Otra vez.

Despierto. La madrugada me grita que algo anda mal. Y yo quiero convencerla que todo está bajo control. Pero el insomnio no perdona a nadie.

Cicatrices

No hay cicatrices en mis manos salvo por aquellas palabras que intenté darte pero nunca quisiste recibir.

25 de octubre

De madrugada con insomnio con asuntos pendientes ideas obsesivas y ganas de maldecir, somos todos iguales.

XIV

No tengo motivos para existir y sin embargo, aquí estoy viviendo como si lo que me pasara lo hubiese escogido yo misma.

Silencio

Si enciendo la luz harán preguntas prefiero la seguridad de lo oscuro y del silencio.

Transformación.

Era un escarabajo que un día se cansó de comer mierda. Se volvió colibrí, para beber néctar de flores y algún día aburrirse de eso también.