Parte de mi personalidad bipolar estereotipada que me encanta, es que tengo algunos valores importantes e inegociables en mi vida y muchos de ellos salieron de convicciones que otras personas plasmaron de alguna manera en un libro o articulo que alguna vez leí. Otras, claro se han formado en situaciones donde como solía decir un maestro que tuve “me caía el veinte” haciendo referencia que alguna idea en su cabeza por fin toma sentido en la realidad y puedes entender el funcionamiento de esa verdad, entonces después de varios veintes y varios libros se ha formado mi mapa mental de alguna manera que me agrada.
Así que cada que tengo que explicar alguna idea en una platica procuro citar a alguien o explicar alguna verdad con alguna frase más práctica para la vida que rimbombante.
Tengo frases en todos lados, notas en la laptop, subrayadas en libros, escritas en alguna de mis tantas libretas que comienzo y siempre se pierden entre papelas y bajo la sombra de alguna libreta nueva.
Hoy leí esta frase:
“Yo no tengo tiempo para los enemigos, hay demasiadas ciudades por ver, demasiados libros por leer y canciones por escribir como para pararme a pensar en mis enemigos. Eso crea odios, porque a los miserables les encanta que tu les contestes y también seas un miserable, y si ven que realmente no tienes tiempos les pareces muy pretensioso, y no es eso, es sólo respeto a uno mismo”
Me gustó mucho, la tenia en una laptop que tenia rato que no prendía.
Yo había tenido en la cabeza la idea de que no tenias que probar nada a nadie, en el sentido de que cuando a veces estamos soltando cosas nos podemos afanar por hacer y tener, en lugar de ser y dejar ir el perdón.
Tu enemigo no es esa persona que odias, tu enemigo es algo más sencillo y probablemente irrelevante, pero es fácil inclinarse por alimentar esos sentimientos hacia algo material como una persona o una cosa o situación.
Bueno entonces mi idea final de este escrito es que valga v todo, no tienes enemigos, siempre para delante, te la llevas tranquilo y todo sale bien, no hay tiempo para cosas equeñas, para ideas sin sentido, y para perder tiempo.
Paz.
