Es el momento, me llevo los planes sin fecha, las locuras sin fin, los pequeños detalles de un gran sentimiento, los momentos de instantes eternos, la relatividad de nuestro tiempo juntos, lo absurdo de nuestro destino.
Me alejo con mis historias pendientes de contar, mi sonrisa boba, el rubor de mis mejillas sorprendidas por la dulzura de tus palabras o tus actos de amor inesperados, mis manos hechas a la medida de las tuyas.
Es el momento.
Me voy, porque no hay nada mas que pueda darte, perdona si en mi partida dejo en ti algo de mi;
Algunos besos pintados en tu piel,
un atardecer en el mar de tus pupilas,
la ilusión perdida entre tus manos,
la confianza que alimentaba a tu sinceridad,
la dulce e impaciente espera de tu nuevo día,
mi rebeldía instalada en tus labios,
un poco de mi pasión despierta en tu corazón dormido,
mi locura a tu rutina,
mi osadía en tu abrazo,
risas y besos en tu infinito,
mi libertad en tus anhelos,
mi nombre en algunos de tus sueños,
mi irrespeto por tu espacio,
una o dos canciones nuevas en tu playlist,
conversaciones en los momentos mas inesperados,
mis bromas a tus fallas,
mi comprensión a tu compleja realidad,
o quizás sólo un poco de mi amor en tu vida.
Es el momento de acabar con la que mas de una vez llamaste la «historia mas bonita de mi vida», es el momento de dejar a la persona correcta que apareció en el momento equivocado, es momento de acabar con lo que fuimos o creímos ser.
Es el momento de que me olvides, como yo ya he empezado a olvidarte…


