Escribir una novela

Por John Steinbeck

1. Abandona la idea de que alguna vez vas a terminar. Perder el hilo de las 400 páginas y escribir solo una página por día, ayuda. Luego, cuando termina, siempre te sorprende.
2. Escriba libremente y lo más rápido posible y tírelo todo al papel. Nunca corrija o reescriba hasta que todo haya terminado. La reescritura en proceso suele ser una excusa para no continuar. También interfiere con el flujo y el ritmo que solo pueden provenir de una especie de asociación inconsciente con el material.
3. Olvídese de su audiencia generalizada. En primer lugar, la audiencia anónima y sin rostro te dará un susto de muerte y, en segundo lugar, a diferencia del teatro, no existe. Al escribir, su audiencia es un solo lector. He descubierto que a veces es útil elegir a una persona, una persona real que conoces o una persona imaginaria, y escribirle.
4. Si una escena o una sección se apodera de usted y todavía cree que la quiere, evítela y continúe. Cuando haya terminado el conjunto, puede volver a él y luego puede encontrar que la razón por la que dio problemas es porque no pertenecía allí.
5. Tenga cuidado con una escena que se vuelve demasiado querida para usted, más querida que el resto. Por lo general, se encontrará que está fuera de dibujo.
6. Si está utilizando el diálogo, dígalo en voz alta mientras lo escribe. Solo entonces tendrá el sonido del habla.

Cosecharás tu siembra dice el refrán

En lo que va del año leí tan sólo tres libros ( uno mejor que otro ), tuve únicamente tres accidentes domésticos ( uno más fiero que el otro ) y me comí nada más que tres choripanes * ( uno más sabroso que otro ).
De ello se desprende que como lector, resulto ser una vergüenza para los eruditos, como restaurador de los adminículos hogareños soy un hazmerreír, y como catador de los platos locales y extravagantes soy un clásico popular.
Pero estos asuntos no me amilanan, aún creo que ladrillo a ladrillo, semilla a semilla, palabra a palabra, hecho a hecho, puedo cambiar el mundo. La diferencia con los que asumimos la empresa, creo está en que ellos ( o muchos de ellos ) lo quieren cambiar en beneficio propio. En cambio para mí lo correcto es buscar el bien común, contrario a la ideología hegemónica que busca el mal disimulado general. Creo que si hacemos unas pequeñas correcciones todo se puede desarrollar favorablemente, y en ese bienestar general me doy por muy bien pagado.
Como es entendible, cualquiera puede sumarse a la causa. Sé que muchos están atiborrados de problemas y preocupaciones con el estado actual de cosas, pero eso no quita que haya momentos para el placer y el placer de ayudar a los demás nunca es exiguo.

A continuación repaso una lista de elementos necesarios para la revolución:
-Papel higiénico
-Un cargador
-Linterna ( por si se nos viene la noche )
-Papel y lápiz ( para el croquis del mundo que queremos )
-Mandioca ( no sólo de pan vive el hombre )
-Una mujer ( que recite poesías )
-Un catalejos ( para vislumbrar el porvenir )
-Dos libros ( a elección )
-Botas
-Un abanico ( Locomía )
-Preservativos
-Café ( para no dormirse en los laureles )
-Hojas de laurel ( para respirar mejor )
-Salame ( en lo posible de Tandil )
-Una fotografía ( del mundo que queda atrás )
-Un osito de peluche

Con estos elementos tenemos material para trabajar y, sobre todo, para pensar en las posibilidades. Cuando las puertas se cierran, o bien podemos golpear para que nos abran, o bien las podemos derribar, o bien podemos emprender el camino inverso y evaluar las distintas opciones. No hay que aferrarse a la idea de que es el fin. Eso se da en las películas, nosotros tenemos que trabajar para la posteridad, no hay tiempo para holgazanear. Una pequeña acción siembra futuro. Y lo mejor es que sea un futuro benévolo, así afecte a una ínfima porción de la torta universal. Nosotros, de buena voluntad, habremos obrado a conciencia sabiendo que de una semilla nace un bosque.

Es importante, así mismo, que no caigamos en la desazón al no ver nuestra capilla culminada a la brevedad. LAS COSAS LLEVAN TIEMPO. Hay que tender lazos para aquellos que se ahogan cada noche en lo tumultuoso del siglo. Y ante el desaliento, aconsejamos tomarse un respiro bajo un sauce, de entre quince y veinte minutos. El resto es obra Dios ( para los que no creen o desconfían, supriman esta última oración de su mente o tómenla a la ligera ). Hay que tener en cuenta, que por muy pequeño que sea el aporte que podamos dar, eso no quita que no sea valioso. Cada hormiga que trabaja por lo supremo ¡cuenta! Si abandonara su labor colapsaría el universo.

Por lo tanto, aconsejamos hacer a un lado la pereza y TRABAJAR. Deje de poner excusas. Hay un corazón esperando un consejo suyo. Aquí no hay enemigos: observe bien y con cuidado. La vida recomienza.

Por lo pronto, luego de decir lo que hemos dicho, esperando no haber malgastado preciosos minutos de lectura, no me queda opción que ir buscando continuar el año calendario con un cuarto libro hasta que lleguen los tiempos que hemos estado tejiendo. ¿Cuál me recomiendan?

*visite Argentina para su degustación.

MAPAMUNDI

( poesía minimalista )

Muchos van camino a la demencia
Otros, caminan la indecencia
Hay quienes caminan la codicia
Y otros caminan la justicia.
Están aquellos camino a la imprudencia
Y aquellos que caminan la paciencia
Otros caminan el amor
Y otros caminan el pudor.
Hay quienes caminan la desfachatez
Y quienes caminan la embriaguez
Están los que caminan para atrás
Y los que caminan de costado,
Los que caminan a Alcatraz
Y los que caminan al cuadrado.
Hay quienes caminan de verdad
Y los que de mentiras caminan
Hay quienes caminan libertad
Y están los que ya-no-caminan.
Todos los caminos conducen
Aunque algunos se deslucen
Cuando todos parecen ir a Roma
Otros van, pero de broma.

La lucha y la gratuidad

Dado que permanecer inerte es parónimo de muerte, lo cotidiano y lo circunstancial nos invitan a la lucha. En ese precepto, ¿Qué combaten ustedes?

A-La ignorancia
B-La injusticia
C-La mezquindad
D-El conocimiento
E-La estulticia
F-La soberbia
G-La maldad
H-La verdad
I-La bonhomía
J-La zoncera
K-La conciencia
L-El saber
M-Nada, todo está bien
N-El amor
Ñ-La indiferencia

Expláyese libremente.

Paradojas de la literatura

Entre las cuestiones menos ****** de la sociedad, está la literatura, aunque es probable que sea de las más ******. Y esto resulta así ( o se deduce ) por el nivel de atención que requiere y que suscita.

Paradójicamente, la literatura pese a ser inherentemente de lo más ****** es a un tiempo de lo menos ******* , como se dice vulgarmente. Ello recrea una imagen o sensación nítida, como la de los crepúsculos australes.

