DSC_8305

Cómo fue que entre tú y yo
las cosas sin importancia
dejaron de importar.

¿Cómo fue que las charlas se secaron,
que las miradas se apagaron?

Cómo llegamos a esta fina capa de óxido
que interfiere en nuestra transmisión?

Ciertamente no fue de un día para otro;
¡no fue culpa de uno solo!
Es un entumecimiento que nos aletarga,
una pasividad que nos insensibiliza.

Un enmaderamiento de mis piernas si pretendo acercarme,
Un enmetalicamiento de mis brazos si pretendo abrazarte.

¡Pero estamos bien! (Pero vamos mal)
¡Estamos! (pero sabemos que no estaremos).

A menos que hagamos algo.

O nos terminemos de hundir en este tibio pozo de lodo,
donde estamos cada vez mejor en el estar cada vez peor,
contemplando el embarramiento de nuestras vidas
mientras cada uno se repite
como si fuera algún tipo de mantra:
“ya se me ocurrirá qué hacer”

Uncategorized

Transmisión

Image

DSC_3227_printCR

Si la vida no te da flores
crea tus propias flores.

Si la vida no te da sol
inventa un sol en tu interior.

Si la vida no te da frutos por tu esfuerzo
tal vez estás esperando el fruto equivocado
porque siempre hay un motivo para sonreír.

O tal vez nunca hubo motivos
y siempre se sonríe porque sí.

Y es la sonrisa la que crea esos motivos
que tan tristemente
nos quedamos esperando.

Uncategorized

Sonrisa

Image

DSC_7175_small

En este mundo
de topológica complexidad
muchas veces es difícil entender
quién está preso de veras.

La sutil diferencia entre una pasión,
y una adicción;
entre un amor,
y una obsesión,
entre una ilusión y un deseo.

Y así vivimos condenados a la ignorancia,
a no saber de qué lado del alambrado estamos.

Y aprendermos a querer nuestra cárcel,
y a defenderla como una casa,
o nos quejamos de nuestro pasado,
pero seguímos afferrados a él.

Pero en la vida siempre hay una salida,
y alguna puerta siempre estará abierta.

Detail, Español, nature

Prisión

Image
Español, nature

El Perro

El perro estaba muerto. Al principio podría haberme confundido, podría haber estado tomando sol, como hacen a veces los perros, en la vereda, pero a medida que me acercaba comprobé que no se movía. Eso tampoco era raro, algunos perros también hacen eso, quedarse quietos por horas en la misma posición, a veces incomprensiblemente bizarra. Pero fue entonces que vi la muerte en los ojos de la gente: nadie miraba al perro (¿cómo no vas a mirar a un perro en la calle tirado panza arriba tomando sol?): tenía que ser la muerte. Sólo cuando estaba a diez pasos vi las moscas y entonces la respuesta se confirmó. El perro estaba muerto.

Sólo yo miraba al perro, nadie más. Un nene de unos 4 o 5 años lo señaló un momento con la mano pero el padre lo hizo caminar rápido con un tirón en el brazo. Era un perro mediano, regordete, de esa raza que no es ninguna raza pero que a su vez es todas las razas. Parecía bien alimentado, color blanco sucio, de ese blanco que algunos llaman natural, o marfil: el color que tenían las cosas blancas antes de que llegaran los super blanqueadores, los plásticos y las pinturas al látex. No se le veía el hocico ni la cara ya que tenía la cabeza hacia atrás como paralizado en el acto de revolcarse en el piso pidiendo mimos o rascándose la espalda. Tenía manchas marrones en las patas, lunares en la panza. No se veía sangre por ningún lado, no se veía dolor, sólo se veían las moscas y la inmovilidad y las miradas de la gente que, apenas comprendían, la alejaban y se alejaban tratando de olvidar el asunto lo más rápidamente posible.

No sé por qué me acerqué, había moscas, heraldas de la muerte, pero no había olor: debía haber muerto hace poco. Por su situación, tirado en un canterito en la vereda al costado de la avenida, no era difícil imaginar que lo habían atropellado. Un destino triste: morir, dejar la existencia, la felicidad de respirar, el mundo de colores y de olores que nos ofrece la primavera, con un golpe, de alguien demasiado apurado para llegar a ningún lugar, o alguien distraído que no debería estar manejando, o alguien que disfruta haciendo estas cosas sabiendo que no hay consecuencias para su maldad. Fue entonces que reconocí al perro.
Al acercarme y darle la vuelta lentamente con la punta del zapato (las miradas que no miraban al perro ahora me miraban a mí) le vi la cara y lo reconocí como un animal que había visto muchas veces en el barrio, uno que siempre estaba de buen humor, que nunca era agresivo y que todos alimentaban y querían. Nunca supe su nombre, o tal vez el nombre es una cosa humana y a ellos no les importan los nombres, porque no se sienten individuos sino manada, excepto esos pobres perros humanizados que te ladran enloquecidos a través de las rejas para dejar bien claro que ese pedazo de patio, su prisión, es en realidad propiedad de ellos.

Lo curioso es que yo conocía al perro desde cachorro, pero sólo en ese momento me daba cuenta del largo hilo que me unía con ese callejero. Hace unos diez años lo tenía una familia que vivía cerca de mi casa. No era un perro de la calle, lo cuidaban y lo sacaban a pasear, haciendo turnos, el nene y la nena. Todas las mañanas, cuando yo salía para la facultad, estaban los chiquitos (habrán tenido entonces unos 10-12 años) con el cachorrito yendo hacia la plaza, y a las tardes cuando volvía, solía encontrármelos también, jugando con el perrito en la vereda. Tal vez supe su nombre—seguro que lo llamaban todo el tiempo y debí escuchar su nombre—pero me condena una mezcla de mala memoria y no haberle hecho caso a lo que a fin de cuentas “era sólo un perro”. Así pasó casi un año y la familia se mudó, al norte, o al sur, no me acuerdo. Muy amables, vendieron en el barrio las cosas que no se podían llevar y trataron amorosamente al perro hasta el último día. Todos asumimos inconscientemente que se lo llevaban. Sólo meses después relacioné al perro sucio y llorón que se me acercaba a veces cuando cruzaba la plaza con aquel perro feliz que yo siempre había ignorado, o tal vez acariciado un par de veces.

Y fue allí que comenzó la verdadera vida del perro. Porque después de unos día, o meses, de miedo, de hambre y de frío, el perro salió adelante: ahora conocía al hombre mejor que los perros de la calle, que lo ven como una hiena vería a un león, y están prontos a saltar sobre sus sobras, y también mejor que los perros de la casa, que se creen de alguna forma humanos, parte de la manada humana, y luchan y hasta dan la vida por sus dueños, con un amor que no siempre es correspondido. Este perro de alguna forma se consideraba igual a la gente del barrio: no se humillaba, no pedía, no robaba. Se sentaba cerca de uno y te hacía comprender con la mirada que un paquete de galletas entero era mucho para una persona y que después te iba a doler la panza; que no querías terminar esa porción grande de tarta con la que llevabas 5 minutos jugueteando; que tirar tanta comida perfectamente comible en la basura era un desperdicio; en resumen, que dar lo que a uno le sobra o lo que uno no quiere, no es sacrificio. A cambio el perro te ofrecía su tiempo, que era mucho. Si estabas triste se quedaba a tus pies toda la tarde mientras tomabas mate en la plaza. Si jugabas al fútbol se quedaba mirando el partido y en algunos casos se dijo que fue a recuperar algunas pelotas que se escapaban rápido hacia la calle. La presencia del perro no era conocida por todos, la mayor parte de la gente sólo veía un perro y no le prestaba más atención, es increíble cómo mucha gente no ve más allá de sus preconceptos. A veces desaparecía por semanas y el mundo continuaba siendo el mismo, un poco más descolorido para gente como yo, pero más que extrañarlo, uno se extrañaba de no verlo, como si faltara una estatua en la plaza, o hubieran pintado los bancos de otro color.

