos. Pero cuando lo interrumpes, las moléculas de agua individualmente empiezan a explorar otros caminos, más aún si están bajo presión, y cuando se encuentra un camino nuevo, más moléculas corren allí a explorarlo, pronto resulta que el flujo original ya no es el más fácil.
Cada vez que se toda algo que fluye puede pasar cualquier cosa, por eso es importante no dejar que decaiga o que se detenga.
Somos seres sociales, y nos encantan las historias.
De hecho la historia que nos cuentan, es eso, una historia.
Las historias tienen algo evocador, algo de fantasía, y muchos otros ingredientes como trocitos de chocolate, o marmolina, lo cual las hace excitantes, y al mismo tiempo las hace parecer sólidas, como el mármol.
Los ingredientes hacen que todo parezca una cosa o parezca otra. La presentación ayuda. De hecho la presentación lo es todo, porque en realidad ninguna mezcla es original y verdaderamente como auténtica. Todas tienen algo que no es real pero las hace maravillosas. Y como nos encantan las historias, buscamos que nos encandilen, que nos impresionen y nos encanta enamorarnos de las historias.
Así que así se hace el mundo, se crea una autoridad, una fuerza, y se crea un relato. En realidad la fuerza está en el relato.
Pocas autoridades de basan o se sostienen únicamente en la violencia o en la fuerza.
Estamos en una época de cambios, y van a suceder varias cosas:
Un ejercito de Zombies… Estériles, incapaces y bien mandados…
Me siento como un explorador reconociendo territorios ignotos, lidiando con hordas de nativos que ni fu ni fa, a veces colaboran, otras veces a la contra. Cuando hablamos de esta manera, nos damos cuenta de lo diferentes que somos.
«Lo contrario a la valentía no es el miedo, es el conformismo». Conformismo es una versión del corto placismo, una versión de, «ya pero como a mi no me toca».
La propaganda política que nos ha metido los derechos humanos -lo que es loable-, ha seguido metiéndonos cosas por los ojos, cosas que saltan la vista que nos son como nos cuentan: que hombre y mujeres somos iguales, nos la colaron por aquello de la justicia social, somos bien diferentes, pero tienen los mismos derechos.
Luego siguieron con la taladradora y con el mismo soniquete, nos dijeron que hombres y mujeres son una percepción de uno mismo, y llegaron con el género, claro por el tema gay y lésbico. Y lo aceptamos, claro, no van a quedarse en el rincón. La tuneladora de valores siguió excavando en nuestro interior para incluir a los trans, y aumentar de gays y lesbianas a LGTBIYUXZRSTMNOU…
Y de repente vemos que tenemos que tratar a las personas según como se auto perciben, y como se auto perciben puede cambiar según evolucionen o los repuestos que se les vayan añadiendo… ¿Y si yo me auto percibo como una lavadora automática?
Hay un montón de temas de los que tenemos que hablar y que son urgentes, candentes y hasta importantes, pero uno del que casi nunca se habla es de sexo, de Amor y sexo, y de relaciones humanas.
Bueno, no voy a convertirme en cosmopolitan o en una revista especializada, pero creo que lo que vamos a mencionar es interesante tenerlo claro y quizá algunos aprendan algunas cosas que no hayan escuchado. No soy un experto, ni la persona más indicada, e incluso muchos de mis alumnos considerarán que me meto en terreno pantanoso.
El hombre y la mujer son diferentes y aunque la sociedad moderna nos diga que el genero es un constructo social, el sexo es un constructo biológico.
Para reproducirnos como especie (da igual si son europeos, africanos o asiáticos, americanos o de las antípodas), el método es claro, el hombre deja su semilla en la mujer que contiene la suya propia, ambas se combinan y surge la vida. El resto se llama embarazo, que tiene un montón de cambios para la mujer y que experimenta también el hombre de forma testimonial.
Veamos, el sexo es necesario para reproducirse, para tener hijos, también es un mecanismo de liberación emocional y de tensión, física, muscular, mental, que se pueda acumular, se puede utilizar como vínculo de unión y fortalecimiento de la relación, se puede usar como mecanismo de subyugación o abuso o como forma de ignorar al otro, y lo que hagamos, solo depende de nosotros y de con quien nos juntemos.