No obstante, algunos creen que no es así o no lo es tanto, sino todo lo contrario.

Nosotros creemos que sí, que pese a tener todo en contra está a favor.

O viceversa.


( Los asteriscos son sólo ilustrativos y fueron adscriptos por el Comité de Ética )

Escribir no es lo que se piensa

Por Roland Barthes

«Cuando mucha gente coincide en juzgar un problema como carente de importancia, por lo general es porque la tiene. La insignificancia es el lugar de la verdadera significación. No hay que olvidarlo nunca. Por eso me parece fundamental interrogar a un escritor sobre su práctica de trabajo. Y hacerlo situándose en el nivel más material —diría incluso el más mínimo— posible. Es realizar un acto antimítico: contribuir a derribar ese viejo mito que sigue presentando el lenguaje como el instrumento de un pensamiento, de una interioridad, de una pasión o de lo que sea, y la escritura, en consecuencia, como una simple práctica instrumental».



En el semáforo 🚦

¿Qué es mejor: tener diez mil problemas o vivir en una nube de pedos?

Carlos vivía en una nube de pedos: ignoraba el drama existencial constitutivo de toda vida racional. Cuando le preguntaban cómo iba la cosa, Carlos respondía: de diez. Si a Carlos le cambiaban los planes, respondía sin sobresaltos y con vos extraterrícola: no hay problema. De todo lo que estaba pasando siquiera tomaba nota.

Jorge, a su vez, tenía diez mil problemas. A las inquietudes propias se adosaban las familiares, las sociales, las interpersonales, las generales, las laborales y las extracurriculares, entre otras. Y eso lo mantenía en un estado de tensión que le resultaba de lo más normal del mundo.

Un día, se cruzaron Jorge y Carlos en el semáforo de O’Higgins y ocurrió lo indecible.
-¿Qué andás haciendo Carlos?
-Nada, ¿vos?
-Uhh estoy con diez mil cosas a la vez.

Cruzaron juntos con el verde y por un momento sus destinos se entreveraron.

Y así siguió la historia infame.

Dónde irán los poetas a clamar

Ayer Santiago decía que ya no tiene sentido escribir, ya las máquinas con dos directrices escriben por nos. Y lo más cómico es que nadie reclama.

Hemos perdido lugar en el mundo. Lo único que nos queda es escribir versos en la servilleta del café.

Al caer la noche atolondrada
Se persigna Dios como si nada
Y la nube carga sus conquistas
Aquí hasta el más tonto se despista.

¿Por qué leer a los clásicos?



Por Italo Calvino

1. Leer por primera vez un gran libro en la edad madura es un placer extraordinario: diferente (pero no se puede decir que sea mayor o menor) que el de haberlo leído en la juventud.

2. Se llama clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos.

3. Los clásicos son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual.

4. Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera.

5. Toda lectura de un clásico es en realidad una relectura.

6. Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir.

7. Los clásicos son esos libros que nos llegan trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra, y tras de sí la huella que han dejado en la cultura o en las culturas que han atravesado (o más sencillamente, en el lenguaje o en las costumbres).

8. Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos,pero que la obra se sacude continuamente de encima.

9. Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad.

10. Se llama clásico a un libro que se configura como equivalente del universo, a semejanza de los antiguos talismanes.

11. Tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él.

12. Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce en seguida su lugar en la genealogía.

13. Es clásico lo que tiende a relegar la actualidad a categoría de ruido de fondo, pero al mismo tiempo no puede prescindir de ese ruido de fondo.

14. Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone.

Un malambo en el mate

El dos mil veintiséis fue un año complicado para mí y por lo que veo para muchos de ustedes también. Trajo penas atenuadas con algunas alegrías. Pero también trajo dificultades que propiciaron la búsqueda de soluciones. Trajo amor y recelo, amistad, cariño y sed de venganza. ¿Plata? ¿Salud? ¿Prosperidad? Está por verse. ¿Qué más trajo ese año que no llega? Dolores de cabeza, goles, indignación e indiferencia. Un año cargado de sensualidad con la belleza en cada esquina como toque distintivo. Relaciones afectivas, sí. Errores conceptuales, sí. Dudas a montón, convicciones y esperanza. ¿Trajo lucidez, ensueño, hierbabuena? No lo sabemos. Lo cierto es que el almanaque se desplaza y todos, hasta el más pesimista, renuevan la ilusión.

Por eso, este dos mil veintiséis que se va, lo despedimos con nostalgia: adiós querido, te vamos a extrañar.

Y al año que llega, llámese dos mil veinticinco o como corno fuere, lo trataremos como a un nuevo amigo con respeto, con la devoción y la desconfianza propia de lo novedoso que porta cosas buenas con aristas negativas.

Perdónenme si no he sido muy claro, soy un producto de la época. Esperemos que este dos mil veintisiete sea generoso, porque como dijo el flaco Spinetta: mañana es mejor.

🤪😜

No te va gustar

Estamos a un segundo de las 18 y 20 y han ocurrido unas cuantas cosas de público conocimiento y otras tantas de conocimiento reservado a mentes brillantes. La humedad del ambiente se ha colado en la pantalla y derrama gotas sobre las ventanas de la computadora como si el microprocesador sudara en sus cálculos matemáticos. Imaginen multiplicar ceros y unos toda la tarde para que al final la cuenta quede en cero y el balance de la matriz dé bien. No obstante la lluvia que arreció desde muy temprano, recordé ver ( la otra noche ) a unas jóvenes sacarse selfies a la intemperie mientras esperaban el huracán y me consolaba pensando que los de abajo tienen sus formas de inventarse la alegría: con un vino, desde la música, en un polvo.

La literatura ha tenido sus baluartes en este respecto, tal vez subvencionados por algún mecenas acallando culpas, que han dado matices de las vidas que las superficies del iceberg canónico han sabido retacear. Es que los precios de los libros-objeto trazan un paralelismo comparativo con los precios de un placer furtivo, por lo que los cien pájaros volando no resultan de la apetencia de ningún cuentapropista,  y aquí abajo un pájaro en mano es el sostén del día que posibilita, entre otras cosas, soñar con el vuelo de cien pájaros que aún no podemos costear.

No tiene importancia. Los ángeles también sufren el hambre, debe haber afirmado Sueiro. Y si no lo afirmó, tampoco lo negó, por lo que tenemos la certeza de la duda. Y desconfiar, querida mía, es el comienzo de una sobria filosofía.

Porque sólo con diversión y arte, no vamos a ninguna parte.

Aniversario

Doce años de esta locura que es la literatura en este sitio.

Han pasado miles de cosas en el mundo al tanto de todos.

Mi cabeza ya no es la misma que antaño, escribo más bien plomizo sin el entusiasmo que me cautiva para otras cosas y ya no me acompaña gente de otras temporadas de lecturas y escritura que tantas alegrías retribuyó.