Porque ese es el secreto—nuestro secreto—que el perro había comprendido tan bien: nadie lo iba a adoptar. Nadie lo iba a cuidar, ni bañar ni alimentar. Nadie lo iba a sacar a pasear. Esa era la desolación de la libertad. El saberse libre, independiente y en última instancia solo. Y aceptar su propio destino. El perro dormía en la calle, nunca supe dónde, tal vez en varios lugares, tal vez pasaba frío en invierno, casi siempre estaba cerca o en la plaza, aunque algunas veces llegué a entreverlo lejos, en otros barrios, pero puede que me haya equivocado, ya que como dije, no le prestaba atención.

Es notable cómo las cosas más importantes del día a día (ir al trabajo, hacer las compras, tomar el colectivo a tiempo, limpiar, lavar, etc..) son las que se olvidan más pronto. Mis mejores recuerdos de estudiante son los días en los que perdí una tarde de estudio para hacer otra cosa, como salir con alguien, hacer un viaje inesperado a una ciudad vecina, acompañar a un amigo al hospital, etc… Es increíble pensar que haciendo lo correcto perdí mi vida (perdí el recuerdo en mi memoria de los días en que me quedé haciendo lo que tenía que hacer) mientras que recuerdo nítidamente las veces en que hice lo que no debía, pero realmente quería hacer. Lo curioso es que el perro fue un compañero casi constante en esas escapadas. No un compañero activo, sino más bien una presencia, que estuvo ahí los momentos de mi vida que terminaron siendo los que recuerdo con más cariño: la veces que me escapé de teóricos en la facultad con la que después iba a ser mi novia, para tomar mate en la plaza, o tomar un café: siempre aparecía el perro, se quedaba un rato con nosotros, se comía una medialuna y seguía su camino; el tiempo en que me iba caminando al trabajo porque no llegaba a fin de mes con la plata y estaba ahorrando, varias veces el perro me acompañó las 30 cuadras, con ese paso—a saltitos—que tienen los perros cuando caminan lejos, cruzando las calles como la gente, mirando a ambos lados, a veces caminando al lado mío, a veces un poco adelante, sólo para demostrarme su apoyo; cuando conseguí mi primer trabajo en lo mío, me fui a comer un sandwich de bondiola y una cerveza, sentado en una mesa de un puesto en la calle, y vino el perro, compartió mi alegría, mirándome como te mira un pariente viejo que te conoce tanto que no necesita decirte nada, y se fue relamiéndose de un pedazo de carne que le di pero que por supuesto nunca me pidió. También el día en que me dejó la que fue mi novia. Entonces se acostó al lado mío en el banco de la plaza y se quedó conmigo mientras se me escapaban lentamente las lágrimas por debajo de mis anteojos oscuros. Ese día lo habría abrazado, pero estaba sucio y no lo quise tocar.

Fue entonces que entendí que ese perro no podía pudrirse así, entre las moscas tirado en la calle, entre miles de personas que sentirían pena, vergüenza o asco pero que no harían nada hasta que pasaran los basureros y lo revolearan en un camión que lo compactaría entre latas de cerveza vacías y pañales llenos de caca para terminar dejando sus pobres huesitos todos rotos en un basurero municipal. El perro se merecía algo mejor. Y yo, que nunca lo había sabido querer en vida, se lo iba a tener que dar en la muerte. Así que fui y lo tomé entre mis brazos. Yo, que por años nunca lo había querido tocar, tomé su cuerpo inerte. entre mis manos. Sentí una mezcla de asco, revulsión y pena de llorar a gritos. Era más pesado de lo que pensaba, y ya debían de haber pasado algunas horas de muerto porque al tocarlo sentí un olor que me inundó la mente y que aún recuerdo. Estaba rígido, como haciendo fuerza, no era el cadáver flácido que esperaba encontrarme. Dije entre murmullos que era mi perro y me lo llevé. Alguna gente respiró aliviada al ver cómo ser resolvía la situación inquietante y desagradable y sin pensarlo más volvieron a su rutina cotidiana olvidando completamente el asunto.

Caminé 12 cuadras así, con el perro entre los brazos. Por suerte no había sangre: tal vez la hemorragia había sido interna y simplemente el golpe lo había matado. No quise pensar en la posibilidad de que hubiera sido intencionalmente envenenado o algo aún peor. Mientras tanto yo sostenía el perro contra mi pecho como si fuera un niño y su cuerpo nauseabundo contra mi camisa y el saco del trabajo. Pero no me importaba. Tenía que llegar a casa con él. Mucha gente me miraba con asco, alguna gente con dolor. Varios cruzaron de vereda al ver a este señor con traje y corbata abrazando un perro muerto, acosado por las moscas. No me importó. Los músculos de los brazos me dolían, mi respiración era jadeante, entre el olor, las moscas y el terrible esfuerzo. La parte del perro donde le había estando dado el sol estaba caliente, como con vida, el resto estaba frío, glacial. En ese momento no lo pensé , pero caminé 12 cuadras con la muerte contra el pecho. Finalmente llegué a casa y deposité suavemente al perro afuera, en el patio de atrás.

En el momento en que lo agarré no pensé en dónde lo iba a enterrar, sólo quería salvarlo de la indiferencia que había marcado su vida, de la maquinaria moral de gente que lo alimentaba sin quererlo, sólo para sentirse mejor ellos, para paliar la miseria de sus propias vidas, de gente que lo acariciaba sin importarle su suerte. Vivo se supo defender del daño de esas buenas acciones, muerto me necesitaba. Mi patio era de cemento. No podía enterrarlo allí. ¿Qué hacer? Mientras me duchaba para sacarme el olor comprendí la única solución posible. Tenía que enterrarlo en la plaza, que desde el principio había sido su hogar y su vida, y tenía que hacerlo esa misma noche. Iba a tener que ser muy tarde, cuando los borrachos y los vagabundos estuvieran ya dormidos, para que nadie me viera; iba a tener que ser rápido para que la policía en su ronda no me encontrara. Le pedí una pala prestada a un vecino—una pala corazón—y decidí esperar a la noche. Mientras tanto el perro seguía dando olor y atrayendo moscas así que lo lavé con cuidado en la bañera, primero con jabón de lavar la ropa, pero luego también con shampoo y acondicionador. Eso era algo que tantas veces habría podido haberle hecho en vida pero que no había hecho. Sacrifiqué luego una camiseta mía blanca y lo envolví con ella como mortaja. Lo dejé sobre la mesa de la cocina y encendí una vela. Puse el despertador a las tres de la mañana pero quise quedarme ahí velándolo. Sin embargo pronto caí en un sueño inquietante que no consigo recordar.