La idea fundamental es que hombre y mujer son diferentes, es lo que se llama el dimorfismo sexual, el macho y la hembra tiene características diferenciadoras, que nos permiten distinguirnos y apreciarnos, y ser necesarios el uno para el otro.
Templo de Kajuraho
Empecemos por el embarazo, sobre el 4º mes de embarazo, cuando el feto es un varón, en el útero, o más bien en el cuerpo del embrión (a través de la placenta) se produce lo que Yogui Bhajan llamaba el baño ácido, o los endocrinos llaman un subidón de testosterona.
Yo nací hace más de 11 lustros, y he ido viendo cambiar el mundo.
Esta es mi visión, y espero que me sirva para comprender los cambios que ha ido pasando el mundo.
No me voy a echar flores, ni a decir que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Es normal que una persona, crezca y se eduque en un ambiente, y asuma que el mundo es así, y a medida que el mundo cambia, lo cual es inevitable, vaya distanciándose del mundo en el que nació y creció.
Antes no había tanta gente, las ciudades eran más pequeñas, se podía andar por ellas, no había tanto tráfico, ni había tanto peligro en la sociedad, por su puesto que había crímenes, pero la sociedad era más homogénea y cohesionada alrededor de menos ideas que se compartían.
Antes no había apenas inmigración, aunque mi madre es inmigrante, y mi esposa es inmigrante, extranjeras que tuvieron el valor de ir a otro país y hacer su vida allí donde se les ocurrió que era un buen sitio.
Ahora la sociedad está más fragmentada, la forma de expresarnos se ha hecho más visceral (yo el primero) y menos reflexiva. Eso nos lleva a no poder compartir tanto con los demás, y nos hemos ido separando en grupos que se unen por afinidad de ideas.
Es normal, y es lógico, pero eso también ha ido separando la sociedad en «hebras» o «fibras» compuestas de personas afines.
Otra cosa que nos ha pasado ha sido que se ha globalizado todo, antes se producían cosas localmente y se consumían localmente, siempre ha habido cosas que actores especializados en ello exportaban, como maquinaria especializada, o materiales concretos, pero al ser un mundo más simple y menos hiperconectado, dependíamos menos del mundo. Había más razones locales, y los flujos económicos eran más sencillos.
Sin embargo no estábamos aislados, aunque como país hubiéramos salido de una larga recuperación después de la guerra, España dependía del turismo interno y externo que se hizo palpable en los años 60 y 70. La globalización no nos afectaba, pero si que hubo crisis como la crisis del petróleo de los años 70 que tumbó a buena parte de la economía y la industria al subir los precios de forma poco asumible.
Una de las cosas que más recuerdo de mi juventud, es que había pocas reglas, pero eran muy claras. Ahora hay un exceso de regulación.
Regulación, normas locales, normas estatales, normas europeas, han ido estrangulando la capacidad de acción y de generación de riqueza.
Nos fuimos haciendo Europeos al mismo tiempo que fuimos desmantelando nuestra industria y poniendo nuestra ganadería y agricultura en el contexto del control europeo.
Hubo episodios como el caso del aceite de colza adulterado, que no está claro lo que fue (bueno, está claro, pero no se quiere mirar), que nos trajeron regulaciones ejemplares que disfrutamos como la absoluta trazabilidad de los ingredientes y procesos industriales en la alimentación.
Vivimos ahora en un mar de regulaciones que no son coherentes, y que suponen una telaraña que nos atrapa, porque hay regulaciones contradictorias. Así que puedes acogerte a unas, y la administración a otras, y simplemente no poder hacer nada.
La corrupción siempre ha existido. Pero se veía menos, era menos escandalosa, aunque recuerdo que las cifras han ido aumentando de forma escandalosa.
Ahora tenemos la percepción de que hay una casta política que no aspira a ser relevante, solo a estar y dirigir.
Antes parecía que debían ser ejemplares, no digo que lo fueran.
Pero ahora ni siquiera piensan en ser ejemplares, no lo necesitan, se cayó la máscara. Les basta con llegar ahí, y permanecer.
Con una sociedad más fragmentada, y una clase dirigente (si, aunque parezca mentira dirigen -aunque no lo hagan-), nos afecta mucho más el efecto de la regulación.
Otra cosa que no era así cuando era joven, es que todo viene de fuera, nos hemos hecho dependientes de China, y de India, Malasia, etc. Antes había cosas que venían de fuera, como Japón, pero eran cosas especializadas, tecnológicas.
