LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM

ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO Y SU REUNIÓN CON PEDRO SÁNCHEZ PARA EL ENVÍO DE TROPAS A UCRANIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Cuidado! es una encerrona. En término militar: emboscada.

Eso del envío de tropas españolas a Ucrania hay que analizarlo y no admitir lo que el señor Sánchez guste. Hay que partir de la idea política del presidente que no es otra cosa que la defensa a ultranza de su persona sin el más mínimo propósito de entrar en un debate serio sobre los intereses de España. Eso es indiscutible desde el momento en el que gobierna con socios que pretenden romper con la unidad de España y por ello condenados. El líder de la oposición puede salir de la reunión en Moncloa creyéndose haber hablado con un gran estratega.

Hay que saber con quién hablas y lo que pretenden venderte. ¿Irá el señor Feijóo bien asesorado de lo que significa enviar tropas a Ucrania? ¿Sabe el señor Feijóo qué hacemos en Líbano? ¿O en Letonia? ¿Tiene quién le asesore sobre la Defensa y las Fuerzas Armadas? ¿Piensa también desplegar tropas en Gaza?

Perdone si nos surgen dudas. Le daría un par de nombres de esos generales defenestrados por el gran estratega y su ministra por decirles la verdad, algo que ellos no admiten. Quizá le puedan asesorar. Escuche a los que saben y tampoco se deje achantar por los que deberían ayudar en lugar de empujar.

Un sí, incluso condicional, al envío de tropas es desde el punto de vista militar una temeridad. Al menos si no hay un debate social auténtico. Las Fuerzas Armadas son mudas, pero sus generales ocupan puestos en los que no deberían silenciar situaciones comprometidas. Sabemos que muchos de ellos consideran su deber, ante el actual estado de cosas (cosas de los ejércitos), mantenerse a la defensiva a ultranza (sin que se note) hasta que pase este arreón contra su misión fundamental. Mudos.

Es muy discutible lo del envío de tropas y un solo concepto sirve para empezar el razonamiento: la flexibilidad de las tropas no da para más. No hay suficientes tropas preparadas para mantener las rotaciones, el descanso, la preparación y además atender a los graves desafíos internos que se avecinan. Sería un riesgo evitable además de una medida imprudente. La política de partido no debe introducirse en las Fuerzas Armadas.

Antes de hablar del envío de tropas tendría usted, señor Feijóo, que pedirle explicaciones al presidente del Gobierno sobre Gibraltar, Ceuta, Melilla, Peñones e incluso Canarias. Sobre todo y muy detallado que le hable de Marruecos y el Sahara Occidental. También sobre el «Pacto de la Mareta«, el regreso de Puigdemont, del indulto, la amnistía y para postre de la ETA venezolana o los fondos iraníes. No se le olvide aquello del «Furor» y lo del despliegue tardío en Valencia ante la riada.

No se deje engañar. Hay más cosas.

España no ha cumplido con el aprobado 5% de gasto para la Defensa en el marco de la Alianza Atlántica. El Gobierno de España juega con la palabra y engaña con los hechos. El envío de tropas forma parte del engaño. Lo más barato y que sus socios de gobierno no le discuten es el envío de tropas, pero de subir el presupuesto al 5% nada de nada. Han subido un presupuesto para la industria de las armas, pero dejan descalzos a los soldados. Hacer uso de las tropas como si de carne de cañón se tratase no es una forma honrada de hacer uso de ellos. Es notorio que nuestro prestigio en la Alianza es escaso y nuestra relevancia nula. Lamentable, pero ganado a pulso.

Decía nuestro antiguo JEMAD, general de Ejército Fernando Alejandre, una de las mentes más claras sobre el empleo de nuestras Fuerzas Armadas: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>. ¡Qué sabias palabras!

Las tropas están atentas, hartas de engaños, de ir de aquí para allá sin ningún sentido estratégico para después regresar a sus cuarteles cada vez en peores condiciones incluso con una perspectiva de futuro tan incierto como lamentable.

¿Quién va a defender de una vez por todas la postura de nuestra Defensa cuándo los que gobiernan se posicionan como independentistas y antimilitaristas?

El señor Feijóo debe ir preparado para tratar con alguien que no cree en España; tampoco en sus Fuerzas Armadas y que además se permite el lujo de ser sostenido en el Gobierno por los que perpetraron el mayor ataque en democracia contra la unidad de España. Resulta que ahora el presidente se ve sin apoyos para sacar pecho ante su socios europeos y recurre al Partido Popular al que insulta un día y otro también. No, señor Feijóo; usted no debe dejarse engañar y antes de que hable el señor presidente es usted el que debe formularle mil preguntas que seguramente no tendrán respuesta. Usted debe respetar a España y a la misión de sus Fuerzas Armadas. Eso es todo, que no es poco.

Piénsese muy bien lo que va a contestar y por favor no conceda ni un milímetro de confianza a quien tiene en su programa romper España. Por sus obras los conoceréis. Por su socios de Gobierno que ahora le abandonan también.

No mida su futuro en votos. Mida el valor de España. Las Fuerzas Armadas no deben ser objeto de venta o cambio. Son el mayor valor que tiene España para mantener su unidad y prestigio dentro y fuera.

Le preparan una emboscada. No lo dude. Ataque usted primero. Le diría la forma, pero usted tiene asesores; espero que sean buenos. Buena falta le va a hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 enero 2025

 

GENERALES Y GENERALAS. EMBAJADORES Y EMBAJADORAS. JUECES Y JUEZAS. ¿DE QUIÉN DEPENDE EL SÍMBOLO?

 

Me dice un buen amigo, embajador de España, que solo hay tres auténticas Carreras como conjunto de estudios que habilitan para el ejercicio de una profesión: la militar, la diplomática y la judicial (con la fiscal incluida). Lo demás son Cuerpos.

Carreras escalafonadas hacia una meta: tu nación, tu patria, larga y continua carrera de permanente aprendizaje y en la que nunca acabas de llegar a la meta por su infinitud. Servicio sin más premio que el deber cumplido, la justa remuneración, el tan simbólico como efímero honor y el seguro olvido tras el ni siquiera agradecimiento por los servicios prestados. Ahora, y esto es un simple paréntesis, alguno es premiado con lo que llaman puertas giratorias, pero no merece (n) nuestra atención.

Lo de las «Carreras» viene a cuento porque en un breve plazo de tiempo han coincidido dos actos relevantes para lo militar y diplomático, es decir para España como nación, que han pasado desapercibidos y con escaso eco social: la Pascua Militar y la Conferencia de Embajadores.

El Rey, Mando Supremo de las FAS, ha presidido la Pascua Militar y como máximo representante internacional en las relaciones de España, ha clausurado la Conferencia de Embajadores. Actos de celebración anual que guardan un antiguo y acertado protocolo, aunque  este año ha sido distinto.

El primero, la Pascua Militar, se resume en un triste vacío de contenido: nada. A destacar la ausencia del presidente del Gobierno, algo inusual, que ha puesto como excusa una reunión en una Europa en la que nada pinta y cuyo resultado final ha sido una promesa de envío de soldados españoles a un hipotético control del alto el fuego en Ucrania. Mientras se celebraba la Pascua Militar presidida por el Rey, Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, el presidente ponía en suerte a nuestros soldados en Ucrania, un lugar donde nada se nos ha perdido. ¿A quién ha consultado esa oferta? Lo mismo le da Gaza que Ucrania, porque todo es una maniobra para justificar el no al 5% con soldados. Son más baratos que perder el Gobierno por el antimilitarismo de sus socios de Gobierno. Mandar soldados no se lo denegará el Parlamento (sus socios, incluso lo admitirá la oposición);, aumentar el presupuesto de Defensa hasta el 5% le costaría el Gobierno. Eso es todo. Resultaba inaudito que mientras se escenificaba esa ceremonia de los ejércitos con el Rey, Mando Supremo, se negociaba con ellos en París. ¡Que coincidencia! Está claro de quién dependen las Fuerzas Armadas.

La Conferencia de Embajadores reunió durante dos días en Madrid a casi la totalidad de los 130 jefes de las misiones diplomáticas españolas acreditados en todo el mundo y fue clausurada por el Rey. Tenía nuevo formato y convocatoria. El lenguaje inclusivo poco a poco va atontando al conjunto. De eso se trata. «Embajadores y Embajadoras», decía el cartel anunciador. ¿Pero lo igual no era lo distinto? ¿Son distintos? Tonterías aparte, albaradas de blanco fulgor, el Rey hablaba ante los embajadores de España y daba por clausurada la Conferencia.

Dos días de «Conferencia» que se pueden resumir en el autobombo y un furibundo ataque a la política del presidente de los Estados Unidos de América. No he visto palabras de consenso ni de gran política Exterior que es equivalente a los intereses de España. Todo lo contrario. Vamos a sufrir las consecuencias de nuestra alianza de civilizaciones de la que Trump ha retirado a EEUU por «ineficaz y dañina».

No se ha hablado de todo, solo de la parte, la suya. Interesada.

¿Gibraltar? ¿Embajadas catalanas? ¿Europa? ¿El Sáhara? ¿Quién protege con sus leyes a un huido de la justicia española? ¿Waterloo? ¿Y de Venezuela qué sabemos nosotros?

Dice el Rey que «España tiene unas sólidas credenciales basadas en una política de seguridad que nos convierte en aliados leales y fiables, como atestigua nuestra participación en las misiones de la OTAN en el Flanco Este y nuestra contribución a las misiones de paz». Siento discrepar y recordarle al Rey que henos sido el único miembro de la OTAN que aceptando el 5% del PIB para el gasto de Defensa no lo cumplimos y que lo enmendamos mandando soldados allí donde otros no quieren. Eso, que en cualquier caso hay que consensuarlo, como toda la política exterior, parece que se nos ha olvidado. Lo de fiables tiene un largo recorrido muy discutible. Pregunten a nuestros generales y generalas.

Refiriéndose a Venezuela el Rey ha dicho: «…más allá del caso concreto de Venezuela, es nuestro apoyo, firme e inequívoco, al respeto del Derecho Internacional. No podemos —ni con la palabra ni con el silencio— asumir su conculcación sistemática; y es eso lo que vemos, con demasiada frecuencia, en nuestros días. Se trata de un salto atrás de más de un siglo: a un tiempo de vacío normativo que, con el agravante de la tecnología actual, plantea inquietantes escenarios de futuro». Seguro que son palabras medidas y acertadas, pero no por todos compartidas, palabras para un  ministro o presidente, pero no más allá. El símbolo debe de hablar en abstracto, sin dar nombres respetables. Por interés de lo que el símbolo representa que no es al Gobierno de turno. Lo de Venezuela no se liquida con lo del «Derecho Internacional» cuando nadie antes ha hecho nada por luchar, por defender al verdadero presidente de Venezuela, a la diáspora venezolana o, por ejemplo, a perseguir a los etarras refugiados en Venezuela. Embajador es el equivalente a prudencia y mesura.

¿Quién manda en la política Exterior?

Las carreras, militar y diplomática, han debido detenerse para lo que ahora se llama internacionalmente cooling break. Lo necesitamos.

Ya todo depende. ¿De quién depende…?