Me desperté de golpe, con el despertador, vi todo oscuro, me dolía el cuello, tenía frío. Por un instante no entendí dónde estaba ni qué hacía dormido en mi cocina, luego lo recordé. Me puse una campera, la noche había refrescado bastante, y corría viento. Tomé el perro amortajado entre los brazos—ahora ya se sentía como una bolsa de papas— y envolví la pala con una tela para no llamar la atención. Así cargado caminé las cuatro cuadras que me separaban de la plaza. No había ruidos, ni nadie en la calle, no dije ni una palabra, creo que no pensé en nada. El viento estaba cada vez más frío. En la plaza comencé a buscar un lugar dónde enterrar al perro, estuve unos minutos pensando dónde hacerlo, un lugar oscuro, lejos de los faroles, sin hierba para que no se notara el pozo, y un lugar que le habría gustado al perro. Encontré finalmente un lugar debajo de un gran árbol, un lugar donde lo había visto echado muchas veces, tal vez su lugar favorito, lo habría sabido si le hubiera prestado atención. Comencé a cavar.

En las películas la gente enseguida cava fosas enormes y casi sin esfuerzo entierra tesoros y cadáveres, pero todo el que haya tenido que hacer un pozo de más de veinte centímetros de profundidad sabe lo difícil que es hacer un pozo profundo. Enseguida la tierra se pone dura como piedra y avanzar unos centímetros se convierte en una tarea difícil, además se encuentran piedras que hay que mover y sacar y raíces que molestan. Sin embargo tenía que enterrarlo profundo, no podía arriesgarme a que una parte se destapara y lo encontraran y lo desenterraran, o que en unos meses o años alguien encontrara su cuerpo semi descompuesto. Había decidido hacerlo y lo tenía que hacer bien. Así que cavé y cavé hasta que saqué una montaña de tierra haciendo un pozo donde yo entraba hasta las rodillas. Entonces empezó a llover.

En verdad hace rato que ya estaba lloviznando, sólo que no me había dado cuenta, ajetreado como estaba y sudando por el esfuerzo. Cuando bajé el cuerpo hacia el fondo del pozo ya era una lluvia fuerte. Los relámpagos empezaron cuando había comenzado a cubrir el pozo con la tierra. Trabajé más rápido, bajo el agua que caía sobre mi cabeza, Golpeaba la tierra con la parte de atrás de la pala y la pisoteaba para que entrara toda y que no quedaran rastros, no quería que nadie viera la tierra removida y al día siguiente decidiera ver qué habían enterrado ahí. Estuve más de diez minutos tratando de cubrirlo lo mejor posible. Fue arrodillado ahí adelante del montón de tierra, apretándolo con las manos, tratando desesperadamente de cubrir mis huellas que me di cuenta que no estaba solo. En un momento, después de un relámpago miré a mi alrededor y vi que había más de 30 perros. Todos calmos, observándome con la mirada paciente que tienen los animales cuando están bajo la lluvia, probablemente estaban ahí desde hacía rato, habrían llegado de a poco pero sólo entonces los veía. Era un espectáculo fascinante. Algunos perros estaban sentados, otros echados, la mayoría de pie. No me miraban directamente sino que miraban la obra completa, ninguno se movía. En todas las miradas vi reflejada una dignidad que nunca había visto en perros de la calle. Me levanté lentamente, mis lágrimas salando el agua sobre mis mejillas y me volví a mi casa empapado cargando la pala envuelta y el corazón deshecho.

Pasaron ya dos semanas desde los hechos que les conté, desde entonces muchas cosas cambiaron, en mí, en el barrio. Sucedieron varios milagros. Paso todos los días adelante del árbol donde enterré al perro, y el árbol floreció. Yo sé que eso no es extraño que un árbol florezca en primavera, pero ahora sé reconocer un milagro cuando lo veo. La lluvia también fue un milagro. Fue un temporal de viento y de lluvia, cubrió mis huellas, rompió ramas de los árboles de la plaza y de las calles y obligó a los jardineros de la plaza a agregar tierra para tapar los daños del agua. Ahora el perro estaba a salvo. Nadie lo encontrará hasta que se funda con la tierra. La lluvia también me protegió, ya que evitó que los policías hicieran la ronda a pie por la plaza, donde seguramente me habrían visto en circunstancias sospechosas. Y también están los perros. Por todos lados. Los miro. Porque ahora presto atención. Ellos me miran, me reconocen. No me piden comida, no me acosan, pero están siempre allí, siempre. Ahora entiendo que soy parte de la manada de los hijos del perro. Que siempre fui parte de su familia, porque el amor no se elige, no se gana, y sobre todo no se compra. Entendí que el perro siempre me había amado. Porque uno nunca adopta a un perro, son siempre ellos los que lo adoptan a uno.

Standard

dsc_4033

Yo podría intentarlo.
Arrancarte las plumas de un ala,
y tenerte en un corral,
cacareando como las gallinas.

Yo podría intentar comprarte,
con dinero,
con cosas,
o con el qué dirán.

Yo podría intentar manejarte,
controlar tus emociones.
Cortar tus amistades, denigrar tus hobbies
para así atraparte,
en una trampa que fuera yo.

…o hacerte responsable
de mi dependencia por vos
para que te quedaras
por culpa,
o quizás por simple costumbre.

Podría también intentar
asustarte con la soledad,
para que eligieras mi triste morada
en esa vastedad,
fría y límpida,
del universo
de las posibilidades.

Y podría intentar decirte, mintiendo,
que nunca encontrarás a alguien como yo,
que te quiero,
que te necesito,
o que me querés,
que me necesitás.

Yo podría intentar todo esto, e incluso más,
no hay límites para la desesperación.
¡Pero qué triste victoria ganarte,
perdiendo todo lo que amo de vos!

Por eso te quiero libre,
te quiero fuerte,
valiente
e independiente.

Sé que puedo perderte.
y aún así, aunque te quiera conmigo,
quiero que puedas vivir sin mí.

Uncategorized

Conmigo

Image

dsc_3203

En el día de los muertos quiero homenajear a la gente que ya no está. Sobre todo a la gente que me ha hecho quién soy ahora.

A mis parientes lejanos, antiguos, que nunca conocí. Que llevaron vidas diferentes a la mía en tiempos remotos. Con los que nunca hubo amor ni cariño y con los que nunca habrá, pero con quienes me une la cadena del amor más fuerte del mundo, de padre a hijo, de madre a hija, generación tras generación. Gracias por ser quienes fueron, por más que yo ignore lo que hicieron. Ya que de sus vidas y sus luchas yo soy un resultado.

A la gente que conocí y que murió. Amigos y conocidos que desaparecieron. Con ellos murió un pedazo de mí. El pedazo que compartía con ellos, que pensaba como ellos que me unía a ellos. Quedó como una astilla seca, carcomida, que me hacía daño. Me debatí mucho tiempo pensando en la culpa y en la voluntad, y entendí el significado de la frase “nunca más”. Luego, como una rama podrida bajo el peso de la nieve algo dentro de mí se partió y eso me permitió volver a vivir, cada vez. Gracias por haber existido en mi vida y por haberme permitido existir en la suya.

A mis parientes cercanos, que ya no están. Es un signo de mi edad, que ya no es poca, darse cuenta que quien siempre estuvo ahí, ya no lo estará más. Los homenajeo con el enorme amor que les tuve en vida y el remordimiento de nunca haber sido capaz de demostrárselos como ahorra querría hacerlo, tal vez las cosas grandes se ven mejor a la distancia. Ellos están ahí, son un pedazo de mi ser, como una luz tibia en el recuerdo y que cuando brilla me hace sonreír.