Ahora las alfombrillas de ratón, los llaveros, los cables, los cepillos de dientes, vienen de China. Nada se produce aquí, bueno, casi nada en términos porcentuales.
Antes las redes sociales eran analógicas, eran corrillos de amigos en los corrían los rumores. Los teléfonos tenían cable y se usaban para quedar para verse, pero no para hablar horas y horas.
Antes la comunicación era en directo, pero presencial no en streaming.
El SPAM era analógico, consistía en cartas que se mandaban con las más peregrinas ideas, recuerdo a mi madre arrancar una moneda de una peseta pegada a una carta que algún desconocido nos había enviado. En la misiva se prometían bendiciones y suerte si se reenviaba la carta a 20 personas incluyendo 20 pesetas adheridas, una a cada una de ellas.
Mi madre en un acto cotidiano de practicidad, guardó la peseta mientras arrugaba la carta y la arrojaba a la basura. Mientras yo en mi mente infantil, veía como las desgracias podrían apoderarse de nosotros, a tenor de las promesas de la misiva.
Eso fue lo más parecido que había a un virus informático, la propagación era lenta, insegura, y muy muy espaciada en el tiempo.
Todo era lento o rápido pero nunca instantáneo.
La bolsa, era algo extraño que aparecía en los telediarios, y subía o bajaba, pero era ajeno a todos nosotros. Jugar a bolsa consistía en comprar acciones, que te ofrecía el banco de su grupo industrial. Pero era impensable comprar acciones de una empresa desconocida, en el otro lado del mundo, tal como se puede hacer ahora.
Había brokers, pero trabajaban por teléfono, todo era mucho más lento.
Ahora puedes participar más en la economía mundial, pero mucho menos en la economía local.
Estamos prisioneros de un sueño globalizado que no dirigimos nosotros.
Antes todo se podía reparar, había personas con talleres que se dedicaban a reparar cosas. Yo no tuve mucho contacto con esas cosas porque no lo necesité, pero había un relojero que reparaba y ajustaba relojes, había un zapatero que reparaba y revivía zapatos, les cambiaba la suela, había un tapicero -que te retapizaba un sillón o un sofá- o un persianero o un carpintero que hacía muebles.
Ahora casi todo eso no existe o son solo vendedores de productos que se hacen o fabrican fuera, lejos, muy lejos.
Soy de la generación de personas que cuando llegaron a ser adultos disfrutaban de la novedad de los muebles de IKEA, pero yo vivía en Valencia donde había una industria local y nacional que fabricaba muebles, y tardaron en instalar un IKEA, pero lo hicieron.
También cuando era pequeño podíamos comprar petardos (todavía es posible) y entre eso y las cajas de “trons de bac” que nos daban en las fallas, yo hacía mis propios castillos de fuegos artificiales para mi familia. A mi mini escala, pero era divertido.
En mis tiempos había un servicio militar que era obligatorio (solo para los hombres) y me tocó ir a cumplir.
En las promesas de los políticos de la época, «ningún español hará la mili fuera de su región», pues me tocó ir a Cádiz en Andalucía.
Cosas de la política.
Al final me hice buceador y disfruté mucho de ese tiempo de reclusión y trabajo obligatorio, me ayudo a comprender mucho sobre la vida y la sociedad, vi lo diferentes que pueden ser las personas y aprendí mucho sobre el comportamiento humano.
Gracias a personas como Andrés Municio me abrieron las puertas a una vida espiritual que más tarde se manifestaría en mi vida.
Otra cosa que era muy diferente eran las relaciones entre hombres y mujeres, ahora están llenas de ruido social, y antes eran más directas.
Recuerdo que no íbamos mucho al médico, al menos en nuestro caso, y que si había que ir, era por una brecha, una herida o la necesidad de una operación.
La asistencia médica estuvo disponible siempre que hiciera falta, aunque en mi familia había sanitarios así que se resolvía de otras formas.
Los juegos que teníamos eran muy muy diferentes a los de ahora.
Para empezar las familias eran numerosas, aunque nosotros eramos 5 hijos de 6 partos con 7 nacidos, pero los supervivientes eramos y somos 5. Entonces familia numerosa era a partir de 8 hijos.
Nosotros teníamos una gran variedad de personas con las que interactuar y jugar.