Dejo para el final la otra carrera, la judicial. La de jueces y juezas. No necesitan conferencias, de pascua ya es su cara. Todo lo aguantan menos que te saltes la Ley. Todo un poder ejercido desde sus más estrictos límites: la justicia que es honradez y verdad, todo lo contrario a otros poderes. En nombre del Rey. No necesitan que nadie les diga cómo actuar. Tienen un código. El de la justicia. Escrito en la Ley. Ejercen su poder en nombre del Rey, el símbolo de la unidad, de la igualdad para todos, sin ser de aquí o de allí, de este Gobierno o del otro. Aquí está claro quién manda. Lo de la Fiscalía General quería abarcarlo todo.

Casi lo consigue.

Porque el problema surge cuando el poder del Símbolo, tan trascendente, se confunde con otros poderes y en una mezcla de interrogantes te contestan con lo concreto, es decir te dan gato por liebre y tu te lo tragas porque nunca has probado otra cosa y no distingues.  Entonces surge la pregunta que te lleva a infinitas preguntas.

¿De quién depende el Símbolo? Ya saben.

«El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Nunca una pregunta tiene otra contestación que no sea otra pregunta.

Todo es un interrogante.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com 

12 enero 2026

Lo contaba a comienzo del año 2025. Poco a poco se cumple… Trump y su estrategia. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tensa espera. Guerra y economía o lo que es lo mismo: futuro. ¿Lo es Trump? Cuatro años por delante. El mundo no suele ir marcha atrás. Siempre avanza, pero a costa de tropiezos como Hiroshima y Nagasaki. Ser protagonista estelar es una tentación ¿física? Nunca olvidemos.

Es como si de repente alguien hubiese dado cuerda a los acontecimientos y su tictac ya resuena: «TrumpTramp».

Ayer había guerra. Hoy pretenden callar las armas y regresa la palabra envuelta en su espesa y agria bilis de mentira. Tregua hasta fabricar más ingenios bélicos.

Se habla del fin de la guerra en Ucrania. Es muy pronto. Pero hay que contemplarlo.

«Ya lo decía yo». Es la frase de los diletantes estrategas que juntan letras. El único que sabía lo que quería era y es Trump. Lo que no sabemos es hasta donde llega ese poder para cumplir su voluntad. La guerrra de Ucrania es una buena prueba. Rusia no va a ceder más allá. Sus límites ya los hemos puesto sobre el papel muchas veces. Crimea es intocable, los mares Azov y Negro suyos y en Kursk no debe quedar ni sombra de invasión. El futuro de Zelensky lo veo un tanto como trabajador neoyorquino. El resto, como Europa, forma parte de alguna migaja del negocio. El gas y la reconstrucción.

Las dictaduras actuales son democracias con ideologías sometedoras que restringen las libertades fundamentales de los ciudadanos, entre ellas sirvan como ejemplo dos sagradas: la propiedad y la seguridad. Europa a un lado, Asia al otro. Siempre algo las divide en vaivén este-oeste-este.

Europa no es una «Unión», sino una recopilación de leyes asfixiantes e inútiles. No hay Constitución y en su Parlamento se refugian los viejos mastodontes a rumiar su fracaso político. Ni cultura, ni idioma, ni orígenes; si acaso guerras, enfrentamientos a causa del vaivén. Ni seguridad ni propiedad.

Muy mal estábamos cuando Estados Unidos tuvo que ponernos bajo el rescate de un general y señalar un lugar: Normandía. ¡Que cosas! El lobo no se comió al póney: fábula de la actual Europa. Que sigue dependiendo de un sheriff  americano.

A la «Nueva Europa» hay que explicárselo casi todo. A los vividores a sueldo que han encontrado allí un retiro dorado -¡vaya vergüenza!- y a los Cancilleres que se pasean presumiendo de idiomas de guerra y acuerdos progresistas de hambre y miseria. Balbucean un idioma que desconocen: el patriotismo.

El fenómeno «Trump» es tan complejo, y sencillo a la vez, que puede ser que solo accedan a su comprensión los iniciados. No lo soy, pero la historia es un buen lugar para ver el futuro; con  más claridad que el presente. Hemos sido advertidos del peligro de manera insistente y a los dirigentes europeos les  ha sentado mal. Ahora nos queremos encaramar a los acontecimientos cuando la carrera está casi terminada y ya no se nos espera. Estos siguieron su curso y Europa insistió en el insulto y el rechazo a su defensa.

El 7 de octubre de 2023 practicó la tibieza, incluso algo peor, cuando era la misma guerra e igual ceguera; contra Israel y contra Europa.

Todos los esfuerzos eran inútiles, no había más solución que intervenir en los acontecimientos de manera inteligente. Era el momento. Rotos los Acuerdos de Abraham, el mundo árabe se echó a temblar. Ni Arabia Saudí ni los países del Golfo levantaban la voz, suelen hablarlo en secreto, pero saltaban las alarmas de futuro: Irán, o lo que es lo mismo, Hamás y Hezbolá, Gaza, Líbano, Siria, Irak, Yemen. Corea del Norte.

Rusia abría otro escenario que creía rentable. Quiso encender el mundo y se apagó su luz.

Europa, huida de África, desunida en su interior, no contaba para el proyecto por no tener ni fuerza ni poder.

Israel y Estados Unidos, con un apoyo interno y sagaz, como suele ser el de los árabes, acabó con el terrorismo de Gaza; limpió Líbano de terroristas y armas de Hezbolá que escondía delante de las tropas de la ONU; destruyó el poder de unos y otros en Siria y los dejó como carta fuera de la baraja por ahora. Irán quedó en entredicho por los propios persas que adoran más su milenaria cultura que la religión de sus ayatolás. La carcoma ha empezado a horadar sus púlpìtos. Ese mundo ya no existe.

Estados Unidos ha barrido en una estrategia impensable y digna de estudio. Ha roto los esquemas que algunos creían indestructibles. Rusia ha perdido. Le queda Corea del Norte. Vaya usted a saber. ¿Yemen? Una hora.

Habrá que tener en cuenta a China. No es su guerra. Por ahora solo pretende que sean los vecinos los que se enreden en discusiones de guerra. No es su momento. No ha alcanzado el desarrollo y liderazgo para asumir unos BRICS que solo han asomado la cabeza incapaces, por ahora, de ir más allá.

En resumen: a Putin se lo ha comido Trump en una maniobra envolvente por el sur. Está derrotado y solo le queda aceptar las condiciones del nuevo Sheriff que como buen  estratega sabe que debe dejarle vivo, asegurarle la retirada honrosa, y no imponerle una humillación. Las ojivas nucleares no aguantan una noche de vodka.

El vicepresidente de los Estados Unidos, James David Vance se dirigía a Europa: «Lo que me preocupa es la amenaza desde dentro: el retroceso de Europa en algunos de sus valores más fundamentales».

Habrá que arreglar eso.

Prometeo dio a la humanidad el regalo del fuego. Pero no era para las armas.

Dijo Océano:

«No hay beneficio mayor que el de parecer loco porque se es bueno».

Respondió Prometeo:

«Ese defecto parece ser el mío».

Así que, al parecer, era un loco. ¡Estos estrategas!

Normandía esta vez pasó por Gaza y llegó hasta el Dniéper. Putin es el perdedor.

Podría contarlo de otra manera, pero los movimientos que se reflejan en los mapas son inapelables.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Publicado en febrero 2025

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

Publicado en el diario La Región de Orense por General Dávila. Venezuela…

https://www.laregion.es/opinion/2026-venezuela-futuro-guerra_1_20260109-4116984.html

CRÓNICA DE UNA PASCUA MILITAR SIN PRESIDENTE Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Escribir para halagar es de mala educación, sobre todo hacerlo al dirigirse a los ejércitos donde las lisonjas son insultos. Aquí la más principal hazaña es obedecer y hay ocasiones que eso se convierte en un acto heroico. La disciplina es una forma de vida. Hasta para no cumplir con el deber hay que ser disciplinado. Es por ello que hay que tener criterio propio para saber cuando hay que estar y cuando echarse a un lado. Disciplina es decir la verdad y sostenerla incluso a sabiendas de que te costará el cargo, el puesto y el sueldo. No habrá ni siquiera puertas giratorias.

Perdón, no era de eso, sino de la Pascua Militar de lo que iba a hablar. No sé porqué se me ha ido el pensamiento en ese vuelo a París que ha impedido que el presidente del Gobierno acompañe a esos «sus soldados» cuya misión alguno de sus socios de Gobierno no comparten, incluso la comprometen. Un claro desprecio a sus Fuerzas Armadas. Es al presidente según la ley al que corresponde la dirección de la política de defensa y la determinación de sus objetivos, la gestión de las situaciones de crisis que afecten a la defensa y la dirección estratégica de las operaciones militares en caso de uso de la fuerza. Es decir: todo. Es el que manda y por tanto su ausencia ha sido muy comentada con tristeza y pena al no poder gozar con su presencia. ¿Cuál ha sido el motivo de su ausencia? París. Bien vale una misa. Claro que permítanme que dé mi visión personal. En estos momentos el presidente del Gobierno, al que la unidad de España no le preocupa ni ocupa, piensa en un nuevo Irak. Sus asesores y su inteligencia ven que puede cobrar de nuevo fuerza su figura con un gran ataque a Trump como si fuese Bush entrando en Irak. Venezuela será su Irak. ¿Le saldrá bien? Porque diga lo que diga la ministra de nosotros nadie se fía. Lo de la bandera y el pregón de Túnez instando a abandonar a EEUU a su suerte está a punto de producirse. Claro que esa suerte será nuestro final.

Pero vayamos al resumen de la festividad.

Podría resumirse este 6 de enero, Pascua Militar 2026, con una sola palabra: ¡GRACIAS!

Todos daban gracias a… Muy educados, elegantes y protocolarios. Para colmo la ministra de Defensa ha terminado con esa rotunda gratitud que desconoce los tratamientos. Es cortesía y norma exigible en ciertos puestos. Al menos dar ejemplo.

«Gracias a usted Señor». ¡Bien! ¡Gracias, chaval!

Pues lo de siempre, un vacío enorme.

Nadie habla de la unidad de España misión constitucional. Nada. No había nadie. Un día, dos días, tres días: ¡nadie! Todo llegó cuando llegó: tarde.

Sería bueno abarcar a todas las Fuerzas Armadas y no señalar especialmente a quien no está bajo su mando, dentro de la cadena de mando militar. Les confieso que empiezo, no soy el único, a estar cansado de que este Gobierno nos repase hasta la saciedad como excelencia militar la obra de Zapatero: la Unidad Militar de Emergencias (UME). En nada nos beneficia. Son excelentes por ser soldados no por ser la UME. La Legión o cualquier otra unidad de las FAS españolas son tan UME como ellos, como se ha demostrado en la riada de Valencia. Servir a España y a los españoles de una u otra manera. Claro que hay una intención a la vista.

Pues poca cosa más.

¿De la unidad de España qué? No. Ni se ha hablado y eso no es lo peor, sino que entre tanto uniformado ese detalle haya pasado desapercibido (supongo que no). Puede que eso de la unidad de España, su soberanía e integridad territorial, el respeto a la Constitución ya no formen parte de misión alguna y menos de las Fuerzas Armadas. Eso queda para el presidente del Gobierno que hoy encabeza la lucha contra los Estados Unidos de América como les gusta a ellos. No levantarse ante su bandera. No hace falta ya que con las palabras de la jurista ministra de Defensa dirigidas a Washington y la proclama que lleva el presidente a Europa en su elevada estatura, España se posiciona junto al Olimpo. No sé lo que dirá Zeus.

Prefieren la independencia. Enemigos de la dependencia.