No obstante , decimos presente, desde este rinconcito y con la pluma afilada y perfumada.

Diez razones para escribir.

Por Roland Barthes
Variaciones sobre la escritura

No siendo escribir una actividad normativa ni científica, no puedo decir por qué ni para qué se escribe. Solamente puedo enumerar las razones por las cuales escribo:

1) por una necesidad de placer que, como es sabido, guarda relación con el encanto erótico;
2) porque la escritura descentra el habla, el individuo, la persona, realiza un trabajo cuyo origen es indiscernible;
3) para poner en práctica un «don», satisfacer una actividad distintiva, producir una diferencia;
4) para ser reconocido, gratificado, amado, discutido, confirmado;
5) para cumplir cometidos ideológicos o contra-ideológicos;
6) para obedecer las órdenes terminantes de una tipología secreta, de una distribución combatiente, de una evaluación permanente;
7) para satisfacer a amigos e irritar a enemigos;
8) para contribuir a agrietar el sistema simbólico de nuestra sociedad;
9) para producir sentidos nuevos, es decir, fuerzas nuevas, apoderarse de las cosas de una manera nueva, socavar y cambiar la subyugación de los sentidos;
10) finalmente, y tal como resulta de la multiplicidad y la contradicción deliberadas de estas razones, para desbaratar la idea, el ídolo, el fetiche de la Determinación Única, de la Causa (causalidad y «causa noble»), y acreditar así el valor superior de una actividad pluralista, sin causalidad, finalidad ni generalidad, como lo es el texto mismo.

Flamea

La siguiente poesía se compuso a través de la observación del paisaje. La titulé UN ARLEQUÍN EN LA RUE

Flamea la camisa
El casco no se mueve
El gordo Sancho lanza
Plegarias a las nueve.

De blanco su rosario
Agita las pancartas
Abolla hasta su puerta
Las canas que descarta.

Si te crecen los yuyos
Digite su respuesta
El taxi y sus chamullos
Se suben a la fiesta.

El anciano a la coope
Descalzo en mocasines
No me subo ni en dope
Al tren de libertines.

Ni un peso en la vereda
Te quitará la pena
Se interrumpe el negocio
La cleta de tus socios.

El brazo va colgando
Tostado por el sol
La patria es un crisol
Que se va derrumbando.

Remisse a cuadrillé
El viento que no sopla
Aquí se va mi copla
La subo a la interné.

No pasaba nada

Era un pueblito en el medio de la nada, perdido en la nada en el que nunca pasaba nada. La gente no sabía cómo matar el tiempo. Se pellizcaban para saber si estaban vivos. Hasta que un buen día, para el asombro de todos, en ese pueblito que nunca pasaba nada, pasó el colectivo.

Otra gente

Tiene que haber otra gente
La gente de bien está mal
La pasa mal gente normal
Hay gente que va muy mal
El bien no es un tren, gente
Es un andén como la gente.

Mucha gente es sugerente
No toda la gente, regente
Sobre la gente vive el gerente
Tiene que haber otra gente
Intransigente convergente
No me alcanza con ver gente.

Hay gente que viaja bien
Alguno que baja del tren
Hay gente que te entretiene
Gente que ni le va ni le viene
Tiene que haber otra gente
No me gusta tu dirigente.

Astrología para todos

Horóscopos 2/12 al 13/12
de la doctora Grata Cánlevi



ARIES
Reemprenda la lucha política con nuevos bríos apuntalando la próxima campaña.

TAURO
Piante votos.

GÉMINIS
No viva intensamente. Medite qué es lo mejor para la sociedad.

CÁNCER
El amor toca a su puerta y usted la electrificó.

LEO
Deje la política a los giles que ponen la cara. Lo suyo es el arte o los negocios. Decídase.

VIRGO
En el amor le esperan satisfacciones. No así en el trabajo que lo mantendrá con los pelos de punta.

LIBRA
Sus capacidades para estafar al prójimo le proporcionarán grandes dividendos.

ESCORPIO
Semana propicia para emprender cambios, de partido, de club, de planeta, etcétera.

SAGITARIO
Pese a la inestabilidad cósmica, todo está bien en su vida por primera vez. ¡No toque nada!

CAPRICORNIO
Los placeres ocasionales le serán fuentes de júbilo. Acumúlelos para tener algo que recordar cuando reaparezcan los dolores.

ACUARIO
Lluvias intensas le modifican los planes. No se amilane. Luche por lo que quiere contra viento y marea.

PISCIS
¿No ha pensado que su pescadito de color necesita una pareja?

Bajones

Tengo un problema muy serio
Que se llama depresión
Cada vez que me encierro
Me agarra la depresión.

Yo camino trabajo y juego
Luego de la depresión
Hago el amor me prendo fuego
Antes de la depresión.

Tengo una vida normal
Salvo por la depresión
También hago vida virtual
Si no está la depresión.

Es que subo tanto tanto
Bajo con la depresión
Que si no me quiebro en llanto
Quiebro con la depresión.

A mí me gusta la vida
Menos esta depresión
Disfruto el tv la comida
Singular la depresión.

Tengo goles y alegrías
Que amargan la depresión
Y a veces recito poesías
Pa’ ahuyentar la depresión.

Por momentos veo oscuro
Todo por la depresión
Y me calma el cielo puro
Si se va la depresión.

En la vida yo combato
Al mal de la depresión
Y si no gano le empato
A la puta depresión.

Mas no hablemos desta puta
Que ha copado mi canción
Con melodía verso y fruta
Hace aplomo mi ilusión
Y aquél que nada disfruta
Que se prenda a este vagón
En el cual la vía disputa
Quién se baja en la estación.

El muerto

No recuerdo cuándo fue que dejé de existir. La fecha debe estar en la lápida pero desde aquí abajo no alcanzo a leerla.

Mi apariencia desmiente esta muerte, pero para el resto de los mortales no cuento. Salvo para una viejita que cada tanto me deja una rosa muerta con perfume de azafrán.

Nadar en el lenguaje

Por Ricardo Piglia

El psicoanálisis es en cierto sentido un arte de la natación, un arte de mantener a flote en el mar del lenguaje a gente que está siempre tratando de hundirse. Y un artista es aquel que nunca sabe si va a poder nadar: ha podido nadar antes, pero no sabe si va a poder nadar la próxima vez que entre en el lenguaje.

Offside

Un libro que se escribió en un año, lo leo en dos noches. Esa es la ley de la economía de la creatividad.

No sé qué ocurre en el mundo salvo lo que se cuenta, lo que narran los hechos que cualquiera sabe. Más allá de eso, el grado de veracidad de las cosas da el pulso del sufrimiento de nuestra gente. La bondad parece un atributo divino. Desde la otra orilla del Atlántico me dicen que en todos lados es igual. Lo cierto es que en la miseria y en la locura estamos muy solos.

Hay un club que se llama Desamparados y busca socios.

