Sacrilegio

Acababa de dormirme, hacía mucho calor por lo que tenía la ventana totalmente abierta. Suelo tardar en coger el sueño, pero hoy no lo hice enseguida, estaba muy cansada. El colegio de los niños, la primera comunión de Andrea, todo me traía muy ajetreada, por eso caí rendida. No puedo recordar el tiempo exacto, para mí fue inmediato, nada más cerrar los ojos una visión, como un espejismo golpeó a mi propia imaginación, mira que tengo mucha, pero esto me superaba con creces. La paz que me durmió se ha desvanecido por completo, me muevo inquieta, parece que estoy hablando, susurrando. Estoy sudando, me muevo de un lado a otro de la cama, las mantas se han caído al suelo, la almohada está totalmente húmeda de mi sudor. Cojo las riendas de la situación, es un sueño, pero yo lo estoy sufriendo como una realidad.

Entro sigilosa hasta la puerta que da a detrás del altar, había ido a la iglesia a preparar los últimos detalles para la ceremonia, el Domingo comulga la niña. La iglesia estaba en silencio absoluto, tan solo se oía un gemido, provenía del cuartito donde se cambia el cura, por un instante me paré a pensar en ese nombre, -¿como se llama?-, era lo mismo, cada vez me llegaba más fuerte aquella risa, tal vez sería un llanto, las dos cosas. La curiosidad me hizo avanzar sigilosa, que nadie me escuchase llegar, si me veían sacaría la escusa que buscaba al cura. Ya estaba en la puerta misma, al otro lado estaban ellos, por las voces ya sabía que no solo estaba el párroco, como es costumbre, hoy alguien lo acompañaba, parecía poder diferenciar al menos 3 voces distintas. La curiosidad me desbordó, no me acordaba ya que debía caminar con cuidado, me pegué a la pared, podía sentir el frío de la casa en mi espalda, pero pronto entraría en calor, más bien estallaría como un gasolinera con un cigarro. Estuve durante un buen cacho, obcecada, quería saber, mi intuición me decía que algo no estaba funcionando.

Tenía razón, acabo de asomarme un segundo, no está solo, son al menos tres, al estar tan cerca podía sentir hasta sus respiraciones, voces entremezcladas, qué bien se lo estaban pasando, ahora podía afirmar que no eran lloros, que no le caía ni una lágrima, solo estaban follando. La puerta estaba lo suficientemente abierta para ver con claridad, había dos monjas y un cura. Ellas no estaban totalmente desnudas, por eso pude saber que lo eran y él era el párroco, desnudo por completo, pero yo le conocía de haber acudido cientos de veces a la misa del Domingo. Había un sofá al fondo del cuarto, allí estaba echada una de las monjas, tenía el hábito totalmente levantado, las piernas muy abiertas y la otra chica, parecían las dos muy jóvenes, le estaba comiendo el coño. El cura estaba levantado, frente a ellas, no podía verlo con claridad, pero por su postura y por su movimiento juraría que se estaba masturbando.

Primeramente me escandalicé, no daba crédito a lo que mis ojos veían, pero poco a poco me dio mucho morbo, era una escena muy excitante. Sabía me estaban viendo, tan concentrados en disfrutar, seguí allí mismo, mirando, mi cuerpo se iba calentando, me notaba mojada. Quería no sentir aquello, pero no podía evitarlo, era lo máximo, sin darme cuenta me noté contrayendo los músculos de mi vagina, como apretando mi clítoris, era el placer que comenzaba a inundar mi cuerpo. Ya me daba lo mismo si llegaban a verme, no podía aguantarme, me bajé las bragas, solo llevaba un fino y suave vestidito de primavera, de seda, empecé a acariciarme por encima de él, ese tacto tan dulce del tejido me ponía más cachonda aún, descendía rápidamente, deseaba tanto correrme.