Está claro que no escribo para halagar a nadie, pero a pesar de ello felicito a nuestros soldados que sin duda son los mejores del mundo, porque «todo lo sufren a pie quedo […] menos que les hablen alto».

Me quedo con D. Pedro Calderón. Quizá muy anticuado por no ser de la generación Z.

Estos son españoles, ahora puedo
hablar encareciendo estos soldados
y sin temor, pues sufren a pie quedo
con un semblante, bien o mal pagados.

Nunca la sombra vil vieron del miedo
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto.
Solo no sufren que les hablen alto.

Estos son españoles, ahora puedo
hablar encareciendo estos soldados
y sin temor, pues sufren pie quedo
con un semblante, bien o mal pagados.

Nunca la sombra vil vieron del miedo
y aunque soberbios son, son reportados.
Todo lo sufren en cualquier asalto;
sólo no sufren que les hablen alto.

No se ha visto en todo el mundo
tanta nobleza compuesta,
convocada tanta gente,
unida tanta nobleza,
pues puedo decir no hay
un soldado que no sea
por la sangre de las armas
noble. ¿Qué más excelencia?

Feliz Pascua Militar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

6 enero 2026

ANTE LA PASCUA MILITAR YO ME PREGUNTO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

La Pascua militar debería ser un momento de intimidad castrense entre los soldados y su Mando Supremo, el Rey. Sin temores ni rencores. Sin oscuras conspiraciones que tanto las hay ahora en sectores con más poder que el militar que hace ya muchos años dejó de serlo para convertirse en la institución más democrática de la nación española, con permiso de todos ustedes y para servir a Dios (eso era antes allá por Flandes) y a usted (no a todos por lo que comprobamos). Intimidad para hablar de lo que hablan los soldados: su misión, sus deberes, quereres y abrazarse con el debido respeto en la amistad, el compañerismo, la unión y socorro. Sin alharacas ni incumplidos deberes.

Ocurre todo lo contrario. La Pascua Militar se ha convertido en una exhibición ministerial que a nadie interesa; menos que a nadie a los militares, hartos de que nos vendan la burra.

Perdónenme el tono, pero es que me sitúo  a la altura de lo que nos enseñan y con diligencia aprendemos todos. Hay que hacer como ves hacer.

Pues como decía, lo que debería ser y lo que es son sinónimo y antónimo.

Dicen que su celebración consiste en un análisis ponderado de logros y futuribles buenas intenciones. ¿Tratará la ministra de Defensa entre sus logros la magnífica relación con nuestros socios y aliados norteamericanos? Convendría destacar una señal muy visible en las palabras de Trump tras la extracción del dictador Maduro de Venezuela. «Esto no es un juego». La Defensa no es un gimnasio ni una cabalgata de regalos ni es apta para juegos personales con la nación. Aquí se trabaja a diario con las armas, les guste o no. Alguno de los socios del Gobierno son una prueba evidente del mal uso de ellas.

La Pascua Militar debe venir precedida de una clara idea de la Defensa de España, de quiénes son nuestros aliados y de nuestra sólida postura en defensa de la unidad de España y de todos los españoles, incluso de los que no piensan en ello, pero sin engañarnos con tibieza solo para mantenerse en el poder. No puedo olvidar el recadito del presidente Trump a cierto mandatario: «Tiene que cuidar su trasero». Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

¿Cómo será nuestra Pascua Militar del 6 de enero de 2026?

El sentido común me dice que para analizar el trabajo de las Fuerzas Armadas durante el año 2025, hacer balance de sus resultados y ver diáfano el futuro, deberíamos partir de su misión constitucional y así comprobar si estamos en el camino o desviados de él.

Sé que lo que digo es utópico, me adjetivarán, pero preferiría una respuesta que quizá esté también en la Constitución.

Le llamo ser coherente, porque en el artículo 8, Título Preliminar, está indicada de manera rotunda y a la vez irrechazable la misión de las Fuerzas Armadas.

En el año 2017 se puso en riesgo la unidad de España, ¿lo recuerdan? y precisamente garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional es la misión de las Fuerzas Armadas. Dicho sea sin molestar ni crear alarma alguna. ¡Dios nos libre!

He reparado en el mensaje del Rey en la Pascua Militar del 6 de enero del 2018. Tres meses antes, el día 1 de octubre,  se produjo el golpe de Estado en Cataluña. Ante ello el Rey pronunció un inolvidable (¿olvidado?)  discurso. Fue firme y contundente ante cualquier intento de romper la Unidad de España. Por ello y ante hechos tan cercanos y que afectaban tan de cerca a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas esperábamos alguna palabra referente a esa unidad en la Pascua Militar de aquel año.

Nada. No se pronunció la unidad de España. Solo se escucharon palabras de ánimo: «A seguir cumpliendo con vuestra misión de servicio a España…».

La pregunta era obvia: ¿Cuál?

¿La enmarcada en la OTAN, en la Unión Europea (que no tiene Ejército), o las nuevas asignadas como «Emergencias»? ¿O la constitucional? No son preguntas hueras ni llevan intención crítica negativa, sino necesaria aclaración ante un hipotético panorama dado el visible y real intento (que persiste) de ruptura de España. Porque si reparamos, el Congreso de los Diputados español es un lugar donde la mayoría que manda se ausenta cuando el Rey acude (ha ocurrido con la celebración de los 50 años de la proclamación del Rey Juan Carlos) y no se puede oír hablar de la unidad de España sin que aflore la división.

En octubre de 2017 se cometieron delitos como la sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia que son muy graves, pero el Ejecutivo de España, después del Golpe de Estado, reaccionó con el indulto y la amnistía (con intérpretes amañados) y para colmo se sostiene en el gobierno gracias a ellos y con ellos, dirigidos por un prófugo de la justicia que se refugia en Europa.

No fue necesario acudir a las Fuerzas Armadas (siempre en prevengan), pero pasito a pasito nunca se sabe y es conveniente tener todo explicado y subrayado.

Que la Ley diga una cosa y los hechos otra requiere un explicación: ¿cuándo, cómo, dónde? Hay que determinarlo, pero no sigamos jugando con las hipótesis.

Todo aquello del 2017 pudo ser el principio y el final para después todos seguir la senda constitucional, pero lo que vemos es todo lo contrario y el Gobierno sigue atado y bien atado al independentismo por no hablar de su proximidad a aquellos que heredaron el mensaje de la banda terrorista ETA.

No es retórica esto que planteo a no ser que la Constitución pueda entenderse como una carta a los Reyes Magos, llena de buenas intenciones, pero alejada de la realidad de sus mandatos. Puede que sea política y por eso hay que explicar cuales son los planes.

Comprendo la dificultad de hablar de ese tema, tan constitucional, tan huidizo, tan grave.

Comprendo que las Fuerzas Armadas no son un «poder» ni deben ni pueden entrar en esa polémica de vigilancia constitucional, ¡hasta ahí podíamos llegar!

Comprendo que hay un Poder Judicial y un Tribunal Constitucional, todo eso lo comprendo y es justo y equitativo, pero no acabo de comprender por qué y para qué ese artículo 8, por qué su encaje en el Título Preliminar y tampoco entiendo cómo y cuando hay que cumplirlo (¿cuando ataquen los rusos o cuando nos aprieten en Ceuta?).

Soy muy consciente de que el día de la Pascua Militar no es el más apropiado, dadas las circunstancias, para explicar el artículo 8 y su encaje en el Título Preliminar. Tampoco Su  Majestad debe dar lecciones constitucionales.

Pero dado que es el día de más arraigo militar, en el que el Rey, Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, se dirige a sus soldados tampoco sonaría mal un canto a la unidad de España y al juramento a la bandera.

No quedan ahí los interrogantes sobre nuestra misión de «garantizar la soberanía, independencia e integridad territorial… «.

Territorio español es Gibraltar. ¿O no? Uno ya no sabe. Porque si Gibraltar no es español mejor hablamos de otras cosas, aunque la Asamblea General de Naciones Unidas lo dijo bien claro en su Resolución de 1967: “considerando que es una situación colonial que destruye la integridad territorial de España”. Nuestra integridad territorial no será firme hasta que Gibraltar sea español, pero los pasos que se están dando van por otro camino. El Gobierno de España ha llegado con la Unión Europea y el Reino Unido a un acuerdo para que se firme un Tratado que (en la práctica) aleja cada vez más a Gibraltar de lo que es: territorio español. Gibraltar se convertirá de nuevo en una humillación de Reino Unido y Europa a España. Todo ello a través de un engaño del Gobierno que pacta con Europa una farsa llamada «Prosperidad compartida» a  través de la cual Reino Unido seguirá manteniendo sus misiles y submarinos nucleares en territorio español. ¿Integridad territorial? Hemos denunciado en este blog numerosas veces cómo nos han retirado de la defensa y vigilancia del Estrecho, como nos han echado del lugar de mayor importancia estratégica para España y que no hemos sabido vender ni defender: el Estrecho de Gibraltar. A nadie en España le importa. ¿A las Fuerzas Armadas? ¿Por qué nunca se habla del tema o se mira para otro lado? Creo que ha llegado el momento de preocuparse seriamente por la expansión de Gibraltar más allá del istmo.

Hay más cosas que desde el punto de vista militar conviene recordar de este año 2025.

El patrullero de la Armada «Furor» se hizo a la mar en defensa de un objetivo todavía desconocido por todos, ¿en defensa de nuestros ciudadanos? Fue y sigue siendo digno de examinar ese apoyo militar a la «Flotilla» de dudosa legalidad, con la asistencia del buque «FUROR» y posteriormente de un avión del Ejército del Aire y del Espacio (A400). Apoyo a todas luces a una flotilla compuesta por personas particulares que defendían una causa que por muy justa que parezca era algo particular y de dudosa financiación y respaldo. ¿Se ha utilizado a las Fuerzas Armadas en lo que dicen ha sido un apoyo a españoles en riesgo cuando la realidad ha sido un gesto de fuerza provocadora a Israel? ¿Han convertido intencionadamente una cuestión privada en cuestión de Estado, usando la maquinaria estatal de las Fuerzas Armadas como seguridad privada, lo que es un peligroso antecedente y nos señala como nación alejada de los procedimientos democráticos en el uso del poder de la Fuerza, que debe siempre ser consultado al Parlamento, sede de la soberanía nacional?

¿Hay más?

En un ataque descontrolado e incomprensible el Gobierno de España y sus socios señalaron a Israel como genocidas y al insulto siguió el embargo de armas que nos ha dejado indefensos, pero solo un ratito, claro. En cuanto se han dado cuenta, no de la indefensión que nada les importa, sino de la situación empresarial de nuestra industria de armas como consecuencia del embargo, bajaron el tono que ha pasado a ser simple retórica.

¿De los misiles multipropósito Spike LR2? ¿De los sistemas de comunicación entre las pequeñas unidades? ¿ Del Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM), que sustituye a los cohetes Teruel? ¿De las torres del vehículo de combate 8×8?¿De los morteros sobre VAMTAC? ¿De los sensibles sistemas del Ejército del Aire y del Espacio? ¿O de la Armada? ¿Helicópteros de ataque? Por no seguir enumerando sistemas de armas y equipos de inteligencia que utilizan tecnología israelí. Pelillos a la mar.