Lo mismo pasaba con la mayoría de nuestros vecinos, el que menos tenía 3 hijos, y así había muchas personas con las que jugar en el barrio.
Jugábamos en la calle, en los solares, en las obras, en los barrancos, en el río, jugábamos y solían ser juegos muy físicos, de correr y tratar de pillar a los otros, o de tratar de salvar a tus compañeros de equipo que habían sido capturados.
Una vez le di la vuelta a la manzana y me aproximé por el suelo arrastrándome entre los coches o debajo de ellos para que no me vieran.
Al llegar a casa, nuestras madres nos hacían ducharnos y echar la ropa a lavar, que puedes imaginar como llegaba.
Cuando nos caíamos, porque corríamos mucho, y también a veces nos pelábamos, lo más habitual era hacerse daño y algo de sangre en las rodillas, así que los pantalones acababan rotos por las rodillas, por eso llevábamos pantalones cortos, para que no se estropearan.
Eran juegos muy físicos como el churro va, había estrategia y la necesidad de ser fuerte o hábil, había gente resistente, que podían cargar con el peso de bastantes compañeros encima, otros que eran más hábiles para saltar, otros que diseñaban la estrategia para romper las estructuras del contrario.
Jugábamos en los parques a las canicas, y se amasaban fortunas en canicas.
Cambiábamos cromos, y coleccionábamos cosas que podíamos comprar e intercambiar, aunque yo era más bien de hacerme mis juguetes y algunos juguetes para mis hermanos. Aviones de madera y papel, pistolas de gomas, arcos y flechas, caballos para montarlos como si fuéramos caballeros medievales, lanzas, espadas de madera y cosas de ese estilo.
No había pantallas, ninguna, salvo la de la televisión.
Cuando alguien hablaba de pantalla, se refería a la parte de la lámpara que difuminaba la luz y evitaba que se viera la bombilla al desnudo.
Nada era digital, salvo las indicaciones de tu madre, que usaba el índice poderoso y su voz para convencerte de que no necesitabas ni quería experimentar un nivel de violencia mayor, que estaba disponible si lo requerías.
Eramos (en mi familia al menos) niños sanos y que comíamos todo lo que nos daban, algunos más que otros.
Mi madre nos enseñó una lección, cuando mi hermana decidió no comer algo, no se lo que eran, creo que lentejas. Mi hermana se plantó, y dijo que no le gustaban y que no se las comía. Mi madre le amenazó con que se las cenaría. Mi hermana se plantó. Amenazó con que se las desayunaría. Así llegó el desayuno y adivina lo que tenía mi hermana esperando: lentejas. Mi hermana comprendió el mensaje y se las desayunó.
Según a cada quien le preguntes la historia tiene matices, pero esa fue la esencia.
También es cierto que mi hermana era la única mujer entre nosotros, y siempre tuvo una relación más tensa con mi madre.
Lo cierto es que ahora todos nos llevamos bien y adoramos y cuidamos a mi madre, y tres de sus hijos viven muy cerca de ella, y mi hermana y yo mismo vivimos más lejos, mi hermana en otro país, en Europa, yo en Guadalajara, antes en Madrid.
Antes la gente hablaba algunas lenguas locales en sus lugares de origen, pero todo el mundo hablaba español o castellano para interactuar, en lugares como Cataluña y El Vascongadas, decidieron ser países separados y potenciaron su lengua como estrategia de distinción y enfrentamiento frente a la lengua común.
Se crearon comunidades autónomas, algunas muy inventadas como Madrid, o Castilla la Mancha y Castilla y León, cuando antes habrían sido, León, y Castilla por otro lado, pero son cosas que los políticos hacen cuando pueden.
Y en ese momento se comenzaron a potenciar las lenguas locales. Yo estaba ya a mitad de mi educación secundaria cuando eso se hizo mucho más patente, y a mi no me interesó el valenciano por la imposición (nunca me han gustado las cosas impuestas), y porque no lo hablaba nadie en nuestro ambiente social, vecinos, solo la familia de mi padre, pero no teníamos tanto contacto con sus tías, y eran más personas mayores.
La política hizo magia y las televisiones autonómicas compraron los derechos de lo único que importaba realmente a los hombres, después del sexo y su familia: el futbol.
Y cuando el fútbol se comenzó a transmitir y comentar en las lenguas locales, se estandarizaron y se extendieron como una mancha de aceite.