Por último quiero homenajear a mi propia muerte, que siempre está ahí, que no descansa, como una cazadora paciente y sabia. Ambos sabemos que voy a caer y eso nos hace de alguna manera cómplices, como un anciano que ve cuando un niño comete una travesura, pero no dice nada; como una pareja en un juego de seducción. Gracias por darme un tiempo de vida y un sentido de urgencia. Gracias por darme poder sobre mi propia vida, poder que perderé, gradualmente o de golpe, pero que puedo disfrutar ahora. Y gracias sobre todo por darme consciencia de mi propia fragilidad, y de mi caducidad, o habría pasado mi vida como tanta gente, perdiendo el tiempo, negando la realidad. Hasta la muerte.

Uncategorized

Muerte

Image

dsc_1556_webcr

No está el equilibrio en la roca,
sino en el agua.
Porque la roca resiste,
el agua fluye.
La roca permanece,
el agua se va, pero otra viene.

No está el equilibrio en lo inmóvil
o en moverse y preocuparse,
siempre en un mismo lugar.

Sino en la búsqueda constante
de perderse en torbellinos de emociones.

Ya vendrán las aguas calmas,
y sonreiremos
con esa sonrisa que tienen
los que realmente han vivido.

Uncategorized

Equilibrio

Image

2014-10-14 22.52.27

Cuando era chico mi papá me dijo que no se acordaba de cuando era muy chico. Que sus memorias comenzaban a los cinco o seis años.

Yo en ese momento tenía cuatro años. Recuerdo perfectamente la realización de que probablemente iba a olvidar ese preciso instante. Y también los días anteriores: las flores que había salido a cortar para mi mamá esa misma mañana en el campo de al lado de mi casa (pasando por debajo un alambre de púas, pero eso mis padres no lo sabían), las peleas con mi hermano porque el quería jugar conmigo pero yo me quedaba soñando despierto y eso era aburrido para él, la vez que mi hermana nos llevó caminando hasta la casa de mi padrino y caminamos y caminamos y caminamos al costado del camino y cuando finalmente llegamos nos hicieron chocolate caliente y se sentía tan rico con el sabor del éxito.

Fue impactante pensar que las cosas que había vivido hasta entonces, las navidades de cuando tenía 2 o 3 años, cuando cantábamos en coro con mis hermanos, o el helado que comíamos en invierno echándole jugo de naranja a la nieve que caía en recipientes que sosteníamos en la mano mientras corríamos por los campos blancos, y gritábamos pero la voz no se alejaba: la nieve atrapaba todos los sonidos y los depositaba en el suelo. Iba a olvidar aquella vez que había visto un escorpión y era igual que en los dibujos, con una cola así larga y mi mamá me había dicho que no lo tocara porque si me picaba me iba a matar, y me quedé mirándolo como hipnotizado pensando que ese momento podía ser el último momento de mi vida y que la única cosa que importaba era ese escorpión. O también la vez que vimos una araña pollito con mi hermano y salimos corriendo más de doscientos metros porque pensábamos que nos perseguía y que nos iba a saltar encima.

También mi colección de tesoros caería en el olvido. La bala de fusil que encontré enterrada en el jardín, era grande como mi mano y mi papá me dijo que de joven disparó balas así. Yo imaginé por años que ese pedazo de metal que estaba en mi cajón podía salir disparado y matar a quien me atacara, sólo tenía que lanzarla con suficiente fuerza porque la muerte ya estaba en ella. Tenía un soldadito de plástico que no tenía cabeza, bueno si la tenía pero se le caía a cada rato y siempre corría el peligro de perderla. Se la colocaba y jugaba y se le volvía a caer. Eso era parte del juego. Y un camioncito de plástico duro con el que jugaba y que no se rompía aunque se cayera pero una vez lo pisaron y se rompió. También tenía el campo. Las piedras, los perros de los vecinos, los colores y mi imaginación. Y pensar que todo este universo se iba a esfumar, que nada de eso—mi mundo entero—iba a tener la suficiente importancia para ser recordado cuando fuera grande era algo que me aterraba. Porque si nada de lo que yo era ahora tenía sentido ¿en qué me convertiría?

Entonces resolví recordarlo todo.

Tenía que recordarlo todo para que cuando ya fuera grande, y tuviera, por ejemplo, seis o siete años que es cuando mi papá ya se acordaba de las cosas, yo me iba a seguir acordando de todas estas cosas importantes, como aquella vez que me disfracé de fantasma con una sábana encima o cuando me regalaron un micrófono de juguete para que yo cantara pero no funcionó y como no andaba lo cambiaron por una pelota. Pero las pelotas me aburrían y nunca jugué mucho con ella. Pero tenía que recordarlo todo. Y así lo hice, día tras día, año tras año, pensando en todo lo que había hecho de importante aquel día, todo lo que merecía la pena recordarse. Por más que fuera tan difícil recordarlo todo. A veces me olvidaba de recordar cosas aunque a veces recordaba lo trivial sin proponérmelo.

Pasaron años y me empezaron a mostrar las fotos. En esa época los rollos eran caros y no había muchas fotos. Y vi que había olvidado mucho, vi fotos de situaciones que no recordaba. Me vi a mí mismo vestido de fantasma con la sabana encima, o vestido con tiradores y pantalones caqui exactamente igual que mi hermano para el casamiento de mi tía. Pero me vi irreconocible. No podía decir que esa personita era yo. Tan chico, tan frágil, siempre mirando de reojo, pensando en cosas raras. Todavía me cuesta pensar en mí mismo de esa manera.

También descubrí que había olvidado todo esto que les conté. Había olvidado los juguetes, olvidé la vez que mi papá no sé cómo consiguió marshmellows y los asamos en la salamandra a leña y me quemé el paladar, olvidé cuando mi mamá hacía la torta de chocolate para los cumpleaños y cuando hizo arroz con leche. Olvidé los años que comí avena con leche y canela porque a mi hermano le gustaba. Olvidé las veces que me golpée o me caí de los árboles o me doblé los dedos, me raspé, quemé, martillé, serruché y pinché. Todo por curioso, por mirón, por querer ayudar o por estar en el medio. Olvidé las veces que mi mamá me curó y me dió el mejor remedio del mundo. Un beso y alguna historia que me hacía olvidar mi dolor.

Lástima que olvidé todo eso. Porque ya soy grande y mi vida pasó por lugares diferentes. Porque me volví serio, hice carrera y sé matemática. Porque nunca aprendí a pintar.

Me quedan sin embargo los recuerdos de mis recuerdos. Yo recordando las cosas que temía olvidar. Yo pensando en cosas y repitiéndome cosas que he olvidado. En un intento desesperado de no perder las flores de mi vida, que sin embargo florecieron muertas, embalsamadas entre las hojas amarillas de libros de cálculo diferencial e integral.

Uncategorized

Memorias

Image

_DSC0356_print

Voy, soy, allí.

Cuernos repujados
macizos frondosos,

voy, soy, no siempre

En la calle,
En la luna.

Fui, fui, ahí.

El tiempo, adentro,
la noche, derecha.

Fui, si, fui.

Detail, Español

Viaje

Image

DSC_8857

El tiempo es la consecuencia
de nuestras pequeñas acciones
que acumulándose, forman una ola
con tanta potencia
que ni los grandes gestos la pueden frenar.

