Volver

Volver a temblar en unos brazos
bajo jugosos besos,
míos o ajenos,
probar una vez más esa sal de mar prohibida,
dejar que el agua bañe mi piel quieta,
inmóvil que ya no sabe de amores.

Volver a tenerte con mi cabeza entre tus muslos
saboreando el agua que a mi toque brota de tu hermosa fuente,
besarte hasta que me inundes con tus flujos y
oírte exclamar ¡Vuelve, vuelve como entonces!
¡Haz que mi cuerpo vibre y sepa de amores!

Volver, volver a regocijarme en suspiros de otra alma
¡Es igual! Enredarme bajo el cielo de plácida noche
donde sólo se escuche tu nombre y el mío,
el tacto de pieles, el roce de labios…

Volver, a estar entrelazados vestidos de solo piel
bajo el techo de tu cuarto, encima de tu cama,
que de ausencia brilla solitaria
enredados en un acto interminable de
sublime amor, hasta llegar rendidos al orgasmo.

Volver a los primeros aromas, ensayando caricias,
frases de un nuevo corazón o palabras usadas de otros momentos de la vida…
Pero, volver ansío a tus besos, a tu pecho, mirarnos,
reconocernos como agua nueva que dejamos pasar.

Sé que anhelas volver, volvamos pues,
también anhelo sentir tus gemidos de placer
viendo tu mirada fija en el techo esperando
culminar,
pero también ansiar que nunca termine,
¡Dilo, grita fuerte y alto, VUELVE!

© DuMaAr

En Los Pastos Del Sexo

 

Una sonrisa en tus ojos de mujer.
Reaparece tu mirada
a despertar el sueño de los sentidos.
Que la emoción abrumadora no se escape todavía
que arrastra mi sangre a los pastos del sexo.

En este tempestuoso mar
una palabra dulce
despierta deseos sin retorno
la piel sonriente al recitar la suave brisa.
Eres mi poesía amada
en este nido de paz
que baila en colores de arcoíris.

Hemos reducido la inocencia a cero,
olores fuertes entre las sábanas
y cuerpos extenuados sin descanso
con la carne en fiesta.
¡Todo esto es el sentido de la vida…!

El corazón exalta, mientras
concentrado en mi parcela
sacio estarás, laborando
infinita dulzura que derrite pétalos de arcilla
¡Un río de miel me susurra de ti!

© DuMaAr

Frente A Frente

 

Tu rostro descompuesto por el placer,
que te estás dando con los largos dedos
entre tus piernas, allí donde ver,
bien tú me haces para volverme en vida.

Delante a mí se recorta para saber
si también yo con la mano, que de camino está
contigo, pronto para caer
en la faena linda e infinita.

Qué movimientos lentos y más veloces,
con gemidos y lamentos acompañantes,
que en la garganta paran nuestras voces.

Vivir nos harán, resignados
abrumados de los atroces
deseos para concluir, apagados.

© DuMaAr

Reflejarse

 

Beber tu mirada
con mis ojos,
besar la música de tu risa…
Escuchar tu voz tan antigua
cada vez más lejana,
¡No la recuerdo!

En las ondas de tu rostro
la luna suspira
entre versos de paz
reflejos de poesía,
permanezco
feliz por el destino
qué flota
en dulce fuga.

Es mejor que no haga nada
me quedo inmóvil,
abrazando tu efigie
adorno para un jardín
en llamas

Es un ramo de viento
solfeado con el corazón
reflejarse
en la belleza del día
escribir
en decreciente ocaso
una sacudida de orgasmos
en llegada…

© DuMaAr

Mi Cuerpo

Mi cuerpo tan extraño
tan diferente de mi pensamiento
mi piel impregnada de pasiones
tiembla sola en su existencia en vano
no quiero soñar
no puedo engañarme
¡Me gustaría vivir esa pasión de la anémona roja!

Mi cuerpo es un misterio
esconde furtivamente grandes deseos
esconde emociones y vibraciones
es la vida de mi historia…

Trastornos y placeres
constela mi aura
velos tensos y pesados esconden dolor y laceraciones
me toco y me descubro
escucho y escucho
la voz sinuosa de mi corazón
susurra frases de placeres inauditos…

Mi cuerpo desea… anhela… quiere alimentarse
quiere beber en la fuente del deseo…

© Dulce María V.

Suspiros

 

Dulcísima y penetrante
esta gana de ti
oscura e iluminada
la noche…
Un suspiro de amor
invade el silencio de la habitación
la luna etérea ilumina la oscuridad
ella piensa… ella desea…
el contacto así intrigante
violaba cada límite
el deseo sobrepasaba la piel
la noche vive el espasmo
todo vibra
la verdad se vuelve sueño
las tinieblas se iluminan
las cuerdas del cuerpo se entrelazan
parece un suave cabalgar con las bridas sueltas
empañada la visión
el cuerpo húmedo se cubre de humores
las estrellas danzan en los ojos
¡Iluminando el camino del total abandono!