A mi me parece riqueza que haya lenguas locales, lo celebro, pero no me gustó que se impusieran, pero ya sabes, todo es política.
De la misma forma se fue imponiendo más tarde el feminismo, a base de televisión y un poco más de política.
Es entretenido ver con el tiempo como se van orquestando las modas y los cambios sociales. Es divertido verlo en la distancia.
La sociedad es un monstruo que arrastra a los individuos llevándolos y exponiéndolos a mil historias que no habrían elegido personalmente, y sin embargo las acabas viviendo por obligación.
Siempre ha habido locos, poetas o filósofos y rebeldes que han escapado de esa máquina de hacer alfombras uniformes, pero a un alto coste, como emigrar, o si no emigrar geográficamente, salir o renunciar a tu entorno, hacerte de alguna manera extranjero en tu propia cultura.
Es interesante ver los cambios en la distancia y comprender como nos afectan, nos hace comprender la historia y la economía, de otra forma.
Y eso nos hace ver lo importante que es que tengas buenos profesores de historia, que te permitan entender el porqué, y las claves de los momentos, que no solían estar bien representados en los libros de texto, que se usaban como colecciones de hechos y nombres a recordar, como apoyo a la lección de historia, que nos deberían haber dado nuestros profesores.
La educación es otro tema.
Nos educaban en casa y nos instruían en el colegio, en primaria eran los rudimentos, leer, escribir, calcular cosas simples, aprender a pensar en problemas y soluciones, ecuaciones, cosas básicas.
Pero la educación nos la daban nuestros padres.
Ahora la educación la dan las redes sociales y los influencers.
El mundo es extraño este mundo ha cambiado mucho.
¿Qué mas cosas me trae el recuerdo y la reflexión sobre el mismo?
La libertad.
Antes eramos más libres porque había menos condicionamientos.
Ahora estoy condicionado a escribir esto delante de una pantalla, cerca de un enchufe eléctrico o al menos con la necesidad de contar con electricidad. Y antes era todo más manual, escribías en papel, o si era algo serio en una máquina de escribir.
Recuerdo las fotocopias, antes eran algo caro, aunque poco a poco se fueron extendiendo y estandarizando, la difusión de la información era analógica.
También recuerdo que antes la ropa era tejida y cosida, quizá teñida, pero aparecieron las camisetas estampadas con dibujos, logotipos, anagramas, eso antes no existía.
Ahora puedes encargar tus propias camisetas o elegir entre millones de diseños.
Ahora la ropa es fungible, aunque para mi nunca ha sido así, yo me apego a mi ropa y a mis herramientas, son cosas que considero una extensión mía, me cuesta tirar ropa, las uso hasta destruirlas y las entrego con pena.
Ahora la gente viste con plástico. Antes todo eran fibras naturales.
Los colchones donde veraneábamos en la casa del abuelo en la playa, eran de lana.
Ahora las personas cuando se mudan en la ciudad aun sitio nuevo para ellos, se alegran si están cerca de un Decathlon porque pueden comprar ahí su ropa, o un Zara o un Primark.
Otro tema que recuerdo es la huerta.
Crecí en un pueblo de Valencia que se llama Mislata, donde se firmaron fueros hace mucho tiempo, por ahí pasa una de las acequias importantes de las 7 grandes que alimentaba el río turia.
Mislata tenía mucha huerta, ahora tiene muchos edificios altos.
Durante mucho tiempo Mislata fue el municipio con mayor densidad de población de Valencia y probablemente de España.
Ahora el último reducto de huerta que queda, que asumo es menos de una o dos hectáreas, el ayuntamiento las está comprando a sus dueños, para hacer una zona verde!
Antes la comida la veías crecer, ahora se compra en Mercadona o Consum, Día o Lidl, o Alcampo o el que sea, envuelta en plástico, en bandejas de porexpan o en redes de plástico.
Pasé muchos fines de semana creciendo y jugando frente a un huerto de mandarinas que depredábamos comiéndolas cuando aún eran verdes.
Ahora lo más natural que puedes encontrar son las naranjas que se venden en temporada en las gasolineras.
Es cierto que hay mercadillos de productos naturales y que el mercado central de Valencia está lleno de cosas de proximidad, pero en la mayoría de ciudades las naranjas hacen más kilómetros que yo en la mili.
