la cabeza está terca y vacía
ansía escribir algo que te llore de cerca
estaba triste, decía
yo empachado de la nostalgia, frente y frente: una cascada salada, el corazón expulsaba una tuerca
 
taquicardia, ansiedad, desconcierto, cansado
gritos, motos, viento, salgo, escalo fríos, entro
dados, pasos, incertidumbre, oído, tranco
calma, suspiro, rendido, resorte, dolor, dormido.
 
y la envidia que le tengo, desde la ignorancia onírica comprende
despiertos, no nos entendemos
chocamos las palmas y el recuerdo arde
entre lagañas se saludan de mañana bocas,
la cabeza soltará frutos mientras afinquemos.

Llovizna desesperanzada

Pensando en las baldosas tocada por la llovizna en Leningrado.
Pasternak se sentiría orgulloso del naufragio de mi barco en las tinieblas y la impaciencia de mi caja torácica de no poderla llenar con »ná».
Se sirve con asco el desayuno, por ende se debe servir éste texto con agua caliente.
Por aquí los átomos sufren de asma, le doy espacio a mi propio espacio, el mio lo buscan terceros y lo invaden; vienen con su rabia ajena y mal intensa.
 
Ignorantes de los nombres del olvido, no saben cuándo, porqué, dónde, cuáles, el qué y los gritos.
Las señales del viento indican que eres un garabato que agobias, un aura rancia que despierta misantropía.
 
Pero es hoy la calma, y miro la lluvia. Y me pregunto si al escribir de nuevo sobre el abuelo, sus libros los dejó en forma de puñal.

escribir es la verdadera montaña rusa de emociones, no te puedes molestar con las palabras, te lo tragas todo. te frustras. te deprimes. te tomas un café. escribes. suprimes. pelas una naranja. escribes. suprimes. analizas. planteas. escribes. mueres.

la naranja se pudre.

niño luna

luego de acompañar a mi señora, subí con un frío que besaba el hueso apurando el paso hacía mi casa, y de repente veo a un niño en los brazos de su mamá y dice:

─¿qué es eso?
─la luna ─responde la mamá.
─¿y por qué está así? 
─es luna nueva
─ah, ¿la compraron?

encontré otra vez el calor de mi infancia en tanto frío.

dónde no veo, hay niños escuálidos jugando metras
columnas de barro veo, por dónde barro hojas secas
un televisor sin cable, y los lentes del abuelo empañado
dice: »¿ves todo lo bueno que hace nuestro rey?
ojos de ajo
bebo limonada
me rompo los callos
me quedan dos metros para entender la forma
y ver cómo meto al muerto.

no vamos a salvar el mundo escuchando a harold budd, encerrados escribiendo, limpiando nuestra casa, amando a muerte a los tuyos, comiendo, dando de comer, correr y ver y leer.

pero nos lo creemos y es lindo.

eres una crema batida por el tiempo.