Son las pupilas de tus ojos, las
que siguen intactas…
Es ese brillito que se da solo una vez en la vida y
es donde se refleja el alma
volver a tus brazos
a tu cabello
al lunar de tu mejilla
¡Benditos momentos!
ya están muertos
yacen bajo el sol
sobre el mar… En mi pensamiento,
quietos, pálidos, inertes.
Suspiros y anhelos,
deseos de tenerte entre mis piernas,
sentir tu falo entrar en mis entrañas
gritar de placer y apretarme a
ti como si fuese el final de mi vida,
¡Tómame hasta que extenuado te rindas!

© DuMaAr

Náufrago

Vislumbro tus aguas en el cristalino océano
que la salina me baña
mientras me insinúo sobre tus riberas.

Mientras la salina se insinúa
las aguas cristalinas son al océano
que se estremecen al roce de un latido.

Seré náufrago
disperso en tu olor
que emana la piel.

Mi piel dispersa esa rica fragancia
que te llegará una sensación sin igual
y dejarás de ser un náufrago perdido.

Me estrello contra tus escollos
mientras la espuma marina
descarga detritos a la deriva.

A la deriva desgastes se descargan
mientras los sentidos se retuercen
al fundirse entre las rocosas marinas.

© DuMaAr

EL VIENTO DEL ADIÓS

Caricias no encuentran mis manos,
El agua se fue de los ríos,
En erosión mi piel tiembla de frío,
Y sola contigo al lado vivo las más tristes soledades

Serás como las otras
que me han dejado sueños
solo para apagar
las estrellas por la mañana.

Es tu ausencia, tu partida,
¿Cuándo me dejaste de amar?
¿Fue aquella vez en que no miraste mis ojos?
¿O aquella otra cuando en vez de mis labios besaste mi frente?

Me darás algún beso
para luego arrepentirte
y soplar el viento del adiós
antes que la puesta del sol

Disimulado, distraído, indiferente…
Solo sé que todo pasa y tu suave
Presencia mi ser reclama,
Me enamoraste entre letras y distancia

de sus caricias a la tarde
y antes que alcance
la noche con sus lunas
de hielo y de niebla.

Yo a eso le llamo
Pequeño universo
Donde podemos
Amar todavía…

Serás como la brisa
que llega del mar calmo, y no sabe
si la tempestad nos llevará lejos
¡Las huellas sobre la arena!

¡Nos hemos de
Encontrar poeta errante!
En las nocturnas horas
Que aún respiran…

© DuMaAr

Deseo

Una caliente luz se enciende en las miradas
cuerpos instrumentos musicales
vibran acompañados
de una melodía de bellas palabras
susurradas al oído.
Aflorando los senos
resbalan entre pezones
y bocas ansiosas de besos

Abro mis labios
como la flor
sedienta de rocío
acariciando melodías,
con dedos de violines
orquestaré en tu
piel desnuda
altas notas de pasión

Música entonada de los respiros
envuelve los cuerpos
llegando a la nota más alta
hasta alcanzar el deseo.
Envueltos en un solo latido
los ojos se buscan
los labios susurran

Suaves gardenias
beben tu aliento
que hoy humedece
todo sentimiento,
dejemos siga la música
cubriendo huecos,
saciando el ardor
que consume nuestros cuerpos…

© DuMaAr

PENSAMIENTOS QUE ATORMENTAN

Dejaré que mis manos
vuelen a otro espacio y
en otro cielo acurrucarme,
dejaré volar mi pensamiento en una nube ajena,
solo por hoy no dolerá tu ausencia,
conservo aún el rojo clavel que
pusieras amorosamente en mi cabello
bajo el radiante sol que hacía juego con tu sonrisa…

Comparto tu deseo y se acercan
lentamente los labios, se refriegan los cuerpos
y se baña la pasión que veloz corre,
en las venas un río lleno.
Son sonidos veloces que se siguen
intensos, jadeos y miradas profundas,
mis ojos en los tuyos, estoy lleno de tu
ser mujer.

No hablaré de ti,
ni del azul de tus ojos,
ni diré que añoro el sonido del río
arrastrando piedritas y tus manos en las mías,
y tu dicha, y la mía…

La esencia cabalga la emoción eres esa
que he siempre buscado, el equilibrio que
falta, frenéticos deseos y perfecta unión,
gozamos cerrando los ojos y es el paraíso.

Solo por hoy olvidaré tu nombre,
tu figura en mi puerta, y tu boina marrón,
¡Como me gustabas!

Coge el vértice y desencadena la onda en la riba,
antes que se eleve el monzón, admiro tu
genuflexión, con tu cuerpo decidida mostrándome
cuanto me amas…

Tampoco diré que fuiste el sabor
más delicioso que yo encontrara en
las tardes soñolientas de café y silencios…
Solo por hoy, mi amor, solo por hoy…
Habito tu espacio, andarás mi risa, caminaré tus labios…

Oigo el juego de tus palabras tu respiración, tus pensamientos,
oigo las voces en el viento
la oscuridad de la noche tu tormento.
Oigo el dulce tributo de un encanto
tu lento movimiento que aquella gana infinita
de morirme aún otra vez dentro…
Odiaré la llama contenida en mi cuerpo,
también todo el viento.

© DuMaAr