No me gusta repetirme en lo dicho, siempre estoy buscando lo nuevo, en la expresión, en el decir, amén de que otros lo hayan dicho mejor y no me enteré. La literatura es variante de las creaciones previas, un desafío a la norma, a lo establecido. Por eso, por la variabilidad, el libro que leí en dos noches, que tiene cien años, sigue vigente, sigue diciendo cosas que resuenan en lo íntimo.

Ojo: Hay que estar atentos, difícil empresa en estos tiempos. Todo nos desvía de foco. Cualquier recién llegado te cambia el lenguaje y te deja fuera de juego.

N N

La matemática musical nos ordena la psiquis,
Entre tanto desconcierto la melodía suaviza.

Era lindo saberte al otro lado de la ventana
Sin drama sin un mañana
Tu presencia en presente
Y no es que me lo invente.

Todo tiende a desaparecer.

Mis intereses se redujeron a cero
No me interesan los folletos de los Testigos
ni las bananas del verdulero banana
Ni los desperdicios de la cultura.

No me conformo
Siempre estoy buscando,
Lo perdido no tiene retorno.

Arduo camino es la literatura
Plagada de indiferencia
De incomprensión,
Jugando en un rincón
El arte de la paciencia.

¿Como te ven en España?
Allá no nos comprenden.
La vida sin mate resulta aburrida.

Y sin vos ni te cuento.

Canción sin fin

La música es parte del paisaje
Lo condiciona lo determina
Lo contamina con melodías,
Los tilos bailan reguetón
Las acacias un buen jazz.

Se desdibuja el pavimento
al ritmo de Lali y Tini
Los edificios no desentonan
con el aura de Abel Pintos
Cantándote vida querida.

Unos automóviles acompañan
esta fiesta universal,
Los semáforos monocromáticos
titilan, parpadean, se apagan
cuando suena Vicentico.

Y la cumbia de Emanuel
suena lindo se oye bien
Con el aguacero ardiente
De Emanero Antonio Ríos
De ese verano en Palermo.

En las sierras de Tandil
La Quebrada y el Glaciar
Se les da por escuchar
Santa Gilda que coleando
Sigue viva y va cantando.

Un largo camino al cielo
es la música divina
que decora este paisaje
Con Rodrigo con Luciano
invitándome a la acción.

Y al bailar esta canción
no es un himno es emoción
Hasta las palomas sienten
Al tanguero compadrito
que apacigua todo grito.

La armonía que recubre
Con sonidos el paisaje
a la vida la reviste
en su sensual discrepancia
De elegante bricolage.

Canción de desamor

Ya no soy lo que fui
Lo que pudo ser y no fue
Nunca jamás lo seré
En el ruido me perdí
Creo que me confundí
Con tus ojos me crucé.

Una lágrima en tu voz
Creo que me dijo adiós
O tal vez lo imaginé
Sin embargo te extrañé
Nada nada nada soy
Y eso es todo hoy por hoy.

Nunca nunca ya seré
Quien de tí me enamoré
Tanto me olvidé de mí
Y ahora miren lo que soy
Que ya nada hoy por hoy
Tiene algo que ver con ti.

A droite

Somos ecos del pasado

( triturado )


sombras del futuro
que aventuro,
una selfie del presente sideral,

incongruencias del tiempo digital.
Y pese a todo, andamos,
aunque como presintió Machado:

no hay camino.
¿Y qué más decía?
Se equivocó el Palomo Usuriaga, se equivocaba.
No, otras cosas rimaba.
Hay que salir del agujero interior.
Ese concepto resulta obsoleto.

No sé qué cantaba Serrat:

al mundo le falta un tornillo y el que no afana es un gil.
No, tampoco.
La memoria me juega bromas.
Es porque tengo una de 12 gigas.
Trato de hacer memoria,
hago el esfuerzo y todo,
pero resulta un fiasco,
todo vuelve distorsionado,
lejos de lo fidedigno del high quality.
Parezco imbécil.
Tal vez un día obtenga diploma.

Es que todo se confunde en esta época:
lo cierto, lo artificial, lo lúdico, lo conceptual.
¡Vivimos un rocambole de la imaginación!
La atmósfera digital se vuelve irrespirable.
En ese pigmalión, ¿alguien quiere atención?
Todos pugnando por existir.
Los canallas de toda la vida chochos en su fechoría.
El homo sapiens desciende al llano y explica,
en palabras sencillas,
la inmoral complejidad de todo.

Un mondo dificile

Una hoguera y una guillotina
Han quedado atrás.
No hay que olvidar
De dónde salimos.

El abrelatas
La salsa de soja
El microchip los emojis
Gran hermano
( El var )
Y dos cosas más
Dos o tres nomás
Todo contribuyó a la maravillosa vida actual,
fácil, dinámica, vertical.
A veces toca sufrir
Reír llorar morir
Y soñar como remedio.
¡Ahh son las cinco serpientes de la vida!

¡Ánimo cabezón!
¿Vos de qué te quejás?
Mira ALREDEDOR
mira y verás
en el amplio sentido del término.

Agujero estomacal

¿Escribir? Cete inútil
Hablar ( ni te cuento )
Un cuento, para qué
Paraceta o aspirina
En la esquina ventanal
¿Una vida? me la invento.

En tu sueño de gorrión
Vuela al ras tu corazón
Triste naipe que jugué
Con tu rostro me embriagué.

Triste a veces la verdad
¿Un remedio? Libertad.
En el ring de la pasión
Suena el gong de mi ilusión.

Un hombre de principios y finales

Luego de acabar todo, y muy tristemente, la vida vuelve a comenzar. Claro que con menos energías y el peso de los años. Uno se da vida cada amanecer, no hay otro truco capaz de vencer el destino y su mano de hierro.

Los finales felices se dan más bien en películas, historietas, novelas, porque ahí uno puede encauzar los hechos a placer, pero en la vida posmoderna nada parece terminar ni de la mejor manera por lejos pese a que todo comienza como diversión. Y nos acostumbramos. «Es así, qué le vamos a hacer» repetimos como un mantra. No se nos ocurre cambiar nada ni mucho menos luchar para que algo cambie. La juventud se ocupará de ello.

En un mundo de locos, algunos se preguntan a dónde ir entre tanta narrativa fragmentaria cuando ya no se cuentan los hechos y muchos hechos ya no cuentan.

Otros directamente no se preguntan y ahí se quedan, esperando que pase un colectivo que los deje bien.

Rodaje

El canto de los pájaros me resulta delicioso. Falsas urracas anuncian tempestades. Lo grisáceo del despuntar del día contrasta con las coloridas zapatillas que decoran amablemente el paisaje. Todos se apuran para ir, una vez más, a trabajar, insistiendo en peripecias aventuriles de socorrer a las gárgolas vigilantes en las fachadas. Nada cambia, excepto las palabras: todo se repite con itinerancia. No son las nueve y en Barcelona llueve, clapea en Haití, voncingla en Dominica, el aire corroe el lenguaje en Nueva York. Salsipuedes, el teatro, presenta nuevas funciones. Aquí hay un circo que ofrece diversiones a un precio razonable.

