Mi vida en palabras

Mi importantísima y solicitada opinión

La lógica de la perversión — 15 septiembre, 2025

La lógica de la perversión

Me gusta explorar mi mente, puedo pasar horas analizando los pensamientos que se me cruzan cuando estoy aburrida, a veces termino llorando, a veces termino muy emocionada.
Es bien sabido que soy una pervertida, una enferma, de esas personas que te llevan por el mal camino, que disfrutan la transgresión.


Ultimamente he estado pensando mucho en la piel, la belleza del cuerpo, en mis motivaciones carnales, la perversión es más compleja de lo que muchas personas piensan, no basta con que mi cuerpo reaccione, hay mucho juego mental detrás de todo lo que me gusta.


Viendo Fight club llegue a una conclusión, no tiene que ver con la violencia, ya soy consciente de lo erotizada que la tengo, me gusta ver sangre y saliva escurrir, ver como sudas, ojos hinchados y dientes rojos, son escenas que me erizan la piel, no saber si gritas de placer o dolor, ver como te encoges por un golpe al abdomen y como batallas para levantarte; en su momento fue raro, pero lo abrazo como parte de mi viaje, erotismo e identidad.


Lo que descubrí en esta ocasión fue algo más simple, pero tambien muy interesante.


Nunca me había puesto analizar lo mucho que me gusta que me digan que sí, no sólo porque soy alguien muy dominante [y tengo problemas con controlar todo], sino porque me gusta esa sensación de forzar a alguien. No es fácil para mi decirlo, pero sabemos que el consentimiento es clave, y eso explica la preferencia que tengo por los compañeros que elijo, me gusta ver sus suaves rostros oscurecerse por la perversión, notar los cambios en su voz cuando  me piden algo, la forma en que se agita su respiración cuando poco a poco vamos haciendo cosas más intensas, esa expectación en su rostro de no saber que es lo que voy a hacer pero sabiendo que están dispuestos a aceptarlo sin pensar mucho.

Me emociona pensar en como se derriten en mis brazos, me gusta pensar como se sienten cuando hay marcas ligeramente visibles al borde de su camisa y que no se ocultan completamente cuando van al trabajo, como esas marcas señalan propiedad, una de mis más grandes fantasías es pensar en como recuerdan lo que hicimos la  noche anterior mientras se preparan su café en la oficina y se acercan sus compañeros a platicar con ellos, mientras todas esas marcas descansan en su piel, mientras una de ellas se asoma ligeramente por su cuello, invisible si no te fijas bien, la corbata logra mantenerla oculta casi por completo, que tal vez algo se asome por el puño de la camisa y no puedas recogerse las mangas ese día, que les miren raro porque algo se sale de la norma, porque él no es así.


Me encanta pensar en ese nerviosismo, imaginar que sale del trabajo y da un suspiro largo camino a casa, de esas veces que no  notas que estabas conteniendo la respiración, llegar a casa para quitarse la ropa y admirar con cuidado las marcas en su cuerpo, lo suave y delicada que es la piel que se oscurece, pensar en como paso mis uñas por cada curva, como se siente mi piel, saber que puedo morder y hacer lo que me plazca.


Esta clase de pensamientos me mantienen entretenida por largas horas, a veces me roban el sueño, es muy divertido imaginarme todos estos escenarios. Para ser muy honesta, paso más tiempo pensando y viviendo esas fantasías en mi cabeza que haciéndolas realidad, claro que hay muchas cosas que me gustaría vivir, pero creo que tambien disfruto mucho solo de estimular mi imaginación.


Contrario a lo que pueden pensar, no siempre veo necesario traducir a la realidad mis fantasías, a veces dejarlas como ejercicios creativos y eróticos me es suficiente, tal vez la asexualidad tiene mucho que ver con esto, no lo sé, pero el sólo tener esta estimulación me satisface en la gran mayoría de los casos.