No quería que fuesen a terminar y me quedase a medias, me precipité sobre mi coño, separando los labios con una mano y con los dedos de la otra acariciándome fuertemente, con mucha rapidez, yo me conozco perfectamente y sabía que así podría llegar pronto al orgasmo. No dejaba de mirar, ahora el cura se había acercado a ellas, la chica que estaba echada le comía la polla, estaba levemente flexionado para que llegase sin dificultad. A su vez le daba palmadas que sonaban como un plasss! en el culo de la chica que lamía, no cesaba en ello, una y otra vez. Estaba cada vez más mojada, el hecho de saberme allí, que me podían pillar en cualquier momento, no tenían más que girarse hacia la puerta y ya podrían verme, aquella escena que yo nunca hubiese podido imaginar, todo ese conjunto me excitaba como nunca.Una de las monjas, la que estaba encima, se levantó, temí ser vista, los otros dos seguían a su faena, comiendo ella su pene, él le decía «métetela entera zorra», ¿dónde iba la otra? Abrió un cajón, parecía que conocía perfectamente la estancia, cuando se giró, para regresar con ellos, llevaba un pene sintético, de esos consoladores, de color negro.

No dijo nada, se acercó al cura y le indicó que se inclinara, entonces ella con aquella polla negra lo penetró. Ya no podía aguantarme más, era tanto el placer que estaba sintiendo que llegué al clímax, me corrí, era tan fuerte el placer que solté un gemido más fuerte de lo que debiese haber hecho, de pronto se giraron los tres a la vez…Me desperté, estaba sudando, no podía recordar muy bien lo que había soñado…

Inocente pecado

Quiero hacer el amor, será mi primera vez, tengo demasiado miedo, me han contado
tantas cosas.
Tengo una amiga que me ha contado que duele mucho, me ha contado todo lo que tengo que hacer, pero no se si yo seré capaz, ella se atreve a mucho, a mi me parece un poco guarrilla, aunque no se lo he dicho.undefined
Tiene apenas 18 años, el mismo día que cumplió la mayoría de edad hizo el amor con su novio, bueno hacer el amor, eso le llamó ella, para mí fue follar nada más, hacer el amor es con cariño y no esas cochinadas que me ha dicho.
Su chico le regaló, siempre según mi amiga, un orgasmo, el primero de su vida, jajaja, más bien le ha regalado un pecado.
Hizo una fiesta en su casa, sus papás la dejaron, ellos se fueron a pasar el día a casa de una tía.
Mientras todos estaban bailando y tomando unas cervezas, ella y Dani se subieron a la habitación, no le sirvió la suya se metieron a la de su mamá.
Me contó lo sucedido con todo lujo de detalles.
Su novio la desnudó por completo y él hizo lo mismo…

undefinedNo hizo más que besarlo, lamerle todo, centímetro a centímetro, cada poro de su piel.
Él también a ella, después le comió todo el coño, hasta al pensarlo me ruborizo, sin importarles que sus amigos les oyeran, gritaron como dos animales.
Ella no quedó en menos, se pusieron de pie, comenzó a chuparle el pene, si así como suena, yo misma no doy crédito, !qué atrevida¡
Mientras me lo iba diciendo me la imaginaba, se me revolvía el estómago, -¿cómo le has hecho eso?-le pregunté-. No me contestó, seguía explicando cada detalle.
Luego le metió todo, los dedos, después la polla, si, ahora ya digo polla, porqué en ellos ya no tiene otro nombre.
Me ha parecido asqueroso, contado con tanto énfasis, ¿y quiere que me crea que le dolió tanto?, es solo escusas, ja, no se lo cree ni ella, será zorra, lo que quiere es meterme miedo.
undefinedSi me miraba aún con aquella cara de deseo que puso, solo le faltó gemir como decía que había hecho, que había gritado con el placer, que no pudo soportarlo y necesitó quitárselo de encima.
No me creo nada, ¿qué se lo quitó de encima?, ja, más bien lo apretó contra su vagina, seguro que le pidió más. La imagino deseando más, mirándole a los ojos y pidiendo que le volviese a comer todo, que quería que se corriese dentro de ella.
Posiblemente no tuvo que pedir nada, él tiene bastante experiencia, sí, seguro que la folló como nadie lo haría.
Oh!!! Señor que estoy pensando!!! yo soy la que estoy pecando, mi mente está sucia.

