En los tiempos de los juguetes de
madera, de los muñequitos rusos. Cuando las niñas se agrupaban para jugar a las
casitas, una pequeña enmarañada de pies sucios y cicatrices, corría despavorida
hacia la casa de Danielito, el que todos llamaban el Chino. Según supo a Daniel
le compraron un Atari de estos que salen en las pelis. Al llegar, la pequeña
sala estaba abarrotada de niños, apenas había lugar para sentarse.
-¿Qué están jugando? – pregunta.
-Mortal Kombat
-Ño eso está genial.
-¿Lo has jugado?
-No…pero lo he visto. Mijo la
película. A ver, yo quiero jugar.
-¿Mija tú no tienes nada mejor
que hacer?
-¿Que jugar Atari? Naaaaj.
Un Atari para alrededor de 5 o
más chicos, y una loquilla que se le escapó a su madre para poder dar
volteretas, patear culos sin un daño físico real, mientras escogía al viejo de
la barba, a la del abanico o a la que para ella, tiene nombre de joya cara.
El mundo de los juegos virtuales le llegó como a la mayoría, a través de Mario en una vieja PC Pentium 3 (maldita lava y las bolitas de fuego). El día que a su prima le compraron un Family, para ella fue el mejor día de su vida. Sabía que sus padres no podían permitirse gastar dinero, y no es porque ella fuese una chica razonable, es que ya le habían dicho que NO. Al conocer que su prima no le haría ni puto caso, la felicidad imperó pues lo tenía casi solo para ella. Hasta el día que el mágico dispositivo se despidió sin avisar, la chica jugó hasta el trastorno rotundo de sus neuronas, y eso contando, que ni siquiera era su casa. Mario, El gato Felix, Sonic, tontos juegos de deporte, Miki Mouse. Luego regresó al tetris y las cuñitas de su game boy primitivo, el que obtuvo tiempo después, de ya haber utilizado el de sus amigos (gracias Estefani y Yulian) Eran prácticamente préstamos involuntarios. Además el de ellos era de caseticos y tenían colores…o ssseaa. (Recuerdo a Mougly y a un enclenque pistolero). En tiempo de sequía le servía los jueguitos de un I-pad ancestro para jugar ping-pong, y tampoco era suyo por cierto. (Gracias Ledys)
-La vida es tan cruel-refunfuñaba.
En ocasiones recuerda cuando en la primaria jugaba con las cartas de YU-GI-OH y participaba en las batallas de pokemones. Yulian y Geordán cómo olvidarlos, si lo poco que sé de este mundo lo aprendí con ustedes. Raritos que no salían al recreo y yo, encantada.
Por sus manos había pasado hasta
un Tamagochi:
-Pero este puto bicho no hace
naaa.
-La idea es que les des de comer
y lo mantengas vivo y feliz.
-Ah…con razón. ¡Mierda!En el trabajo de su hermano mayor, el único juego a parte del solitario era uno de guerra, el que, y en primera persona, tenía que matar a todo soldado que saliera de los grandes barcos que se aproximaban a la playa. En cada oleada se subía de nivel claro, y aparecían los aviones y helicópteros. Eeeen fin, que de juegos que mi PC asimilara hasta el cansancio. Incluso y tiempo después, WOW “Frozen Throne”. Qué manera de perder, que mala por diosito. No sabía ni lo que hacía. Pierde inicio…pierde inicio. Ya esperaba que la elfa me dijera: ¡Hasta cuándo la míaa! Pero me encantaba escuchar su voz. Bueno, todo happy hasta que mi PC dijo hasta aquí las clases.
Fue entonces al llegar a inicios
de la universidad que conoció a un chico que le abrió las puertas a este mágico
mundo. –Lo que me estaba perdiendo.- pensó. Por sus manos pasaron consolas como la de WII,
Play Station , XBOX 360 (su preferido) Ah y un 3DS en el cual se pasó ella
solita (con ayuda en ocasiones) Resident Evil I. Era un miembro más de un piquete de
chicos que se turnaban para jugar Call
of Duty, Tekken (Nina, Zafira, Lily), Mortal Kombat (Kitana y Jade), Naruto (Gaara
y Tsunade). Pero mis preferidos y por los que siento pasión: Castelvania, El dios
de la guerra, Dante Inferno, uff mi bella elfa del bosque en Skyrim, mi bella
Juno en Kingdom of Amalur. La de trastazos que se dio con Lara, (pero por
suerte es de goma)
Así que nada, esta chica ya
crecidita ha regresado a los detectives, a Turbo Pizza…por dios Turbo…Pizza. A
ratos de aplicaciones en el móvil. No obstante la esperanza toca a su puerta y
ha vuelto a tener en sus manos Torshlight y Frozen Throne esta vez con alguien
que le explique…con paciencia mucha paciencia.
Vernos cual quisiéramos ser…algunos
altos, fornidos, encapuchados, de orejas largas, expertos con el arco, o un
mandoble. Planteándose la mejor estrategia de batalla sin antes haber pisado el
campo y tener éxito dirigiendo a las tropas. Ser los héroes que salvan a la
humanidad tras luchar con poderosas bestias, o criminales. Permite que a la
mayoría les de confianza para salir al mundo real, algunos que les da hasta pena
para decirle Hola a una chica:
-¡Vamos John…te has ganado el
Dark Soul 2!! ¡Puedes con esto!
En el caso de esta chica, quien
se perdía en hermosos mundos, pisando la nieve con sus recién botas de cuero,
los juegos virtuales le brindaban sip, seguridad, fuerza confianza, pero no
para poder entablar conversaciones (si no paraba de hablar) sino para aprender
a no temer ante los cambios, para ser la mujer que siempre ha querido ser,
fuerte e independiente, esa mujer que sus padres fueron cultivando… (Tú, eres
suficiente). Esa chica a la que hoy, le están dando par de cocotazos porque no
dura ni 10s en el WOW.
-Pero sal de ahí, eres arquera no
te metas a fajarte a lo loco. ¡Sal!!
-Estoy corrieeendo pero corre muy lento y… ya deja… ahora a esperar 60 segundos.
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