
Jornada de bailoterapia, Domingo 31 de agosto de 2014
A lo largo de los siglos, la democracia como sistema, ha sido definida de muchas formas. Según la época, según sus procedimientos, o sus fines, cada autor ha dado una pincelada al sistema de gobierno en el que hoy vive buena parte de los ciudadanos del planeta Tierra. Sin embargo, cabe acotar que el ejercicio de la democracia en el siglo XXI, ha cambiado de forma diametralmente opuesta a como la concibieron las antiguas polis griegas. El caso venezolano no escapa a esta afirmación, y hoy día, lo que para muchos autores y expertos en la materia, significa una merma considerable en la forma, procedimientos y esencia de nuestra democracia, con todo un abanico de argumentos que, vale decir, en su mayoría válidos, también cabría la posibilidad de afirmar que la democracia nuestra, se niega a fenecer.
En esta oportunidad, me dedicaré a escribir sobre los espacios públicos en nuestra capital, para referirme específicamente al cierre matutino de la Avenida Teherán, cuyo trayecto desde la Universidad Católica Andrés Bello hasta la populosa Redoma de La India es dedicado todos los domingos desde las 7 de la mañana, hasta las 12 del mediodía para actividades deportivas, recreativas y de esparcimiento de las comunidades colindantes.
Buscando en la red formas para darle documentación a este escrito, encontré en el portal de Últimas Noticias (http://www.tuzonacaracas.com/municipio/libertador/noticias/el-oeste-gana-mas-espacios-para-la-recreacion-en-familia), una nota de prensa en la que pude observar algunos detalles sobre quiénes impulsaron la iniciativa. También intenté, escudriñar en información oficial proveniente del ministerio y aun cuando ingresé en su portal, no encontré más detalles sobre dicho programa. Cosa que sugiero al ministerio del Deporte hacer mayor alegoría del programa para que mayor cantidad de ciudadanos puedan sumarse.
En aquella época, bajo la conducción de Héctor Rodríguez se inició el programa. Una política pública llamada Zona activa que intenta, y creo que con relativo éxito, hacer que la ciudadanía se apropie de sus espacios, de sus calles y avenidas con el objetivo fundamental de realizar actividades de esparcimiento para mejorar su calidad de vida, teniendo toda la mañana del domingo para dedicar a su familia, a las mascotas, a las bicicletas, a correr por las faldas de la montaña, a andar en patines y en patinetas.
Creo pertinente hacer un enlace con lo planteado hasta ahora, con la democracia. En democracia, el ciudadano se apropia de sus espacios, exige de las autoridades la creación de nuevos espacios óptimos para fines recreativos y deportivos y por tal razón, la ciudad de Caracas tiene contadas iniciativas para ello: la conocida Avenida Boyacá también es cerrada los domingos para actividades de esparcimiento. El Waraira Repano, acoge también, a miles de personas que lo visitan con fines deportivos y recreativos, se encuentran además, El parque de Los Caobos, que bordea para rematar en el área de los museos, el emblemático y conocido por todos como Parque del Este. No obstante, las comunidades de La Vega, El Paraiso, Montalbán, Antímano, Carapita, Cota 905, y hasta San Martín, prácticamente carecían de un emplazamiento en el que dedicarse al esparcimiento.
Ante los niveles tan escandalosos de inseguridad ciudadana, los caraqueños han optado por opciones “más seguras” en espacios cerrados como centros comerciales para dedicarse no sólo al esparcimiento sino a sus quehaceres habituales tales como el pago de servicios, diligencias bancarias, entre otros. Por tal motivo, directa o indirectamente, las autoridades de forma solapada han intentado la configuración de espacios activos para la recreación.
El cierre de la Avenida Teherán en el oeste de la ciudad es muy positivo. Puede verse el intento de la autoridad ministerial de hacer que el ciudadano goce parte de su ciudad, la disfrute, se adueñe de ella y no le sea ajena. En las instalaciones del Instituto Nacional de Deporte se organizan diversas actividades deportivas para todo tipo de público, así como actividades médicas para monitorear la salud de las personas que acudimos frecuentemente al recorrido. Se cierran las calles aledañas, salvo alguna clínica establecida en dicha avenida y algunas comunidades cercanas que quedarían encerradas si les trancaran la calle.
Puede ver cómo positivamente, vecinos de La Vega, Carapita, Antímano y Montalbán, fundamentalmente, convergen y comparten un espacio común. En una ocasión, bordeando el complejo residencial Juan Pablo II, un grupo de personas escribían bonitos mensajes con tiza en el pavimento de la calle, en alusión a la no violencia. También los habituales vendedores que bajan desde sus casas a “matar un tigrito”. Pero, fundamentalmente lo que usted puede ver, es gente, ejerciendo democracia.
Sin embargo, toda política pública exitosa debe siempre y necesariamente revisarse para evaluarse y replantearse de acuerdo con la dinámica social en la que ésta se aplica. Para ello, es de vital importancia la incorporación de los ciudadanos organizados en redes que miren con lupa hacia los entes gubernamentales que han diseñado la política. Aquí es donde entra la afirmación hecha más arriba en la que sostengo, que a mi juicio, Zona activa, tiene relativo éxito, puesto que una política pública como ésta, se diseña en tanto que en cuanto, los espacios recreacionales tradicionales como: parques, gimnasios, velódromos, canchas, no son suficientes. O peor, no están lo suficientemente protegidos por las autoridades para que las personas puedan sentir tranquilidad. En Caracas, hay un poco de todo: la ciudad en buena medida está mal planificada, ha crecido desmesuradamente y prácticamente se han agotado los espacios. Sumado a eso, encontramos la precariedad de los servicios públicos. Revise por la calle, cuántas canchas deportivas de la ciudad capitalina, se encuentran en óptimas condiciones para el disfrute ciudadano y se sorprenderá negativamente. De ahí que la creación de estos espacios es importante, aunque también a mi juicio, debe ser temporal, en tanto que se aplican medidas estructurales que, de la mano con la gente, puedan ser sostenibles en el tiempo.
La apropiación de los espacios para arrebatárselos al hampa es vital para reducir los índices de criminalidad. Pero todos sabemos que no es la única forma de lograrlo. No pretendo entrar en el tema de la inseguridad en el país pero no perder estos espacios de convivencia ciudadana es vital, por una parte, para ejercer, nuestra débil democracia, y por la otra, para contribuir como ciudadanos, así sea un poco en disminuir los índices de violencia, amén del posible impacto ambiental.
@dpariata