Pues poco más. Una verdadera Pascua que podría terminar así: «Si quieren ayuda que la pidan«. Las inundaciones de Valencia dejaron al descubierto a mandos utilizados y que gustosamente se prestaban a la escenificación, al margen de ser utilizados los medios militares en apoyo de la población tarde y mal.

No vamos a obviar el mal uso que se hace del personal de tropa al que, sin consideración alguna, se le da de baja y retira de los ejércitos al cumplir los 45 años.

En fin hay más, pero los ejemplos son suficientes.

Hoy es imposible eludir el panorama internacional y más que nunca necesario analizar con rigor nuestra posición ante este futuro incierto que ya está aquí. Un futuro donde la fuerza de los ejércitos está detrás de las palabras. No es nada nuevo: «¿Cuántas Divisiones tiene el Papa?», ¿lo recuerdan? España se juega mucho, casi todo, y la tibieza solo conduce al vómito. No son flores ni piropos lo que necesitan nuestros ejércitos, sino un serio compromiso con la Defensa y unidad de España expresado con rotunda claridad. Debemos saber el lugar en el que nos posicionamos en defensa de nuestros intereses tanto internos como externos ¡tan dependientes uno de otro! Ha sido un triángulo muy peligroso el que hemos constituido apoyados en la Venezuela de Maduro junto al Irán de los ayatolás, dos vértices en los que se ha sustentado demasiado nuestra política gubernamental que ha planteado dudas evidentes sobre nuestra confianza, algo que afecta directamente a nuestra Defensa. Y por tanto a nuestras Fuerzas Armadas.

España queda en una situación crítica cuando el presidente de su Gobierno después de haber flirteado, y tolerado, con el régimen criminal de Maduro, acusa a Estados Unidos de haber violado el derecho internacional y humano sin él mirar lo que tiene dentro de su Gobierno. Señala al presidente de los Estados Unidos de América como responsable de crear un clima en Venezuela de incertidumbre y belicismo. Tenemos un nuevo portavoz a lo Zapatero en Túnez. Aquello supuso una insuperable pérdida de confianza en nuestras Fuerzas Armadas difícilmente recuperada. Ahora será definitiva. No habrá servicio de Inteligencia ni Fuerzas Armadas dispuestas a confiar en nuestra palabra. Haciendo uso de la metáfora: hemos perdido la guerra al lado de Maduro. Será el hundimiento de nuestra economía en particular de la industria de guerra. Si nuestro futuro como nación unida y fuerte era incierto ahora tenemos la seguridad de que nuestra Defensa corre mayor riesgo que nunca.

¿Nos lo explicarán en el día de la Pascua Militar o seguiremos mirándonos en el espejo de Blancanieves?

Estoy deseoso de escuchar el mensaje de esta Pascua Militar donde espero palabra y no retórica. La primera construye el lenguaje militar, la segunda solo ficciones.

Tengan una Feliz Pascua Militar.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 enero 2026

 

NOCHE DE REYES. Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (R.)

 

Los Reyes Magos y Sabios camino de Belén.

«Melichior, Gathaspa y Bithisarea» eran unos Magos ( denominación que recibían los  sabios y astrólogos en el  Antiguo Oriente), que  orientados por una estrella llegaron a Belén para adorar al Rey de los judíos que acababa de nacer.

A diferencia de la tradición de orígenes paganos de los pueblos germánicos y celtas,  adornando un árbol en las celebraciones del solsticio de invierno,  la de los Reyes Magos sí es una tradición religiosa, aunque el hecho de que nos traigan regalos podría ser una costumbre pagana. Como tradición cristiana,  podríamos pensar que su historia apareciera con frecuencia en la Biblia, aunque lo cierto es que en ella apenas se dan detalles sobre los Santos Reyes, los Magos de Oriente, los Sabios de Oriente o simplemente los Reyes  Magos, como vulgarmente se les conoce.  Ni dice  que sean tres, ni que sean reyes.

Las únicas referencias escritas que tenemos las encontramos en  el pasaje de Mateo 2:1-12, texto que forma parte del Nuevo Testamento, cuando describe la visita de los magos de Oriente a Jesús. «Unos Magos  que venían de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando» ¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo».

También lo anuncia la «Torah», el libro sagrado para todos los judíos, tanto para los de la diáspora como para los de la propia Judea, con estas palabras:―«Y tú, Belén, Tierra de Judá, no eres, ni mucho menos, la menor entre las ciudades principales de Judá; porque de ti saldrá un Jefe, que será pastor de mi pueblo, Israel»

La más  clara se encuentra en el Libro de Isaías en su Capítulo 60, cuando afirma: “Y de esta manera, los hombres sabios de Oriente se han convertido en reyes, y con ellos han entrado en la gruta  los camellos caballos y elefantes” .

Para crear mas  dudas, en el cuarto capítulo del libro «La infancia de Jesús» del Papa Benedicto XVI, se afirma que «Los Sabios de Oriente» procedían de Tartessos, la primera civilización de Occidente, que se desarrolló en el triángulo formado por las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, y que al  parecer, tomaron  como eje de progresión el río Tartessos, que los romanos llamaron: primero Oleum flumen (río de aceite),  después Betis, y los árabes Guadalquivir (río grande). 

Los Reyes Magos, podrían ser unos eruditos estudiosos de las estrellas en su deseo de buscar a Dios. La referencia a una  estrella en el Oriente puede ser simplemente una alusión a la navegación astronómica, y es que para recorrer esas grandes distancias, los Reyes Magos se guiaron mirando al  cielo.

La leyenda también dice que hubo un «Cuarto Mago» procedente de Chipre que se llamaba Artabán.  No llegó a  Belén porque en el camino, ayudó a un joven que se encontraba malherido tras haber sufrido un robo, y cuando quiso volver con los otros tres se perdió al equivocarse de estrella. Pero como bien sabemos, Artabán es conocido por ser el personaje ficticio del cuento navideño  (El otro Rey Mago), escrito  por Henry van Dyke, teólogo presbiteriano estadounidense.

Siendo niño, el milagro de los Reyes Magos me lo contaron así, y así lo cuento: Érase una vez hace muchos, muchos años, tres reyes que además de ser muy sabios, eran capaces de leer e interpretar las estrellas. Uno vivía en Europa, otro en Asia y el tercero en África, los tres continentes entonces conocidos, y los tres pasaban noches y noches mirando las estrellas, pero lo que ninguno sabía es que una de ellas cambiaría su vida por completo.

El rey europeo Melchor, de larga barba blanca y gran estatura, una noche mirando el cielo desde su palacio, de pronto vio una estrella fugaz, que se detuvo arriba en el firmamento y que brillaba más que las demás. Se sintió tan intrigado que decidió encaminarse hacia el horizonte, y para verla más cerca cogió su camello bactriano de dos jorobas, y partió de viaje. Llevaba como ofrenda al  niño, «oro», símbolo de la realeza de Cristo.

Gaspar, que  reinaba en Asia, sus cabellos y barba eran castaños, y como Melchor era un hombre de gran sabiduría. También vio la estrella desde su castillo y sin pensárselo dos veces, montó sobre su  caballo árabe y emprendió la marcha tras la preciosa luz. Como regalo  llevaba «incienso», pues su  aroma se considera una ofrenda a Dios, y su fragancia se asocia con la elevación de las oraciones al cielo.

En África, un rey negro  famoso por sus predicciones astrológicas, también se encontraba una noche mirando el firmamento. Su nombre era Baltasar y sobre su castillo se posó la brillante estrella.  Corrió a sus establos, montó en uno de sus elefantes de sabana y se encaminó tras ella. Como regalo llevaba  «mirra»,  símbolo de la naturaleza humana del Señor, pues la mirra es el perfume que se utilizaba para ungir los cadáveres.

Al cabo de unos días de viaje, los tres reyes se encontraron en el camino, y comenzaron a hablar del firmamento y de aquella nueva estrella que les atraía poderosamente. Los tres llegaron a la misma conclusión: la estrella les llevaría al nacimiento de un nuevo rey. Tras un largo viaje llegaron hasta Belén, justo allí donde se había posado la estrella, y encontraron con gran alegría, tal como habían pensado, al Niño con sus padres María y José. Una vez acabada la ofrenda de los regalos, los «Magos»  regresaron a sus países por distinto camino del que vinieron, a fin de burlar al sanguinario Herodes.

Emilia Pardo Bazán nos  relata ese regreso en su precioso cuento «Visión de los Reyes Magos» ― «Es de noche: la estrella no los guía ya; pero la luna, brillando con intensa y argentada luz, alumbra espléndidamente la planicie del desierto. La sombras del camello, caballo y elefante se agigantan sobre el suelo blanco y liso, y a lo lejos resuena el cavernoso rugir de un león».

Pasados los años, los «Sabios» se convirtieron al cristianismo, fueron bautizados por Santo Tomas, y posteriormente  ordenados obispos. Se sabe que padecieron martirio  el año 70 d.C, la tradición sitúa el martirio de los Magos en la ciudad de Sebaste de Armenia, en la región montañosa del Cáucaso entre Asia y Europa.  Allí fueron crucificados  cabeza abajo por orden del rey Abgan.  Sus cuerpos fueron enterrados en un único sarcófago que estuvo escondido, hasta que en el siglo IV Santa Elena, la madre del Emperador Constantino el Grande, en su peregrinación a Tierra Santa, lo encontró en Saba (hoy Yemen) y lo trasladó  a Constantinopla, por entonces  capital del Imperio Romano. Más tarde, San Eustorgio visitó al Emperador para que aprobara su nombramiento como arzobispo de Milán, y recibió como regalo el sarcófago.

Años más tarde, en Milán, lo colocaron en una capilla dedicada a los Reyes Magos en la Basílica de San Eustorgio, y allí permaneció hasta 1162, cuando Federico Barbarroja saqueó la ciudad, llevándose las reliquias como parte del botín. Posteriormente  las donaron al arzobispo de Colonia, y desde entonces, las reliquias de los Tres Reyes Magos se encuentran en una arqueta gótica triple, cubierta de plata dorada. En su tapa tiene esculpida una estrella y la inscripción: «Sepulcrum Trium Magorum» (Sepulcro de los Tres Magos). Es el relicario más grande  del mundo occidental y se encuentra detrás del altar mayor de la Catedral de Colonia en Alemania.

Hasta aquí, lo que dice la historia y la leyenda referente a los Reyes Magos, teorías en las que creo, pues son cosas que pudieron no suceder nunca, pero que  han existido siempre. Si os dicen que han visto pasar a un caballo, un camello y un elefante siguiendo a una estrella,  creedlo.  La crisis que asusta a cuantos amamos a esta parcela animalista, es un producto lógico de la técnica maquinista en que vivimos, pero la vida animal es muy “terca” y se reserva siempre una baza final para burlarse de esa técnica.

Hace unos años, muchos niños también lo creían y  se lo pasaban en grande, cuando oían estas historias mezcladas con el poema de Gloria Fuertes sobre los Reyes Magos, titulado «El camello cojito» (Auto de los Reyes Magos).

«El camello se pinchó. Con un cardo en el camino. Y el mecánico Melchor. Le dio vino. Baltasar fue a repostar. Más allá del quinto pino. Acercándose a Gaspar, Melchor le dijo al oído:Vaya birria de camello que en Oriente te han vendido»…

Hoy, nuestros Reyes, y no me refiero a los Magos, sino a los nuestros, los de España, son los únicos que siempre están donde deben estar. ¡Que lejos queda cuando se decía!: ―«Ni el Rey oficio, ni el Papa beneficio», como leemos en la divisa  del escudo de armas  de Medina del Campo, municipio​ español de la provincia de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León, que cuenta con el título de villa.