Que hermoso es ser una pervertida, que bello es poder disfrutar de mis ideas y fantasías, que increíble soñar con la piel de alguien que me permita hacer lo que yo quiera, que se ponga a mi disposición. Me encanta estar viva.

Sigo hambrienta — 29 agosto, 2025

Sigo hambrienta

Se acerca la temporada oscura, tiempo de guardar, momento de introspectar. Ya nos preparamos para celebrar la cosecha en Pixka y agradecer lo que la luz nos dio este año

Estos momentos siempre significan enfrentarme al gran Leviatán, mirar hacia adentro y ver todo lo que me ha traído el año en curso, no siempre es la tarea más agradable, pero sí la más importante antes de que llegue el tiempo muerto con capricornio y la dureza del invierno.

Esta vez me siento a pensar en mi vida, en quien soy y mi camino recorrido. Tantas personas que se cruzan en mi andar, no todas permanecen, pero conforme pasa el tiempo deseo que quienes me agradan caminen más tiempo a mi lado.

Ya había mencionado que estoy hambrienta de amor, tanto que a veces es difícil ocultarlo y seguir siendo esa figura cool y distante que siempre tiene el control. Pero no soy un tótem, soy una persona, algo rota y conformada por los pedazos de todo lo que se ha roto en mi vida.

Soy los hábitos que dejaron quienes ya se fueron de mi lado, soy magia y té por las mañanas, soy lágrimas en silencio y deseos de controlar todo, soy canciones y poemas que transitan mi memoria, soy música, tambien soy brillo y determinación, soy confianza y fragilidad, hambre emocional, ese gatito al que le da pena que vean cuanto disfruta sentirse amado y rodeado por palabras dulces y amorosas.

Por alguna razón, me siento más sensible de lo usual, lo cual es mucho decir, soy suavecita aunque no me gusta reconocerlo, pero ya hace años he dejado de pelear con eso y me permito ser, me permito mostrarme asi desnuda y con hambre, al menos a mí misma, que a veces suele ser la parte complicada y dolorosa del proceso; ultimamente me veo y me doy cuenta del progreso que he tenido en mi vida, todo lo que he logrado con mis propias manos, he llorado mucho por ver que realmente me cuido y me apoyo, no me permito ahogarme ni sentirme mal cuando necesito salir adelante, creo que sí me he convertido en esa versión que mi yo adolescente idolatraría, ha costado mucho, pero he logrado moldearme con todo y la adversidad. Sola, como siempre he estado, y no está mal, pero a veces me canso de ser mi propio hombro en que llorar.

Creo que por ahora estoy bien, he conseguido amistades sólidas y un buen lugar en la vida, sigo creciendo y aprendiendo, pero siempre hambrienta de amor y un lugar en el que descansar, es increíble poder proveerme de todo ese cuidado a mí misma, sé que también debería dejar que otros lo hagan de vez en cuando, no logro hacer las paces con todo esto todavía, y solo sé ser intensa y a veces el fuego asusta, y me quedo aquí, esperando.

Me pongo a pensar en mis necesidades y la forma en que me procuro amor, pienso en la suavidad de mi conejo y lo que voy a hacer cuando ya no este conmigo, pienso en mis rutinas, que abrazo con amor por la paz que me traen, veo mi trabajo y la estabilidad que he conseguido, mis metas y los cambios de perspectiva. Sé que el amor existe, porque no me canso de repartirlo entre las personas que amo, y nunca se acaba, a veces quiero ser egoísta y tener algo sólo para mí, no de la forma que tengo a mi Gordo, tener un refugio distinto. Tal vez es momento de cambiar de perspectiva respecto a mis relaciones de pareja, tal vez convivir en rutina con alguien no es tan malo, ya he hecho muchos cambios muy drásticos en mi vida, no puedo decir que abandonar esos miedos y mi comodidad es simple o que lo voy a lograr a l a primera, pero tal vez puedo explorar un poco esas aguas internas y ver que sale de ellas.