Fetichismo por el látex

Tú ya sabías que me gustaba el látex, nunca antes me lo había puesto, pero ese día tu me lo pediste, estaba deseándolo.
Me supuse que follaríamos sin parar, que la excitación llegaríamos al máximo. Los dos habíamos fantaseado con ese día, ponerme aquel traje que vimos en la revista, poco después me lo compré, pero no me atrevía a ponerlo.
Mientras me vestía, mi mente estaba ya en tu sexo, recorriéndote todo el cuerpo con mi lengua, estaba pensando que sacaría incluso las esposas, deseaba más que nunca que ese día las usases, que me encadenases a la cama para poseerme como hacía tiempo que no hacías.
Mi mente me transportó con tanta realidad que estaba ya mojada.
Cual mi sorpresa al verte entrar en la habitación, yo quería darte una a tí, pero sin duda fui yo quien se quedó estupefacta, te habías comprado un traje de buceador, todo de goma, te cubría el cuerpo entero, incluso tu cara.
Te quedaba tan ajustado que se notaban cada uno de tus músculos, tu fuerte espalda, tu ancho pecho y tu culito tan prieto, no salía de mi asombro, sin embargo estaba más excitada de lo que jamás había estado.
Yo sabía que me regalarías algo, como haces siempre en este día, pero no me podía creer lo que mis ojos estaban viendo, sin embargo aún estaba por llegar el verdadero regalo de cumpleaños.
Cuando me dijiste, -ponte el abrigo por encima de eso-, me eché a reír, como me podías pedir que me tapase algo tan bonito, algo que estaba queriendo que tu vieses y te excitases totalmente, tu me dices tapate, no entiendo nada por un momento.
Con mi incertidumbre aún, te veo coger las llaves del coche, revisar la casa como haces siempre que salimos, es tu forma de quedar tranquilo de que no dejas nada abierto para los posibles ladrones.
Todo era evidente, marchábamos algún lugar, yo no podía imaginar a donde y menos vestidos con aquellos atuendos.
Por la calle nos miraban todos, yo iba cubierta, pero tú no, tu traje de buzo lo podían observar todos, por eso pensé que quizás querrías que nos vieran, haríamos el amor en un lugar público, no solo te gustaba el látex y la goma, solo eso parecía no bastarte, querías sexo en la calle, haya, de ahí querías el morbo -pensé-.
Caminamos entre las calles de la ciudad, aún a plena luz del día, el recorrido fue largo, hasta que se paró delante de un edificio grande, muy antiguo, parecía casi abandonado si no fuese por la luz que salía de las ventanas del último piso. Las luces parecían cambiar de tono e intensidad, pero yo incrédula de todo lo que me estaba sucediendo, intenté sacar una conclusión lógica a todo aquello.
Parecía que conocía aquel lugar, yo no podía parar de pensar, jamás me vi tan intrigada, que podía ser lo que querías hacer. Estaba empezando a ponerme nerviosa, pero me cogiste de la mano y me diste tu calor, confianza, -no pasa nada, verás que bien te lo vas a pasar, es tu regalo de cumpleaños-.
Subimos hasta el último piso, de donde salían aquellas luces, parecía que nos estuviesen esperando, tenía la puerta abierta.