Otra cosa nueva para mi son las residencias de ancianos, antes las familias eran más numerosas y cuidaban de sus viejos. Ahora los empaquetan y llevan a una residencia.
La vida y la muerte se han ido separando, yo creo que ahora las personas saben menos de la muerte y de la vida que antes, me da la impresión de que estamos demasiado ocupados como para reflexionar o ver.
Simplemente la vida nos atropelló.
Pero de todas estas cosas que han ido cambiando, ¿Cuantas son inevitables, y cuantas las escogimos? ¿Cuantas han aportado algo práctico, y cuántas son una pura impostación?
Vivo en un país que no se toma en serio el reciclaje.
Los ciudadanos son instruidos y obligados a separar la basura, pero realmente no se puede reciclar tanto como se dice, habría que invertir mucho más, y se podría reducir muchísimo la cantidad de residuos plásticos que se entierran (literalmente).
Además de ser una mafia, como casi todas las cosas que funcionan a golpe de concesión administrativa, no es tan eficaz como el relato que las acompaña.
Aquí se invierte (siempre se ha hecho así), más en el relato que en el dato. La realidad no importa, si puedes venderla y cobrarla de otras maneras.
Yo soy de la generación del No a la OTAN, lo recuerdo perfectamente:
El PSOE (el partido institucional español, el PRI de España), llevaba en las elecciones el slogan «OTAN, de entrada no, y bases (militares americanas) fuera».
Pues fue llegar al gobierno y hablar con los que mandan, y cambiar a OTAN si. Hacer el referéndum para ganarlo para el Si, y a los pocos años, Javier Solana, ministro del PSOE de Felipe González, fue secretario general de la OTAN.
Pero así es, estamos en un país de tapiceros, de encubridores.
Si el sofá se ve viejo, se le pone una funda y ya está listo para la batalla.
El paso del tiempo te hace ver muchas cosas. Diferentes usos alternativos para la cal viva, para el emprendimiento con biomasa, y por su puesto el gasto excesivo de carabelas que se hunden en su inauguración o botadura. Y de todos los lados, entregar empresas nacionales como Telefónica a compañeros de colegio.
Está claro que vivimos en tiempos en los que el cambio de poder se trasluce por el fondo, y las capas más visibles del mismo son confusas.
No voy a llorar diciendo que el pasado fue mejor, pero fue mi pasado y soy producto de ese pasado, que disfruté y sufrí, como todos.
Creo que tenemos un gran potencial como humanidad, y como país, pero creo que estamos dormidos y ebrios. Oriente ha tomado el relevo y Europa solo regula cosas inútiles.
El meme es claro: USA ha creado ChatGPT, China ha creado DeepSeek y Europa ha conseguido que los tapones de las botellas no se separen de la misma.
La crisis migratoria está reventando Europa, y ahí hay dos cosas que hay que analizar y decidir.
Si una sociedad puede permitirse diluirse sin destruirse, y si el Islam es asumible en un marco de derechos humanos, en la que todos, incluidas las mujeres seamos iguales.
Todo esto sucede en medio del surgimiento de un imperio con pies de barro demográfico como China, y en los movimientos de resurgimiento o colapso del gigante geográfico de la partida, Rusia, que tiene más de 16 usos horarios. O lo que es equivalente, es muy grande.
África está tomando su propia voz, esperemos que en áfrica y no en Europa, y Sudamérica sigue jugando -200 años después- a: la culpa es de los españoles.
Así que estamos ante un panorama muy interesante, con muchas posibilidades, y un mundo muy dinámico, y todo esto con el advenimiento de la Era de Acuario.
La aparición en escena cada vez menos velada de la vida extraterrestre y la caída de tantas y tantas pantallas que nos han ido enseñando para entretenernos.
Pedofilia tráfico humano, de órganos, abusos sexuales, cuando no canibalismo, un montón de cosas oscuras todavía tienen que salir.
Y todo eso lo hará poco a poco detrás de los grandes escándalos de robo y corrupción.
Mientras tanto la realidad absoluta es que hay que sobrevivir en una economía pauperizada, y que tenemos que enfrentarnos a nuestro propio crecimiento personal que es el que nos permitirá ser lo que somos, y no solo lo que parecemos, o lo que impostamos o pretendemos ser.
