Rascan mis uñas la coraza
la última parte hasta el exilio,
no se cuanto me tomará
debo lidiar con la ansiedad.
*
Estoy dispuesto
a nada de salir de mi,
no se que me encontraré
estoy decidido, también asustado.
*
No me preocupa
una bruta inundación del ahora,
ya tragué mis errores,
mis enojos que no mueren.
*
Debo salir o moriré
dentro de uno
parece seguro,
sin embargo el aire se espesa,
se agota.
*
¿Por qué tuve que pensar?
Si pudiera reponer la seda perfumada,
esa que adormecía, el ensueño,
extraño el seductor aliento de olvidarme.