Antes de entrar ya me di cuenta de cual había sido la idea, quería regalarme una orgía o algo similar, en aquella casa todos iban vestidos de goma y de látex.
Una idea me venía y otra se me iba, será que quiere que participemos entre todos, será solo una fiesta de disfraces y no habrá sexo, no sabía que pensar, pero lo que si que sabía era que me estaba poniendo cachonda con aquella visión.
Los cuerpos ceñidos por aquellos trajes, había de todos los gustos y colores, pero todos vestidos muy eróticos.
Al darse cuenta de que habíamos entrado, se acercó una chica, lo supuse por su cuerpo, llevaba su cara con una máscara que le cubría todo el rostro y no se puede diferenciar sexos por esos rasgos, tan solo por la constitución.
Al principio me quedé tonta, sin saber si avanzar de la mano de aquella mujer -me producía mucho morbo, estaba muy excitada. Sin saber muy bien la verdad, dije a mi pareja que deseaba compartir en aquel momento con todo aquel grupo.
Me miraba frente a mis ojos, con una sonrisa y un pequeño empujoncito me dijo -pásate tu día de cumple lo mejor que puedas, todos ellos son tu regalo, te harán y harás todo lo que desees.
La sangre me brotaba por las venas, estaba sintiendo mucho calor, como me mojaba, entre mis piernas sentía mi corazón latir, solo deseaba entregarme al placer como antes no lo había hecho.
Corrí al centro de la habitación, estaban todos juntos, era una orgía, no se pararon ni a mirarme, siguiendo con lo que estaban haciendo, solo una chica, me cogió de la mano y me acercó hacia ella.
¡Qué situación! jamás me sentí tan provocada, el morbo era mayor que el que jamás había sentido y todo iba en aumento.
Unos labios comenzaron a trepar por mi pierna, suavemente surcaban mi piel hasta llegar a mi sexo, ya toda mojada, sus manos empezaron a tocarme, mi clítoris estaba totalmente erecto, deseando ser partícipe de aquel momento.
La cremallera de mi traje era perfecta, al estar desabrochada el acceso era total, sentí su lengua entre mis labios vaginales, buscando, el roce era tan suave, me estaba dando tanto placer que me dejé hacer sin yo moverme para nada, solo deseaba que no parase.
Por detrás de mi otras manos me sujetaban mis brazos, me los ponían hacia atrás, sentí como se cerraban los grilletes, a su ver dos personas más me sujetaban ambas piernas, muy separadas, mientras me seguían comiendo sin parar, el placer era superior, quería seguir y a la vez necesitaba que parase un momento, temí no poder soportanto el gusto.
Sin embargo dije todo lo contrario -sepárate más la piernas, sujetar, haced conmigo lo que queráis-.
Me habia olvidado de tí, estabas en una esquina, mirándome, observando con tu pene todo erecto, una chica estaba masturbándote.
Yo no quería parar, aquello era lo más fuerte que habíamos hecho jamás, era mi día y continuará hasta arder en deseos, hasta no poder continuar, hasta donde mis fuerzas me dejasen.