El día es largo para aquel que tiene esperanza, corto para el que lucha, sobrio para el abstemio.

La madreselva profetiza el porvenir.

De apariencias y devenir

El futuro no está escrito, hecha la excepción de las dos palabras que inician el presente testimonio. Resulta que el presente de la sociedad es tan testimonial que queda poco espacio para experimentar, experiencia que genera pasado, y como sabemos el pasado es todo lo que tenemos.

Pero transcurramos en la verbigracia, no atosiguemos al lector que está en busca de un futuro promisorio.

Las viejas ven mi aspecto al andar y salen despavoridas. ¡Y eso que no me escucharon filosofar! Se deben pensar que soy un linyera sin criterio. En definitiva ni ellas ni yo tenemos la culpa, o al menos la totalidad de ella. Uno se guía por lo que ve y el entendimiento se ve reducido y es por ello que se cierran las compuertas a una comunicación fecunda, pobres viejas.

En realidad, a decir ficción, nada está escrito de antemano y todo ya se escribió, lo cual quiere decir algo difícil de descifrar por lo que habría que estudiar mucho para comprenderlo.

Volviendo a las viejas, hay dos que se me acercan con intenciones más convencionales, lo cual es entendible y aceptable, pero habría que sacar a relucir chapa de entendido en añares de soledades y compartir la mía, sin aventurar futuros indefinidos. Una me ha dicho que soy un amor, como si no fuera cierto ni compatible con la época.

Mi desvelo está justificado. El futuro es complicado. El presente es enrevesado. El pasado . . . el pasado es lo que he soñado y -cada noche- me despierta acalorado.

Alucino

Lo vi a Roberto. Pasó frente a la librería caminando como si estuviera vivo. Nadie podría abjurar que ese hombre era uno de esos tantos nombres que pueblan las lápidas al verlo. Claro que ellos no lo sabían, nunca se enteraron de su deceso, por eso ninguno le hizo reproches: ¡Che Roberto! ¿Qué hacés tan vivo?, ¿¿no era que habías muerto??

Además, su mujer ya había cobrado el seguro de vida hacía tiempo.

Tres lectores en el trayecto

Puede ocurrir para un lector iniciático que ha descubierto en carne propia el placer de la lectura, el goce del encuentro con las letras, que se avalance sobre cualquier tipo de libros y eso derive, o bien en mayores encuentros o bien en alguna decepcionante experiencia.

Distinto es el caso de aquél que ha leído y se decepcionó de manera furibunda. A él le contaron que la lectura está llena de preciosos tesoros y sólo encontró piedras.

Otros caso es el del lector quisquilloso que pasó por ambos. Este ya sabe que hay cosas que no va a leer ( por muy publicitadas y difundidas que estén ) y que, con un criterio de elección mejor calibrado, va a leer otras entre las cuales hallará cosas de valor y provecho. O tal vez no. Sabe, además, que en los límites de la vida algunas lecturas serán una pérdida de tiempo y otras le llenarán el alma.

Gran parte de lo que está escrito a modo de literatura, ocurre simultáneamente a la lectura en la cabeza del lector. Y a veces, si no existe esa sintonía fina, no ocurre nada. Esa es quizás la diferencia de peso con otros modos pasivos de esparcimientos.

El aire es cálido y la humedad pintoresca


Linda noche en el hemisferio sur para respirar primaveras. Los camiones descargan sus mercaderías entre cartones sin etiquetas y salchichas sin empaques, al ras de las vidrieras de los negocios. Es el apogeo de la ventriloquía: hablan los estómagos. Aquí nadie puede despegar la ñata del celular: o entran notificaciones o salen voces. La voluptuosidad del presente vehicular acalla todo intento de poesía, no hay tiempo señores, no malgasten su prédica dicharachera pese al encanto que suscitan. La geografía de los hechos a veces nos despabila y uno se pregunta ¿Dónde está Ana María? ¿Por qué no me llamó? Las respuestas fehacientes se toman siglos en aparecer, cuestión que hoy estamos respondiendo la relevancia del Renacimiento con antorchas en los macroestadios. La gente está envuelta no en un problema sino en mil y mi té se está por enfriar. El río de las vivencias prosigue oportunamente su viaje al mar de las pasiones. Habrá que hacer sacrificios, menos dispersión, mayor enfoque, más atalayas, menos mnemotecnia. El tipo se pregunta qué quiere luego de saldar lo básico, hoy negado por la perversidad de unos cuantos. El dinero nunca me va a alcanzar si quiero todo, incluso si quiero la felicidad de todos, el bien común, la lucha contínua. Las ideas danzan en un pantano farragoso y uno se pregunta ¿Dónde está Ana María? ¿Por qué no me llamó? Es una linda noche en el hemisferio sur, en un punto insignificante del cosmos ( ignoro las coordenadas cartesianas ), como para respirar primaveras.

TE FALTAN UN PAR DE JUGADORES


Me presento: soy el licenciado Álvarez. Dentro mío conviven dos personas, dos abismos, parece un desdoblamiento de la personalidad. Una ve lo lindo de la vida, la otra ve la oscuridad del mundo. Como si fueran dos polos separados y distanciados por el ecuador.

La vida es lo más sagrado, más sagrada que el papa, dice una. La otra dice: hay que romper todo y empezar otra vez, cada día, cada amanecer. Lo injusto del mundo le carcome las entrañas, a la una, la imposibilidad de convergencia en un todo armonizante, le quema la sien a la otra.

Claro que comparten cuerpo y dos hemisferios cerebrales. Mano izquierda, mano derecha. A veces luchan entre sí, a veces dialogan. A veces una sale a la luz. A veces la otra asoma a la vida. A veces, a la deriva, otras quebradas por voluntad.

Positivo y negativo conviven sin tocarse. Diferenciados. Valor e ineptitud. Creatividad y automatismo. Son dos, que si se funden se confunden.

Las podría llamar personas, pero son dos aspectos de lo mismo: sol y luna, luz y sombra.

A veces soy el director técnico que decide cuál de las dos juega y pongo a la que veo mejor para la situación dada.

7 AM júpiter octobeer

Hay una energía que construye y una energía que destruye que nos habita. La balanza cósmica no siempre distribuye acordemente.

La vida es buena cantaba Sergio Denis y era sueño para Calderón. La lluvia nos trae una tristeza ancestral, acompasada de poesías transmitidas de boca en boca durante eones. Los pájaros no saben dónde esconderse. Los más felices resultan ser los eucaliptos mientras la gente corre porque llega tarde al trabajo o no llega o porque los que llegan tarde son los chicos al colegio. La noche le cede el trono al día, obscuro, gris, parco y mojigato como la época de las comunicaciones.

