Paseando bajo la luna

Anochece,

La luna esta resplandeciente,

Tu y yo de la mano,

Caminamos sin rumbo

 

Descalzos sobre la arena,

Miradas de deseo,

Te abrazo me abrazas,

Y un te quiero.

 

El mar está en calma,

La luna reflejándose,

Seguimos caminando,

Siguiendo su mirada

 

Ella, la luna es testigo,

De nuestra pasión,

Locura de amor,

Desenfrenada

 

Y así todos los días,

Mirándote a los ojos,

Te prometo amor eterno,

Paseando bajo la luna.

 

Marga Rullan

Un Sueño

A veces en la soledad de mi habitación abro la ventana y miro las estrellas y el cielo y me pongo a pensar y mi imaginación vuela pensando en ese hombre…ese que me quita el sueño tantas noches y solo puedo acceder a él en sueños en mi fantasía pienso como hubiera sido conocerle quizás tomando un café frente a frente ver sus ojos, oír su voz, su risa, sus manos, su mirada que seguro me pondría nerviosa y acabaría por levantarme con cualquier excusa para que no viera como me ruborizaba.
Pasear cogidos de la mano y reírnos haciendo locuras como dos chiquillos compartir durante horas y horas charlas y miradas de deseo y al caer la noche bajo el cielo de la luna besarnos y hacer el amor como si el mundo fuera acabarse, sentir su aliento al susurrarme un “te quiero” acariciar su piel y sentir como se estremece cuando mis labios recorren su cuerpo, pero la noche avanza y se va convirtiendo en día, amanece y de pronto me despierto y me doy cuenta de que me quede dormida y que tan solo todo fue un sueño…¿Prohibido quizás?

© Marga Rullan

Nota del autor: Obra publicada en la antología poética Sueños Prohibidos, del grupo La Guarida del Lápiz y Papel donde he tenido el placer de participar.

Amor Platónico

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El la esperaba cada día, le gustaba verla entrar, ver como saludaba y la saludaban.

Como toreaba algunas impertinencias de algunos, como se reía a carcajadas,
hasta que un día se envalentono y decidió escribirle en esa ventana a solas.

Poco a poco nació una amistad o eso pensaba ella
El un día le dijo que la quería que la deseaba y que estaba enamorado
platónicamente, ella se sonreía porque a pesar de no entenderle le gustaba
Pero a medida que pasaba el tiempo discutían mucho por tonterías.

Quizás ella no entendía muy bien lo que él quería, no podía comprender
como no quisiera escuchar su voz, como podía estar días y días sin saber de ella
¿Es eso el amor platónico? Querer a alguien solo imaginando, ¿alguien que nunca vas a ver?

Quizá era una barrera que a ella le hacía frenar sus sentimientos, pero él prefirió perderla
antes que traspasarla. Un día discutieron tanto que el decidió poner fin a esos diálogos
prefiriendo pensar que ella estaría mejor sin él. Él que piensa y opina por ella sin saber
realmente lo que ella siente, ahora son dos desconocidos que se limitan a saludarse y él no
sabe cuánto dolor le produce esto a ella, pero él no sabe que por su tozudez ha perdido quizás
el amor.

© Marga Rullan Cañellas

DESILUSION

 

DESILUSION

Eras como el fuego que recorríadescarga-mujer

mis entrañas, deseos incontrolables

de tenerte entre mis brazos

 

Caricias dormidas que tu encendías

besos olvidados sonrisas muertas

e ilusiones perdidas, pero duro tan poco

 