El tiempo está en nuestra cara
en las arrugas de la frente.
en el cabello y en la mirada.
Hasta en la forma en que caminamos.
y caminaremos,
podemos encontrarlo.

Y depende de cuánto reímos
y de cuánto lloramos,
de cuánto, inútilmente, nos preocupamos
hasta de cuánto hemos amado, u odiado
a los que están,
o a los que ya no están.

Todo se suma, nada se borra.
Y por eso hay que vivir, con mucho cuidado.
El tiempo no pasa
somos nosotros los que pasamos
El tiempo no existe
somos nosotros los que lo creamos.

Porque somos parte de nuestro tiempo
y del tiempo de los otros.
Y depende de cada día nuestro
que las ruinas de nuestra memoria
sean bellas, como pirámides o estatuas
o una pila de piedras
que no tendrá lugar en la historia.

Detail, Español

El Tiempo

Image

Viajar

Viajar es alargar el alma
porque un pedazo
se quedará para siempre
en cada lugar que visites.

Si no sucede, no has viajado
sino sólo te has transportado.

Porque el viaje es interno
de conocimiento y de inseguridad
se extrañarán de tus costumbres
te preguntarán lo que das por obvio;
es posible que incluso se rían de ti.

Pero saldrás de cada viaje
para caer en otro,
cada vez más libre de equipaje
y de preconceptos.

Y cuando llegará el momento
en que no tengas fuerzas
para transportarte.
Seguirás viajando.

En los pedazos de mundo
que te habrás llevado contigo.

Detail, Español

Viajar

Image

DSC_9254

La calle es
según para quien,
cosas diferentes.

Es un espacio,
que se recorre todos los días.

Se encuentran conocidos, y desconocidos
Se ve la gente que hace cosas,
pero no entendemos por qué o para qué.

Es donde vive mucha gente
parte del día o, a veces, todo el día.

Es un sitio sin moral
Un sitio divertido, o aburrido
Peligroso o fraterno.

Es un lugar como ya no quedan.

Un espacio de todos.
Sin alambrados,
sin posesiones.

Un lugar con la esperanza de llegar
O de volver.
O de ser.

Donde ser puede ser uno mismo
si se ignora la vista de los pasantes.

Donde uno se siente aislado
o acompañado por poblaciones en soledad.

La calle es dura.
Siempre lo ha sido.

Pero una sonrisa a veces lo cambia todo.
pruébenlo hoy mismo.

Detail, Español, People

Calle

Image

DSC_2048

When we stop worrying
and begin to think of us
as a part of something bigger,
the power of simple things
becomes apparent.

When we stop crying a death
but celebrating life,
we understand
the true force of nature.

The force of small things
the force of growing
and learning
and living.

We can cut a tree, but
this will not be the end.

Tenderness will prevail
over walls and cold,
over metal and ice.

It doesn’t matter how hard it will seem.
It doesn’t matter if we will live to see it.

It is just a matter of time.

Detail, English

Tenderness

Image

DSC_8825

One day you find that your path is blocked.
you have no way to continue..

You find that the way you thought
it was your way.

Can’t be walked anymore.

Maybe is a problem you just can’t solve
maybe is a personal decision
or another person,
which affects you
and you cannot change.

Just don’t stay there and stare.
don’t cry
don’t be afraid.

Look around and you will find options
there are always options.

They maybe don’t go where you wanted to go
but you probably didn’t even wanted to go there
in the first place.

Detail, English

Blocked

Image

DSC_8805

You probably realized,
you probably saw
how distorted is the world of others

How wrong decisions are taken every day.
How muy pain and suffering could be avoided
if people just saw the world for themselves
as they see it for the others.

So we recognise we are not objective
but what do do then?
nobody is, so, why care?

But even a distortion is useful
better than seeing nothing, I’d say.

This is yet another big reason
for looking more to people
in the eye.

Detail, English

Distortion

Image

DSC_2014

Beauty is overrated,
it has no more rights!

Beauty is misleading,
it can be deceptive,
amoral, or simply, bad.

But it is a light for us,
a light of hope,
to save beauty
to get beauty
to store beauty

and it yields this paradox
beauty will just sit there
under our control
waiting to be saved

and repeat the circle.

Detail, English, nature

Beauty cycles

Image

DSC_1981

I should be happy now
I should be full of joy

In some years I’ll saw a photograph
or a video, and I’ll think how happy I was
back then.

But Happiness is not something we buy
nor is granted if we get or do
the right things

Happiness is in ourselves
is ourselves,
but as is the case with love,
it has somehow its own,
independent will

It will come and go
and do as she pleases,
as it should be
as it always has been.

Detail, English, People

Time past

Image

DSC_4632 1
 

Life is simple
life is fast
is going from one point to other
like a blur
taking advantage of the rest.

Life is simple
I like it, I take it.
I’m afraid, I run away.

But life is also sad
and lonely,
and dangerous.

Because when life is now,
there is no love,
love would be give oneself away
and hope for a future, without reason.

But when there is only now
there is no future,
there is no hope.
and nothing remains
but to run away.

Detail, English, nature

Instant

Image

_DSC6898
And then it’s the end.
the dreaded end.

As things change
nothing will be the same
anymore.

Later will be time for beginnings,
not now.
This is the time for fury, for fear,
for change, and for destruction.

Also for beauty,
there is always time for beauty.

In the eyes of the end I have seen
the vertigo of fully realizing
the meaning of “never again”.

English, nature, Place

The End

Image

DSCF4503
Cuántas veces repetimos ¡Libertad!
Cuántas veces nos planteamos:
¿Qué significa?

Libertad es soledad, es hambre, es frío.

Libertad es lucha, no para conseguirla,
sino para no corromperla.

Libertad no es sueño, es trabajo.

Libertad es personal, no es colectiva.

Porque las palabras se gastan
se ensucian, y se estropean.

Y junto con Amor, con Virtud y
con Esperanza, la pobre Libertad
sufre el destierro de su propia esencia.

Y es violada mil veces
en un mundo de odio
y de fronteras nacionales.

Detail, Español, People

Libertad

Image

DSC_2131
Porque en el fondo es lo mismo.
Sólo un poco diferente.

Los mismos caminos andados,
las mismas caras.
Los mismos prejuicios dentro
de los mismos ojos.

En el fondo es lo mismo.
Escapar de nuestra vida
sucia y monótona,
que hemos contribuído activamente
a construír.
O quedarnos en ella.

Ya que, para que negarlo,
no lo vamos a hacer.
No vamos a salir por esa puerta,
hacia los caminos desolados,
y las llanuras nevadas
de lo desconocido.

No vamos a pedir ayuda
no vamos a mostrarnos desnudos
con frío, con miedo, con ansia,
ante nosotros mismos.
¿Para qué?

Aquí dentro se está bien,
no es felicidad pero no es insoportable,
y a veces, hasta se encuentra alguna razón
para sonreír.

Porque en el fondo es lo mismo.
¿Qué puede valer tanto la pena?

E ignoramos esas luces que brillan
a lo lejos.
Y las promesas que se esconden
en la noche y en el frío.

Detail, Español, nature

Frío

Image

2014-08-12 08.20.25

Be a sunshine.
A warm gentle breeze,
to everybody, to anybody.
and don’t ask for anything
in return.

Be a sunshine.
As a testimony of your own
inner strength.
Disdain the invisible locks
like fear,
or shame,
or regret.

Be a sunshine.
And while everybody panics
you’ll be a light of hope.
Even for yourself.