En la tragedia de Valencia, por supuesto que tenían que estar allí. Es más, creo que hicieron historia estando, mientras otros se perdían huyendo en medio de la histeria. Maldita  riada de agua asesina, con tantas barreras como encontró, no alcanzó el mar, con lo que el gran desastre hubiera sido menor. Me pregunto como Rafael Alberti: ―¿Quien monta el caballo, de espuma azul de la mar?. De un salto, quiero cabalgar la mar. ¡Amárrame de tus cabellos, crin de los vientos del mar!. De un salto, quiero ganarme la mar. (Del poema A galopar)

La noche del 5 de enero, la Noche de Reyes, como todos los años, sacaré del baúl de los recuerdos  las botas altas de montar a caballo, y  bien limpias  las pondré en el balcón al lado de los zapatos de toda la familia,  cubos con agua y  pienso para los animales, y unas copitas de licor con algo de turrón  de guirlache para los cansados Reyes Magos.

En casa, es costumbre desayunar al día siguiente el Roscón de Reyes con su sorpresa y haba, que siempre me toca, por lo que tendré que pagarlo un año más.

Este año a sus Majestades  les pediré  un deseo  que tengo desde hace tiempo,  una letra para nuestro Himno Nacional, y cierro el deseo con la esperanza  que los maestros  la enseñen en los colegios desde primero de Primaria. Siempre  me dio la sensación que oírlo sin cantarlo era como tomarse unas ostras planas de Arcade en un táper de plástico maridadas con un vaso de  agua.

A pesar de toda la tecnología de hoy, esta tradición de la noche de Reyes  perdura en el tiempo, y no me queda más remedio que acostarme pronto, pues aunque algunos crean que las historias de los Magos y Sabios de Oriente nunca  sucedieron, para mi, como ya he dicho, existirán siempre, por eso la noche de Reyes,  un año más, en mi eterno duermevela, con un ojo abierto y otro cerrado, veré a los padres y abuelos de muchos niños, con gran cautela, depositar los juguetes a los pies de las camas de sus hijos y nietos.

¡Todos a dormir que llegan los Reyes Magos!

Ángel Cerdido Peñalver. Coronel de Caballería (R.)

Blog: generaldavila.com

Zaragoza 5 de enero de 2026.   

En «LA ESTIRPE DE LOS LIBRES» Canal de YouTube de Iker Jiménez

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM

La paradoja de la «Prosperidad compartida» con «El País de las Maravillas» (Gibraltar)

En 2018, Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano, publicó un artículo titulado «Brexit: de mentira en mentira hasta la hora de la verdad»[i] . Empieza con una descripción llamativa: «Exageraciones, desinformación, trampas, autoengaño, quimeras. El Brexit ha sido el territorio de la mentira desde mucho antes del referéndum de 2016».

Al salir el Reino Unido (RU) de la Unión Europea (UE) arrastró a su colonia militar de Gibraltar con su población de 40.000 habitantes que, en esta ocasión, se mostró muy poco afín a los sentimientos de los británicos. Además, la decisión unilateral del RU supuso un riesgo existencial para la economía y la forma de vida de la población de la colonia así como para la operatividad de la base militar, razón de ser de la presencia británica en el Peñón.

Por lo anterior, la nueva relación de RU con la UE tiene que incluir a Gibraltar; lo hará mediante un tratado que desarrolla los términos del «Acuerdo UE-Reino Unido en relación con Gibraltar» alcanzado el 11.06.2025.

La declaración conjunta[ii] (UE, España, RU, Gibraltar) que se publicó en esa fecha incluyó, entre otras cosas, la expresión: «El principal objetivo del futuro Acuerdo es garantizar la prosperidad futura de toda la región. Para ello, se eliminarán la totalidad de las barreras físicas… los chequeos y los controles sobre las personas que circulen entre España y Gibraltar… Esto traerá confianza, seguridad jurídica y bienestar a los habitantes de toda la región, promoviendo una prosperidad compartida… ».

Aquí es en donde encontramos la relación con lo escrito por Ignacio Molina en 2018.

«El flautista de Hamelín»

En España, que no en Gibraltar ni en RU, «la prosperidad futura de toda la región» se entiende prioritariamente y por razones obvias como «prosperidad compartida» -palabras que se incluyen en el Comunicado- de la Comarca con Gibraltar, mientras que la eliminación de «la totalidad de las barreras físicas» se entiende como la «eliminación de la verja».

Gracias al ingenio surgido en algún gabinete de acción psicológica tenemos a la flauta utilizada en Hamelín[iii] transmutada en dos expresiones que ya podemos considerar también «históricas»: «prosperidad compartida» y «eliminación de la verja». Igual que ocurrió con los niños en la Baja Sajonia en el siglo XIII, ahora tenemos a una parte de la población de la Comarca y, desde luego, a una parte muy importante de la clase política y de los medios de comunicación social del Campo de Gibraltar, con algunos de ámbito nacional, que siguen a los flautistas de nuestro tiempo y no se paran a pensar cuál es la realidad de esas dos expresiones que tanto éxito tienen ni a dónde nos llevan.

La eliminación de la verja

A este reclamo le dedicamos un artículo aquí en el Blog del General Dávila el 17.10.2025. Conviene reiterar que para «circular entre España y Gibraltar» es suficiente con suprimir las garitas de la policía y las barreras correspondientes situadas en la carretera; ni las personas ni las mercancías suelen pasar por vías no predeterminadas ni atravesar la pista de aterrizaje fuera de ellas.

Eso sí, cabe preguntarse a qué verja o tramo se refieren nuestras autoridades cuando celebran que «Con esto desaparece la verja, el último muro de la Europa continental» puesto que la ilegal verja británica que corta en dos el istmo español no puede desaparecer ni tampoco puede considerarse como un «muro»; ya tenemos el paso garantizado a través de ella, gracias a la flexibilidad de niveles cósmicos de nuestras autoridades, y no existen las minas antipersonas, ametralladoras, perros etc. que caracterizaban al muro (este sí) que «protegía» a la población de la República Democrática de Alemania.

Bastantes limitaciones tiene la seguridad del aeródromo militar de RAF Gibraltar como para que se suprima la protección que supone la verja que impide la intrusión de vehículos, personas y fauna local.

La «prosperidad compartida» abierta en canal

El 30.05.2025, un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga compuesto por Miguel García Guzmán, Carmen Moreno Campos, Javier Moreno Díaz, Cándido Navas Campaña, Ángela Navarro Romero, José Joaquín Ortiz Maldonado y Jaime Pérez Bueno, dirigidos por la profesora de Derecho Internacional Público María del Pilar Rangel Rojas, desarrolló un exhaustivo y muy documentado trabajo para «evaluar si el término de prosperidad compartida es una realidad para el Campo y España, o por el contrario un concepto creado para justificar ante la sociedad la firma de un tratado que permita la retirada física de la Verja, sin importar el impacto real que pueda tener sobre la economía del Campo de Gibraltar». Dicho con otras palabras, trataron de desentrañar la paradoja de la «prosperidad compartida». Este trabajo se encuentra disponible en Internet, publicado por la Universidad de Málaga[iv].

Gracias a la hospitalidad de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP)- Campo de Gibraltar, ubicada en La Línea de la Concepción, la directora del grupo y los cuatro primeros de los alumnos citados presentaron su trabajo el 09.12.2025 en la sede de la UIMP ante el público que llenaba la sala. Comprobamos el rigor, la seriedad, los conocimientos, el aplomo y el convencimiento de los presentadores que no se dejaron intimidar por algunos de los presentes.

Las palabras iniciales las pronunciaron el madrileño D. Manuel Abellán (teniente de alcalde de La Línea), D. Fernando Saavedra (Patrono de la Fundación UIMP-Campo de Gibraltar) seguidos por la profesora y el historiador linense D. Alfonso Escuadra. Después se formó una Mesa Redonda en la que cada uno de los alumnos presentó un aspecto diferente del trabajo. Al terminar, el turno de preguntas y respuestas se convirtió en un debate sorprendente, inimaginable hace sólo un año, con notables expresiones contradictorias e incluso el reflejo del entreguismo hacia Gibraltar de algunos de los presentes.

Manuel Abellán San Román (La Línea 100×100)

Habló en nombre del Alcalde. Muy pocas palabras, suficientes para comprobar que su opinión  (o la del Alcalde al que representaba) sobre el tratado futuro, plena de optimismo, parece que rebasa incluso la propia de las consignas que emanan de Gibraltar: «lo que se avecina es emocionante»,  «es una oportunidad histórica para esta ciudad», «estamos expectantes por la firma del acuerdo, esperemos que para bien», etc. etc.

No mencionó algunos problemas que se avecinan como los de vivienda, los impuestos que no van a recaudar etc., ya expresados por su Alcalde en ocasiones anteriores pero de los que quizá no se informó adecuadamente y que posiblemente sí que alcancen la categoría de «históricos».

Alfonso Escuadra

Explicó que es muy importante hablar de Gibraltar pues si no se hace, tampoco se habla de La Línea, quizá porque así se ha pretendido. Destacó que Gibraltar es una zona de alto riesgo, como se demostró durante la Segunda Guerra Mundial ya que Gibraltar es por encima de todo una base militar, aunque los habitantes de esta Comarca no la vean. Una base importante y poderosa pero que siempre tuvo su talón de Aquiles en el istmo.

Explicó cómo los británicos, conscientes de lo escaso del territorio del Peñón, a partir de la ocupación trataron por todos los medios de aumentar su «propiedad» y su seguridad avanzando hacia el norte. Así fue como llegaron hasta el límite –que no frontera- que hoy día materializa la verja levantada ilegalmente por ellos mismos en 1909 y que parte en dos el istmo, que es español en su totalidad.

Tras desarrollar exhaustivamente el papel jugado por la verja durante la II Guerra Mundial en condición de límite y sistema de control y seguridad, Alfonso Escuadra dejó bien claro ante los presentes cómo los británicos, que consideran sus «intereses eternos y perpetuos», siguen movidos por los mismos objetivos de hace más de 300 años. No obstante tienen en su perjuicio que el límite de la verja les impide continuar con su tradicional expansión hacia el norte. Expansión que hoy se hace tan necesaria para disponer de viviendas para su población y de espacio, tanto para el esparcimiento como para su economía que siempre tuvo en la base militar su beneficiario último. En este sentido es de sobra conocido su interés en mantenerla operativa y de bajo coste, para lo cual necesitan a los trabajadores españoles, mano de obra barata, a los que no dudan en utilizar como rehenes a la hora de presionar a España. Es evidente pues que los problemas que hoy frenan su expansión y su prosperidad (la de los británicos) se superarían gracias a la fluidez de paso hacia o desde La Línea, sin controles para personas ni mercancías.

Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga

Pilar Rangel hizo la introducción explicando que esta iniciativa es propia de sus alumnos; deriva de un ciclo de conferencias sobre Gibraltar que organizó en su Universidad en marzo de 2024. Este trabajo lo hicieron sus alumnos con sus propios recursos y en sus ratos libres. La presentación la hicieron entre todos y resultó exhaustiva cubriendo numerosos campos por lo que en estas líneas sólo nos referiremos a lo más llamativo.

