La joven aprendiz y el maestro estaban sentados en silencio una mañana de domingo que amenazaba tormenta. El maestro acababa de descubrir uno de los mejores y más grandes inventos del siglo veinte, la nintendo ds, y jugaba ensimismado. Ella, con la vista fija en el suelo, y mirada triste y pensativa.
Al cabo de una hora de estar así dijo el maestro:
-¿Que te pasa hoy que no hablas?
Ella le contó que tenía un gran problema que no sabía como solucionar, y que cuantas más vueltas le daba al asunto más preocupada estaba, por que no encontraba la solución. Y así llevaba ya varios días sin descansar por culpa de ese problema.
El maestro asintió, y volviendo a la nintendo siguió jugando. La aprendiza no salía de su asombro, esperaba una solución, pero él seguía jugando.
-Maestro, ¿no me piensa decir nada?
Pero él en lugar de hablar le tendió la maquinita y dijo: juega.
-¿Como?
_Juega un rato, y luego hablamos.
Ella empezó a jugar al tetris. Al principio sin ganas, pero poco a poco fue cogiéndole el gustillo. Al principio tenía que volver a empezar cada dos por tres, por que fallaba, pero después de casi una hora con la maquinita entre sus manos consiguió acabar la pantalla, gritando un BIEEEEENNNNNNN que asustó al maestro.
-¿Qué te ha parecido?
– Bien, engancha mucho pero me ha gustado.
– Y mientras estabas jugando ¿te has acordado de tu problema?
– Pues la verdad es que no maestro.
– Pues si al menos hemos logrado que te olvides del problemilla durante una hora hemos conseguido que ese problema durante ese tiempo haya sido menos importante para ti.
De lo cual yo misma con mi mecanismo, he llegado a tres conclusiones:
1ª que cuando más piensas en el problema más grande se hace, en cambio si logras apartarlo de tu mente al menos unas horas, cuando vuelvas a pensar en él, tendrá menos importancia.
2ª al igual que en el tetris, si prestas atención, vas con cuidado, y haces las cosas bien, acaban encajando las piezas que te ayudan a romper esa barrera que te está impidiendo llegar la final de la pantalla.
Y 3ª que si se estropea la nintendo siempre nos quedará la play