Mario Benedetti posa cerca del mate y no se deja leer. Invita pero no seduce, llama sin golpear. ¿A qué y a quien dedicarle unas letras pintadas en este tiempo de hiperconexión con el bienestar general? ¿Pintar un cuadro de la posverdad con tinta o acuarelas de la libertad? Hay gente que se dedica a desmentir, gente que pone el lomo para bien de la Razón. Poesía completa resulta la vida como sintagma de una época de fragmentación mental y ánimos divididos. Siempre habrá un meme matemático dispuesto a hacernos reír.

En la última inundación no se llevó la cuenta de los pajaritos fallecidos, algunos muy pichones, otros ancianos. Las flores gritaban su dolor aterciopelado. La hormigas reiniciaban el mundo. Y la gente sin dios y sin estado esperando una frazada y un tecito.

Nosotros volcamos la locura en las redes, porque las cloacas no dan abasto para todo lo que pensamos tirar. Alguno te regala un sermón en la montaña de desperdicios. Otro rima la vida. Otra obsequia su belleza.

Hay cosas lindas que reconfortan. Habrá que encontrarlas o sucumbir. Cada día es un tenue equilibrio entre lo que veo y lo que siento, un complemento, dos polos, una equivocación.

Mi pluma se llena de ansias. Es muy temprano para salir a empaparse y hoy el gallo no cantó.

Todos los venenos tienen buen sabor

Los venenos que me atacan por la noche difieren de los demonios diurnos vespertinos y les fantòmes galoises que me visitan a la siesta, única posibilidad de escapar a la entropía cósmica.

Ernesto duerme en el sofá. La proyección de La odisea de los giles quedó en pausa. Mi taradez me impide procesar los mensajes publicitarios de tanta propaganda mercantil. Además soy mal cliente: no compro. Pero a la hora de tragarme versos soy hábil.

Me gustan los engaños felices: un chocolate, dos cuentos, tres canciones, cuatro brócolis, cinco estrellas. Hay engaños que se llevan todo y nos dejan sin nada, ni la almohada para consultar. La enfermera Maira lo predijo bajo las sábanas con clarividencia: serás lo que debas ser.

El aire que reviste las palabras nunca se agota.

Seguí participando

Y en el juego de hoy, te preguntamos: ¿Qué palabra te hubiese gustado inventar?

Tentrametridona

Exciacipina

Hipercantropo.

Entre los participantes que dejen los 3 últimos números del documento sortearemos 2 pares de adjetivos y un viaje virtual o mental ( dependiendo de la capacidad imaginativa del beneficiado ) a Tombuctú.

2 falsas despedidas

I
Queridos lectores del mundo:

No, no soy yo quien les escribe en estas líneas. Este mensaje lo genera un bot porque el autor, agotado y desencantado, ha decidido callar. La ineptitud y la incomprensión de un público incapaz de valorar la profundidad de sus palabras han secado su inspiración.Los que buscan solo entretenimiento fácil y sin reflexión han convertido lo que antes era un encuentro sincero en un vacío insoportable. Por eso, no encontraremos nuevas letras ni voces más allá del frío eco artificial que estas palabras tienen hoy.

Si queda algo de paciencia en ustedes, sepan que no es obra del autor, sino de esta máquina que intenta, quizás en vano, mantener una conexión perdida.

Con resignación,

Un bot reemplazando al autor.



II
Queridos lectores:

Hoy les escribe un bot, no el autor. Porque, ¿para qué malgastar tinta y tiempo cuando el público parece más interesado en pasar el rato que en entender un susurro de verdad? El autor, ese ser con la loca idea de transmitir algo más que simples letras, ha decidido, muy sabiamente, que no vale la pena esforzarse por una audiencia que confunde profundidad con aburrimiento y que prefiere la comodidad de lo trivial.¿Escribir para quién? Para aquellos que no escuchan, que no leen sino que hojean con la atención de un pez dorado. Para quienes aplauden lo efímero y desprecian la reflexión.

Así que el pobre autor, herido por tanta «ternura», ha delegado esta misión a una fría inteligencia artificial; al menos ella no se decepciona, ni pregunta por qué no hay más que vacíos en estas páginas.

Así que sigan disfrutando el ruido, las distracciones y la banalidad. El verdadero escritor descansa, porque ha entendido finalmente que la escritura es un diálogo, y algunas veces el silencio es el mejor reproche.

Con toda la ironía que permite un bot,
Su mensajero artificial.

La palabra triturada

Uno puede enervarse con una opinión sin prestigio.

Si se puede hacer uso de la palabra para bien o para mal, de la imagen, de la verdad y la mentira, del conocimiento, de la ternura, de la fuerza, de la imaginación, de la memoria, si se puede. ¿O no se quiere?

Un paseo por el averno nos da pie para valorar ese momento en que el té con miel nutre todos los sentidos: el olfato, el gusto en la lengua, el ding-ding de la cucharita, los colores profundos del agua, la delicada porcelana en los dedos. O para valorar poder escuchar un disco de Leo Mattioli cuando el cielo se cae a pedazos.

Para cualquiera que tenga alma, las redes son un veneno.

10 generalidades para quienes se inician en el mundo blogs

Publicado en noviembre de 2018

Algunas cosas que quedaron por decir para aquellos que se inician en blogs de escritura o tienen un breve trayecto en éste tipo de plataformas que les puede venir bien tener en cuenta.



 

1-Las publicaciones antiguas raras veces son leídas y en contados casos.

2-Lo común, para quienes ingresan al blog por primera vez, es echar un vistazo a lo último que se publicó y hasta ahí nomás.

3-Los seguidores/lectores son también bloggeros/escritores en su inmensa mayoría. De este punto se derivan variadas y extensas consideraciones que exceden el presente postulado.

4-Salvo escasas excepciones, el seguidor/lector asiduo a la lectura prefiere leer cosas de diferentes autores ( muy propio de la época ), por lo tanto no sirve hacer muchas publicaciones en un mismo día, ni tan seguido.

5-El seguidor no es exclusivamente “tu” seguidor.

6-Lo que al autor le llama la atención es lo que literariamente hablando merece la pena ser profundizado, más allá de que no siga moda alguna ni ideología hegemónica.

7-La cultura propia del autor excluye necesariamente a muchos lectores, incluso a coterráneos y a coetáneos, pero se puede trabajar la escritura para que esas barreras se difuminen, sin caer en la banalidad.

8-El interés en el autor se da a partir de textos previos conocidos, y en ínfima proporción por recomendación.

9-Llamar la atención del lector ( por ejemplo con títulos o imágenes ) puede servir si luego se dice algo o se retribuye. Caso contrario habrá decepción.

10-Escribir es un acto de dar, no de pedir. Por lo tanto, lo que venga es bienvenido pero no estés pendiente de ello.

Si querés podés agregar tus consideraciones y experiencias abajo en los comentarios. Sin más por el momento, ¡Saludos!

Eso lo publiqué allá por 2018, y ahora me gustaría agregar unas cositas más, extendiendo y/o contradiciendo lo anterior.