Que ni dio tiempo a saborearlo decidiste

tomar el camino del olvido y yo espere y espere

ahora quizás, solo quizás con el tiempo vuelva

a tener ilusiones…

Marga

Primer Amor

Primer Amor

Ella no paraba de mirar el reloj,
ya estaba deseando salir de clase para verle.
Al fin sonó la alarma del colegio
que indicaba que ya podían irse.
Ella y su amiga fueron de las primeras en salir,
iban charlando y riendo
cuando de pronto le vio,
estaba ahí como todos los días
tan guapo como siempre.
Se quedaba embobada mirándolo y pensaba
que era una pobre niña y que él
nunca se fijaría en ella,
seguro que tenía un montón
de chicas de su edad con las que salir.
Así pasaron días y días
y seguía soñando,
se conformaba en verle
solo al salir del colegio.
Pero un día él se les acerco
para preguntarle por el nombre de una calle,
casi se le salta el corazón
¡que voz tenia!
otro día ella estaba en la playa
y él se acerco y la saludo
y hasta le invito a un helado,
así pasaron los días
y se veían cada vez que podían.
El se pasaba horas y horas esperando
para poder verla,
le cantaba canciones al oído
y le escribía cosas bonitas
en cualquier cosa que encontrara,
servilletas cigarrillos.
Ella lo iba guardando todo, en una cajita…
Hasta le enseño a besar
sentados en una roca mirando el mar.
Ahí él le dijo que vivieran el momento,
que él tendría que marcharse un día
a su tierra y terminar su carrera
y no quería compromisos
aun así ella acepto.
Así que llego un día que él se marcho
y ella sabía que ya no volvería a verle.
Pasaron los años, cada uno hizo su vida
se casaron, tuvieron hijos.
Pero ella seguía teniendo la cajita
y en sus días de melancolía
le gustaba leer sus cartas,
sus poemas sus frases dedicadas.
Para ella fue su primer amor.
Un amor que dicen nunca se olvida.

© Marga Rullan

Obra publicada  en Guarida Letras  concurso San Valentín 2017

Caminos Separados

Hacía tiempo nos conocíamos, sin embargo, cada uno iba1464-dos_caminos1464-dos_caminos

por su camino la mayoría de veces pedregoso, con baches

pero un día decidimos tomar el trayecto juntos hasta el próximo

cruce. Recuerdo la primera vez que me acerque a ella temeroso,

pero seguro de mí mismo porque mi cuerpo noto una sensación

que jamás habían sentido. En ese momento no pensé en el tiempo

que estaríamos juntos solo quería caminar a su lado por un camino

liso y disfrutar sin pensar cuando se acabaría. Nunca olvidare esa

noche, que nuestros cuerpos se unieron, los labios besaron cada

trozo del cuerpo del otro, un regalo de amor que no olvidare.

Pero esa noche ya sabía que nuestro trayecto no iba a durar

mucho, demasiados baches y piedras que hacían difícil seguir,

sin embargo, a su lado aprendí que los caminos se unen y se

separan y con amor todo es más llevadero, aunque no menos

doloroso. Seguimos avanzando hasta que llego el cruce que nos

separaría y ahí no hubo palabras de despedida ni gestos ni lloros.

Cada uno seguimos nuestro rumbo sin decirnos adiós. No volví

la mirada para verla alejarse, solo sigo caminando esperando

algún día volver a verla.

Marga Rullan

Solo un sueño

sueño

Sentir tus labios como se posan en mi mejilla
Y me das un beso y después otro y otro
Tus manos acariciando mi pelo.
Buscas mi boca y nos fundimos en un beso largo…
apasionado,
mis manos ya también te buscan y se posan sobre tu piel
acariciándola te miro…
me miras y tu sonrisa me hace sentir la mujer más feliz.
Sé que solo es un sueño del que no quiero despertar…

Quiero seguir durmiendo.

Al cruce de miradas manos atentas e
impacientes acarician los flancos…
dentro el sueño, pulsa el deseo sin compromisos vibra y voltea,
…parece todo verdad…
La boca incendia los sentidos,
se aleja y vuelve sobre la piel y
sobre el cuello resbala y danza.
Impetuosa y delicada pinta cada contorno…
…labios de fuego y caliente sinfonía
dirigen el juego de la mágica fantasía,
breve instante que consuela el cuerpo,
instante embriagador en espera del día…

Pero no quiero que llegue,
necesito seguir bailando al son de tu ritmo
entre sabanas, besos y caricias.
Susurros entrecortados,
miradas lascivas, deseos incontrolables..