Quiero ser tuya

Alma y yo

Aquel día salí a prisas, tenía que coger el autobús, corrí escaleras abajo pensando en no perderlo, se haría demasiado tarde…
Según me acercaba a la parada vi una mujer, estaba sentada mirando al suelo, muy pensativa, dije tan solo un hola.
La tristeza de sus ojos me estremeció, algo en mi interior se removía, demasiado nuevo para mí, miedo de sentirlo, deseo…
Una idea fija desde ese momento, la fantasía debía terminar, ya no serlo…hacerla realidad.
Siguiente día, mi café esperando ser bebido, mi mente en mil problemas, aparecen de nuevo sus ojos, algo distinto en ellos, un brillo especial al mirarme…compartimos una sonrisa mientras volvía a mi ese sentimiento de necesitar sentirla.
Hablamos muy poco, su trabajo la esperaba no antes de darnos mutuamente los teléfonos, vi que se alejaba…da la vuelta y me pregunta si me apetece quedar para pasar juntas su día de descanso…dos días más tarde sus ojos aplacan los míos, sus dedos se entrelazan en los míos, la saliva me espesa, no puedo tragarla…necesito mas…Sus labios necesitan decirme palabras ahogadas en mentiras, su única idea poseerme…para ella algo natural…mi primera vez…no se decide…la beso.
Entre risas nerviosas le explico que me duele la espalda, me coge de la mano arrastrándome a su cuarto…súbete a la cama…aceite por mi piel…latidos desesperados en deseo…me pide recostarse a mi lado…mi mirada le permite…mis labios la obligan….undefined
Sin decir demasiado, ropa fuera, piel contra piel, piernas abiertas, sus ojos no me miran…su lengua me ofrece placer…me corro…quiero más, sí más, mucho más…fijación seguir aprendiendo…observar cada nueva sensación en mi piel…morbo…calor…deseo…susurro me gusta lo que unos labios como los tuyos me dicen, no puedo evitar darte mi sexo… sentirme follada por ti, quiero más, mucho más, no parar de notar sensaciones tan directas en mi ser…
Salimos, quiere darme a conocer su entorno, sus amigos…
Entre muy tranquila, saludé a todos los que me presentaba, la chica de la barra…ufffff, no puedo negar que mi mente dice sin hablar, me presiona, quiere hacerme saber que todo tan solo está empezando…
Entrando en la cocina intenta exhibirme a su amigo, como un trofeo, no me siento mal…deseo que lo haga, que aquel hombre que niega mi entrada en su zona se digne a mirarme…no lo hace…ni ahora ni más tarde al salir a fumarse un cigarro, me siento ignorada…arrggggsss!! Su indiferencia es un reto, sin haber tan siquiera visto su mirada se que le deseo.
La novedad me desborda en algún momento, pero no quiero dejar de sentirlo, quiero volver a tú bar.undefined
No evito volver, miedo de sentir tanto fuego quemando mi interior, nerviosa te explico a que he venido, no es incierto, pero hay mas, te deseo… como decirlo?…como darme a ti?…ser tuya.
Hablamos entre todos, clientes, camarera, tú, tú, tú y yo, me gusta tu mirada, te observo meticulosamente encontrándote tan atractivo en cada palabra, tus risa me vuelve loca…tu morbo estremece mi cuerpo haciéndote notar que es así, te haces el fuerte, me ignoras…me hablas…me escuchas…quiero más…entre tu indiferencia mi fantasía ocupa mi mente, volviéndome loca pensándote…
En mi cama no dejo de pensar en el momento de ser tuya, me da tanto miedo como siento mi coño mojado, deseo, deseo, darte lo que me pidas entre aullidos de placer.
Cierro los ojos, quiero olvidarte, me obsesionas y asustas, sigues aquí, yo ahí en tu bar cuando llegué.
Me acerco a tu calle y mi corazón ya palpita distinto, nerviosa, necesitad de ser explorada por ti, de sentir tus manos sobre mi piel, tus caricias, tu cuerpo, tus labios en mi espalda, me apartas el pelo.
Mirándote sobre la mesa, aún encima el mantel de haber comido, sigues ahí sentado mirándome desafiante, esperando que te diga lo que deseo, me tiemblan los labios al pedirte ser tuya.
Los clientes parecen no darse cuenta, la chica de la barra trabaja sin mirarnos, todo parece normal…tus dedos se deslizan sobre mi espalda, subiendo despacio para bajarme los tirantes que caen sobre mis brazos…dejo caer levemente la cabeza mientas me apartas el pelo con mucha firmeza….sujetas mi nuca y me besas con tanto deseo…, siento que incluso más que el que yo siento por ti.
Con tu boca me arrancas la ropa…pantalón fuera… uno de tus dedos me recorre por la cintura sin dejar de mirarme metiéndose bajo una de las tiras de mi tanga, todo con mucha sutileza, la acercas hacia la palma de tu mano, con fuerza me lo arrancas, puedo sentir un gemido saliendo con ardor de tu boca, me dejo hacer, sí hazme tuya.
Abro las piernas para ti, sin dejar de mirarte, observando cada sentimiento en mi carne, tan novedoso, tan necesitado.
El placer me supera, intento cerrar mis piernas…me abres con tus manos…forzando que me quede en la misma posición, dándote mi cuerpo, mis entrañas, en tu lengua, en tus dedos que ejercen de ti, de lo que veo, de lo que quiero que seas, de lo que tú te sientes desde siempre, uf, que hombre…
Cierro las piernas queriendo ahogar con ello el grito de placer al llegar al orgasmo en ti, en mí, mis manos empapadas de mi jugo deseando que fuesen las tuyas, las lamo…me recuesto…te siento…cierro mis ojos ya para dormir…te sueño.

