La muerte siempre está en camino, pero el hecho de que no sepamos cuándo llegará parece restarle finitud a la vida. Lo que odiamos tanto es esa terrible precisión. Pero como no sabemos, nos toca creer que la vida es un pozo sin fondo. Sin embargo, las cosas ocurren solo un determinado número de veces, en realidad, muy pocas. ¿Cuántas veces más recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que forma una parte tan entrañable de tu ser que ni siquiera puedes imaginar la vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizás ni eso. ¿Cuántas veces más verás salir la luna llena? Quizás veinte. Y sin embargo todo parece ilimitado.
El cielo protector – Paul Bowles
Empezando a escalar el nuevo año a pesar de los obstáculos y el viento en contra, con pisada decidida, no flaqueen….
“Las huellas en la nieve son las mejores de todas. La nieve comprimida puede capturar detalles demasiado finos para ser percibidos a simple vista. Nunca mate a nadie en la nieve. —Lo recordaré —dijo Kline—. Lamento otra vez interrumpir, detective. Por favor, continúe.”
Y Hashem Dios hizo brotar de la tierra todo árbol agradable para la vista y bueno como alimento, y el Árbol de la Vida en medio del jardín y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal… y Hashem Dios le ordenó a Adam, diciendo: “De todo árbol del jardín ciertamente comerás, pero del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal no comerás, porque el día en que comas del mismo ciertamente morirás”… Y la mujer vio que el árbol era bueno como alimento y que era una delicia para los ojos, y que era codiciable como fuente de sabiduría… (Bereshit 2:9, 16-17, 3:6).