¡Se acabó el verano! ... y menudo otoño nos espera: Elecciones en Cataluña (con la consabida campaña electoral, siempre dirigida a las personas de menor coeficiente mental, y que tenemos que soportar todos con estóica paciencia); crisis económica y un gobierno dándo palos de ciego (¡ojo! a veces se acierta con este método) y una situación internacional que, como siempre, está que arde. Para esta época nada mejor que sumergirse en la lectura, o relectura, de Raymond Chandler en un excelente libro que acabo de encontrar (y eso que van por la tercera edición) ¿Quién no conoce al detective Marlowe, siempre solitario, algo cínico y como corresponde a una persona inteligente, completamente escéptico? Pues aquí lo tengo todo, incluyendo dos cuentos que nunca he leído: " El confidente ", de 1934 y " El Lápiz ", publicado luego de su muerte en 1961). Para mi Raymond Chandler tiene la virtud de reconciliarme con el género humano; es una señal divina de que en cada generación ...