Quiero ser feliz y compartir la felicidad con quienes amo, no se hasta donde puedo diluirme para unirme con los demás, tal vez sólo le doy demasiadas vueltas a las cosas.

Creo que es momento de salir y ver los murciélagos que rondan los arboles por la noche, ellos siempre me demuestran que cuando hago una pregunta, siempre llega una respuesta.

A mí misma. Una retrospectiva. — 8 julio, 2025

A mí misma. Una retrospectiva.


Siento que es necesario escribirme esta carta como un tipo de check point sobre como y donde estoy en mi vida.


Han pasado 30 años y no ha sido nada sencillo, hay días más duros que otros, pero puedo decir que ahora estoy bien, poco a poco me he construido una vida para mí, tengo un trabajo que me permite costear mi vida, estoy rodeada de personas que me aman y me cuidan, mi Gordo sigue conmigo [por ahora] después de 10 años y cada día me conozco un poco mas a mí misma.


He vivido unas semanas complicadas, no puedo evitar sentirme patética, siento que este viaje de auto descubrimiento debió suceder hace 10 años, pero estaba muy ocupada tratando de sobrevivir a mi entorno.


Poco a poco las cosas de mi vida van mejorando, todavía no estoy donde quiero estar, pero no es el fin del camino y sigo viva. Conforme pasa el tiempo me siento mejor conmigo misma, me siento más brillante, más capaz, más atractiva y más honesta con mis deseos y mis metas, lo cual valoro mucho, he aprendido a darme tiempo y paciencia.


Me veo a mi misma y comprendo mi atractivo, soy bonita y compleja, interesante, estimulante a los sentidos, deliciosa y apretable, soy cálida e intensa y puedo entender lo complicada e intimidante que puedo ser para muchos hombres.

No hay inocencia en mi mirada ni en mi voz, mis manos son suaves, pero no sin experiencia, yo no me voy a apantallar por $500 pesos en una cita o palabras rimbombantes, aunque realmente me gusta que me endulcen el oído y por un segundo me permito creer esas mentiras seductoras.


Conmigo no puedes llegar y esperar que un orgasmo me sorprenda y no vas a ver ese rostro de maravilla y hallazgo, probablemente no vas a enseñarme nada nuevo en la cama y ya me estoy quedando sin primeras veces que compartir, puedo caminar segura en los zapatos que uso y a veces fumo cuando hay lluvia.


Mi dulzura y amor ya no vienen con inocencia y capacidad de asombro, vienen con silencios largos y paciencia, vienen con pláticas incómodas y no demasiada capacidad de extrañar, pero mucha nostalgia. Puedo amar en silencio, puedo apoyar tranquila y sin entrar en pánico, entiendo las cosas y evito los dramas.


Ver todo esto es una clara señal de cuanto estoy creciendo y que por fortuna ya no soy quien era  a los 20, ahora estoy más completa, menos perdida y viviendo una vida algo complicada, pero una vida muy mía y creo que eso es algo que nadie me puede quitar.


Veo a Dianne Keaton en Something’s gotta give y me identifico: sentada, llorando y escribiendo, increíble que la pluma y el papel nunca me han abandonado desde que los tomé a los 8 años.


Tantos dolores, han pasado más hombres por las hojas de mis diarios que por mi cama y creo que esa soy yo. Enamorada del amor más que de las relaciones y personas reales, aunque a veces me dejo seducir y me dejo llevar por esa química espontánea de explorar la mente y corazón de otra persona.


Y estoy bien.

El closet de las escobas — 25 mayo, 2025

El closet de las escobas

Estas últimas semanas han sido muy complicadas, he llorado mucho y me he enfrentado a mi nemesis [yo misma].

