Ser indescriptible

Todo el día pienso en ti. Ni bien despierto eres la única persona que se aparece en mi mente. En la mañana, tarde, noche y madrugada… Incluso cuando no quiero pensar en nada, y quiero mantener mi mente en blanco, dejando todo de lado… pienso en ti…
Eres un ser indescriptible, con muy buenos adjetivos de por medio. Adjetivos bonitos. Esos que se dicen los enamorados, novios y recién casados. Porque estar con alguien tan poco tiempo y querer estar una eternidad con esa persona, rompe todas las reglas del tiempo y del espacio. He tenido el corazón hecho pedazos y comenzaste a sanarlo poco a poco, cada vez más. Con tan solo pensar de que quizás un día ya no estás en mi vida, mi día se derrumba, mi vida se derrumba. Me siento perdido. No soy el mejor, pero trato de serlo. Incluso de los 99 errores que cometo de 100, siempre hay una oportunidad que me alivia, que me frustra. Estoy tratando de entender lo que sucede en mi cabeza.
Me siento como un pequeño recién nacido, como un ser indefenso, totalmente vulnerable. Dispuesto a conocer la vida de una manera no tan grande. El planeta es tan grande, que solamente quiero estar en mi habitación sin molestar a nadie. Pero luego de eso, siento una chispa, un brillo inmenso que se acerca a mi morada y estás tú entrando por esa puerta, dispuesta a darme la mano y levantarme del suelo como lo has estado haciendo todo este tiempo, desde un inicio. Es la primera vez que siento que alguien cree a ciegas en mí. Nunca antes me había sentido tan importante, a pesar de que pienso que no lo soy, en la mayoría de las ocasiones. Hasta ahora no comprendo porqué me quiere tanto. A veces quisiera saber tantas cosas y a la vez no, hay cosas que simplemente no se pueden explicar, solo sentir. Y lo que siento es muy lindo.

Dulce nostalgia

Dicen que comer chocolate te hace dejar de estar triste. Anoche comí un chocolate, pero luego de ello me eché a llorar… Recordando las cosas de mi pasado, cosas que no me hubiera gustado que me pasen, cosas que deseo no recordar.
Siento una nostalgia por las personas que ya no están conmigo. Me pregunto por qué nos pasamos tanto tiempo en sugestionarnos tanto, de cuándo vamos a morir… si siempre llegará el día. En lo personal, me preocupo de no morir a diario y no disfruto mi día a día. Me despierto cansado, desanimado, ya no soy el mismo de antes.

Hablar en silencio se volvió mejor

Voy pasando muchos días triste sin saber por qué. Sobre Pienso mucho las cosas y me frustro, tengo impotencia al no poder salir de mi burbuja.

Hablo mucho.
A ella le gusta escucharme. Por más que siempre pienso que doy molestia… A ella le gusta escucharme.
Me dice que no me calle, por más cosas estúpidas diga.
He estado en silencio toda mi vida, y ella solo me quiere escuchar.
Yo, la verdad… prefiero escuchar su voz. Amo su voz, siempre se lo digo. Sus abrazos me calman. Los silencios ya no son incómodos.
Cuando no digo una palabra, ella sabe que no estoy bien. Sabe que algo me pasa, me conoce. Solo que me gustaría conocerla de la misma manera que ella me conoce a mi.
Llevo tantos años en silencio, que por fin alguien me quiere escuchar. Ha sido un martirio estar todo este tiempo pensando las cosas por mi propia cuenta, tratando de resolverlas. Ha sido complicado tratar de mejorar las cosas por mí mismo, ya que el simple hecho de poder contar con alguien, es muy valioso para mi.
No tengo con quién más hablar. Que solo con ella.

Triste soledad

He estado mucho tiempo solo, odiando la soledad. No quiero hablar con nadie sobre lo que siento. Pienso que las personas somos malas, me incluyo en ellas. Trato de no sumergirme en lo malo, evitando todo contacto con todos. Me encierro en mi cuarto para poder pensar en todo lo que siento. No quiero sentir. No quiero fingir que soy fuerte. Soy como un algodón de azúcar, que cuando le cae agua, se deshace. Soy como un papel en blanco, que mientras el fuego me quema, brota un color negro y nauseabundo al rededor mío.
Hace poco entendí que siempre estaremos solos, solo que no quiero entenderlo porque no quiero estarlo. Necesito siempre de alguien, pero no sé si me necesitan, no me siento una persona normal porque ruego por quedarme en la vida de alguien.
Sé que está mal ser dependiente, pero no quiero aceptarlo.
Una vida solo me hará sentir mal, me hará querer terminar con mi vida.
He estado solo en más de dos ocasiones.
Ya le encontré sentido a la vida, tratar de sobrevivir.
No quiero seguir intentándolo.

Fuego y agua

Sentirse triste es tan difícil… parece un juego donde nunca ganas, porque de alguna u otra manera, la tristeza no deja de seguirte.
Siempre te atrapa.
Siempre te gana.
Solo queda llorar en soledad y poder empezar nuevamente.
Como en un inicio.
Setenta por ciento de agua dentro del cuerpo, donde solo me sobra el uno por ciento. Y a veces siento que perdí tantas veces al jugar “estar triste”, que hasta pienso que vive dentro de mi.
Me está consumiendo por dentro poco a poco.
Me estoy desintegrando por dentro una vez más.
Estoy tan perdido en mi cabeza, que no encuentro el mapa de salida, no encuentro las señales de salida. Tampoco hay mucha luz. La vela de mi vida se está apagando cada vez más y más. Evito soplar, porque muchas almas dentro de mí, están cubriendo esa pequeña flama para evitar que no siga con vida.
Me siento apagado.
Me siento arruinado.
Solo espero ver pronto la luz. La luz de sus ojos. Y que pueda encender poco a poco esa flama, de la cual quiero deshacerme.

Pequeña lista

No encuentro nada que me haga reír esta noche.
No puedo distraerme para poder sentirme bien.
No tengo ganas de cenar.
No quiero dejar de pensarla.
No sé qué hacer ahora.
No me abrigué mucho el día de hoy.
No tomé desayuno.
No me mojé hoy porque no llovió.
No sé qué hacer para sentirme mejor.
No quiero que termine este día.
No siento que haya soñado algo.
No sé si soñó conmigo.
No quiero llorar.
No pretendo incomodar.
No quiero estar solo otra vez.
No me gusta sentir un nudo en la garganta.
No quiero ser un tonto.
No te vayas.