Esclava

esclava de tu ser

Hoy has quedado con Mario, has aceptado el rol de ser su esclava, y estas dispuesta a entregarte a el, y satisfacer todos sus deseos, te ha pedido que te pongas unas botas de cuero altas, un tanga rojo, y un abrigo como unica vestimenta. Te miras al espejo, tienes los labios pintados de color rojo carmín, a juego con el tanga, tu pecho desnudo tiene los pezones muy duros, sabes que hoy va a jugar contigo y te pone muy caliente, te ves muy sexy y provocativa, como una autentica zorra, asi es como te gusta sentirte.
Llegas a la hora acordada al lugar indicado, Mario se acerca a ti, sin mediar palabra sus manos se dirigen a tus tetas, te abre el abrigo y las deja expuestas, te pones muy colorada, hay gente cerca, puedes ser vista y reconocida, eso te excita, Mario magrea tu pecho con fuerza, pellizca tus pezones, estas superduros, te encuentras muy mojada.
Mario te dice que te trae una sorpresa, toca tus piernas, te dice que le gustan tus botas, te va separando las piernas, dejándote muy abierta, separa tu tanga, para dejarte el coño expuesto a su vista, te enseña un gran vibrador, te lo introduce de un golpe seco, lo recibes sin rechistar, activa el vibrador, su zumbido y su vibración te ponen a mil, Mario se retira un poco para observar la escena, saca su móvil y te hace una foto, te sientes muy cachonda, te tiene en esa posición un buen rato. Te pide que no te corras, te cuesta obedecerle y al final te corres, él se enfada, le has desobedecido, le pides perdón, le dices que te puede castigar, «pero que no te undefinedenfades conmigo», Mario acepta.Te coloca en la silla de espaldas a él, tus rodillas contra el respaldo de la silla, y con el culo hacia atrás, te levanta el abrigo, y deja tu culo con el tanga expuesto, se quita el cinturón, lo dobla y te da con él, unos golpes secos, te estremeces de dolor y de placer, tu coño esta empapado, el vibrador no para, José lo saca y te abre bien el coño, de golpe introduce toda su mano dentro de ti, le cuesta, pero la acaba introduciendo toda, te sientes llena, hace movimientos rotatorios y siente que no puedes mas de puro placer, de repente notas como el vibrador es introducido dentro de tu culo, mientras la mano de Mario, sigue dentro de tu coño, estas que no puedes mas, le pides que te folle.

undefinedÉl se coloca tras tuyo y de un golpe seco notas como su polla se introduce por el culo, notas como los huevos te golpean, crees morir de puro placer, en ese momento no te importa nada, ni donde estas, ni si eres observada, todo te da igual, Mario te sujeta las tetas con fuerza, te da tirones fuertes para llevarte contra él, sin dejar de bombear, notas como esta a punto de estallar, tú has tenido tu orgasmo, brutal, de repente la saca, te da la vuelta, te sienta en la silla, él de pie, coge tu cabeza y con fuerza te lleva la polla a la boca, te la mete hasta la campanilla, casi vomitas, mueve tu cabeza con fuerza, esta usando tu boca para darse el máximo placer eso te excita mas, los golpes son tan fuertes que no puedes evitar vomitar, no para, sigue bombeando tu boca, las arcadas no cesan, pero quieres que se venga dentro de ti, al fin se corre, todo su semen va resbalando por dentro de tu garganta y por la cara mezclado con los vómitos, te sientes como verdadera esclava, muy feliz por darle todo el placer que el desee.
Vas al baño y te limpias, Mario te está esperando dice que te espera una buena sesión, te sientes feliz, sabes que va a darte todo lo que necesitas y tu a él.

