Han llegado estas escrituras a mi mano,
sí, ya me reconocieron y llegaron,
tengo llanto en mi garganta que ahoga mi desencanto.
Y no cubren los rayos dorados,
mis alhajas plateadas se tiznan casi oscuras,
debajo gélidas cumbres que antes me engrandecían.
El toque fugaz, hundió las cordilleras, mi reino yo perdía.
Mi autoridad cumplía, con destreza,
y yo así queriendo desapareciese de mi vida
el amor de un hombre, que quemaba mis ojos
y enamorada me tenía.
Mas no quería verlo inerte, inmóvil y frío,
sin su mirada cautiva.
Que sepulcro sea mi encierro, y no perder-lo en vida.
No hubo juez que desechase de mi corazón,
al intrépido extranjero, que llenaba mi alma.
Cogió montura, y galopando desterró mi reino.
Saltó las normas, para seguir viviendo.
Como todavía vive en mis sueños arbolecidos,
ramas que nacen en cada luna…
Pedro Andrés Herrero, renace en cada recodo,
escondiéndose, en mis majestuosas aventuras
que luchan en agonías, en cada resquicio de la noche.
Y yo silenciosa, atada a mi alcoba desierta, muda,
que las leyes me atasen a mí era lo que yo pretendía.
Herencia prisionera, que salte con el fragor del volcán,
y ellos me asesinaban con sus lenguas juzgando mi sentir…
Moriría mil veces , por esos ojos , y sus labios que llegué a besar…
Ahora habito en soledad, mi esperanza divina,
aquí no hay dictamen de corazón, ni juicio que condene
al eterno y valeroso hombre que robo mis días…
No me siento atada, no, soy libre por doquier,
esperando escuchar el sonido de las bisagras re-viejas
que sostiene mi ventana … en cada noche … en cada luna …
08/09/2012 derechos de autor :- María concha Matos …
Libro mis sentimientos , del cual ven la luz esta entrante primavera ..