Durante toda la vida dije que yo prefería las relaciones cerradas, lo cual no es mentira, tengo poco interés en relacionarme con otras personas dentro de una relación, al menos de la forma que mucha gente piensa, no quiero muchos novios, quiero a Fernando y a Ulises y a Pedro y a Carlos y a Alberto [te sigo extrañando 5 años después de tu muerte] y a Jonathan, quiero un espacio donde todos mis amores quepan, donde puedan estar tranquilos y me permitan amarlos por la persona que son, aunque la dinámica sea diferente y cada uno me haya hecho mucho daño a su manera; usualmente la gente piensa en sexo, pero yo siempre he sido feliz conociendo a quienes se me cruzan por la vida y ver a donde me lleva esa relación, a veces es erótico, muchas veces no lo es, simplemente nunca he estado mas feliz y plena que en una relación queer platónica, donde puedo amar libremente desde esa zona gris que mucha gente odia porque no es algo definido, no es algo que puedas controlar, es una zona gris que permite todo lo que queramos, nos permite la libertad de amar a alguien y aun así no querer hacer vida con él, nos permite hacer el amor y luego pasar meses separados con poco contacto, y creo que poca gente esta preparada para esa libertad, pero a mi me hace feliz.

Me siento muy feliz de poder darme cuenta de estas cosas, dicen que quienes nunca se mueven no notan sus cadenas y creo que la monogamia es algo así, es un modelo relacional que es muy popular, pero no necesariamente el mejor y más conveniente, al menos para mi, siento que las dinámicas relacionales adecuadas son como la orientación sexual, no es culpa de nadie nacer con una ya en los huesos y poco a poco nos damos cuenta de lo que mejor se acomoda.

Siempre he comulgado con la anarquía relacional, claro que quiero una pareja y alguien con quien hacer vida [al menos eso creo], pero eso no debería privarme de conectar con otras personas, de amarlas y compartir con ellas, aunque no quiera el título de «pareja» para esas personas.

Fue hasta hace poco que analice lo mucho que eso estuvo mermando mis relaciones en el pasado porque nunca tuve el vocabulario y conocimiento para definirme, y yo sé lo rancio que suena decir que apoyo el «amor libre» porque es un concepto que pocas personas conocen y que a estas alturas de la vida es un poco complicado defender.

Me he dado cuenta de muchas cosas que si bien no son nada grave y no representan un cambio grande en mi vida es el hecho de notarlas lo que me ha alterado un poco, no me deja de sorprender como la vida es una constante experiencia de autodescubrimiento, incluso nosotras somos un misterio que se va descubriendo poco a poco ante nuestros ojos.

A veces lo único que quiero es sentarme en unas piernas y besar dulcemente, cenar juntos y tomar algo mientras hablamos de nuestros futuros y los hijos que queremos tener o no, leer un libro juntos, creo que mi definición de té para dos ha cambiado un poco, pero está bien, me ha hecho crecer.

No soy una amiga incondicional — 11 diciembre, 2024

No soy una amiga incondicional

La importancia de dejar ir.

En el tarot, la torre nos habla de cambios dolorosos pero muy necesarios, fundamentales para el crecer y desarrollar nuestro potencial olvidándonos de las bases que en su momento nos ayudaron a llegar a donde estamos, pero que ya no nos sirven mas.

Este año me ha servido mucho como introspección, he podido tomarme el tiempo de sentarme a analizar todo lo que hay en mi vida y la función que cada cosa y persona cumple en ella, no ha sido sencillo porque me he enfocado a deshacerme de muchas cosas que ya no me apoyan ni son necesarias, objetos que solo ocupan un espacio y no tienen utilidad. Cuando limpias tus espacios, te das cuenta de lo que tienes que limpiar en tu vida.

Siempre que se habla de relaciones terminamos enfocándonos a las parejas que tenemos [si es que decidimos vincularnos así] y la forma en que estas afectan todo lo que hacemos y como vivimos nuestra vida, y no es que sea malo, simplemente es agotador ver como la gente le presta tanta atención a su pareja y se olvida de sus relaciones platónicas, esas que cuidan, apoyan, contienen, enseñan y que también estorban.

