Ahora que arropé a mi monstruo,
bajo al infierno a seguir
la tarea de adulto; ya casi
reconozco las respuestas
ante los logaritmos y todos
esos sinsentidos que barre
el tiempo, en los días de su yo
más asesino. Tiene cierta
gracia, los colmillos, la mala idea,
las tormentas secas en paños
menores, la desilusión a lo pactado,
tú como solución tendiendo
a nunca, yo en el camino
hacia infinito con la cruz encima…
El cielo a veces es tan azul,
que nada más sirve de substerfugio
a la idea de sin ti.
En el infierno, lo de siempre:
tú descuartizada, revestida
de recuerdos inmortales de luna,
el diablo saludándome de vuelta
a las trincheras, mi monstruo
despierto, reclamando víctimas
en el laberinto donde él
es brújula insondable.
Río de mi reflejo
Río tan enorme
que no nos cabe en el mar,
resucita tu nombre
con abrazo de inmensidad.
Río tan callado
que a la luna quisiste ahogar,
navega el ocaso
sobre tu beso azahar.
RÍO TAN VIVO,
RÍO TAN TIEMPO,
RÍO VERDE OLIVO,
RÍO DE MI REFLEJO.
Río tan narciso,
flor que al invierno venció.
Moja mis lirios,
alimenta la calma de Dios.
Río tan inmortal
que Guadalquivir te llaman,
maquíllame de mar,
haz de tus aguas mi alma.
Gazapos
Un sagrado libro
de mentiras, eterno,
culpables siembra,
el odio ante el reflejo.
Un pueblo deambula
a tientas en su oscuridad;
la luz suena a noche,
a naufragio en alta mar.
Gazapos en Gaza,
los niños no existen.
Error de la nada,
la sangre invisible.
Cegada en la perdición
¡cuánto una madre llora,
cuánto muere el universo
en la ira que la ignora!
La tierra de Nadie vive
abrigada en su invierno,
ante el gatillo zozobra
por el paraíso muerto.
Gazapos en Gaza,
la Parca vomita
mentiras de nácar,
la verdad se suicida.
Tallar fake news
en la táctil verdad,
como sol en la luz,
como dos al amar.
Gaza en gazapos,
ordenada muerte
que resucita los ríos
que inundan la suerte.
Gaza mi sudario,
la bota que aplasta,
mirada del caos,
Entifadas que pasan.
En medio del infinito
«En medio del infinito» dijo ella, él se hizo
el dormido; despertaron en la intersección de una hipoteca.
Robaron certidumbre y espacio a un ronco abismo
y lapidaron sonrisas y tiempos muertos cualesquiera.
Un hogar
decorado de omega
y claroscuros de alfa
al amar.
Viagra y cuarto al amor en viernes, colonia de frasco caro,
jazz de saldo, ademanes en ristre,
el cansancio de llamar al destino de usted,
el deseo atiborrado de una explosión que no sonríe.
Un hogar
que moja los pies
en la ecuación del bien
y del mal.
Adosado en arenas estáticas y un siempre
en horas bajas que al sábado condena
a una peli sin sonido. El amor miente;
mira celoso al reloj de las lunas en gangrena.
Un hogar
que pierde el regazo
y ahuyenta los barcos
hacia el alta mar.
«En el infinito del medio» quiso quizás decir,
tras últimas cenas de frugal ínfimo ahorro.
Crucifixión del «sí, quiero» en la hora feliz,
un infinito menguado que hace mutis en mitad del cosmos.
Un hogar
con los besos
trucados y el deseo
por truncar.
En medio del infinito © 2025 by Esteno is licensed under CC BY-SA 4.0
Aguacero en mi menor
Llueven los días repetidos, sobre mí
y llega el viernes
y alguien sugiere un fin.
De la montaña
bajó un apóstol charlatán
a sacrificar la mañana,
y aprendió a dudar.
Aguacero en mi menor,
¡diluvios del mundo
os guarde Dios!
¿Dónde están ocultos
odio y amor?
Donde los colmillos
te comen crudo,
rugir de gatillos (construyen muros).
Nievan los días estivales, sobre ti
y llega en ciernes
la guadaña en su disfraz de abril.
De la tonada
tachó una corchea el alacrán,
y la danzaron las ramas
del árbol del olvidar.