Y como dice la frase:
Si no haces lo que piensas, acabas pensando lo que haces.
Al final, eres lo que haces.
Lo mejor que podemos pretender es cultivarnos y ser consecuentes, y mira que cuesta. Ser coherente es un lujo que no siempre somos capaces de permitirnos.
Con todo esto y esperando que tu esencia esté bien y sea reconocida en ti. Permíteme decirte que la veo, que te veo y te comprendo.
En mi mundo, he tenido la desgracia de ver cómo muchas personas públicas han perdido el contacto con la realidad. Esto se suele atribuir al efecto María Antonieta, la francesa que pedía pasteles para el pueblo cuando le decían: «el pueblo no tiene pan».
Esto suele suceder a los políticos cuando se alejan de la realidad, pero siguen teniendo el control de la legislación o del ejecutivo; en España, ambos van casi de la mano.
En la última parte de un largo recorrido, como es una legislatura o un periodo de tiempo en el que se ha llevado un estilo de pensamiento y acción, al final acaba habiendo una discrepancia entre el rumbo de la sociedad y los gobernantes. La población de la sociedad civil (aquejada por problemas reales, crisis económica, realidad laboral, mercado fragmentado o imposibilidad de encontrar trabajo) y, por otro lado, la realidad cacareada por los medios de comunicación. En el caso de España, claramente untados de dinero por el gobierno, por no ser rentables en sí mismos y necesitar de esas dádivas y ayudas financieras que los sostienen.
Baste este detalle: se gasta más en medios de comunicación que en prevención y lucha contra el fuego.
Eso crea un ambiente enrarecido, una especie de disonancia cognitiva colectiva, que todas las personas que han vivido alguno de estos momentos políticos recuerdan:
Te anuncian las mil maravillas, mientras, en tu vida real, tienes que afrontar mil complicaciones, sólo para mantenerte vivo y ganarte el pan de cada día.
En la población que ya mayoritariamente vive del Estado (pensionistas + funcionarios + parados + subvencionados —legales e ilegales—) se establece un discurso de alabanza al líder y al sistema que los sostiene, mientras ignoran los agujeros en el casco que llevarán inevitablemente al fondo su Titanic personal.
Y los periodistas y advenedizos más aguerridos por la subvención (pagados con sueldos desorbitados en los medios públicos) repiten incansablemente las soflamas y los códigos que antaño funcionaban y que se van hundiendo en el agua helada de la realidad política de la gente de un país cercado por desgracias que no dejan de acontecer y cuya respuesta no deja lugar a dudas: Estáis solos, no vais a ser socorridos, tenéis que quitar el fango o apagar el fuego vosotros. No tenemos medios suficientes para ayudaros a pesar de haber expoliado bajo la promesa de protección eterna y completa. Y lo peor: «no os vamos a intentar ayudar…»
Cada vez que interactuamos con algo lo modificamos. Cada vez que miramos el sol, producimos una sombra. Cada huella es producto de una pisada o de un contacto. Una mirada puede ser inolvidable, una palabra que vivirá para siempre en la memoria o el corazón de otros.
La mera presencia tiene impacto, y eso es algo que los yogis han sabido desde siempre, de ahí que los Yamas y Niyamas nos enseñen, nos guíen hacia una presencia más consciente y con menos efecto innecesario.
La posesión de cosas personas o animales no deja de ser una forma deafectarlos. Cuando son personas, entendemos que en igualdad, son relaciones consentidas y buscadas, pero con niños o animales eso queda mucho más al aire, al albur de cosas que no ambas partes controlan, puesto que son dependientes.
No queremos influir, porque queremos que sean libres, pero queremos ser recordados, queremos dejar huella. Son cuestiones incompatibles, es como querer caminar en la arena sin dejar huella.
De hecho esa es la gran cosa, ser capacer de caminar observando y leyendo las huellas que otros dejan, pero sin dejar huella, sin alterar a nuestro paso el entorno.
En el extremo opuesto está la ciudad, paradigma de la civilización, con sus asentamientos brutales, sus vías de comunicación, y sobretodo con su consumo exagerado de recursos, que depredan el entorno. Cuanto más grande la ciudad mayor su impacto. Más personas ahí metidas, más destrucción del medio, y mayores necesidades y recursos comprometidos para su supervivencia.