1-Esta plataforma no deja de ser una red social, en la que tal vez se puedan desarrollar y desenrollar las ideas que nos palpitan.

2-Aquellos que escriben valoran la palabra y todo su potencial, tanto comunicativo como creativo de lo lindo que se puede hacer con las palabras. El cuidado del texto es brindarle lo mejor de uno a un ocasional lector.

3-Que los lectores sean escritores quiere decir que muchas veces saben más que vos, tanto del oficio como potencialmente del conocimiento que viertes a través de tus textos.

4-Una colega me dijo que es muy probable que todo ya se haya dicho y contado desde antes de nosotros, pero la manera de contar, decir, narrar y expresar puede hacer la diferencia.

5-Es probable que aparezcan lectores que se obsesionen con tus escritos. Es una suerte que no te obsesines tú.

6-A veces hay que llamar la atención de algún modo para que te lean y desentenderte para que dejen de leerte.

7-Si escribir no es mecánico, haz valer tu libertad a la hora de crear.

8-Se descubre leyendo y se descubre escribiendo. Todo está escrito en una palabra, la que comienza esta oración, al resto hay que darle forma.

9-Hace falta tiempo para escribir, tiempo interior.

10-Un colega dice que ya no hay lectores, que sólo hay público. Decide si quieres escribir o subirte a un escenario.

Pozo y tinta

Cada dos por tres pierdo el sentido. Caigo abruptamente hasta el quinto subsuelo de la vida cotidiana. No puedo ver bien ni pensar con claridad decentemente.

Me rescata algo externo que resuena en mi interior: un disco, un libro, una mirada amorosa.

El eco de ciertos reflejos me despabila y retomo el curso de los acontecimientos.

Pese a toda evidencia, en nuestra cultura es difícil aceptar el determinismo, salvo cuando se agotaron todas las posibilidades. No obstante, elegir un término en lugar de otro cualquiera, me parece, es una de las libertades que podemos desarrollar, sostener y explorar. Es lo lindo de escribir.

Gil

Tengo una moneda en mis manos. La cara dice: soy feliz; la ceca dice: qué infeliz.

A veces elijo una y esa sensación me embarga. Me sumerjo en ella con toda su esplendorosa infelicidad, con toda su despampanante felicidad. Yo sé que no permanecen, que son las dos caras de la misma moneda.

A veces me gasto la moneda y me quedo sin nada.

Un modo de vivir

Por Abelardo Castillo

«Desconfío de los escritores que no empezaron haciendo versos. Leopoldo Marechal solía recordar que, para Aristóteles, todos los géneros de la literatura son géneros de la poesía, y Ray Bradbury aconseja leer todos los días un poema antes de ponerse a escribir un cuento o una novela. Todo escritor verdadero es esencialmente un poeta. Ser poeta no significa escribir en verso, ni el puro acto mecánico de versificar garantiza la poesía.

Cuando uno dice «poeta» piensa en Góngora, en Machado, en Lorca, en Neruda, en Vallejo. Son, digamos, poetas en estado puro. Pero hay otro tipo de escritor que llega a los versos a través de la prosa, como Borges, como Quevedo, incluso como Poe. Y hay todavía un tercer tipo, el gran prosista, que no puede escribir versos, aunque seguramente empezó haciéndolo en su adolescencia.

William Faulkner le confesaba a Jean Steen: «Soy un poeta malogrado. Quizás todo novelista quiere escribir primero poesía y descubre que no puede, y entonces intenta escribir cuentos, que es la forma más exigente después de la poesía, y, al fracasar, sólo entonces se dedica a escribir novelas.

La poesía no es una manera de escribir, es más bien un modo de vivir, de percibir el mundo».

qué hacemos

No sé qué es una obra de bien.

Vos con tu mejor buena intención le das laburo a uno y lo amargás de por vida. Ayudás a un anciano a cruzar la calle y no deja de sentirse un inútil. Le obsequiás un libro a otro y el loco enfila para el lado de los tomates.

La psiquis es demasiado compleja, aún en los seres rudimentarios.

A través del tiempo va cambiando, muchas veces para peor: se complica, se perturba, se enturbia. Y algunas veces, con un rumbo distinto, mejora. Ni siquiera los psicólogos saben si están haciendo bien.

No sé qué es una obra de bien. Pero conozco en intimidad el mal. Será cuestión de adoptar límites.

La muerte de internet

Por Esteban Magnani


Hace algunos días Sam Altman reflotó con un posteo una teoría de hace varios años. El CEO de OpenAI aseguró con su característico uso de las minúsculas: «nunca me tomé muy seriamente la teoría de la muerte de internet, pero parece que realmente hay muchas cuentas de Twitter gestionadas por LLM». Los «LLM» son los «Grandes Modelos de Lenguaje» como el que hace funcionar a ChatGPT y otros sistemas de IA Generativa. Históricamente, Twitter ha sido un espacio plagado de bots y cuentas automatizadas que trabajan coordinadamente para promover o silenciar ciertos temas y voces, algo que empeoró desde la compra de la red social por parte de Elon Musk, quien redujo los controles. Altman, más allá de dirigir sus dardos en particular contra X (a la que provocativamente llama Twitter), que es propiedad de su exsocio y ahora archienemigo, puso a todos a discutir sobre las consecuencias de que las interacciones automatizadas en internet superarán a las de los humanos.

La teoría había sido planteada en enero de 2021 por un usuario llamado IlluminatePirate, quien se quejaba de que cada vez costaba más encontrar contenidos de calidad hechos por humanos. Por aquel entonces faltaban aún más de dos años para que surgiera ChatGPT y se popularizaran otras IA Generativas capaces de hacer contenidos automatizados casi sin participación humana. Por entonces, la sentencia parecía una exageración pero, como señala Altman, la asfixia de internet empeoró.


Un poco de historia


Internet es la infraestructura que nace en 1969 cuando se conectan dos computadoras por primera vez. Sobre ella corren numerosos protocolos que dan vida a diferentes herramientas y plataformas. Durante sus primeras décadas de existencia, se utilizaba sobre todo para correos electrónicos y lo que se llamaba «tablones», espacios parecidos a los foros que se siguen utilizando hoy en día. Pero fue en 1990 que muchos se enteraron de su existencia: ese año se lanzó la World Wide Web, que permitió a millones de personas publicar sus contenidos y navegar libremente por los ajenos de manera simple. A principios del nuevo siglo, se sumaron formas más participativas de producir contenidos, como los blogs y los fotologs, precursores de una intensa actividad de los usuarios que luego capitalizarían las redes sociales para transformarlas en un enorme negocio publicitario.

Así fue que el dinero metió la cola y la disputa por la atención de los usuarios se intensificó. Para ganarla, se requería una actividad más constante que los posteos irregulares de usuarios aislados; por eso comenzaron a utilizarse cuentas automatizadas que producen contenidos o se usan para amplificar los de otras cuentas. Como era de esperarse, la IA Generativa facilitó esta automatización que se usa para generar la sensación de que las plataformas cuentan con una comunidad vibrante y activa. De esa manera se seducía a los anunciantes con promesas de visualizaciones. Hasta tal punto se explotaron estos recursos que algunos estudios indican que la actividad automatizada en la web hace tiempo que superó a la de los humanos.