Fiscalidad

Empezaron refiriéndose a la fiscalidad en Gibraltar, «considerado por España como una jurisdicción no cooperativa debido a la nula tributación efectiva y la opacidad en el intercambio de información», expusieron datos numéricos sobre el «abismo fiscal» comparando los de Gibraltar y los de España, el sistema regresivo de IRPF de Gibraltar, «la anomalía empresarial con la desproporción masiva entre el número de empresas registradas (12.651) y la población activa real (unos 16.500), lo que evidencia la creación de sociedades instrumentales sin actividad económica real en el territorio». Se refirieron a las cuentas públicas y a la desigualdad; destacaron que en 2023/24 tuvieron en Gibraltar unos ingresos totales de 724M£ con un aumento de recaudación que no proviene de empleo productivo sino de rentas altas; la renta per cápita en Gibraltar es superior a los 100.000 € con un salario medio de 43.000 € mientras que en España es de 26.940€.

Bunkering

Por su relación con la fiscalidad destacaron el impacto del bunkering con Gibraltar como «único puerto europeo libre de tasas al combustible lo que le convierte en el tercer mayor proveedor de diésel de España»; no olvidaron mencionar el «fraude del IVA» con sus «estimados 1.800M€ que se consiguen mediante tramas de operadoras que importan sin tasas y desaparecen antes de liquidar el impuesto».

Tabaco

El negocio del tabaco no es ajeno a la prosperidad de Gibraltar, con «18,5M cajetillas importadas en 2023, lo que supone 31 cigarrillos diarios por habitante, incluyendo bebés». «El memorando de 2018 limita el diferencial de precios al 32% (respecto a España)» [conviene recordar que se refiere al vendido por minoristas, no al de mayoristas, lo que tiene sus consecuencias]. «La pérdida de recaudación directa  anual para la Hacienda española es de 212M€», con «48,5M de cajetillas de contrabando».

Como conclusión respecto a la fiscalidad, destacaron el «desequilibrio estructural con un modelo actual que empobrece al Campo de Gibraltar absorbiendo su base imponible mediante ventajas fiscales agresivas». Además, «las empresas radicadas en el Peñón operan con reglas de juego desiguales (0% IVA, 12,5% Sociedades) afectando al tejido empresarial español».

Infraestructuras portuarias

Destacaron como «el Puerto Bahía de Algeciras está sujeto a un estricto marco normativo» [no así el del Peñón] y sufre una «asimetría impositiva respecto a Gibraltar».

Las condiciones de Gibraltar facilitan colisiones y derrames; los barcos que utilizan los servicios del Peñón, «con una diferencia de precios considerable respecto a Algeciras», fondean fuera de las zonas reservadas y sufren las consecuencias de los vientos y corrientes.

Vista de la mitad norte de la base naval; parte utilizada con fines comerciales. A la izquierda, al fondo, el puerto de Algeciras.

Pese a lo dicho, «hay una situación de dependencia» [quizá debido a la muy limitada superficie en tierra en Gibraltar respecto a Algeciras] por lo que cabe preguntarse qué es lo que puede aportar Gibraltar para la «prosperidad compartida».

Infraestructura aeroportuaria

El aeropuerto fue construido en «el único lugar posible que da garantías para poder operar aeronaves. [Pero esto] no implica que el emplazamiento de la pista sea adecuado y seguro». Explicaron las limitaciones más importantes que lo convierten en un aeropuerto peligroso y son, entre otras, las meteorológicas (vientos, nieblas etc.) y las estructurales (proximidad del monte y de los núcleos urbanos) lo que les lleva tener que recurrir a los desvíos a Málaga. Como en el caso anterior, se preguntaron qué puede aportar a la «prosperidad compartida».

Servicios Financieros

Los ponentes desarrollaron la relación financiera entre RU, Gibraltar y España, el Acuerdo de Retirada de 2020, el Reto de la Transparencia y el Dilema del Pasaporte Financiero destacando que el 95% del negocio de Gibraltar está orientado al RU con un volumen de 7.000M£ por lo que «Gibraltar no puede permitirse adoptar regulaciones europeas que sean incompatibles con la normativa británica ya que su supervivencia económica depende casi exclusivamente del acceso al mercado de Londres». Asimismo explicaron con detalle las diferencia entre la presión fiscal en RU y Gibraltar, el éxodo de las empresas de juegos on-line. Como conclusión en este epígrafe se refirieron a los factores estructurales que impiden –actualmente- que exista una «prosperidad compartida».

Turismo

Después de definir qué es en realidad un turista, pasaron a comparar las cifras que ofrece Gibraltar (2023: 8.795.800) y Madrid (10,6M); en las que los 15.000 trabajadores que cruzan a diario la verja son considerados turistas (5.475.000); el total es el indicado pero al Parque Natural del Peñón sólo subieron 747.207; la capacidad hotelera es de 650 camas con un máximo de 237.250 pernoctaciones al año; además, resulta que sólo el 16% de los turistas es de origen británico mientras que el resto es español. De lo expuesto se deduce que el turismo de Gibraltar no puede aportar prosperidad a España sino que es al revés.

Vivienda

«Dada la escasez de suelo en Gibraltar y el alto poder adquisitivo de los llanitos… la caída de la verja conllevará la imposibilidad de acceder a una vivienda atendiendo a las rentas medias de las familias del Campo de Gibraltar, debido al incremento desmesurado de los precios y a la falta de oferta que esto conllevará».

El debate

Terminada la presentación, la profesora Pilar Rangel moderó el debate dando la palabra en primer lugar a Juan Carmona de Cózar, PSOE, miembro del Grupo Transfronterizo[v] que, como sabemos, está patrocinado por la Cámara de Comercio de Gibraltar. Disertó largamente haciendo una encendida defensa del tratado que se está negociando y dejando una serie de afirmaciones llamativas. Por ejemplo, dio a entender que tenía acceso al tratado que, como destacó Pilar Rangel, nadie conoce; se atribuyó la paternidad de la idea de «prosperidad compartida» lo que fue rebatido por la profesora informando que ese concepto ya fue utilizado por el Banco Mundial en 2013 aunque es anterior a dicho año.

Juan Carmona puso en duda la veracidad de los datos aportados y preguntó de dónde los habían sacado. Los alumnos respondieron que son datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística español y de las páginas web del Gobierno de Gibraltar.

El integrante del Grupo Transfronterizo dijo que el planteamiento del trabajo es erróneo porque ‘la «prosperidad compartida» es un ‘futurible’ [lo que aclara bastantes cosas pues nos remite a los ‘futuribles’ británicos relacionados con Gibraltar que empezaron, por lo menos, en 1721 y normalmente significan que lo de ellos es para ya mismo mientras que lo de los españoles es para el futuro, cuando se den una serie de condiciones]. Otra de sus interesantes aportaciones fue la de comentar que la «diferencia económica entre Gibraltar y la Comarca debería compensarla Bruselas», [Gibraltar siempre gana, nunca pierde].

Las afirmaciones del miembro del Grupo Transfronterizo fueron ampliamente rebatidas por los ponentes, por Alfonso Escuadra y por otros participantes, dejando como conclusión entre los asistentes que el resultado último de todo esto no es otro que asegurar la supervivencia de la base militar británica a costa de la Comarca y especialmente de La Línea.

Comentarios finales

Como testigo de la presentación, me llamó mucho la atención la destacada calidad de los ponentes, jóvenes alumnos de la Universidad de Málaga, ajenos a la presión que sobre la Comarca y su población ejercen los británicos, los llanitos y los quintacolumnistas españoles que utilizan los abundantes recursos de que disponen en Gibraltar.

Pudimos ver y escuchar a dos políticos de la Comarca haciendo encendidos elogios del futuro tratado incluso, uno de ellos dando a entender que lo conocía aunque no dijo ni una palabra de su contenido. Si el tratado es tan bueno como dicen, que tanto interés tiene para los políticos (como para los británicos), lo menos que podían haber hecho sus defensores es concretar en qué consiste la «prosperidad compartida», cómo se va a desarrollar y cómo se va a financiar. De todo esto, tampoco dijeron ni una palabra.

Escuchando al miembro del Grupo Transfronterizo, su relación con el ministro Albares, sus afirmaciones sobre el tratado etc. el oyente pudo llegar a la conclusión de que las ideas que se plasmaron en la propuesta española para el tratado, bien pudieron tener su origen en Gibraltar y más concretamente en ese Grupo Transfronterizo, es decir, en las autoridades locales del Peñón que disponen de recursos suficientes para estimular su aceptación, además de ser conocida la influencia de esas autoridades de Gibraltar sobre las españolas.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.)

2 enero 2025

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío

 

[i] https://www.realinstitutoelcano.org/comentarios/brexit-de-mentira-hasta-hora-la-verdad/ (16.11.2018)

[ii] https://www.exteriores.gob.es/es/Comunicacion/Comunicados/Paginas/2025_COMUNICADOS/Declaracion-conjunta-sobre-las-negociaciones-para-un-acuerdo-ue-reino-unido-gibraltar.aspx  (11.06.2025)

[iii] https://www.europasur.es/noticias-provincia-cadiz/linea-segunda-residencia-flautista-hamelin_0_2005452157.html  (14.12.2025)

[iv] https://riuma.uma.es/xmlui/handle/10630/3876

(2025) Relaciones España/Reino Unido en relación con Gibraltar: análisis de prosperidad compartida.

[v] El Grupo Transfronterizo reúne a empresarios y sindicalistas junto con políticos de ambos lados de la verja. Entre sus objetivos se encuentra el promover un acuerdo post-Brexit para mantener la fluidez y seguridad jurídica en el paso por la verja, logrando que se supriman los controles. Algunos de sus integrantes tienen un destacado historial de colaboración con Gibraltar.

https://www.europasur.es/gibraltar/grupo-transfronterizo-londres-urgencia-acuerdo-post-brexit_0_2004085359.html  (05.06.2025)

 

«LA GENERACIÓN SILENCIOSA» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

 

 

«A mi hermano Tomás que hoy, 31 de diciembre de 2025, cumple 90 años»

Tomás, como bien sabes, los que nacimos  entre 1928-1945 y crecimos durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial,  formamos parte de la «Generación Silenciosa», también llamada «Tradicionalista». Además, por abrir los ojos en España entre 1935-1938, también los dos formamos parte de los llamados «Niños De la Guerra». Nacimos en esos años, pero tuvimos la suerte de no ser evacuados a ningún otro país… pasando sin apenas notar las apreturas de la guerra y posguerra civil española.

No se como empezar esto, ni cuando terminar, pues la vida es como un baile, siempre llegas cuando está empezado y te vas antes de que acabe.  Hoy no se  a donde me llevarán mis pasos, quizá solo a recordar y  buscar sentido a la situación  donde todos anhelamos, llegar a viejos y no tendré prisa alguna en marcharme, sin pensar en la muerte, pues cuando ella llegue yo ya  no estaré, y mientras esté, es ella la que no estará.

Séneca ya nos avisó de los tres tiempos en que se divide la vida: presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso, y el pasado, que nunca muere, cierto. La memoria genera infelicidad porque, o los recuerdos son tristes y agobian, o son dichosos, y entonces, provocan melancolía. El olvido es, en realidad, una gran terapia social porque borra las heridas de otros tiempos.

A pesar de todo esto, hoy  nuestra  travesía por la vida está en un momento dulce, ese en el que queda más camino por detrás que por delante y la cercanía del puerto nos debe despertar el ánimo. Ahora lo que nos interesa es el futuro, el sitio donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas, aún sabiendo  muy bien que lo único cierto, y lo que nunca se cura es el pasado, razón por la que  debemos disfrutar  del  presente.