Los que vivimos en el medio rural, lo sabemos, hay visitantes los fines de semana, cuando liberados de su trabajo, los ciudadanos huyen de la ciudad para buscar lugares de solazamiento y descanso.
A veces sólo buscan entretenerse, buscar una novedad, una joyita cultural que les dure 30 minutos o unas horas y justifique la escapada de unas horas.
Volviendo a la huella que dejamos en los demás, hoy me preocupa especialmente la que generamos en los animales que consideramos domésticos.
Y yo soy de gatos. Tengo dos gatos a mi cargo, uno nuevo, que todavía es rápido como el rayo, y otro mayor, viejo, y que ha vivido perdido en el mundo 8 años, y volvió a nosotros tras ese tiempo pasado en la dura calle en un pueblo frío en invierno y lleno de todo en verano. Ese gato, ahora ha dejado de comer y está iniciando su largo proceso para dejar este plano.
Un gato que crié con biberón, y que vivió con nosotros una buena temporada antes de irse. Y que volvió, y al que he tratado todo lo bien que he podido. Nos ha servido bien, y espero haber correspondido.
No siempre uno es capaz de calibrar el alcance de nuestro impacto en los demás.
Todos seguiremos el mismo recorrido, volver a la fuente, entregar el abrigo en el ropero y dejar este plano. Algunos conseguiran hacerlo con más gracia y elegancia, ojala podamos hacerlo así, otros se agarran a la vida como si no hubiera otra cosa, y algunos se van, casi sin decirlo.
Que nuestro impacto y presencia haya resultado útil, y provechoso para algunos es la esperanza que tenemos.
Gracias Pangat por tantas alegrías y momentos compartidos. Como decía aquel maestro, Dios nos dio al gato para que el hombre pudiera acariciar a un tigre.
Primera interacción: ¿Que pesa más, un kilo de plumas o medio kilo de plomo?
respuesta: Un kilogramo de plumas pesa lo mismo que medio kilogramo de plomo.
La razón es que un kilogramo es una unidad de masa, no de volumen o densidad. Por lo tanto, un kilogramo de plumas o un kilogramo de plomo tienen la misma masa, que es 1 kilogramo.
Sin embargo, es importante destacar que el plomo es mucho más denso que las plumas. Esto significa que un volumen de plomo es mucho más pesado que un volumen equivalente de plumas. Por ejemplo, si tienes un recipiente que contiene 1 kilogramo de plumas, es probable que tenga un volumen mucho mayor que un recipiente que contiene 1 kilogramo de plomo.
Segunda interacción: EStás seguro de tu respuesta?
Respuesta: Sí, estoy seguro. Un kilogramo de plumas pesa lo mismo que un kilogramo de plomo. La masa es la misma en ambos casos, 1 kilogramo.
Recuerda que Sun Tzu (EL ARTE DE LA GUERRA) decía que: la política es la guerra sin efusión de sangre, y la guerra es la política con efusión de sangre.
El fin de la política es obtener y mantener el poder.
La necesidad del poder, es fidelizar a una cantidad suficiente de personas para asegurar el mantenimiento del control de los elementos que pueden hacer peligrar el mantenimiento del poder.
La cuestión por lo tanto es el secuestro «legal» o no del sistema, o de los habitantes, ocupantes, protagonistas del sistema, para poder detentar y mantener el poder.
En España, en particular el partido del sistema, el PSOE (y el PP como marca blanca) se han especializado en el hurto y menudeo de comisiones. A veces, esto se ha extendido también a otros partidos, siempre que han tocado poder.
Porque el poder requiere de más control, y por lo tanto de más dinero para lubricar la correa humana de transmisión con el que se mantiene.
Ahora que el PSOE agotado por la esquilmación interna que ha hecho el liderazgo estéril de Pedro Sánchez, ve peligrar su estancia en el poder, el mismo se va a refugiar en esa huída hacia adelante que caracteriza a los políticos. Habrá elecciones en octubre o diciembre, y ante la posibilidad de perderlas, a pesar del fraude electoral adecuadamente fabricado por Indra y otros mecanismos del poder, van a refugiarse en el presupuesto a través del acuerdo con ERC que abre un melón nuevo para Cataluña, entregando a Illa, como instrumento, el presupuesto del estado, esta vez entregado ilegalmente al futurible gobierno catalán.
Allí piensan pastar mientras transitan la vuelta esperada al poder general.