It’s curious how everybody wants
to be near somebody like that.

Only becoming
a sunshine,
or even trying,
is much more rewarding,
and beautiful,
and wise.

Detail, English

Sunshine

Image

DSC_8658
A moment passes by
and then things have changed.

Certainties of the past,
colors of youth,
ways to work, to dress, to talk.

A moment passes by
and I’m not the same.

I have changed in my own being.
slowly, imperceptibly.

What will stay then?
The consequences of my actions.
What I have constructed.
What I have destroyed.

May the man I’ll become
will be a good man.
And may he see my deeds
and smile.
In my last hour.

Detail, English, People

A moment

Image

2014-08-10 10.24.05

Es el camino el que se hace al andar,
con el paso de nuestros pies doloridos.

Es el camino el que cambia,
como es el río el que se transforma
en cañón, con el correr de los siglos.

Pero cuando estamos en el camino,
somos el camino.
Como el aire es el viento,
como el agua es el río.

Es el camino el que se hace al andar,
en nuestro andar errático,
en nuestro andar preocupado.
Como las arrugas de la frente
se hacen de nuestro soñar.

Es el camino que entra entonces
en nosotros.
Ya que somos camino.
y nos hacemos
con cada uno de nuestros pasos.

Español, Place

Camino

Image

DSC_8908
Joy is in you,
Is a matter of seeing life.
Of the color glasses you use.
It’s a matter of doing what you love
of loving what you do.

Joy is a brisk feeling
a breeze coming transpassing you
in a meaningful moment
in an idea
or a smile.

But joy is in you,
and it needs to be care for,
like someone you love.
And then you open the door
when she wants to leave,
knowing she will return
whenever she wants.

And then
when you stop fearing
even when you don’t feel joy
you’ll be happy.

Detail, English, People, Place

Joy

Image

2014-08-12 07.50.01
Por más que hagamos todos los esfuerzos,
no somos inmunes al paso del tiempo.

Lo raro es que esta nuestra ansia de perdurar
nos impide ver el pasado,
o planear el futuro.
Ya que deseamos un eterno presente.

A veces, sólo a veces, vemos algo
que nos demuestra que los tiempos cambian,
que la vida es cambio
y que lo malo es detenerse,
en nuestros mezquinos anhelos.

sólo entendiendo nuestra evolución
evitando mutilar nuestros sentimientos
podremos aceptarnos enteramente.
Y emerger multifascéticos, cambiantes e incoherentes
como somos.

Detail, Español

Perspectiva

Image

_DSC2195

El olor a césped recién cortado,
atrayendo paseantes a caminar por el prado.

Y se ven insectos, entre las hojas heridas
y pequeñas gotas de agua, luego de una llovizna.

Dicen que ese olor es una defensa.
Atrae predadores, de quien se come la hierba.

Pero someterme a designios ancestrales no me ofende.
La vida me hace disfrutarlo, como el sol en la frente.

Que de paso les cuento que produce vitaminas
y que por eso nos gusta, y nos genera alegría.

Es que somos carne, y eso no es tan malo.
sería terrible renunciar al pasado.

De miles y millones de años de evolución,
no nos podemos alejar, no nos hagamos ilusión.

Detail, Español, Place

Césped

Image

_DSC7818

It’s a bloom of light
and colors,
smells and odors,
awe and wonder.

It’s a rhythm of bright
lush leaves, searching the sun;
and murky, moist creatures
away from the light,
in the mud.

We cannot enjoy the light
if we don’t live, at least in part
in the shadows.
In the night.

Colorful, lovely birds,
depend on seeds, on bugs,
see how important are for them!
ignoring a part of a whole is completely absurd.

Don’t play God,
don’t save a thing because is cute,
and condemn ugly things
because you don’t understand them,

Enjoy the light
the colors,
but also the murk and the night,
Death is not the end,
if you don’t think only in yourself.
As you are just a part of the cycle of life.

English, nature

Nature

Image

DSC_4184

Todo comienza de repente:
me agacho, contemplo el pozo,
el pozo de las aguas,
el pozo de tus ojos
y siento el vértigo de mirar al cielo.

Podría caerme en él,
y sería un trayecto infinito,
un peligro cierto,
hacia un destino desconocido.

Pero algo siempre me detiene.
Será mi viejo instinto de conservación;
ese sentimiento de no haber todavía
terminado mi vida aquí.

Todo comienza de repente:
alzas tus ojos, verdes de vida,
que entran en contacto, al mirarme,
con los míos.

Y me pierdo por un instante
en la espesura de tu consciencia.

Y ese instante no se termina,
ese instante entra en mí,
tomando el control
de mi tiempo.

Sé que un día caeré.

Y me perderé en tu misterio,
y alcanzaremos las estrellas
donde siempre es de noche
porque seremos nosotros
los que brillaremos.

O terminaré empapado,
de lágrimas tuyas,
de lágrimas mías.
en el fondo de un estanque.

Pero incluso eso será siempre mejor
que no ser,
que no haber sido,
que la incertidumbre
de nunca haberlo intentado.

Detail, Español, nature

Pozo

Image

_DSC0878

Ha terminado el juego;
el campeón se ha llevado el premio.
La gente se ha retirado
a la realidad, desde sus sueños.

Ha terminado el juego,
y ya no queda nada, nada.
Sólo unos palos cruzados,
donde antes, la esperanza.

¿Pero es el juego lo que buscamos?
¿Es el triunfo?¿La emoción?
¿Olvidar nuestros problemas?
¿Alimentar una ilusión?

Porque siempre fueron y serán
los mismos palos cruzados.
Una marea de problemas, afuera,
un sabor dulce y amargo.

Ha terminado el juego,
ahora todos somos amigos
no lo tomemos en serio,
total, era sólo un partido.

Detail, Español

Game Over

Image

Primavera

La primavera nunca será eterna,
eso nunca sucederá
es que eso no es el tiempo,
eso es la perpetuidad.

La eternidad no es el tiempo:
son enemigos fraternos.
La eternidad es pura y cristalina.
Es la piedra. Es lo muerto.

La primavera es el triunfo
de lo impuro, de lo sucio:
flores sobre árboles podridos,
hierba e insectos sobre bosta de vaca.
animales corriendo en el deshielo
en los campos, y en el agua.

La primavera nunca será eterna,
son amados oponentes,
la diferencia entre el ser,
el vivir.
o el perennemente existir.

Hemos creado castillos, muros y cementerios
son eternos.
O al menos estarán aquí
cuando nosotros ya no estemos.

Pero no hemos podido crear vida,
que sólo tomamos prestada.
Y el tiempo nos pasa delante
mientras estamos ocupados.

Porque la primavera necesita al invierno,
como el otoño necesita al verano.

La eternidad necesita tiempo.
Pero el tiempo no es eterno.
Escapar de este ciclo
es dejar de ser humanos.

 

Detail, Español, nature

Primavera

Image

Race

What is Race?
This is, where’s the limit?
We are all different,
yet so similar.
What is this feature
you will use
to despise, or to dread
a person you’ve never met?

Why skin color,
and not eye color?
Why religion, or country of birth,
and not the number of your teeth?
Do animals behave the same?
Why should we do that then?

Do you believe that different cultures
must remain separated?
Almost every country was made,
in some degree, in some century,
because of immigration.

But now,
products can come and go,
while many people
will stay in a place
where there is war or poverty.
They’ll remain be slaves,
to get things cheap to you;
victims of those
who have more.