Aristóteles no estuvo muy acertado cuando coincidió con el poeta  Agatón de Atenas en que ni siquiera Dios podría cambiar el pasado. Lo que si está en nuestras manos es el futuro, al que debemos mirar sin descaro pero de frente.

Los años pasan veloces, cada día más, hoy parece que fue mañana, pero aunque el tiempo pase volando y vayamos cumpliendo primaveras, por razones obvias nuestra «tercera edad», siempre despertó en mi un interés extraordinario, bajo todos los puntos de vista, aunque en esta ocasión me referiré a ella únicamente en el aspecto humano, dejando  a un lado lo  tratado por la geriatría, que como se sabe no es solo recetar medicinas a los mayores.

Enriquecidos espiritualmente por los años, «del hombre viejo el consejo», (El Nuevo Testamento ya habla del Consejo de Ancianos, y de su papel dirigiendo al pueblo hebreo), pero hoy vencidos el lumbago y los achaques por las conquistas de la medicina, y remozado el vestuario por el «prêt-à-porter», (fieles a la moda aunque lejos de París), puede decirse que nuestra tercera edad pisa simbólicamente el pescuezo del pasado. Y sin embargo en otras épocas, bastante cercanas por cierto, la gente era mayor en plena juventud, había asilos para personas mayores de cincuenta años, Stendhal habla de una mujer de 30 que aún estaba de buen ver.

Como nos contaba el maestro de periodistas José Jiménez Lozano, todo esto ha cambiado gracias a la llegada de nuevos medicamentos y a la desaparición de los lutos. Los «lutos», eran manifestaciones externas de dolor, a diferencia de los «duelos», que eran un proceso emocional interno. Entre padres e hijos los lutos duraban un año, y entre abuelos y nietos, seis meses. Pero, con lutos o duelos, a muchos de nuestros mayores se  les quiere tan poco que no nos preocupa el que no haya sitio para ellos, y  al final, en la última curva de su  camino,  cuando tienen que ser su propio ATS,  les suele  esperar el desamparo.

La soledad es triste, pero la compañía de quienes nada tienen que decir, lo es más todavía, porque a la pena de no recibir se une el trabajo de tener que dar. La sensación de sentirse en soledad es una realidad, aunque hoy las nuevas formas de comunicación han aliviado mucho este sentimiento, ya que se está en continuo contacto con familiares y amigos, por eso ¡hablar con nosotros antes que sea tarde!. Solo unos minutos más de atención por favor, y no basta con que tengamos razón, ¡nos la tenéis que dar!. A partir de ahora cuando estéis con una persona que peine canas, debéis: primero preguntarle, y después escucharle atentamente.

Pero sigamos con esta tercera edad alegre de hoy, pues la «Jubilación», la «Reserva» o el «Retiro», han dejado de ser una amenaza, y las palabritas, ya no se consideran desabridos verbos.  A los muchos que  estáis a punto de entrar en ella, os  diría que ni se acaba el mundo ni se acaba la vida, y que mantengáis la actividad y la participación, que son el eje central de la vida social y comunitaria. Lo único que debería limitaros sería la enfermedad.

Hoy, para nosotros, andar es  el único ejercicio natural asequible, pero muchos omiten su práctica con toda naturalidad. Cada vez se camina menos y así no vamos a ninguna parte, a pesar de que siempre tuvo buena prensa, como nos recuerda uno de esos sórdidos refranes españoles: ―«La salud no está en el  plato, sino en el zapato». Según Camilo José Cela, en su loa «A pie y sin dinero», dedicada a la Infantería española, ―«… a pie paseamos por donde quisimos, porque el que no va a pie no se entera, y os lo dice un vagabundo».

Algunos todavía paseamos; los más no están.

También ayuda el leer mucho, y conocer al resto del mundo a través de los libros es una buena medicina, sentados en un sillón podemos hacer excursiones, ayudan a conservar la «línea interior». Es la llamada biblioterapia…, tiritas que alivian el malestar del alma.

Resumiendo: Actividad física y mental, relacionarse participando,  huir del rechazo social cuando aparezca, y  empieces a la edad que empieces, el ejercicio funciona.

No hace mucho, un amigo con gran sentido del humor, me decía que estábamos hechos de fibra de maleta, por aquello de las mudanzas, traslados, pero que a medida que cumplía años, él se sentía, cada vez menos fibra y más maleta. La verdad es que hoy para movernos por la vida, debemos abrirnos paso en una maraña de: claves de acceso y firma, contraseñas, códigos PIN y QR para escanear…,¿y los que no tengan a mano a hijos, sobrinos o nietos? ¡Un momento, por favor, que todavía estamos aquí, por lo menos, no nos piséis!.

Son los tiempos, y se han ido muy deprisa, pero hay que ser realistas  ajustar las velas y no quejarse del viento como hace el pesimista, ni esperar a que amaine como hace el optimista, y tú  como capitán del Alborada III ( a festa do amanecer) bién lo sabes.

Dicen que la felicidad consiste en tener buena salud y poca memoria. Como nos vamos haciendo mayores, nuestra salud se llena de achaques y como la memoria cada vez esta más por los suelos, la felicidad se nos presenta un poco dudosa.

Solo debemos aspirar a conservar la cabeza lo suficiente para darnos cuenta que la estamos perdiendo, con la  suerte, de no tener en nuestras puertas el letrero que el papa Francisco tenía en la suya, «Vietato lamentarsi», Prohibido quejarse (habitación 201 de la residencia de Santa Marta, adyacente a la basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. Pero si vas al médico y no te quejas, ni le dices donde y cuando te duele… lo que realmente necesitas, no es un médico,  ¡es un veterinario!.

A nuestra edad, se nos hace imprescindible tener un enfoque deportivo de la vida, y el mejor deporte para nosotros, sería sonreír al que nos mire con gesto ceñudo,  practicable por todos, asequible como no a nosotros, que al tener limitado nuestro campo de ejercicios violentos, nos ejerceríamos en éste para el que no hay «récords», pues siempre se puede llegar un poco más, todo menos acomodar con mala cara nuestras vidas a las faldas…, de una mesa de camilla, y es que nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.

El actor estadounidense de cine y televisión​ Dick Van Dyke en su cumpleaños, acaba de publicar el libro «Mis reglas para sonreír a los 100 años».

De aquí nos iremos  cuando Él decida, pero si nos preguntase cuando, le diríamos  que nos gustaría irnos jóvenes, eso sí, lo más tarde posible, y es que como dicen los ingleses, la muerte es junto a los impuestos lo que nunca falla, digan lo que digan ciertas teorías de la inmortalidad regidas por falsos algoritmos. Saber llegar y saber llevar esta tercera edad, hay que decirlo ya, «saber envejecer», es la obra maestra de la sabiduría y una de las cosas más difíciles del gran arte de vivir. Somos muchos los que cuando empezamos a hacernos viejos, hicimos mal en no darnos cuenta.

Casi todos los mayores nos consideramos jóvenes, nadie quiere ni cree ser mayor, pero por fin en las altas esferas se han dado cuenta, que los múltiples problemas provienen no de la supuesta superpoblación de esta tercera edad, sino de la  previsible bajada del censo y su desequilibrio, resultado directo de la escasa natalidad. Habrá una bomba si, pero de despoblación, se avecina el llamado «invierno demográfico».

El modo de entender esta nueva fase de la vida, ha cambiado radicalmente y de un auténtico drama ha pasado a ser una amable vacación, sin el agobio de las maletas de retorno. El problema es que no todos sabemos llegar a esta situación. Terrible día en que a una actriz se le ofrece el rol de «mayor», pero bueno señor director usted ha perdido la cabeza ¡Yo en un papel de madre o abuela!.

Un personaje llamado Jacinto Benavente, con perdón, ¿pero existió algún día un dramaturgo español Premio Nobel de Literatura llamado Benavente?, alude a nuestro otoño como la edad de oro, y Agustín de Foxá (El conde de lo mismo), nos lo presenta como un faisán de lujo.

¿Tendremos que hacernos un «lifting» para volver a ser lo que éramos?, sinceramente pienso que por mucho que me dejara meter el bisturí, mi parecido actual con  mi juventud sería pura fantasía. Como dicen en Aragón: «Al barrigudo, tontería que lo fajen».

La juventud no es un período de la vida, la juventud es un estado de espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una intensidad emotiva, una victoria del valor sobre la timidez, del gusto de aventura sobre el amor al confort. Pero aquellos eran otros tiempos, y sabemos que ya no volverán,  no podemos sucumbir en la nostalgia, porque la vida es un camino de ida y todavía no se ha  inventado la marcha atrás. Los años arrugan la piel, pero renunciar a un ideal arruga el alma.

Deberíamos vivir esta fase de nuestras  vidas, como un triunfo, al tener  la suerte que por mucho que se nos  arrugue la piel, no lo hagan el corazón y la mente, y cuando nuestros proyectos se tambaleen, sepamos hacer uso de la humildad para pedir auxilio, y no confiar en unas fuerzas que ya flaquean.

Gran lección la de la jubilación bien aceptada y mejor entendida, por eso no debemos añorar aquel lejano día, en que anunciábamos a los amigos, envolviendo nuestras palabras en el celofán de la complacencia con aquel triste: ¡Mañana me jubilo!.

No hay nada permanente en este mundo, y somos necios cuando pedimos que algo perdure, pero no cabe duda de que seríamos aún más necios en no disfrutar con lo que tengamos mientras dure, y es que uno debe saber vivir con el dinero que tiene, sin embargo  hoy, ¡casi nadie habla de lo maravilloso que es envejecer! El verbo que se conjuga viviendo.

Cantaba Nino Bravo en «Un beso y una flor»: ―«Forjarán tu destino las piedras del camino, y lo que no es querido siempre quedará atrás»…, la nostalgia es inevitable. El pasado pasado está y a eso se le llama madurez.

Esta es la historia de todos los que nos quedamos dormidos frente al televisor en el salón de casa, los que nos meamos en las espuelas…, y aunque halla versiones diferentes, en realidad se trata de la misma historia, que es y será la vuestra…  Quién sabe pequeños. Quien sabe.

¡Felicidades hermano!

Y a todos, hoy día de San Silvestre. ¡Feliz Año Nuevo!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza 31 de diciembre 2025

Blog: generaldavila.com

PAZ/GUERRA UCRANIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La guerra ya pasó y el momento de la paz será ahora o nunca. Esta situación es inexplicable ¿o abre las puertas del infierno?

La invasión de Ucrania el 24 de Febrero de 2022, a dos meses de cumplirse los cuatro años, debería haber sido detenida de manera inmediata, en el mismo momento en el que empezó.

¿Pudo ser?

El Ejército ruso se mostró impotente por su escasa preparación a lo que se unió un estrepitoso planeamiento táctico que no soportaba el análisis de la más elemental escuela militar. Analizado por activa y por pasiva en este blog, hoy constatamos lo dicho desde el inicio. A un error estratégico se unió el táctico. Fallaron las hipótesis más elementales bajo el peor de los criterios que pueden pasar por la cabeza de un general y su Estado Mayor: despreciar las capacidades morales y materiales del  adversario. Ucrania plantó cara y lo hizo con valor y decisión. Pero todos sabíamos que la guerra la ganaría militarmente Rusia.