A lo largo de mi vida he aprendido a valorar a mis amistades y aunque yo no me guío por jerarquías en ningún tipo de relación, es algo que aborrezco y me desagrada, se que otras personas que se relacionan conmigo no piensan así y aunque es doloroso en veces, también entiendo que no todo mundo puede practicar la anarquía, no están listas.

Yo soy una persona muy vocal respecto a mis ideas y opiniones, siempre tengo algo que decir sobre todo lo que me rodea, soy una vouyerista social y me gusta observar a quienes se encuentran cerca, ver que es lo que hacen y como se contradicen, me encanta ver las contradicciones aunque a veces me lastimen.

Esto lo digo porque al ser tan vocal y abierta, es muy común que me lleguen mujeres diciendo que es muy reconfortante ver a alguien que diga las cosas de frente y como son, que apoyan mis ideas y comparten mis valores, la verdad es que esas son las mujeres que más me dan risa, porque son las que no son capaces de vivir los valores que «tienen» pero les gusta comentarlo con otras personas para que vean que ellas tambien estan muy «deconstruidas» como si fuera una meta a la que llegar. Esas mujeres blancas que gritan sororidad y que son incapaces de descentralizar a los hombres de su vida, que insisten en que aman a sus amigas y que harían todo por ellas, claro, hasta que llegue un nuevo pito que las deslumbre y esas amigas pasan a segundo plano porque pues «las amigas son incondicionales».

Con el paso del tiempo he aprendido a curarme de esas ideas tontas, he terminado relaciones de amistad, a las que yo les he tenido que informar que ya no me siento conectada y que es mejor ya no vernos, claro que es doloroso y cansado, pero a veces es necesario, tambien he tenido que enfrentarme a amistades que deciden seguir su camino sin mi, personas que me dicen que prefieren enfocarse a otras cosas y que una amistad conmigo ya no sirve ningún propósito, no puedo culparlas ni guardarles rencor porque se lo que es estar ahí.

Yo no soy una amiga incondicional, no te voy a esperar eternamente a que aprendas tus lecciones y me muestres tus avances, no voy a celebrar todas tus relaciones ni me va a interesar que me hables de ellas, tal vez no te voy a preguntar sobre el trabajo porque no me gusta hablar de trabajo, ni voy a esperar migajas de mensajes o muestras de atención cuando te aburras. Me gusta cuidar a mis amigas, pero tampoco voy a dar más de lo que recibo en ninguna relación, ni con una pareja ni con mis amigas porque las amigas también restan y también estorban.

Se dice mucho de cuidar a tus amistades, y dentro de mis posibilidades lo hago, soy una persona muy solitaria y paso por muchos momentos complicados de introspección, socializar me agota, me abruman mis responsabilidades, necesito silencio para descansar, procuro tener a mis amigas cerca y entender que ellas igual viven esos momentos, no siempre queremos y podemos estar tan presentes como nos gustaría, es parte de la vida. Con todo esto, he aprendido que las amigas también molestan, también cansan y tambien rompen corazones, no solo soy cuidadosa con las parejas que elijo porque sí cuido la forma en que me relaciono con mis amistades y la energía que les doy, no se imaginan la rapidez con la que suelto a una persona que simplemente me hace ver que no cabe en mi vida, una vez que tomo esa decisión no hay vuelta atrás ni forma de conciliar las diferencias, si hago esto es porque esa persona va en contra de mis valores fundamentales y es imposible seguir ahí, no soy centro de rehabilitación de hombres, tampoco de amigas.

