Connotas de bulímicas conjeturas,
donde te liberas de ataduras, corroídas
pues con el tiempo no afianzo, mas,
solo atisbo la llama del desencuentro,
no se nace embustero al solo mero,
se forma desde abandonar lo austero
la energía de un ser, ahogado, ciego,
como sin miedo, no hay valentía, corrió,
al desvelo de una noche sin velo, pulso,
a su invalido corazón, siente que a nadie
sirvió, el plasma exacerbado, pus melancólico,
desechado como arrojar a un costado,
las vanidades obsecuentes recurrentes,
en un celofán crujiente, caramelo putrefacto
de un callejón innato, con salida; halo olvidado.
©Daxiel










