Memorial y sombra

… Hoy surge de mi alma un sentimiento que había soterrado, y como que el alma pudiera guardar sensaciones siendo intangible, pero digamos que sí, que, efectivamente en ella yace el secreto de la atemporalidad, de las vidas y las experiencias. Han pasado años desde la última aparición, años que se prolongaron de forma amarga,…

Recuerdo XXIII

Cómo de raro es el tiempo siempre, siempre que miro atrás me veo sonámbulo chocando con tu cuerpo inerte. Cuerpo gélido sin aliento, sin latidos, pero con ojos vivos, fugaces y dormidos. Unos ojos lechuzos y tordos, oscuros, lechosos, ojos que amarran, que mienten y queman al verte. Qué raro que es el tiempo amor…

Ignis dos

Únete a mí en la oscuridad de la noche y perpetuemos su manto y su momento con el abrigo del vino y nuestros cuerpos. Iluminemos, a penas, con el baile del fuego de una vela su forma eterna de sombra llena. Únete conmigo e inmolados de amor y pasión, incendiemos el suave y frío ambiente…

Valpo pueblo

Cantaban antiguas canciones los coros ya muertos. Ahora los vivos cantan a los muertos las canciones de ellos y viven y mueren por este puerto. Magia dicen, sangre y poesía, lo aman y lo odian por su estética y su gente, pero amarra el puerto el alma del que llega, y su nudo anuda el…

Sin título

Me habían advertido de los peligros de esa niebla baja que abrazaba a la ciudad de cuando en vez. Este estrato traía consigo, no sólo el frío característico, sino también pesadillas germinadas en la mente de algún daimon o demiurgo. En mi impávida postura, sólo contemplé con quietud mi destino, eventualmente iba a ser devorado…

Tempus Ω

Incontenible es el tiempo, impasible e implacable ante el hombre que espera la vida entera. Entera la vida se escapa por la espera, completa ella en su ser deja huir el último aliento. Entregada al viento sucumbe al fin al paso del tiempo. Marcel E.A Merino

La persistencia

Perdí tu vuelo de sal mojada pajarilla de alas rotas, lo perdí y no comprendo el engaño del tiempo que tu sal arroja sobre el viento que mi estigma toca. Perdí y gané tu ausencia, presencia indomable que devora las horas cuando ocio hay en mí. Aunque perdí tu vuelo, vez que miro el magenta…

Puerto

Una vez allí, el sortilegio se desencadena de manera irremediablemente. Marcados quedan los andantes que llegan a ese destino, un embrujo eterno se entreteje en sus canciones, un hechizo que anuda al verle el corazón a su tierra, sea alba o noche plena. (Ayer se veía preciosa la Luna al borde del cerro, adornada con…

Belleza en lo marchito

El color lívido y desgastado de una flor marchita, es, de cierta manera, elegante, una flama invisible la abraza en llamas que va poco a poco delineando su contorno con el color del fuego. La otrora fulminante y aterciopelada flor, es ahora un suspiro hacia la muerte, un suspiro que adquiere belleza que difiere de…

A las siete estrellas

Carece de tiempo el hilo que anuda las almas en el viento cósmico, prescinde de cálculos cognoscibles por el hombre la fuerza que hace arder estrellas en el más profundo y lejano firmamento. La voluntad perpetua impide doblegarme ante el lapso de una vida. Heme aquí viento de su sonrisa y de sus palabras de…

Risueña perdida

Risueña perdida, no huyas por favor, no dejes la morada que cobija tu alma al calor de la mía. No abandones el sueño, no. ¡Utopía! Marcel E.A Merino

Jazmín

Cómo ansío volver a verte un día como hacía antaño perdido en mis días, días mozos de meses cortos en tu cercanía, melodía de vida, perfume de melancolía. Eras néctar de la elegancia marchita, néctar pálido con notas ámbar de perpetua agonía, una que intenté quebrantar por tu dicha ver asomar en el fulgor de…