Todo esto es importante en mi vida porque no me ha sido fácil llegar a donde estoy, si bien no es el fin del camino todavía, se que no puedo perder mi energía y tiempo con personas que simplemente no comparten mis valores, personas que creen que es muy fácil decir que piensan lo mismo pero demuestran que no son capaces de vivir bajo los mismos valores que yo, que tus acciones sean congruentes con tus palabras es doloroso en ocasiones, pero asi es tener bases firmes.

Las amistades tambien pueden ser complicadas de navegar, no voy a hacer otro discurso sobra amatonormatividad hoy, pero creo que es necesario tener esto en mente, no veo como problema que haya momentos llanos y de distancia en una relación sabiendo que no va a ser siempre dulce, que habrá momentos oscuros y extraños, que vamos a tener que soltar a personas a lo largo del camino, y está bien, no siempre vamos a permanecer ni entender a las personas que nos rodean, qué doloroso que haya tantas personas que no demuestren lo mucho valoran a sus amistades aunque sus bocas digan lo contrario. Espero que sus amistades tambien les duelan.

Tu novix es un pendejx — 24 noviembre, 2024

Tu novix es un pendejx

Y tal vez tú también.

Nuestra sociedad esta acostumbrada a ciertas jerarquías y dinámicas que son muy dañinas y dolorosas para quienes estamos dentro del espectro asexual y arromántico, situaciones y realidades que nos lastiman porque la mayoría de alos se niegan a analizarlas aunque tambien les afecten.

Odio ver parejas, me parece insoportable y me asquea un poco, hay muchas razones detrás, pero la principal es la dinámica que muchas manejan. Personas que priorizan a su pareja sin importar la circunstancia, quienes tienen un nivel de dependencia tal que no pueden salir con sus amistades sin su pareja a un lado, claro que esas personas no ven el problema, simplemente quieren pasar el tiempo con “esa persona que aman” porque las demás no somos dignas de ser nombradas así.

Claro que aquí no hablo de personas que atraviesan situaciones de violencia, sino personas amatonormadas que son incapaces de reconocer el daño que le hace a otrxs con sus acciones.


Durante su vida y años de activismo, Malcom X mencionó que si bien los conservadores eran un peligro evidente, al menos eran directos con su lenguaje, con su forma de hacer las cosas, y mencionaba que al menos ellos dejaban claro que alguien negro nunca sería bienvenido a su mesa, sin embargo, alguien moderado, alguien liberal, iba a fingir amabilidad mostrarte una sonrisa y recibirte de buena manera aunque sus intenciones y corazón estén con los conservadores. No quiero decir que es exactamente la misma situación, ni restarle importancia a la lucha contra el racismo, simplemente quiero que tengamos ese concepto en mente.

El mayor riesgo siempre serán las personas afóbicas, las personas que abiertamente nos dicen que tienen un problema con nosotros y la forma que nos relacionamos, de eso no hay duda, pero el mayor dolor viene de aquellas personas que aparentemente no lo son, que se muestran comprensivas y dispuestas a escucharnos y a entendernos dentro de este mundo complicado. Esas personas que nos excluyen de bodas porque no tenemos un +1, esas que se alejan de nosotros cuando tienen pareja porque no “tenemos la misma importancia” que su compañerx, esas personas que nos buscan cuando necesitan un paño de lágrimas, las que dejan de hablarnos porque no deseamos formar parte de la hegemonía buscando pareja porque simplemente no nos interesa, esa personas de “es que es diferente una pareja a una amistad” “es que no les puedo comparar”.

Conforme pasa el tiempo yo tengo menos paciencia por estas personas, poco a poco me desesperan más y me molesta estar cerca de ellas, claro que entiendo que no es su culpa, al final vivimos dentro de un sistema que te dice que es obligatorio priorizar a tu pareja porque una pareja heterosexual sirve al capital, porque le da clientes y mano de obra barata, porque son personas que no entienden lo que es el amor romántico y prefieren no verlo, así no se lastiman.