Tú decides

Cierra los ojos y siénteme

Una chica que conoce mi blog me ha escrito, se me ha parado la respiración mientras leía, su correo me ha llegado al alma y quiero hablaros sobre lo que ella contaba, siempre guardando el anonimato, ok??

Cuenta que tiene dudas, que no sabe si le gustan las chicas o los chicos, su gran duda la homosexualidad.

Al parecer todo viene desde que una amiga le contaba que su padrasto había abusado de ella desde niña, esta amiga se hizo lesbiana porqué llegó aborrecer a los hombres presa de los recuerdos.

Ella misma, la lectora de mi blog, ha sido maltratada por su padre, no guarda un buen recuerdo, la vida no la ha tratado bien y de ahí tantas dudas, tantos miedos a la hora de comenzar una relación con un hombre.

Dice que ve un chico y si le gusta mirarlo, sin embargo pensar en una relación con una chica le resulta repulsivo, aún así no sabe de su condición sexual, ya que nunca ha mantenido relaciones aún, tan siquiera ha tenido novio, tiene 22 años, pero cuenta que su educación es esperar tiempo a ser suficientemente adulta para saber quien escoger en tu vida, no topar con cualquier chico.

También su religión y su país aún ve muy mal la homosexualidad, supongo que eso le marca mucho también, el que dirán, el no poder ser libre sin ser observada escrupulosamente por los demás. le he contado que no es extraño que te excite pensar en una chica, no por ello significa que seas lesbiana ni que llegues a vivir con una mujer ni a tener relaciones sexuales con ella siquiera.
Aunque seas una mujer heterosexual, enamorada de su chico, disfrutando plenamente de tu pareja y de las relaciones sexuales con él, no dice eso que no puedas tener fantasías, muy normales en todo el mundo indistintamente el sexo que sea, por que no puede pensar en otra mujer, desear ser poseída por ella, sin tener que eso afectar a su vida en pareja heterosexual.
También le he explicado que hay muchas personas que son bisexuales, no por eso son raras ni deben practicar sexo con ambos, si les apetece pues adelante, la libertad sexual es importante, pero también es cierto que muchos bisexuales practican sexo tan solo con su pareja, sea mujer u hombre sin necesidad de buscar el sexo opuesto al que ya disfrutan, sin embargo si esa relación más o menos estable rompe podría ser que la siguiente si que fuese de otro sexo, de ahí que son bisexuales, no significa promiscuos.
Seguro que no le ha aclarado demasiado, tan solo ella sabe que es lo que realmente desea, pero debe saber que tiene que hacer aquello que le plazca, no dejarse llevar por las críticas, por el miedo al que dirán.
Por esto último que he dicho es por lo que os lo he contado, recordad siempre que no importa que nos gusta, que condición sexual es la nuestra, la sexualidad es de cadacual y no hay que tener miedo a vivirla, disfrutarla con toda libertad.