No, no quiero despertar.

Caricias olvidadas, besos turbadores,
movimientos ondulantes
frenesí de lenguas excitadas.
Pulsión que de un sueño nace en la inconsciencia
vive sin hacer daño, sin turbar…
el desear no es monstruoso si el yo reanima
larga vida al pensamiento pecaminoso…

¡Despierta y hagamos que nuestro sueño no sea… solo un sueño!.

© Marga Rullan Cañellas & Greg D.

Se cierra la puerta

Recuerdos de mi niñez y adolescencia se agolpan en mi cabeza y una pena inmensa al casavaciar la casa de mis padres, un hogar lleno de vida, de hermanos, abuelos y niños correteando por ella.

De alegrías lloros y tristezas. De secretos de los primeros amores, de juegos compartidos con amigas.

De ese aroma a café por las mañanas, y ese olor a comida cuando llegabas del colegio y abrías la puerta. De peleas por ver quien ponía la mesa, y mi madre poniendo orden. De cumpleaños y Navidades y noches jugando a las cartas y tantas historias vividas.

Ahora todas esas añoranzas solo quedaran en mis recuerdos, la casa ya está vacía, no hay vida solo silencio.

Dentro de unos días acogerá otras vidas, otros recuerdos, otras historias

Se cierra la puerta y una parte de mi vida se queda ahí

Marga Rullan

No quiero

 

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No quiero seguir a tu lado

Pensando que vas a cambiar

No quiero fingir que te quiero

Cuando realmente te odio

No quiero sonreír al mundo

Si tengo el corazón dolido

No quiero más insultos

Ni más perdones

No quiero ser tu esclava

Porque no eres mi dueño

Ya no quiero estar  contigo….

Marga Rullan

 

Noche Magica

 

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Era una tarde de invierno, fría, de esas que invitan a estar en casa con la chimenea encendida y un libro entre las manos. Sin embargo a pesar de la baja temperatura una muchacha  deambulaba  por  el muelle .De  pronto vio un banco y se sentó en el la noche era oscura y apenas se divisaban los barcos atracados, solo una luz de una pequeña farola dejaba divisar el horizonte. Se sentía triste y no dejaba de pensar cuál sería el motivo por el cual la persona que más quería había desaparecido de su vida. Le echaba tanto de menos que no sabía qué hacer con su vida él había sido su amigo, su amante, su confidente. Sin darse cuenta una lágrima empezó a caer por su mejilla, al mismo tiempo que caía una gota de lluvia sobre su cabeza. Tan absorta estaba que ni se dio cuenta que tras la gota empezaron a caer mas y mas hasta que quedo empapada. No le importaba, su vida ya no tenía sentido y pensaba que si se tiraba al mar nadie la echaría de menos. Su corazón estaba roto en mil pedazos y no tenía ni el valor ni las ganas de reconstruirlo. Así  pasaron muchas horas y ella seguía inmóvil en ese banco, de pronto se sobresalto al notar una mano en su hombro. Era un mendigo que pasaba por ahí y la vio, le pregunto si le pasaba algo, ella le miro y dudo pero bajo esas viejas ropas algo le dijo que era  una buena persona, así que le invito a sentarse. Empezaron a hablar y él le pregunto por sus lagrimas, no entendía como una mujer tan hermosa podía estar así de triste. La muchacha le contó que la persona que más quería, con la que había forjado un futuro se había ido de su lado…Que ya no habría besos ni caricias ni nadie con quien hablar .El hombre  le escuchaba con atención y cuando termino le seco las lagrimas y le dijo. Ese hombre no te merecía pero hay otros ahí que están esperando a una mujer como tú, así que ahora te acompaño a tu casa y mañana seguro que ves las cosas de distinta manera. Ella se levanto y se dejo llevar  y le dio las gracias por todo y como muestra de su afecto le invito a quedarse en su casa porque un corazón así no podía dormir en la calle.

© Marga Rullan Cañellas