Do you really think that
speaking another language,
adoring another god,
loving in ways you don’t love,
living through things you have not,
having another view of life,
another genre,
another skin,
can in any way justify
any violence
against anybody,
as we are all own kin?

Your fear, your cruelty
your feeling about any king of thing
your reasons to hate, or to ignore
have been always been there
and only inside you.

You don’t need an excuse to hate.
You don’t need an excuse to love.

Detail, English

Race

Image

Protection

Seguridad, el gran dilema.
¿Cuánto estamos dispuesto a perder por ella?

La protección tienen un gran precio.
Nos impide crecer, desarrollarnos.

Miren los muros medievales,
inútiles ante el avance del comercio.

Miren ahora adentro suyo,
¿Vale la pena sofocar lo que aman?
Proyectos, sentimientos, ideas.
Dejar pudrir lo que temen que sea devorado.

Hay una alternativa.
Pero no es fácil,
Se llama tomar la vida por las riendas

Costará, no hay manual para eso,
pero una vez abiertas las puertas,
el aire fresco en la cara
es insustituible.

Detail, Español

Protection

Image

Primordial

What has remained
from our former being?

The water, we cannot smell;
the air, we cannot feel;
the earth, we cannot sense;
the sun, our skin cannot resist

What has remained
from our ancient being?

We have left nature
slowly, without notice.
As two accents
that become close dialects;
and then dialects
that can’t be understood anymore.

We left and we went on
taking another path.
A path of taking,
a path of governing.

We invented the word “mine”,
and its the first thing
we teach to our children.

We have lost contact
with our prior being.

Life was nice,
maybe was short,
but it wasn’t mine.

It was of sunshine;
and trees,
of rivers, and rain
it was of wind
It was of the Earth.

English, nature

Primordial

Image

Horizon

Life is in here and in there.
In this step, in and the next,
In what we are.
In what we will become.

Because if we look at our fingertips,
we’ll se what we can do.
Today.

However,
if we see
as far as we can,
we’ll see a horizon
of perspectives.

Going there can’t be our goal.
If life were only getting to a place,
it would be boring
and truly meaningless.
In its simplicity.

The fact is that we are free.
And we choose our destiny,
and after that one,
another,
and another more, later on.

We can also lay down
and groan, and whine,
and get lost in a world of opportunities,
in a sea of tomorrow.
between the sky and the far away waves.

We are free to do that,
and more.

Isn’t it funny?
Our biggest curse,
is the very richness of life.

English, nature, Place

Horizon

Image

Argentina

Lo bueno de una derrota es que nos permite mirar atrás, luego que las lágrimas, que como ríos que se llevan los sentimientos, han pasado, nos queda esa serenidad de aceptación de lo que no se puede cambiar.
Pero luego la gente olvida, y trata de volver a lo que estaba haciendo, sea cual fuere el resultado, para no pensar.

Pero hay algunas preguntas que deberíamos plantearnos:

¿Por qué otros países se alegran de nuestra derrota? o mejor dicho
¿Era necesario ofender a todos, con canciones hirientes, con actitudes molestas, con frases punzantes?
¿No se podía festejar libremente, alegremente, como hicieron casi todos los demás?
Agradeciendo un anfitrión que nos abrió sus puertas, su cultura, su amistad.
Sepan que mucha gente murió para lograr hacer este campeonato.

¿Por qué festejar rompiéndolo todo? o incluso
¿Por qué usamos un evento deportivo, para cubrir nuestros enormes problemas sociales, económicos y de falta de amor?
Me gustaría poder echarle la culpa a alguien, a un gobierno, a un sistema, a un complot internacional.
Sobre simplificar el problema sería bonito, crear un demonio imaginario contra el cual descargar nuestra rabia.
Pero hacer así no sirve para nada, los gobiernos, o las relaciones con los demás países son sólo un reflejo de algo más profundo.
En el fondo somos responsables de lo que somos, de lo que nos hemos convertido, de lo que hemos creado a nuestro alrededor.

Es que si lo queremos ver, al culpable lo tenemos delante nuestro, en el espejo del baño, por la mañana, en esos ojos inescrutables que no comprendemos más, en esa capa sobre capa sobre capa de excusas, de resignación, de frustración, de dolor apagado, que se materializan en un partido.
En nuestras ganas de humillar a los demás, para aplacar nuestra propia consciencia.

Porque los demás no ven lo que somos, sino lo que proyectamos.
Y hay que convivir con los demás.

Están los que tienen una huerta: y comen y dejan vivir.
Están los que plantan flores en su jardín: y llenan de aroma y de color a sus vecinos.
Nosotros somos de los que sólo tiran basura alrededor.

Piénsenlo.

Detail, Español

Argentina

Image

Love(2)

Love is everywhere
and in everything,
it our job, really,
to uncover, and enjoy it.

Love is there,
as natural as the air we breath;
as the water which get us wet
while we are busy
complaining about the weather.

Love is then inside us
love is us.
It’s our right and our responsibility
to use it,
to give it
to spread it.

Most of people however
want to be loved
but don’t care for loving at all.

They treasure this feeling like gold
inside dark caves
behind solid walls.

But love is everywhere and in everything,
is like air, like water, like the sun.

Stockpiling it will only give air a foul smell,
water a funny taste,
and sun,
well, you are going to lose
that spark of sunshine forever.

Detail, English

Love(2)

Image

Wrong

Yes, maybe you are wrong.
Maybe your dreams
are just a fluff
and reality,
this well oiled meat mincer,
is one step away
of tearing you apart.

Yes, maybe everybody else is right.

Maybe society
is the way it should be.
And old values,
and traditions far older than you,
are there for a reason
your poor mind
cannot understand.

Yet, here you are
challenging us,
looking back,
into trouble,
into wrongdoing.

You are a step away of being a criminal
and you know what happens to them.

Yes, this the real life
and this it is the fate of the dreamers:
some of them die,
some of them give up,

most of them get convinced that
they can’t do anything anyways…

just a few,
only a few,
sometimes,
continue,
no matter what,
and they are the ones
who change the world.

Detail, English, nature

Wrong

Image

Calm

En la calma está el paraíso

o al menos una de los posibles,
que pueden existir.

Porque no sé si lo han pensado

pero hay miles, millones de modos

de llegar a la felicidad.

Algunos son frenéticos, fiestas de sonido y luz
son notas cantando, los sentidos en todo su poder
Son una tormenta de sensaciones y de formas,
como electricidad, cruzando nuestro espíritu.

Otros sin embargo son pausados,
la calma después de la tormenta.

La pausa después del amor.

No menos fuertes, sólo dilatados en el tiempo,
son estas sensaciones, humildes, sí, pero con la fuerza del número.
Naves que esperan aventuras ya nos muestran su poder,
solas, balanceándose en el calmo puerto.
Y es esta espera tan importante como la aventura misma.

Porque no hay historia sin público
y no hay nada excepcional
sin que haya también cosas corrientes.

Place

Calm(2)

Image

Paved street

La vida es un empedrado — me dijo el viejo.

Paso a paso sabés la dirección que vas tomando
pero eso no te dice nada de a dónde vas a ir a parar

Mirá esa calle –me dijo, señalando el piso.
Si seguís cuadradito por cuadradito,
verás cómo casi siempre,
sin grandes cambios, las cosas son rutinarias.
El tiempo pasa y uno cree que tiene todo bajo control…

Pero si ves a la distancia,
no puedes saber el destino de tu camino.