Cuatro años es una barbaridad y son muchos los interrogantes. También son muchos los detractores del presidente de EEUU, pero todo apunta a que la llegada de Trump ha sido una esperanza para la paz. No hay más que repasar lo que ocurría antes de su presidencia.

¿Y si la invasión no se hubiese producido? Estaba prevista y pudo no ser.

¿Y si Ucrania no se hubiese defendido? La Inteligencia estadounidense fue decisiva en los primeros momentos.

¿Y si se hubiese llegado a un acuerdo, aquel que pudo ser, el de Estambul? Tendrán que contestar algunos «líderes» europeos.

¿Y si se hubiese ayudado a Ucrania en aquel momento que pudo ganar la guerra? ¿Quién  no lo quiso? ¿Sabe Europa lo que le espera? ¿Qué pinta el Reino Unido en esta guerra? Todo responde a una sola hipótesis.

¿Habrá paz? ¿será pronto y prolongada?¿Resolverá los problemas que la provocaron?

Nadie es capaz de responder, aunque hay preguntas que a cuatro años vista tienen claras respuestas que nadie se atreve a exponerlas dada la manifiesta culpabilidad.

¿La ONU? Bien gracias.

¿Ha sido una guerra económica, política, social, religiosa, étnica, geográfica…?, ¿ o de estudio y tanteo?

Desde el primer momento dijimos que la guerra en el campo militar sería ganada por Rusia. El hecho es contrastable. Pero hay otros aspectos analizables antes de hablar de victoria total.

¿Alguno de los contendientes ha logrado su objetivo? ¿En qué medida? Este análisis es complejo porque se sale de lo comúnmente llamado victoria militar para adentrarse en un mundo cargado de influencias de otros tipos de conflictos que, aunque no guerreros, son tan analizables como el número de victorias, derrotas o tanques destruidos.

¿Cuál era el objetivo estratégico de Putin? ¿Recobrar para Rusia un prestigio perdido? ¿Lo ha logrado? ¿Y el de Ucrania? ¿Defender y conservar a toda costa su integridad territorial? ¿Qué había ocurrido años atrás en el Donbás y en Crimea? ¿Conoce(n) (mos) los antecedentes?

¿Ucrania pretendía integrarse económica y militarmente en Europa?

¿Qué interés tenía en ello Europa? ¿Sus recursos? ¿Qué papel ha jugado la Unión Europea en esta interminable guerra en la que ha consumido un dinero que ni tiene ni le pertenece? ¿Se habrá al fin dado cuenta de que no hay unión económica si no está sustentada por un poder militar?

Es indudable que la dirección de la guerra pertenece a la política.

La guerra no es la destrucción del Ejército enemigo, sino la victoria retórica, la del relato que, a pesar de un ejercito destruido, da la razón al derrotado.

Con el tiempo, el que se impone con las armas acaba imponiendo su relato porque es fácil comprar desde el poder  al relator. Esa será la victoria. Los cañones mandarán en el resultado, aunque este no sea exclusivo éxito de ellos. El concepto guerra ya no queda limitado al choque militar. El fenómeno guerra ya no es militar, solo su ejecución.

La guerra hay que acabarla, no de manera temporal, con ruta de futuro.

Nunca sabremos que ocurriría si esta guerra se hiciese interminable. No lo será. Hay que detener la guerra. ¿Cuándo y dónde? ¿En qué condiciones? No habrá una derrota clásica bajo el concepto de destruir al enemigo y obligarle al cumplimiento de nuestra voluntad. ¿Qué voluntad se impone?

Todo combate se debilita en el avance… Ya ninguno avanza, o lo hacen a ninguna parte.

¿Vencedor? Entre Irán y Estados Unidos después de doce días de guerra hay un claro vencedor, pero ¿ hasta qué grado ha terminado esa guerra con la imposición de la voluntad del vencedor? No está claro.

Debemos dejar la indefinición momentánea de victoria o derrota. Todos pierden. Todo es transitorio.

En este periodo tan largo de guerra, parece que nadie se ha planteado seriamente: ¿por qué esta guerra?

Es fácil señalar al invasor. Difícil justificarlo. Pero si nos cerramos a ello nunca podremos redactar un tratado de paz duradero, porque no habremos solucionado el porqué por muy injustificable que todo ello nos parezca.

Hay un conjunto de hechos, se mezclan desde hace años, que relatan una enorme e inesperada transformación de una compleja nación, Rusia, que quiere salir del indeterminismo y del trato injusto que se le da como amenaza a Occidente.

Hay en esa amalgama motivos espirituales más fuertes incluso que los materiales y razones que no son fáciles de entender para quien está alejado de las diferencias que produce la historia, la geografía, el idioma, la religión, los orígenes y los vientos, la situación en definitiva. Hay siempre razones, justificables, o no, casi siempre entendibles.

Deberá de ser  una paz ventajosa y si lo es solo en lo económico no lo será. La única forma de una paz que se conserve en el tiempo llegará si se adentra en las razones profundas, históricas, sensibles de unos pueblos que tienen un origen común. Ellos tienen la palabra más allá de la que otros firmen.

Deberíamos estar preocupados por alcanzar la finalidad de la guerra: ganar la paz.

Aquí no hay dos contendientes, sino muchos intereses. Sobrevuelan sobre el campo de batalla buitres hambrientos que hasta socavarán la tierra. El río Dniéper cambiará de nombre: baja rojo de sangre.

Hemos leído muchas propuestas de paz. Seguridad, territorio, promesas… Ninguna será respetada sin que Rusia tenga el poder, todo el poder, en los mares Azov y Negro. Esto tan concreto será el abstracto de la negociación y si no se da tendremos que llevar la acción más al Norte. La salida al Mediterráneo debe quedar asegurada para Rusia. Odesa en el punto de mira, será internacional o rusa. Tiempo al tiempo.

Pero todo son palabras. Nadie me ha concretado lo que se aprobó en Alaska. Eso es lo único que cuenta.

¿¡Y han pasado cuatro años de muerte para esto!?

Hemos logrado que cada vez se mate más y mejor, desde más lejos.

Una distancia tal que no la percibimos cuando está llamando a nuestra puerta. La guerra si no se negocia la paz será pronto más cercana; no se hará esperar. La paz está ahora más cerca que nunca. Eso le debe Europa a Trump. Estate quieta Europa, debería ser ahora el mandato.

La culpa de estos cuatro años de guerra, ya que somos muy dados a señalar culpables, podría ser del cambio climático, aunque yo me inclino por Aquiles.

Ya solo espero que quede en pie un Homero que inicie un nuevo mundo con una escritura que nos traspase.

Trump lo ha conseguido. Todo será cuestión de que Europa no intervenga demasiado. Cuidado con las tonterías de última hora y los mensajes que Zelenski llevaba de algún líder europeo.

«Estas acciones imprudentes no quedarán sin respuesta» dijo Lavrov al supuesto ataque ucraniano con drones a una residencia de Putin.

Seguiremos esto último muy de cerca.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 diciembre 2025

DEFENSA SOLICITA QUE LA OPOSICIÓN LE RINDA HONORES. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La tragedia de lo ocurrido tras la riada en Valencia se ha convertido en un insoportable peaje para cualquiera que quiera abrir las puertas de la verdad. Derribar el muro levantado por el Gobierno del señor Sánchez que rentabiliza aquel desastre se convierte en unos de los mayores escándalos de la democracia.

Cuando desde la cruda versión y conocimiento militar nadie ha revelado la actuación de las Fuerzas Armadas en aquellos días el ministerio de Defensa, de forma incomprensible, solicita a la oposición que pida disculpas por faltar a la verdad ya que, según ellos, la Unidad Militar de Emergencia (UME)  estuvo a su disposición desde el minuto uno.

Quien falta a la verdad es el responsable de haber redactado esta nota urdida con mala intención y huyendo de la responsabilidad de una actuación convertida en tragedia

Más allá de discutir si disponer de lo inútil el problema se centra en algo de mayor envergadura porque  todos supieron, desde el minuto uno, que aquello sobrepasaba cualquier capacidad de la simple emergencia, incluso para la Unidad Militar de Emergencias (UME) sobrepasada e incapaz de afrontar aquel desastre con sus medios. Desbordados no pudieron ir más allá y quedó durante días la Comunidad ahogada en sus carencias y descontrol. No había nadie.  Nadie quiso asumir responsabilidades de algo que se veía con consecuencias políticas muy graves. La tragedia humana se veía venir.

Las Fuerzas Armadas actuaron después de tres días del comienzo de la riada y el nivel 3 de emergencias nunca se decretó para así rehuir responsabilidades. Esa es la verdad descrita en su día en este artículo con cronología de hechos y que vuelvo a repetir.

El ministerio de Defensa se enfanga con su proceder y para quien es militar, por muy retirado que esté, le duele porque aquello fue un mirar para otro lado, algo que las Fuerzas Armadas han sentido en lo más hondo. Algún día alguien lo contará. En mi caso me limité a analizar los hechos y a poner de mi parte todo lo que pude; alguno sabe de ello.

El tema clave de la ayuda militar ante la trágica riada no es el caso de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que hizo lo que le ordenaron, ni más ni menos. Por eso y para eso está bajo mando civil directo fuera de la cadena de mando operativo de las Fuerzas Armadas. Actúa a las órdenes directas de la ministra. Un detalle muy a tener en cuenta y que esperamos se corrija en su día. Es una anormalidad nada aconsejable.  Para manejar una unidad militar en el campo operativo es necesario contar con el asesoramiento y capacidades del mando militar y su Estado Mayor. Para eso está.

Un ministerio de Defensa no está para solicitar a la oposición que rectifique, sino para examinar su propia conducta y dar cuenta de su más exacto cumplimiento del deber de defensa y auxilio. No mirar por la ventana, sino ponerse las botas y pisar el fango. No solo el político.

No había nadie. Lo repiten una y otra vez: no había nadie… Un día, al día siguiente… No había nadie. ¿Dónde estaba España? ¿Reducida a un trozo del levante español como roto del conjunto?

Fue al tercer día: unas linternas, no era la luz, pero algo brillaba, lejos, muy lejos…

Unos militares del Mando de Operaciones Especiales que por allí maniobraban se lanzaron a la ayuda sin esperar más órdenes. No era tiempo sino de ayudar y atender a la muerte a la que se enfrentaban.

Convendría saber las órdenes que se dieron por las redes militares y de la Guardia Civil. ¿Son secretas? ¿Por qué no se conoce lo que se ordenó desde los ministerios afectados? ¿Y lo que no se ordenó?

Defensa solicita… ¿Qué solicita? Solicitamos nosotros.

No es la Unidad Militar de Emergencias a los que tiene que escusar el ministerio de Defensa, sino a las órdenes que dio al no hacerse cargo de la tragedia desde su competencia, exigible e inexplicablemente abandonada.

No. Aquello no fue un problema de la UME, ni de Feijóo ni siquiera de Mazón.

No había nadie. ¿Por qué? En situaciones de emergencia está visto que es mejor no recibir órdenes cuando estas están mediatizadas por sus consecuencias políticas. Puede ser fatal no actuar a tiempo.

No queremos medallas; Ahora las dan aquellos mismos que antes las negaban en combate. ¿Serán al valor político?

Queremos actuar cuando la misión y el riesgo que corren nuestros ciudadanos  lo exige; pero sin filtros políticos.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

29 diciembre 2025

Blog: generaldavila.com