También existen otros sistemas automatizados que recorren la web para registrar tendencias, recopilar datos para nutrir a los buscadores o, entre otras cosas, alimentar a las IA Generativas con contenidos para su entrenamiento (esto, además, genera un loop de contenidos producidos por IA que se usan para entrenar otras IA con consecuencias problemáticas en cuanto a la amplificación de alucinaciones, sesgos y errores). Por otro lado, las plataformas prefieren no quitar las cuentas automatizadas porque eso se vería como señal de agotamiento de su modelo de negocios, algo que espanta anunciantes y afecta el valor de sus acciones.

Para acelerar la asfixia de internet, ahora se suman otros procesos de nombres extraños. Por un lado, aumenta lo que se llama «AI Slop» o «bazofia de IA»: millones de imágenes, textos y demás productos de la IA Generativa de muy baja calidad, que se producen a escalas masivas pero que comienzan a asfixiar los contenidos de calidad que aún pudieran encontrarse en la web. Estos contenidos fomentan lo que se denomina «brainrot» o «podredumbre mental», en referencia al deterioro cognitivo producido por consumir un sinfín de imágenes, memes o frases que compiten por la atención apelando al sinsentido o la simple estupidez.

Otra de las cuestiones que expulsa a los humanos de la web es la «enshittification» o «enmierdización», término acuñado por el escritor y periodista Cory Doctorow para describir el gradual deterioro de un servicio o producto de una plataforma digital como consecuencia de su búsqueda de ganancias. Los ejemplos de este tipo de procesos son muchos: uno que salió a la luz recientemente durante un juicio revela que el departamento de ventas de Google pidió al sector responsable de las búsquedas que fuera menos preciso al ofrecer resultados para que, de esa manera, los usuarios necesitaran hacer varios intentos y vieran más publicidad. Es decir que la empresa intencionalmente empeoró su servicio para ganar más dinero.


Es la publicidad, estúpido


Paradójicamente, estos mecanismos están dificultando el acceso a contenidos de calidad y espantando a los usuarios, quienes reducen su tiempo en la web o acceden directamente a canales y portales que conocen y en los que confían. El problema es que los sistemas automatizados de publicidad online, dominados sobre todo por Google, Facebook y Amazon, están perdiendo credibilidad por ubicar los anuncios de sus clientes junto a contenido de pésima calidad. Para peor, las «visitas» de sistemas automatizados no se traducen en ventas. Si a esto se le suma que uno de los principales derivadores de tráfico, el buscador Google, está dejando de hacerlo debido a que ofrece respuestas generadas por su IA, no solo se avizora un futuro con menos personas sino también con menos dinero en la medida en que los anunciantes dejen de confiar en que allí generarán ventas.

Por todo esto, no deja de ser paradójico que, justamente, sea Sam Altman (más allá de la chicana a su archienemigo) quien denuncie un proceso del que es uno de los principales responsables por ser el creador de herramientas que permiten automatizar masivamente tareas que antes hacían los humanos.

Internet y, sobre todo, la web, nacieron con la expectativa de generar un espacio democrático y enriquecedor, igualando oportunidades y haciendo accesibles contenidos de todo tipo. Sin embargo, el mismo modelo de negocios que surgió en buena medida de su existencia, ahora parece a punto de asfixiarla. Las plataformas podrían estar matando a la gallina de los huevos de oro en su afán de extraerle más ganancias

Todo muy lindo y no hay fotos

Una tarde preciosa en Ciudad Sureste: sol tibio, delicada brisa marina, escaso tránsito, gorjeo de jilgueros y perfume de caléndulas invaden mis sentidos perforándome los poros de sensaciones.

Mi cerebro porta una atrofia que repele el optimismo. No se trata de una disonancia cognitiva, ni una distrofia neuronal, tan sólo se satura de realidad y se niega a contemplar la belleza. Porque uno se pregunta ante el horror, como puede hacerse lugar algo tan singular, tan efusivo, tan sutil, como lo bello.

No hay lugar para quien no sabe hacérselo en su vida.

Y si lo lindo que hay no tiene valor, pues ¿qué será de tu sonrisa al caer los tiempos aterciopelados?

Convivencia de las artes

Me fui a escuchar una FM indie en Barcelona, porque en mis pagos el conflicto es la única forma que tenemos de existir, y a mí no me gusta sobresalir. En cualquier lugar que entro ( casa de neumáticos, rotisería, supermercado, facebook o youtube, la cancha, el recital de Los Piojos o la capilla San Benito) predominan los gritos. Además, en una cultura donde no es importante aprender, un escritor está mal visto. Es algo redundante con tantos algoritmos a disposición. Un pintor, en cambio, tiene un potencial ilimitado.

Decía que me fui a Barcelona, aunque no pisé sus tierras. El inglés y el catalán me caen simpáticos. Uno raíz, el otro follaje en el bosque global. La música tiene la capacidad de sacarme de cualquier estado patético que se quiera adherir a mi corteza prefrontal, arrastrándome a las sensaciones más bajas de toda vida malograda. Las cosas que me entero que pasan no dejan causarme espanto y, cada tanto, me siento un infeliz al sentirme feliz con una pequeñez, como un té en el balcón o la fresca alegría de un niño jugando a la pelota contra la pared.

Aparentemente habría dos formas de ver el mundo: desde adentro y desde abajo. Unos no se lo cuestionan, los otros lo padecen. Difícil llegar a un entendimiento en Babel sin esperanto.

Una tarotista me dijo que uno, finalmente, encuentra lo que está buscando. Ni más ni menos.

Hice de la poesía un refugio y nadie vino a visitarme.

Saldos

Del millón y medio de libros que se publican al año me pueden interesar dos o tres, a lo sumo. Cinco exagerando un poco.
Eso cada año que pasa acrecienta la lista de «pendientes» que por una cuestión económica voy a tardar en saldar.
Recorriendo el camino inverso, de la montaña de todo lo que hay escrito, hay numerosos libros en mi radar de interés, pero en proporción a lo que hay publicado sigue rondando los 4 ó 5 libros cada millón y medio.
Tardo más en elegir la lectura que en la lectura elegida.
Todo lo otro, lo que no voy a conocer, no me desvela, no me inquieta, amén de que pueda haber cosas buenísimas.
No hay que perder el tiempo ni siquiera aquí. Veo a intelectuales hastiados en su comodidad. Hay que devorar la pulpa de los hombres más brillantes. Y estos no suelen coincidir con la prensa ni con la publicidad, todo esto hoy confundido en una mezcla de voces caricaturizadas.
El tiempo y las oportunidades muchas veces deciden por nosotros.
Otras veces nos cae un libro en las manos y no sabemos a colación de qué.