Aguacero en mi menor,
¡cielos de este ultraje
en un negro atroz!
¿Dónde el nuevo baile
de la perdición?
Donde los espejos
te dibujan joven,
plañir de los tiempos,
destino salobre (corroe el Reino).
Los dúos ya muertos
Mi primer LP, grabado en casa sin IA ni Triunfitos…la voz es la gracia «que no quiso darme el cielo».
Por si a alguien le da por escucharlo, ahí dejo enlace. Besos, y recordad siempre que el Sur vencerá…
Reinas
Tenías 16 y un amor para siempre,
se rifaba el bullying por veros caer,
drogadas del amor culpables, septiembres
en las biblias del ayer.
.Allí estaban ellos, inquisidores
del futuro fétido, hogueras por arder
en sus ojos color entrañas del Orbe
imperativos nacidos del obedecer.
A ti te llamaron gorda apestosa,
a ella, perra bollera,
no sabían que el amor es aurora
donde la vida pesa.
Tienen el tiempo eterno, la fiebre
del rezo torcido, las biblias tapiadas
y versículos de cruz y muerte,
los febreros adoctrinados de rabia.
A ti te clavarán la noche sin pestañas,
a ella la estrella más tuerta,
a los tronos que fallecen de ansia
negarán las dos reinas…
Reinas © 2024 by Jacobo Ocaña is licensed under CC BY 4.0
Esta amoralidad
Van acortando distancia,
¡ya casi están encima!
Apesta la arrogancia
a gas de la risa.
Los crea imperios llegaron,
todo se cubre de nubes,
doctrina que relincha caos,
se aviva la lumbre.
Apocalipsis, bacanal…
¡Cuánto culpable
en esta amoralidad!
Van asentando papada,
¡ya construyeron el templo!
Huele esta diabólica calma
a niñitos muertos.
Los regala salmos mienten,
nos crean de su costilla,
trueno que mata serpientes,
más gas de la risa.
Paraísos, verde traición
¡Cuánto inocente
en manos del Señor!
Ya indigestos, más sabios
tras llamarnos salvajes;
quizás lo somos un rato
por este exterminio amable.
Llevan su cofres de oro,
tras rebanarnos el cuello,
su Dios justifica todo,
hacen un mundo más bello.
Frío averno, imperialismo,
¡cuánta bandera
en este esclavismo!
Evangelios, Sapienciales,
¡cuánto profeta
para cantar las Salves!
Esta amoralidad © 2024 by Jacobo Ocaña is licensed under CC BY 4.0
del ARBOl NAcIDA
Mientras viva un sol en este eterno invierno,
y haya cielo al que escupir la pena,
mientras mis espaldas aguanten todo el peso
de la sombra que te espera traicionera
y vigilen los land rovers desde lejos
la imagen del reflejo en el espejo,
seré Andalucía;
cuando arranque los ojos
a la oscuridad que mira
con el hambre de los lobos.
Del árbol soy nacida,
arbonaida de los campos,
prohibida fruta
que a la serpiente robamos.
Tierra soy de lomo romo, al tacto suave y tenue
y huelo siempre a muchas putas en cuaresma,
donde el cirio marca siesta y fiesta
del emigrante que mal vuelve.
Bulerías en el circo de payasos raídos,
el sudor de los desiertos es tan tuyo como mío.
Seré Andalucía
cuando le ponga las manos
al abrazo que le debo
al mendigo en mi regazo.
Del árbol soy nacida,
arbonaida de los amos
Caínes de poniente
me apuñalan por debajo.
Del Árbol Nacida © 2024 by Jacobo Ocaña is licensed under CC BY 4.0
Protegido: Los Genios
Adiós en susurros
Este es un adiós con ojos arrancados
a la vida que ríe.
Nacen las flores para ser lapidadas
por hombres
de bocas pétreas, nauseabundas.
Este es un adiós solitario,
sin aspavientos, sin puestas de sol.
Mueren las manos de no tocar
lo añorado. Dios recoge el hatillo,
la desnudez cínica, y nos crea,
otra vez, y descansa en el día
séptimo.
Los mortales nos conformamos
con la venganza sin lengua.
Este es un adiós que dice adiós
en susurros, como la noche
que compone los réquiems…