Un día te despiertas y piensas
¿Cómo llegué hasta aquí?
o peor aún
¿A dónde llevarán tus pasos?

Uno tras otro, uno tras otro.
Esos pequeños pasos nos llevan
hacia lo desconocido.

Tarde aprendí que
en vez de buscar el mejor destino
lo mejor es
disfrutar el camino.

Español, Place

Paved street

Image

Infinity

Infinity is in our mind
as our mind is infinite.

Infinite is what we cannot conceive
either because is too complex for our poor minds
either because we just don’t want to understand it.

Take the grains of sand on a beach.
We can count them but there will always be more.
We know however there are not infinite,
as our Earth is nothing but
a small dot in the inmensity of space.

Take other person’s love,
see how puny are their feelings,
how stupid they become,
blinded by their passion.
That can’t be possibly infinite in any way.

But then comes your own love.
And you feel that storm of feelings.
And you grasp infinity in your hand.
Either because it’s too much for you.
Either because you just don’t want to understand it.

English, Place

Infinity

Image

Other

Ogni tanto capita

In momenti impensati
di conoscere una persona
che ci apre la sua storia.

Una persona che ti riempe del vertigo
di una vita ricca, diversa, piena.

Una persona che ti fa vedere
senza accorgersene
le strade ai tuoi proggetti
alle tue speranze
che sono sempre state però, le stesse
per tutta la razza umana.

Ogni tanto capita

Si riceve un regalo
da uno sconosciuto.

Non ci si chiede niente in scambio
il prezzo lo mettiamo noi.

Perché tutto e gratis in questa vita
almeno tutto ciò che vale la pena.

People

Other

Image

Start

And then you start
it’s your act of faith.

The initial jump, the hardest.
It’s hard not to look back.

And then you start
you open your wings
and then you are in the air
but still not know
if you are flying, of falling down.

Seconds, minutes, days pass by
and you don’t fall!
or your fall is not as hard as you thought.

You are in the blue sky,
your life has changed forever.
because even after this tiny step.
you can say proudly.

I can.

Detail, English, nature

Start

Image

History

History is written in our scars
that once were open wounds
but now are only reminders
of what we have become.

A history of growing;
of feeling.
Of love and hate.

A history of crossroads
in an open, infinite land.

The magic of choice,
the bliss of achievement
and the bitter of regret.

We are the sons of history as
we don’t have to begin all over again,
every time.

History can only grow
and enrich us.
There are no bad experiences
if bitterness help us to learn and mature.

Unless we forget history
and take our souls
into a circular path
of egoism, pride and urgence.

Detail, English

History

Image

Happiness

Encontrar la propia felicidad.
Es como encontrar una cara conocida
entre la multitud.

Porque las felicidades son personales,
únicas e irrepetibles.

Es inútil querer copiar un modelo.
Caras maquilladas, cuerpos esbeltos
dientes perfectos.

Es ridículo renunciar a ella y vivir una vida
de inventado y estéril dolor.

Tu felicidad te está esperando,
y será imperfecta, sucia y despeinada
como un gatito abandonado en la puerta de tu casa.

Será diferente a lo que esperabas
pero será lo que siempre habías buscado.

La mía por ejemplo es triste,
nostálgica y pensativa.

Es humilde y frágil,
y tengo que cuidarla mucho.
Es como un narciso, no como una rosa.
bella, pero con una pizca de melancolía.

Muchos la ven y ríen de ella
y ella, tímida, vuelve a mí.

Ellos son los mismos que
reniegan de sus propias felicidades.
corriendo sin cesar detrás de espejismos vacíos.

Mi felicidad mientras tanto me sonríe.
y llena de aroma y de luz
mis alcobas vacías.

Detail, Español, nature

Happiness

Image

Missed

Esta es una historia que ha escribes tú.
Hay un hombre, y una mujer
un desencuentro,
y belleza, mucha belleza,
y Venecia.

Hay un hombre orgulloso y aburrido,
una niña en busca de aventuras.

Algo pasará, algo siempre pasa,
será profundo, será pasajero,
o tal vez sólo será importante sólo para uno de los dos.

Esta es una historia que la escribes tú
Hay un hombre y una mujer
pero no necesariamente.

puedes ser tú, puedo ser yo,
y si no prestamos atención
podemos desencontrarnos
y amarnos sin amarnos,
sin conocernos siquiera.

Sufriendo la peor de las ausencias
la que nunca fue
ni siquiera una sutil presencia…

Pero ¡Cuánta belleza!
El dolor o e el amor no cambiarán Venecia.

Español, People, Place

Missed

Image

Meaning

You’ve fighted all your life
to transmit your feelings,
to understand others,
or for been understood.

You’ve travelled all your life
between half meanings,
words unspoken,
misunderstandings,
and too much said.

You’ve strived all your life
for meaning.
Of life.
Of love.
Of existence.

And all you’ve got are
half meanings, misunderstandings,
and words better left unspoken.

You’ve maybe tried to become
just another person,
As normal as possible.
To share all points of view with others,

Maybe with luck you could learn other’s meanings
and find company in your loneliness.

Or maybe you understood
that there’s no meaning,
but what we two create.
Eveytime we see.
Together.

Detail, English

Meaning

Image

Lonely

Loneliness.
The feared feeling.
Feeling of rejection.
Of failure.
of disgrace.

Why we keep tormenting ourselves?
in solitude.
Why we consider that not been accepted
is something bad?

We are all different
and only a few will understand you
as you are.

But the only one you have to appeal to;
the most important one.
The only one who will follow you
to praise you or to condemn you
until death.

Is yourself.

Detail, English

Lonely

Image

Utopia

¿Qué pasaría si al mundo lo construyeran los poetas?
si fueran los locos a crear las cosas.

Sería más bello, más sencillo, más complejo
todo y nada a la vez
como somos realmente.

¿Qué pasaría si el mundo se sacara las trabas?
los tapujos, tabúes y barreras.

Sería más natural, más limpio, más sensato
sin problemas que no existen pero duelen.

¿Y qué pasaría si dejáramos de ver los extremos?
el negro como la brea, el blanco como la cal.

Y viéramos que a la naturaleza no le gusta lo puro,
sino que prefiere una mancha o un dibujo.

Que la realidad es rica, y no queremos verla
porque corremos atrás de ideales
que no existen.

¿Y qué pasaría si te dijera, que soñar no cuesta nada?
y que intentarlo cuesta incluso menos.

Que el mundo no será jamás una Utopía
pero no queremos llegar, no nos importa el destino
es en el camino
lo que nos interesa.

Detail, English, Place

Utopia

Image

Marvel

No importa lo mal que estés
no importa lo poco que te consideres
recuerda que siempre habrá alguien
para quien eres maravilloso.

Puede ser un animal,
un vecino,
un amigo.

Puede ser un enemigo,
y su envidia lo testificará.

Puede ser que tu vida
sea la vida soñada,
de alguien que eligió otra senda.

Por eso es importante pasar tus días
como sientas,
como quieras,
como ames.

Piensa que en treinta, o cincuenta años
te sentarás a recordar.
¿Y qué será lo más importante?
¿Cuáles serán las cosas
que quedarán grabadas en tu mente?

Las cosas que hiciste, y las que no hiciste.

Y piensa cuántas de esas cosas,
eran lo que la sociedad esperaba de ti.

English, nature, People

Marvel

Image