Otro relato para el taller de escritura creativa

Nombre masculino que se le da a este rollito de celulosa, cohete de material absorbente insertable, diseñado ergonómicamente para expandirse en todas las direcciones de mi vagina para mayor seguridad.
Su existencia no es nada que demos por sentado!
Se dice que en el antiguo Egipto se empezó a pensar en la idea de un tampón, probablemente estaba hecho con pedazos de madera envueltos en tela, o de lana de ovejas, o de musgos y quien sabe cuanto más quedó atrapado entre esas piernas tan femeninas, aunque sin duda alguna en esos días no se le daba tanto aspaviento llevar su ropa manchada y sin pudor.
Hoy ese rollito blanco de algodón, no más de cinco centímetros de largo y tal vez un centímetro de radio cuando esta sin usar, reemplaza el uso del musgo y de la hierba entre mis piernas ya mencionados, gracias a Dios, evita que mi sangre se derrame por el mundo, dando señas por donde voy.
Me gustan las marcas convencionales, como lo es O.B. tal vez porque siento que han estado tantos años conmigo y nunca me han fallado con su función.
Leyendo en la cajita dice que los O.B. Los originales tienen canales curvos que ayudan a dirigir el flujo sanguíneo hacia adentro del tampón, cosa que me da mucha tranquilidad.
Son absorbentes, compactos, tienen un extremo o punta cóncava que los hace ergonómicos y se adaptan perfectamente a mi dedo del corazón.
Además dicen que respetan al medio ambiente, porque compro los que no tienen aplicador.
Siempre me fijo que sean de algodón y que no tengan rayón
Aunque algunas de mis amigas defienden la copa menstrual como uno de los mejores inventos de la humanidad, yo sigo prefiriendo el tampón.
Ellos, los O.B. esos de género masculino en plural son de fácil adquisición, se pueden encontrar en cualquier parte, incluso en la bomba de gasolina que está abierta las 24 horas en caso de una emergencia en cualquier lugar.
Los O.B. son pequeños y discretos y fáciles de aplicar, aunque de todas maneras no dejan de tener su ciencia al aplicar.
Si me pongo el tampón a la carrera o en una mala posición, es posible que no haya llegado a su destino final. sentarme y caminar se vuelve un martirio, por eso es mejor meterlo con toda la calma, pues por un minuto más que me demore, el mundo no se va a acabar.
Hoy en día, la gama de productos son un montón. anteriormente usaba los Tampax, hoy me quedo con O.B. los hay mini, regular y super. De cajitas adornadas muy femeninas seguramente para que se nos quite la pena y la bobada y a cambio nos sintamos orgullosas de ser mujer.
Dicen que es importante escoger el grado de absorción correcto según el momento de la menstruación, ya que si la absorción es inadecuada puede llegar a producir sequedad y molestias a la hora de la extracción.
En caso de duda se recomienda escoger el de menor absorción y siempre cambiar de tampón cada 4 – 8 horas dependiendo del flujo menstrual.
Lo primero que hago es lavarme las manos y ponerme en una posición cómoda, y yo prefiero estar parada, con el pie derecho elevado y apoyado en un butaco, para facilitar la inserción abriéndome más.
Le quito la envoltura de protección al tampón.
Halo la tirilla que está enroscada y un tanto comprimida, dejándola libre para la retirada después.
Con la mano izquierda abro mis labios o pliegues de piel alrededor de la entrada de mi vagina.
Con la otra mano y ayudándome con el dedo del corazón, lo pongo en la parte cóncava del tampón justo en la entrada de mi vagina.
Gentilmente lo empujó firmemente.
Una vez que el tampón está dentro de mi vagina, continúo empujando suavemente para que llegue a su destino final, hasta que no lo sientas más.
Camino un poco y si me siento cómoda, el tampón está bien colocado
Si lo hago bien, me sentiré tan cómoda que incluso hasta podría olvidarme de él, afortunadamente nuestra relación sentimental está llegando a su final.
Nunca me ha pasado que un tampón por error se me quede adentro, pero en caso de que eso ocurriera, me meto a Youtube y busco un video que me muestre lo que tengo que hacer.








Det är synd att det fortfarande finns människor i världen vars livsprojekt är att skada en sådan vacker, harmonisk, kreativit och passionerad hem som Peter, Theo och jag hade bildats.