Como se suele decir la vida son etapas, ciclos que van y vienen, espero desde lo mas profundo de mi ser, que simplemente sea así.
Confío en que la inspiración me visite nuevamente y seguir juntando letras, realmente es algo que añoro, pero estoy en época de sequía, quizás porque interiormente he llegado a un equilibrio o simplemente porque he perdido la capacidad de escribir algo con sentido.
El tiempo, las vivencias, la vida, que se yo, será quien resuelva el enigma, pero deseo retomar mi afición de pega letras y dejar volar la imaginación entre las teclas plasmando aquello que vaya fluyendo.
Es bien cierto que cada día es un aprendizaje, una nueva lección de vida, otra herida en el corazón.
Tu instinto, con el paso del tiempo, se agudiza, no deberías sorprenderte, pero cuando un dolor interior aflora siempre te hace añicos el alma, la melancolía te invade, no se puede luchar contra esa voz cual tambor retumba en ti.
Te dices es lo que toca, será que lo merezco, quizás lo que he sembrado, un reflejo de mi existir, paseas por tus errores pasados y ves que talvez ahí esta la respuesta, porque la vida son ciclos que se repiten, aunque creas que tu has obrado correctamente, cuando las situaciones no dependen de ti, ni de nadie, van llegando, simplemente es el camino, ese por el que todos avanzamos, nunca recto, con distintas direcciones a elegir, con obstáculos, los que nos enseñan aquello que vamos aprendiendo queramos o no.
Pasa el tiempo, coincidimos con mucha gente en nuestra vida, con la mayoría ni siquiera existe un trato, simplemente forman parte del entorno, sin pretender juzgar, observamos su modo de proceder al igual que hacen con nosotros.
Se ven comportamientos cuyo mensaje es que estos individuos rozan el limite de ser persona, son seres vivos y poco más, elementos irrespetuosos con cualquiera, poco les importa si molestan, ofenden, alteran momentos de descanso, hacen caso omiso a llamadas de atención porque ellos están en su hábitat de gritos, risas fingidas, siempre acompañados por su coral borreguil, como se suele decir dando la nota de forma soez, necesitan de esos momentos, quizás sea baja autoestima o simplemente son sujetos de naturaleza chabacana, acostumbrados a agraviar, humillar. para sentirse grandes, cuya realidad debe ser caótica en todo sentido.
Es cierto que en este mundo hay gente de toda manera y forma, pero da la sensación de que los modales y el respeto a los semejantes, el saber comportarse va quedando como algo del pasado para ciertos núcleos de la sociedad, que cuanto más patán, ruin, altanero se es más orgulloso se sienten de sí mismos, pero son los primeros que exigen respeto para ellos.
Unos minutos de reflexión y limpieza interna nunca están de más .
Nos bombardean con que hay que ser felices, pero que es ser feliz?. No es algo que se sienta en todo momento, son situaciones, sensaciones, estar bien anímicamente por alguna causa determinada, no un modo de vida, porque el ser humano sufre de altibajos, ahora se puede tener un ánimo pletórico y de un momento a otro, por una causa que no espera caer en la desidia.
Creo que se banaliza el ser feliz, hay personas que se construyen una imagen de eterno dichoso, pero todos sabemos que no es así, todos pasamos malos momentos, nos pesa la vida, pero afortunadamente también suele ser pasajero, quizás nos perdemos demasiada energía en preocuparnos de lo que piensan de nosotros por eso nos disfrazamos de todo va bien, en lugar de vivir como nos va viendo.
Vas madurando, envejeciendo dicen algunos, son puntos de vista, te tomas la vida de otro modo, dejas a un lado los “quiedabienes” y tiras por el camino del medio, das a tus días el tono que a ti te apetece.
Decides que hacer, donde no estar, compartir momentos o disfrutar de tu paz en soledad, que resulta muy gratificante, dejas aquello que en otras etapas te hacía sentir bien pero ahora te es indiferente, pero no porque ya no te guste sino porque lo disfrutaste en ese momento pero por circunstancias pertenece al ayer, también seleccionas más a las personas, una vez has aprendido tantas lecciones ves más pronto que tarde del pie que cojea la gente, todos tenemos un lado más corto que el otro aunque hay quien camina sin pies, acabas pasando página, avanzas sin planear simplemente vives sobre la marcha.
Llegas a un punto que necesitas sentir tu esencia, ser cómo eres, simplemente ser tú, sin importarte lo que nadie piense o diga, porque lo que está claro es que hagas lo que hagas siempre hay quien se cree con derecho a opinar, muchas ocasiones sin conocer tu realidad, solo lo que ven a sus ojos.
Cada ser humano conoce su identidad, somos diferentes a los demás por mil razones y creo así deberíamos ser siempre, nuestras existencias son únicas, el querer copiar a ese u otro es un sinsentido
. Desde el momento en que llegamos al mundo, ya comenzamos a diferenciarnos de otros, la familia en la que nacemos, sus raíces, costumbres, la educación que recibimos, al crecer, nuestras vivencias personales, nos llevarán hacia un enfoque particular, dependiendo de dónde nos movamos, hay personas que serán siempre un calco de sus orígenes, a pesar de mil circunstancias, tropezones, desacuerdos no cambiaran, porque para ellos será lo interiorizado, otros, con el paso del tiempo, al avanzar, rectificarán conductas al entender que son aprendidas y no se sienten representados, quizás porque sus caminos, relaciones, su esencia les hace llegar a ese punto.
Las mentalidades van cambiando al madurar, no podemos anclarnos a costumbres simplemente por qué es lo que hemos visto de nuestros predecesores, con eso no quiero decir que sea incorrecto, no siempre el seguir ciertos modelos es lo conveniente, ni emular a otros a los que vemos como superiores a nosotros, en la infancia es corriente pero es una etapa sin más.
Hay que vivir la vida, se escucha decir, si preguntamos el significado de esa expresión las respuestas suelen ser, salir, divertirse, conocer gente, tener relaciones, viajar creo que es algo más.
La vida se vive a diario, cada cual a su manera, según el momento en que se encuentra cada persona, hay que ser capaz de decidir que camino tomar sin importarnos lo que está bien o mal visto, es nuestra vida. Hay momentos en los que deja de apetecer el bullicio, la gente y se opta por la paz, la soledad, los silencios, eso también es vivir la vida.
Nos empeñamos en seguir clichés, esto, aquello y lo otro, en caso contrario eres un ser raro, no conocemos en profundidad las historias de cada uno para saber el porqué se opta por avanzar hacia un lugar, son decisiones personales.
Llega un punto en la vida en el que hay que ser capaz de vivir como a uno siente, sin más, acorde a su forma de ser, sabiendo lo que se quiere realmente, sin esperar nada, aceptando lo que va viniendo, simplemente en la realidad.
Es sano hacer un alto en el camino y observa el comportamiento humano, llegaremos al punto de que a lo largo de los tiempos poco ha variado nuestro modo de proceder, de pensar, las actitudes ante la vida. Cambian los números de los años, pero poco se avanza como seres humanos, repitiendo errores, siguiendo patrones de antaño, aunque se maquille de modernidad.