Añoranza

Collar de mi sumisa Iris

Nada más escuchar tu voz me llena, con ganas de poder estar a tu lado como siempre…

Nuestro saludo un día, más ansiosa de escucharme, puedo sentirte moviéndote suavemente, manipulas cuidadosa el collar, me engrandece saberte deseo decirte que te hecho de menos, que sueño cada noche con nuestros encuentros…pero espero en silencio…

Tas mi orden no es difícil… eres mía una vez más… incluso tu olor, tu cuerpo, esos labios voluptuosos casi ensangrentados por mi presión… puedo observarte mientras besas mis pies agradecida un día más, susurro una orden y obedeces ansiosa quieres que continúe, deseas a tu Señora, mis manos, mis azotes, sentir como tus pezones revientan bajo la presión de mis dedos… comienza el calor, la sangre alterada por las ganas…. si preciosa hoy te haré más que nunca mía.

Tan solo escucha y obedece tan fielmente como siempre haces, imagina mis manos las tuyas, el contacto de la piel de tus dedos y el rasguño de tus uñas en tus piernas calurosas, ya sudada del placer que hace tu mente mientras me sabes enseñándote un día más…

Hoy todo será majestuoso, tan solo cierra los ojos como cuando te pongo la máscara, tan solo escucha y obedece nuestros sentidos harán de hoy nuestro encuentro majestuoso.

Habrá más días sin duda pero este arrastrará consigo nuestras ansias, el de una esclava que admira a su Señora y Ama más allá del mero contacto físico, será una conexión extrema de nuestros sentimientos, tu devoción y mi Poder arrastrado por la añoranza. Solo deseo que llegues a ser cada día más dócil hasta que yo sea más allá que tu Ama, que consigamos entrelazar nuestras mentes y hoy sea el teléfono, pero algún día será tan solo intuición, adivines en cada momento que estoy deseando que me ofrezcas.

Así nació DDiamante

Conocí a un chico con el que comencé una relación, me gustaba mucho, sexualmente me atraía muchísimo, en pocos meses se vino a vivir a mi casa, en ese momento yo tenía 27 años.

Siempre me había atraído el juego BDSM, leía relatos eróticos, también los he escrito a escondidas, cuando nadie me miraba y los guardaba en una caja fuerte a buen recaudo, con miedo a que pudiese mi pareja verlos y se asustase.

Mi familia era muy tradicional, mi padre ruso y mi madre española, en mi casa la educación siempre fue estricta, tanto que me hicieron vivir avergonzada de mi propia sexualidad.

Un día, después de haber estado mirando unos vídeos de Dominación/sumisión, que me pusieron encendida y con ganas de jugar con mi pareja, hablé con Carlos y de mis gustos y que me gustaría probar… estaba roja, las mejillas me ardían cuando de pronto se arrodilló ante mí y me besó los pies…

Viví una relación D/s con mi pareja muchos años, primero los dos a solas, después incluí una perrita más para poder educarla a mi antojo como anteriormente había hecho con Carlos, cada vez me sentía más segura de mi misma, mas fuerza, más necesidad de seguir aprendiendo a ser la mejor Dominatrix, que mis esclavos se sintiesen felices de estar bajo el mando de su Ama, que yo fuese todo para ellos y ellos para mí.

Pude llegar a sentir como me admiraban cada día más, mi casa poco a poco la acondicioné con unos bonitos salones de juego, deseaba salir de trabajar y regresar a mi casa donde estaban ellos… mi todo…

Tengo 35 años y mi vida ha dado un cambio hace unos meses…. cosas muy personales que no quiero contar aquí, nada que ver directamente con mi parte Dominatrix, pero que si alcanzó a romper aquello que tanto me llenó y por lo que luché… todo quedó allí y yo lejos….

No voy a permitir perder a mis esclavos, son míos, lucharé por ellos… eso pensé… cuando poco a poco a través del teléfono descubrí mi otra parte, mi nuevo yo, una nueva relación, poder dominar tan solo con mi voz, dulce, sensual y poderosa.

Ahora quiero ampliar mi dominio, buscar más perros, cerdos y buenas putitas… es genial, una forma nueva que hace aun que mi poder se agrande y llene mi ser, y el de mis esclavos como una llama que sale del universo para rociarnos de calor, les da tantas ganas de aprender que como negarme a enseñarlos….

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