La amatonormatividad nos lastima, tambien lastima a los alos, pero ellos ven estas heridas como normales “obvio que mi amiga ya no va a salir conmigo un vez a la semana porque tiene novio, así son las cosas” “pues es que obviamente su novix va primero, tal vez ya luego podemos vernos en nuestro cumpleaños” “tal vez ahora tengamos que relacionarnos en pareja y dejar de lado nuestra intimidad 1 a 1” y otras ideas similares.

Me molesta y me duele ver personas así a mi alrededor, que son la gran mayoría, y a este punto me pregunto que tanta contención puedo ofrecerle a alguien que viene a mi después de hacerme a un lado por esas circunstancias, la verdad es que nunca he sido muy buena manejando estos tema y dando consuelo ante situaciones de pareja, en general me es un tema incómodo, pero he decidido analizarlo más a profundidad y me veo envuelta en dolor, veo lo cansado que es para mí notar todo esto a mi alrededor, me pregunto por qué a tantas personas les importa tan poco sus amistades y la forma en que se relacionan, por qué la intimidad platónica es menos importante que la romántica, por qué una amistad no merece ser llamada “alguien que amo” y ser tratada con el mismo respeto y valor que una relación romántica, al final tus amistades no te ponen los cuernos, no te mienten para  mantenerte cerca, son quienes amortiguan el golpe de todo ese daño que una pareja puede causar.

Hablo de estos temas porque son temas dolorosos, porque no todo mundo tiene la fuerza o posibilidad de enfrentarse a ellos sin repercusiones,  y a mi personalmente no me importa mucho que alguien así de amatonormado deje de hablarme. 

Este es un tema largo y complejo, porque como mencione, sé que no es del todo culpa de las personas ser así, viven ciegas en un sistema que les premia por estas actitudes y conductas, un premio muy pendejo, pero ellas se sienten recompensadas. Se que la solución es ir haciendo consciencia de cómo estas actitudes duelen, de cómo el pasar de largo, el cancelar planes, el priorizar bajo esta estructura nos lastiman, merman la paciencia y la esperanza, desgastan.

Tal vez no sería la respuesta correcta, pero espero que todas las personas alosexuales [no asexuales] que conozco vivan esas situaciones, espero que esas personas que llaman amistades les lastimen de esa forma y que vivan  ese dolor en carne propia, que esas personas que ellas dejaron de priorizar por una pareja les dejen de hablar, que no tengan tiempo para consolarlas  por un corazón roto, que les diga que ya no tienen tiempo para escucharlas porque otras cosas son más importantes. Yo entiendo la nobleza de la amistad, pero yo no escribo esto para que los alos lo lean y reflexionen, a esta altura ya no me importan mucho, escribo esto como una forma de catarsis, pero también para que otras personas aspec sepan que yo igualmente he vivido ese dolor, para que se quiten la responsabilidad de mantener vínculos que duelen y lastiman, que entiendan que perder una o dos o tres amistades duele menos que mantener un vínculo unilateral.

Yo siempre trato de hacer cosas por la comunidad, desde informar en mi trinchera hasta generar espacios donde podamos existir y justamente hablar y compartir estos dolores sin miedo a que nos juzguen, sabiendo que otras personas lo han vivido también, es muy noble que haya personas dispuestas a educar y compartir información para mejorar un poquito el mundo, pero es importante notar que no es obligatorio ni nuestra responsabilidad hacerlo, los alos deben vivir sus propios dolores y duelos, entender que una relación siempre va a tener valor sin importar su naturaleza, no hay “relaciones más importantes” y el priorizar a sus parejas sobre sus amistades nunca les va a llevar a otra cosa que no sea aislamiento y soledad, se que hay personas que no están dispuestas a verlo, y eso ya no es nuestro problema.

Arromántica y llena de amor, resisto desde la reciprocidad.

¿Cómo finjo que no estoy hambrienta de amor? — 1 agosto, 2023

¿Cómo finjo que no estoy hambrienta de amor?

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